Este fic no esta escrito para ofender a nadie, simplemente es algo que ha surgido como respuesta a la pelicula, al haberla visto justo ayer. No quiero ofender a nadie, solo que la gente lea como lo he querido plasmar yo.

Por supuesto, la historia no es mia, sino de Will Fetters, el guionista.


Un día cualquiera, te levantas por la mañana y miras por la ventana. El sol comienza a salir anunciando lo que parece ser un día esplendido de Septiembre. Te giras y la ves, a ella, a la que te ha cambiado, la que te ha apoyado, sin importar el que. Sientes despertarla pero tienes que irte al despacho de tu padre y quieres despedirte antes, como Dios manda. Esta preciosa.

Te acercas a ella y te sonríe. ''Buenos días'' de dice. Y tan buenos, con alguien como ella a tu lado, todos los días son así. Abre sus ojos y te pierdes en ellos. La quieres y ya no puedes callarlo más. Así que se lo dices.

''Te quiero'' Y ella te sonríe y responde un ''Yo también'' Y tu sonríes de vuelta. Puedes imaginarte vuestro futuro. Si antes no sabias a que dedicarte, ahora ya lo sabes: a hacerla feliz.

La observas un rato más. Tienes que irte pero lo que mas ansias es quedarte con ella. Tal vez deberías llamar a tu padre para decirle que vas a ir mas tarde, pero no puedes. Tu relación con tu padre comienza a mejorar y no quieres estropearlo, no de nuevo.

Te despides de ella como cualquier otro día. Volverás para el desayuno, tortitas. Sales de casa y te diriges a la conocida plaza, al conocido edifico y al familiar despacho. Quizá después te acerques a la cafetería, a esa cafetería que te ha visto durante los últimos seis años, sentado solo, escribiendo en tu libreta nadie sabe muy bien que. Pero tu si. Escribes a Michael, a tu hermano. Le escribes sobre tus dudas, sobre tus amigos, sobre vuestra pequeña hermana que es un ser especial en todos los sentidos, y le escribes sobre ella. Esta mañana volverás a hacerlo, tienes que decirle a tu hermano lo que ya le has dicho a ella.

El móvil vibra en el bolsillo. Lo coges, es tu padre. Te dice que no llegara hasta dentro de un rato que ha ido a llevar al colegio a tu hermana y que no podías ese día. Te sorprende pero sobretodo te alegra, y esperas que esta faceta suya no tenga su final.

Subes a su despacho a esperarle, un gran despacho, situado en uno de los pisos altos, bien decorado, con ''cuencos'' como adorno, ¿A quien se le ocurrió esa tontería?

Te sientas en su silla, en la que ha pasado más tiempo del que se puede contar. Y algo atrae tu atención. Su ordenador. Esta lleno de fotos, pero no fotos cualquiera, no. Son fotos de tu hermana, de tu hermano, de ti. Desde que nacisteis, hasta hace tan solo unos años o menos. Te sorprende. Tu padre, el que creías que no quería saber nada de vosotros, el que creías un monstruo, no es más que un padre que sufre como cualquier padre y que os quiere como cualquier padre también. Y tu odio hacia el se disipa, se va para dejar paso al cariño. Y sabes que vuestra relación va a cambiar.

Entra su secretaria, a la que conoces desde siempre. La que te ha tratado como si fueras su hijo desde siempre, la que en cuantiosas ocasiones ha tratado de que te reconcilies con tu padre. Le preguntas si ella sabía algo de esto, señalando a las imágenes que continúan saliendo en la pantalla. Y ella te responde que si, que ella misma escaneo las imágenes.

Recordáis a tu hermano, aquel al que tanto admirabas, en el que tanto te fijabas y al que tanto querías. El que, en la fecha de su vigésimo segundo cumpleaños decidió dejaros porque no era feliz. Seis años han pasado, ahora tendría veintiocho. Le hechas de menos, tanto que no puedes con ello. Pero el dolor va disminuyendo poco a poco. Y Ally te ha ayudado mucho y confías en que siga haciéndolo. Igual que tu a ella.

Te levantas, y miras por la ventana. Un día hermoso, como ella. El sol luce su color. Abajo, muy abajo, la gente corre para llegar a sus trabajos, a los colegios. Ajenos a lo que solo minutos después pasaría. Algo que les marcaría para siempre.

Un dia cualquiera, pero no tan cualquiera. Te levantas por la mañana, sin saber que seria tu última mañana. Y tu, miras por la ventana, con el sol brillando en el cielo, sin saber que seria lo último que verías.

Tu madre se asoma a la calle y ve el pánico, corre y entonces lo ve. Una imagen horrible, sobre todo para una madre, que pierde a un hijo.

Tu padre se baja del coche y, con ojos acuosos, mira con dolor hacia su despacho, con el dolor de un padre que pierde a su hijo.

Aiden, con Ally, corre a la azotea, alterado ante la imagen que hay ante el. Aterrorizado y alterado, como aquel que pierde a su mejor amigo.

Caroline, sale de la escuela, mira a ambos lados, pero no lo ve. No hace falta verlo, para que la angustia y el dolor se habrán paso es ella, angustia y dolor de perder a otro hermano.

El agente Craig, ayuda como puede, controla todo sin dejar que el pánico se abra paso en el, ajeno al hecho de su yerno perdido.

Y así es como vuelve a casa y se encuentra a Ally, pero no a una feliz, sino a una desesperada, dolida, Ally. Porque esa mañana te vio al despertar, te vio salir por la puerta, sin saber que era la última vez que te vería. Sin saber que poco después estaría en la azotea, junto a Aiden, viendo como, sin saber por que, otra de las personas a las que quería, a la que amaba, se iba, en un día cualquiera.


Se nota que he visto ya la pelicula no?? Ayer fui a verla, por fin, y la verdad es que me afecto muchisimo. Fue un dia duro (y yo soy de las que digo que no solo para los de EEUU) y a mi me llego, por eso, al verla me llego aun mas.

Espero que os guste y que nadie se sienta ofendido ni nada por el estilo. Se que yo lo vivi desde el otro lado de la television y que no se lo que dolio perder a alguien de ese modo.

Espero comentarios! gracias por leer, Bella Ann.