Los 4 botones de la felicidad

Ni Shugo Chara ni sus personajes me pertenecen, este fic es de mi autoria y lo hago sin fines de lucro.

"pensamientos"

- Diálogos –

Amu POV


El contacto con los chicos era escaso pues la universidad no le dejaba tiempo para ir a verles, pero debido a que en unos cuantos días seria su cumpleaños decidió darse un tiempo para festejar con ellos, aun lo estaba pensando mientras se encontraba sentada en su escritorio intentando hacer su tarea, mas la soledad del espacio la sacaba de su concentración para fijarla en otro tema.

"Este último mes he sentido que mi vida se detuvo en algún momento y no puedo ser yo misma, me perdí en alguna parte y no he logrado encontrarme, cada día es deprimente y gris, no he logrado hacer amigos en esta etapa, y extraño a mis grandes y viejos amigos, sobre todo aquel que se la pasaba molestándome todo el tiempo… es a quien mas le he perdido la huella…"

La joven pelirosada de ojos ámbar suspiro mientras en su cabeza retumbaban sus pensamientos

"Ya hace casi un mes que no se de ellos, me la he pasado encerrada en mi habitación haciendo trabajos y proyectos, que deprimente… hasta mi familia ha notado el cambio, pero ni yo sola entiendo que es lo que me pasa realmente"

Fuera de su habitación se encontraba una pequeña niña de coletas graciosas sentada sobre sus piernas con una oreja pegada en la puerta de la habitación de su hermana mayor, la pequeña extrañaba jugar con su hermana y sabia que algo le pasaba pero no lograba saber con precisión que era, mientras que con la oreja pegada a la puerta no podía escuchar absolutamente nada recordaba como su hermana antes estaba llena de vida y tenia tiempo para todo, y ahora solo se encerraba en su habitación sin tiempo de nada, dejo todo totalmente de lado. La pequeña suspiro y su rostro se mostró con determinación y agrego casi en un susurro – Tengo que hacer algo para ayudar a mi hermana, pondré las manos a la obra – se levanto y corrió hacia la planta baja, tomo una libreta de números telefónicos y se podía ver a la pequeña marcando y haciendo llamadas, la determinación la había invadido y necesitaba hacer algo para que su hermana regresara a ser ella misma, - Bien, nos veremos ahí – Dijo la pequeña mientras colgaba el teléfono "El primer paso se ha dado, ahora solo nos queda ponernos de acuerdo" pensando con satisfacción.

Si bien Ami había crecido ya un poco dentro de los 6 años que transcurrieron su personalidad segura y determinada a resolver las cosas aun seguía intacta, sentía que al fin podía hacer algo por su hermana y nada la detendría.

Pasaron las horas y alrededor de las 4 de la tarde, la pequeña Ami salio de su casa diciendo que tenia que ir a comprar algunos materiales que le habían encargado en la escuela, llego al centro comercial y se encontró con un grupo de jóvenes en la plaza, para ser exactos 2 jovencitos y una señorita.

- Ami-chan ¡Como has crecido! – Saludo el joven de cabellera azulada que pasaba mas aya de su cintura, aquel que con sus ojos ambarinos reflejaba alegría por ver a la pequeña.

- Oh ¡¿Fue Ami-chan la que nos cito aquí?! – Exclamo un poco sorprendido y confuso a la vez el chico de mirada borgoña y cabellos dorados – Hacia tiempo que no te veíamos Ami-chan, que alegría – agrego con una calida sonrisa

- ¡Nagihiko! ¡Tadase! ¡Que alegría verlos! – Exclamo la pequeña mientras los saludaba, dirigió su mirada al frente y agrego – Rima-chan ¿no me saludas? – con ojos vidriosos y soñadores. La señorita de cabellos dorados y rizados contesto resignada – Ami-chan, te veo casi a diario en la escuela de actuación… pero esta bien, ¡Hola Ami-chan! – Sonrío la jovencita.

Los dos chicos al ver la escena no hicieron mas que mirarse y rascar sus cabezas mientras que Nagihiko se dispuso a preguntar – Ami-chan, ¿cual era el asunto que querías tratar? Te notaba un poco preocupada por el teléfono – Ami los miro y suspiró, Tadase y Nagihiko la miraron atentos, mientras que Rima solo agacho la mirada como ya sabiendo de que trataba, la pequeña al ver a Rima bajar la mirada bajó la suya también y agrego – Es mi hermana… - con tono desganado y preocupado.

Nagihiko y Tadase al ver la acción de la pequeña y el tono con que lo dijo, no evitaron abrir bien sus ojos y esperar a que la pequeña terminara de hablar – No se exactamente que le pasa, pero les puedo decir que no esta bien – añadió la pequeña en el mismo tono – Siento como que algo le ha afectado bastante y se ha encerrado a ella misma, no quiere hablar con nadie y siento que no es feliz, aunque pone de pretexto la escuela… – seguía hablando la pequeña con preocupación desbordante sobre su rostro, Rima suspiro hondo y agrego – Incluso yo he intentado hablar con ella, pero dice que no me preocupe que esta bien, pero realmente algo le pasa – Los chicos no podían creer lo que escuchaban, la siempre alegre y animada Amu Hinamori estaba pasando por un periodo de nubes negras y ellos no se habían enterado hasta ahora – Amu siempre ha estado para nosotros, y tenemos que hacerle saber que nosotros siempre estaremos con ella pase lo que pase – Agrego el chico de peliazul mientras el otro chico de mirada borgoña asentía con la cabeza, Ami se sintió aliviada y sonrió de alegría mientras preguntaba - ¿Y donde están los demás? – volteando a su alrededor sin poder divisar a los chicos faltantes, Tadase se apresuro a contestar – Oh bueno, Utau tenia que ensayar para su presentación y Kukai se quedo con ella para ayudarle con los preparativos – seguido a él, Nagihiko agrego – Yaya dijo que tenia practica de ballet, pero no te preocupes Ami-chan en cuanto nosotros acordemos algo, les avisaremos después – Ami asintió con la cabeza mientras los 4 chicos paseaban por la plaza pensando en algo para ayudar a su querida amiga Amu, compraron un helado cada uno y se sentaron en una banca cerca mientras meditaban, Ami rompió el silencio con un suspiro y dijo – Aww como no existe un botón el cual tengas que oprimir y todo sea felicidad – los 3 jóvenes restantes se miraron a los ojos y como si hubiera surgido una gran idea Rima habló – Felicidad, debemos saber que es lo que hace a Amu feliz o que la ha hecho feliz en su vida, recordemos chicos, consigamos pistas – Nagihiko la miro con iluminación y agregó – Si, y después podremos hacerle feliz con todo con lo que mas ha disfrutado su vida – al verlos emocionados Tadase habló – Y todo fuera como oprimir un botón – mientras sonreía calidamente, Ami los miro contagiándose de aquella emoción y positivismo con que los chicos hablaban, ella también estaba dispuesta a ayudar. Y dicho esto empezaron a planear y a reunir información.

Tras una semana de estar "investigando" los chicos tenían todo listo, se habían comunicado con el profesor Nikaido para que les fabricaran un aparato que usarían para su propósito. Y decidieron conseguir a alguien externo a ellos para que le entregara el "paquete" a su querida amiga con problemas, Amu.

Faltaban ya 3 días para su cumpleaños y ella seguía en su cuarto intentando concentrarse para terminar una tarea y después bajar a comer con su familia para después volver a encerrarse en su habitación, mas una voz que provenía desde la planta baja de su casa la saco de su concentración – Amu, Hija te llaman aquí abajo –

"¿Mmh? ¿Quién podrá ser? Y porque tenia que ser justo ahora que estoy en medio de una tarea" pensó la chica pelirosada mientras se dirigía hacia la puerta de entrada de su casa, un chico al parecer con facha de cartero la esperaba con un paquete en sus manos, al ver a la joven se dispuso a hablar - ¿Es usted la señorita Amu Hinamori? – La chica asintió con la cabeza – me han enviado a entregarle este paquete personalmente, dentro del paquete viene una hoja de instrucciones – agregó el chico mientras le entregaba el paquete – Que tengan un excelente día – sonrío el joven mientras se retiraba.

Amu quedo extrañada pues a pesar de ser de paquetería no tuvo que firmar ningún papel de recibido, simplemente llegaron y le dejaron tirado el paquete "¿Qué tal que es una trampa? ¿Y si se equivocaron? Pero dijo mi nombre muy claro… no creo que sea una trampa… ¿Quién querría hacerme una trampa? Y ¿para que?" la chica solo suspiro y se dirigió a su habitación de nuevo, puso el paquete sobre su escritorio y quiso volver a concentrarse en su tarea, mas sin embargo, tener ese paquete misterioso por un lado no la dejaba pensar en otra cosa que no fuera abrirlo.

Ese paquete sobre mi escritorio me intrigaba demasiado, hasta me ponía nerviosa no saber que era ni quien lo enviaba, pero tenia una tentación enorme de abrirlo, creo que lo observe alrededor de 10 veces en tan solo 2 minutos que intentaba concentrarme para terminar mi tarea, hasta que me decidí y lo agarre, me decidí a abrirlo, sea lo que sea que tenga que ser.

Mientras la chica se disponía a abrir el paquete, cerro los ojos como si de eso dependiera la severidad del asunto y rasgo el papel que lo envolvía, se detuvo un momento y noto que nada malo había pasado, entonces un poco mas aliviada termino de desenvolver el paquete. Mientras terminaba de desenvolver el paquete cayo una hoja sobre el escritorio, cuando termino de desenvolverlo cual fue su sorpresa que era una especie de caja con 4 botones rojos incrustados, la cajita era de madera, pintada de un color oscuro, se veía muy sencilla y los 4 botones resaltaban de ella.

"Pero que… ¿Qué es esto?" Pensaba la chica mientras veía confundida la caja que tenia en las manos, le dio vuelta y la vio de arriba a abajo y de derecha a izquierda y viceversa, no entendía de que se trataba, "¿Será alguna clase de juego?" pensó nuevamente, bajó su mirada y noto la hoja de instrucciones, coloco la caja sobre el escritorio con mucho cuidado y se dispuso a leer las instrucciones.

Estos son los 4 botones de la felicidad, en el mismo día que has recibido este paquete deberás presionar el primer botón, algo que esperabas que pasara, pasará; Después de que vivas la experiencia, espera hasta el siguiente día y alrededor de la misma hora presiona el segundo botón, nuevamente se te presentara una nueva situación; En el tercer día deberás presionar el tercer botón a la misma hora que los días anteriores, y dentro de ese mismo día deberás esperar una instrucción para presionar el ultimo y cuarto botón.

Para que todo pase como debe ser, es necesario que pierdas uno de tus sentidos, el cual también se te explicara al momento de aparecer la primera situación, una recomendación mas es no pedir explicaciones ya que ninguna exigencia de ese estilo será contestada.

Termine de leer las "instrucciones" y por un momento el miedo invadió mi pecho, miedo a lo desconocido y al no saber porque exactamente a mi me había llegado este "paquete" y después de todo, que era eso de los 4 botones de la felicidad… bah, no creía que algo fuese a pasar con el solo echo de oprimir un botón, mas la duda y la curiosidad me carcomía, tome el aparatejo que mas bien parecía una caja y lo observe detenidamente, recordé lo que decían las dichosas instrucciones "en el mismo día que has recibido este paquete deberás presionar el primer botón" pero que carajo, ¿a que hora? O ¿no importará la hora? ¿Qué sucedería si lo oprimía? Y… ¿Qué sucedería si no? ¿Qué es lo que espero que pase? Me preguntaba a mi misma

La chica pelirosada observaba la caja con sus 4 coloreados botones mientras estaba inmersa en sus pensamientos; por otro lado se encontraba un chico peliazul de mirada ambarina mirando fijamente a lo que parecía un tipo de reloj de mano con una sola pantalla sin nada en ella "Creo que debimos haber hecho una prueba antes, ¿Qué tal que no funciona?" pensaba un tanto nervioso el chico, mientras estaba rodeado de sus cómplices, un castaño de mirada esmeralda, un rubio con ojos borgoña, una chica con rizos dorados al igual que su mirada, una castaña un tanto infantil y una rubia de mirada violácea, que esperaban impacientes junto con él a que sucediera algo con aquel aparato que tenia en sus manos, de repente el dichoso aparato ilumino su pantalla, todos sonrieron con satisfacción y victoriosos de que aquello que esperaban que sucediera sucedió. Apartado un poco del grupo pero esperando lo mismo, se encontraba otro chico, el cual permanecía separado pero al tanto de todo lo que hacían.

No lo puedo creer, ¡oprimí el botón! ¿Qué se supone que deba hacer ahora? ¡¡Dios!! ¿En que me metí? Me sentía demasiado nerviosa, "es necesario que pierdas uno de tus sentidos" al recordar eso mis ojos se encontraban vidriosos y no sabia que pensar al respecto, me sentía con miedo y un tanto confundida, pero la voz de mi madre llamándome me saco del pánico "aun sigo con vida" pensé torpemente – ¡Ya voy mamá! – me apresure a contestar y deje la caja sobre mi escritorio nuevamente, me dirigía hacia la planta baja mientras veía a mi madre en la puerta de entrada – Te buscan hija – dijo con una sonrisa de satisfacción, y me apresure a bajar.


Hola a quien este leyendo este fic, n_n bueno sean buenos conmigo ya que es el primer fic que escribo y dure casi como 3 días escribiendo esta primera parte jajaja

La segunda parte esta en proceso, así que si quieren saber que mas va a pasar, lean el siguiente capitulo :3!