Hola a todos! Aunque deje de publicar historias tanto aqui como en Blogger estoy de regreso. Actualmente, esta historia esta siendo editada con el proposito de mejorar la trama.

Cancion para este capitulo: Broken Strings - James Morrison ft. Nelly Furtado

Sin mas por el momento, aqui esta el nuevo Capitulo 1


POV Bella

Respira hondo. Déjalo ir. Adentro. Afuera.

Parpadea. No pares de respirar.

Tienes mucho tiempo en esa posición, cáambiala.

Parecía no haber nada en este mundo que hiciera posible que la voz en mi cabeza callara de una vez por todas. Los tiempos en el cual la voz no emitía ningún sonido mientras me encontraba despierta ya habian desaparecido. Todo había desaparecido.

Las memorias, las emociones, las caricias. Todo.

Si me concentraba lo suficiente aún podia recordar cómo como solía ser antes de que todo se derrumbara; antes de que todo lo que creía tener en la palma de mi mano se desvaneciera sin dejar rastro. Pero, para que molestarme en recordar escenas que solo causaban dolor? Por que torturar los pedazos de corazón que seguramente debieron quedar en algun lugar adentro de mi pecho? No era díficil continuar con mi existencia. De hecho, era increíblemente fácil levantarse, meter un poco de pedazos comestibles de lo que fuera en mi boca, bañarse, cambiarse, asistir al colegio poniendo la atención minima para pasar la clase, regresar a casa, hacer la comida, ingerir dos o tres bocados, hacer la tarea, cambiarme, y esperar a que regresaran las pesadillas. Y eso fue exactamente lo que hice hasta terminar la preparatoria.

Pero el hecho de que seguia existiendo de ninguna manera era el equivalente a vivir. Yo, Isabella Marie Swan, estaba resignada a simplemente existir, ya que "vivir" dejo de ser una de mis prioridades hace mucho tiempo. Han pasado meses desde que era posible sentirme completa; meses de ser un fantasma de lo que solía ser antes de todo ... antes de él. Cuando el se fue, cuando ellos se fueron, varias cosas comunes como el dia y la fecha dejaron de tener sentido. Mi ultimo año de preparatoria terminó antes de que yo me diera cuenta. Y yo estaba perfectamente satisfecha con eso. Sin embargo, habia fechas que no podia evader, no importa cuanto quisiera. No importa que apagara todos los aparatos electronicos, o arrancara todos los calendarios de la casa. Era como si alguna parte de mi cerebro reservara toda su energía para recordarme los días que han causado los peores moomentos de mi vida.

Tic, toc. Tic, toc. Tic, toc.

Sin mover mi cuerpo, giré los ojos al reloj que se encontraba en la pared directamente enfrente de mí. Cinco y media de la mañana.

La fecha? No ocupaba checar el pequeño número en el reloj para saberlo. Podia sentirlo. Pero aun asi lo hice, quiza por acto de masoquismo.

Trece de Septiembre.

Hace exactamente un año que había pasado el incidente que cambio mi vida, llevandose todo el sentido que habia tenido hasta ese momento.

En el piso de abajo, podia escuchar las pesadas pisadas de Charlie en la cocina, seguramente sirviendose cereal o café, ya que Sue aún no había pasado a dejar la comida. Poco tiempo despues de que Forks se libró de los vampiros, la Reserva en La Push comenzo a tener unos problemas. Por lo que escuche de algunos comentarios de Charlie, algunos muchachos habían enfermado de una epidemia, al igual que algunos adultos. Harry Clearwater, esposo de Sue y amigo de Charlie, había enfermado ... y no se recupero. Despues de eso Sue, dandose cuenta de que yo no estaba en condiciones de cuidarme a mi misma o a Charlie, se dio a si misma la responsabilidad de tratar de cuidarnos hasta que yo me mejore. Una parte de mi piensa que Sue se va a cansar de cuidar de nosotros antes de que yo me sienta major. Lo mio no era una enfermedad, o una epidemia que pudiera tratarse con medicina y comida hecha en casa. Lo que yo tenia solo podia ser remediado por una persona que no pudiera importarle un bledo lo que me ocurriera.

Si hay algo que aprendi de lo que quedaba de mi familia era esto: son persistentes. Renee visitaba Forks continuamente, siempre tratando de convencerme de que Jacksonville era la major opcion para mi. "Un poco de sol te vendría bien, Bella. A lo major hasta consigues un poco de bronceado en tus mejillas" decia, ignorando el verdadero daño de haber sido abandonada. Por el otro lado, habia logrado darme cuenta de que Charlie entendía, no solo de manera superficial, pero en serio comprendia las emociones que reflejaban mis ojos y mis acciones. Seguramente porque el en algun tiempo sufrió lo mismo cuando Renee se fue. aun asi, su compression no me libraba de intentos fallidos de regresarme a la normalidad. Angela, Jessica, Mike, Ben, Erick, Jake, Seth ... incluso Leah fueron victimas de la persuasion de Charlie para tartar de recuperar a su hija.

Con el tiempo, mi mente llego a la conclusion de que aunque Sam me rescato fisicamente del bosque, la hija que Charlie anhelaba desapaecio.

Despues de la graduacion, Charlie practicamente me obligo a asistir a clases en la Universidad Comunitaria de Port Angeles ya que le molestaba como el anhelo de ser alguien en la vida se desaparecio de mi. Y lo hice, simplemente por no querer causar mas problemas en mi ya complicada vida. Al mismo tiempo, Jake insistia en querer regresrme a la normalidad. Me sentía culpable con Jake, ya que el enserio quería que yo me recuperara; pero por más que trataran nunca iba a funcionar otra vez. Jake hizo que pudiera moverme un poco e inclusive logro recuperar una misera parte de mi, pero nunca por completeY nunca Iba a poder hacerlo. Yo no era como uno de sus carros que solo tenia que juntar las piezas y se arreglaba. Ni Jake ni nadie nunca podrían juntar las piezas y arreglarme porque la más importante, mi corazón, se había quedado con él.

El reloj ya marcaba las ocho de la mañana. Mientras tanto, seguía acostada en mi cama sin moverme ni un solo centímetro, mi mente en blanco. El gran hoyo en mi pecho parecia hacerce presente sin ser requerido, torturando aun mas mi existencia.

"Como si los recuerdos borrosos que te quedan y las pesadillas no fueran suficiente." penso la misma voz que me mantenia viva.

Aun con la lluvia resonando encima del tejado de la casa logre escuchar un carro aproximarse.

"Hmmm ... que raro" murmur de nuevo la voz.

"Algun dia me dejaras en paz?" pregunte en voz alta, quiza demasiado. Pero la voz tenia razon. Era sábado por la mañana y Charlie tenía el turno de la noche así que no había motivo para que saliera. Escuche a alguien tocar la puerta de la entrada y segundos después fue abierta, como si Charlie los hubiera estado esperando. Trate de ignorar los ruidos pero cada vez se me hacia mas dificil. En la posicion en la cual me encontraba, podia ver a traves del reflejo en el espejo si alguien se paraba en mi puerta. Como si lo hubiera invocado, alguien toco la puerta ligeramente antes de abrirla Charlie, y detrás de él estaban dos hombres que no podia reconocer.

"Charlie" dije, pero no estaba segura si habia sido en mi cabeza o en voz alta.

Al parecer no lo dije lo suficientemente alto, porque Charlie dijo mi nombre unos segundos despues en forma de pregunta. En ese momento los dos hombres que habian acompañado a Charlie hasta mi cuarto se colocaron de manera que los pudiera ver mejor.

Podia sentir mi ceja fruncirce poco a poco, mi mente conectando los puntos uno por uno.

La mirada con lastima de Charlie.

El dolor reflejado en su voz cuando dijo mi nombre.

El uniforme blanco de los hombres.

Con la respiracion entrecortada, dirigí mi mirada hacia Charlie, lágrimas acumulándose en mis ojos.

"No. El no me haría esto." Pense, mi cabeza moviendose hacia los lados ligeramente, causando que una lagrima terminara por derramarse.

"Lo siento Bells" dijo mientras abría paso para que los dos enfermeros se encargaran de mi.


Mi cabeza se encontraba recostada en la ventana del carro en el que me habian colocado al salir de la casa en Forks. No sabia con exactitude cuanto tiempo habian estado manejando, o a donde me estaban llevando, pero al final la voz y yo llegamos al mismo acuerdo: No importa.

Flashback

Los enfermeros agarraron mis brazos con delicadez, mientras trataban de levantarme de la cama. Quiza pensaban que lo haria voluntariamente. Quiza pensaban que no me moveria a menos de que alguien me ayudara. De cualquier manera, seria capaz de apostar que no se esperarian resitencia. Sin saber exactamente como lo hice, logre reunir suficiente fuerza como para escapar del agarre de los dos enfermeros. Sin preocuparme por ponerme zapatos o conseguir un abrigo, sali de mi cuarto rapidamente, bajando las escaleras de dos en dos tratando de aprovechar la ligera ventaja que tenia sobre los hombres. Segundos despues pude escuchar tres pares de pisadas siguiendo mi rastro.

Abriendo la puerta que daba a la parte trasera de la casa, corri hacia el bosque. No importaba a donde llegara el camino que estaba siguiendo. No importaba que mis pies se llenaran de lodo o que la lluvia cayera fuertemente sobre mi. Lo unico que importaba era no detenerme hasta lograr desaparecer.

Mis pies continuaron su camino por lo que pareciera horas. Cuando llego a un punto en el que ya no escuchaba pasos detras de mi, mi cuerpo simplemente dejo de responder. Las piernas, debiles de haber corridor por tanto tiempo, se doblaron en las rodillas haciendo que todo mi cuerpo se bajara. Cerre los ojos un poco, disfrutando las pocas gotas que aun caian sobre mi cara. Cuando abri los ojos, senti un escalofrio recorrer mi espalda.

Las flores habian desaparecido. No habia ni un rayo de luz en el cielo. El pasto era de un color amarillento. Pero aun asi, mi mente pudo reconocer el lugar de manera inmediata. El prado. Nuestro padro. La emocion y la sorpresa de encontrarme en ese lugar me distrajeron de cualquier otra cosa ocurriendo a mi alrededor, asi que cuando dos brazos fuertes me tomaron por la espalda no pude evitar que mis labios soltaran su nombre como una palabra de auxilio.

"Edward!" mi garganta quemaba de haber gritado despues de tanto tiempo sin haber hablado mas alto que un susurro. Mi Corazon oprimiendose al pensar en el.

Poniendo mas atencion en lo que ocurria enfrente de mi, logre ver a Charlie parado a unos pocos metros de donde me encontraba.

"Charlie por favor no! Hare lo que sea, lo juro, pero por favor no me mandes a un psiquiátrico, por favor!" le dije mientras lo que quedaba de mi, que era muy poco, se hacía pedazos.

"Ya llévensela" dijo Charlie apenas en un susurro, la pena evidente en su rostro.

Al termino de esas palabras logre sentir como todo en mi cuerpo se apago. La necesidad de luchar, de seguir aparentando tener una existencia normal se desvanecio. Con una ultima mirada al lugar que en alguna memoria distante habia sido mi santuario, cerre mis ojos y deje que los enfermeros hicieran su trabajo.

Termino de Flashabck


Demasiado pronto para mi gusto la camioneta dio un alto, y pude escuchar cómo se apagaba el motor. Así fue la única manera de enterarme que ya habíamos llegado.

No sabía que esperarme al bajar, quizá un edificio con aspecto de cárcel, porque eso el lo que representaba para mí el hospital, una cárcel.

El lugar no era nada a lo que me hubiera podido imaginar. Habían estacionado la camioneta en un camino de grava que te llevaba hasta la entrada, atrás de mi había una reja negra de metal hermosa. En ambos lados del camino, a la misma altura estaban dos fuentes sencillas pero hermosas rodeadas por pasto y miles de flores; pude reconocer varias de ellas: freesias, rosas, lavanda, margaritas, tulipanes, todas de diferentes y hermosos colores. La estructura del edificio era antigua, quizá podría ser comparada con la estructura de un museo de artes. Estaba pintado de color crema y la puerta era de un color caoba, parecido al antiguo color de mi cabello ya que ahora era un café apagado.

Por adentro la estructura era igual de impresionante. Estaba decorada con los mismos colores de la mansión Cu- ... la mansion de ellos. Esas tonalidades doradas a las que estaba tan acostumbrada me hicieron sentir un poco mejor, casi como en casa. Forzosamente fui regresada a realidad despues de un empujon que me coloco dentro de un elevador. Cuando llegamos al tercer y último piso Alexander, que era uno de los enfermeros, me llevo al único cuarto de ese piso. Antes de llegar a la puerta del cuarto había una pequeña sala, como si fuera una sala de espera, decorada con sillones negros de piel y una mesa de centro de cristal adornada con un florero hermoso. Al salir del elevador había un espejo que reflejaba perfectamente la estancia.

Una vez que llegamos a la puerta donde supongo que sería mi cuarto Alexander la abrio y casi me desmallo de la sorpresa. El cuarto era hermoso y bastante espacioso, pero lo que más me había sorprendido era que mi cuarto era exactamente igual que el de Edward. Tenía los mismos muebles solo que acomodados diferentes, con excepción de la cama y una lámpara que parecía bastante cara que colgaba del techo. Mi cuarto también tenía un balcón al que se llegaba por medio de dos puertas de cristal, de nuevo, idénticas a las de la mansión.

No podía entender si esto sería bueno o malo, tantas memorias de ellos podrían afectarme, pero me sentía tan calmada en ese momento que la verdad decidí no pensar en ello.

Mi primera noche paso como cualquier otra noche, en cuanto logre dormirme comencé a tener esas pesadillas que ya me había acostumbrado a tener pero siempre me hacían despertarme gritando. Una de las enfermeras tuvo que venir a darme un sedante para que pudiera dormir, pero los sueños continuaron.

Hoy en la mañana me desperté temprano y unas horas después entraron los mismos enfermeros de ayer, solo que esta vez venían cargando cajas con cosas que podía reconocer. Esas eran mis cosas.

Lentamente me acerque a una de las cajas y pude ver que tenían todas mis cosas favoritas, pero yo las había dejado de usar desde hace un año. Encima de todas las cosas estaba mi copia de Cumbres Borrascosas y a un lado una copia nueva del mismo libro con una tarjeta. Decidí tomar la tarjeta entre mis manos y comencé a leerla.

Bella,

Lo siento. No pude convencer a Charlie de que te quedaras. Pero no te preocupes hare lo que sea para sacarte de ahí. . . pronto.

Nunca te olvides de que siempre te ayudare, no importa lo que pase. Siempre serás mi mejor amiga.

Jake

Ahora no sabía si estar feliz o triste. Por un lado sabía que Jake seguía preocupándose por mi y que me sacaría de aquí pronto, ya que el siempre intentaría arreglarme, aunque sabia que nunca lo haría completamente. Pero que haría después? Jake siempre seria mi mejor amigo pero algun dia llegaria el momento en el cual el tambien me abandonaria para hacer su propia vida. Y, por supuesto, no podria culparlo.

Comencé a sacar mis cosas de la caja y acomodarlas en su lugar, por algún extraño motivo aquí no me costaba tanto trabajo moverme como en Forks. Cuando había acabado de vaciar casi todas las cajas lo único que quedaba era mi copia maltratada de Romeo y Julieta y un paquete nuevo, sin abrir, de mi madre. Dentro de él, venia una pequeña laptop color negro y una tarjeta de parte de ella y Phil. Después de leer la tarjeta coloque la laptop en la mesa de a lado de mi cama. Tome mi copia de Romeo y Julieta y, al regresar, me tropecé y la copia se cayó, unos papeles desparramandose en el piso.

Tome mi copia y después tome una hoja pequeña que estaba doblada a la mitad, parecía una foto.

Desdoble la pequeña hoja y toda la calma que había podido conseguir hasta el momento se desvaneció.


NA: Que opinan? De antemano me disculpo por las faltas de ortografia ... espero no sean muchos :)

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Si alguien esta interesad en ayudarme a editar los capitulos o a traducer por favor mandenme un mensaje o dejenme un comentario (Recuerden poner espacios entre palabras si dejan enlaces)

xoxo,
Anna