Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen.

—Bla bla —Diálogo.

Bla bla —Pensamientos.


Restableciendo el clan

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Capítulo IV

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Luego de aquella desastrosa y, a la vez, memorable primera cita de Sasuke, las que continuaron no fueron como él esperaba. Tal vez se debía a que en los otros encuentros que tuvo, Ino estuvo ausente... Acaso, ¿sería ésa la causa…?

Gruñó, eso no tenía nada que ver. ¿Cómo es que podía adjudicar el éxito de una buena cita a la compañía con Ino…?

Respirando profundo, dejó de pensar en ellos –pensamientos relacionados con la rubia Yamanaka-, pues era un tema que lo dejaba desconcertado la mayoría de las veces.

Sin saber mucho qué hacer para avanzar en lograr el objetivo; restablecer el clan, Sasuke suspiró cansino.

Nunca había imaginado que tener citas y conocer a mujeres resultaría tan difícil. Por lo general, todas las salidas con chicas que le programó Ino, no fueron muy productivas, ya que había un componente que le resultaba complicado al Uchiha, aquel componente se llamaba comunicación.

Era obvio que su falta de expresión con las palabras era una de las instancias que le jugaban en contra, por la sencilla razón de que a él no se le daban muy bien los vocablos. En definitiva, el famoso "Hn" no daba resultados, y es que en verdad no sabía de qué hablar con esas chicas.

¿Qué se supone tenía que decir? No se iba a poner a charlar sobre su vida o algo así… un Uchiha jamás andaría comentando sobre su existencia de modo tan poco personal, además que él no era un persona que se diera fácilmente con los demás. Así que… ¿de qué hablar?

Quizá mejorar ese aspecto de él sería fundamental. Es por eso que en ese momento se dirigía hacia la florería Yamanaka, lugar en donde la rubia le otorgaría clases de comunicación, puesto que ella también había notado que, con la falta de conversación que poseía, nada avanzaba.

Cuando llegó a la florería de los Yamanaka, ingresó impávidamente a pasos elegantes y propios de él. De inmediato un par de iris azulados contactaron sus ojos, provocando que un brillo especial se instaurara en las pupilas de ambos, por supuesto que ninguno lo notó.

—Yamanaka… —dijo con voz plana, deteniéndose frente a ella, quedando separados sólo por el mostrador.

—Hey, Uchiha —Ino le dedicó una sonrisa de medio lado. —¿Qué tal?

—Todo bien —fue todo lo que dijo, hasta que se percató de que ella esperaba que le preguntara lo mismo de vuelta. —¿Y tú?

Ino volvió a sonreír, esta vez con amplitud, conforme de que haya logrado, con sólo una mirada, que él le preguntara cómo estaba.

—Muy bien, Uchiha. Gracias por preguntar —enseguida desvió la mirada.

Sasuke conocía a Ino, la había aprendido a conocer durante las dos semanas en que ella estaba a cargo de sus conquistas, por lo que sabía que lo que acababa de decir la platinada llevaba un toque de acidez. Cómo le gustaba el sarcasmo a la Yamanaka…

Y, como siempre, lograba irritarlo. La facilidad que tenía esa mujer para fastidiarlo era increíble, menos mal que ya se estaba acostumbrando a sus comentarios maliciosos.

—Así que… —Ino se aclaró la garganta y una vez más hizo contacto visual con él —¿Comenzamos?

Asintiendo sólo con un sutil movimiento de cabeza, el Uchiha se apoyó en el mostrador, adquiriendo una pose desinteresada que a más de una fan le sacaría un suspiro.

—De acuerdo a mis anotaciones y a lo que hablamos la última vez que nos vimos, tenemos que trabajar en la comunicación —concentrada en sus asuntos, la rubia ojeó con rapidez su libreta de apuntes.

—Hn…

—Sí, definitivamente tenemos que trabajar con eso —dijo con arrogancia, enarcando una ceja, divertida mientras observaba que Sasuke evitaba mirarla. —Y mucho… —agregó, provocando que el azabache gruñera por lo bajo.

Detestaba el sarcasmo de la Yamanaka, pero asimismo lo divertían, de un modo bien retorcido por lo demás, es por eso que evitaba contrarrestar con palabrotas o mayor ironía.

—¡Ya! Manos a la obra —apoyando ambas palmas de las manos sobre el mostrador, Ino comenzó con su plática de cómo hilar una conversación con mujeres.

Para Sasuke no fue para nada fácil captar las palabras de Ino, pues su lógica no daba mucho abasto para el entendimiento de las mujeres, que eran seres demasiados exóticos, impredecibles e impulsivos, de acuerdo al criterio de él. Y la figura modelo de aquellas características, era la mismísima kunoichi que tenía al frente.

La mujer más indescifrable de todas; Ino Yamanaka.

Respirando profundo, hizo varias notas mentales sobre cómo iniciar una conversación con una chica.

—En resumen, lo principal es preguntarle cómo está, qué es lo que ha hecho o cómo estuvo su día —le dijo Ino mientras le daba ejemplos de cómo llevarlo a cabo.

Bueno… en ese momento, luego de tanta ejemplificación, no parecía tan complicado. O eso quería creer.

—A nosotras nos gusta que se interesen por nosotros, por eso es que nos agrada que nos pregunten cómo estamos.

Sí, sí, eso ya lo tenía claro.

—Además que iniciando de ese modo la conversación, comenzará a fluir de modo más simple, ya que ella contrarrestará todas tus preguntas.

Por supuesto, eso tenía lógica.

—Y, también debes… — Ino le dedicó una mirada que casi le provocó un escalofrío a Sasuke.

Oh, no, esa mirada no significaba nada bueno. ¡Lo sabía! Algo estaba tramando esa mujer…

—¿Qué? —interrogó de forma bruta, esperando impaciente a que ella continuase pronto.

La Yamanaka soltó una risilla infantil y juguetona antes de hablar. Claro que esa risilla no fue música para los oídos del azabache, sea lo que sea que iba a decir Ino, no era nada bueno, podía hasta apostar que era así.

Así como a veces Ino era un ser indescifrable, también resultaba ser bastante evidente, aunque eso rara vez sucedía.

—Debes… —agregándole suspenso a lo que tenía que decir, bajó la voz — debes decirle algún piropo.

—¿Qué…?

Y estaba en lo cierto, no era algo bueno, porque… ¿Él piropear a mujeres? Kami, no. ¿Por qué haría algo así? Implicaba ser algo muy vergonzoso e incómodo para él.

—Piropos, a nosotras nos encanta que nos elogien y que nos digan lo hermosa que nos vemos. No me digas que no lo sabías —con perspicacia entrecerró lo ojos.

Era algo que Sasuke sabía, pero que, sin duda, no estaba dispuesto a hacer, obviamente. Además, ¿qué se supone debía decirle a una mujer que venía recién conociendo?

—Hn —fue lo único capaz de articular, pues aún seguía sumido en sus pensamientos.

—No es algo tan malo, Sasuke —sintiéndose casi ofendida, Ino se cruzó de brazos bajo el pecho. —A todas nos gusta que nos digan cosas lindas… Además no es que se te vaya a caer el ego a pedazos porque le dices a alguien que está hermosa o algo así.

Ja, ja, ja, qué divertido, pensó irónico mientras fruncía la nariz. Era racional que no se le iba a caer el ego, pero era algo que no quería hacer y ya, era muy… vergonzoso para un Uchiha.

—Oh, vamos, no es tan malo, si quieres puedes practicar conmigo — Ino no tenía idea de por qué había dicho eso.

Ella y su gran bocota descontrolada con vida propia. Al momento en que salieron esas palabras, se regañó mentalmente por haberlo dicho. ¿Es que acaso no se podía controlar? ¡Caray!

—Está bien

Tan ensimismada estaba regañándose a sí misma por decir las cosas sin pensarlas, que ni siquiera fue capaz de procesar la respuesta de Sasuke.

—Está bien —afirmó una vez más el Uchiha, ya que al parecer la primera vez ella no lo había oído.

Quizá se iba a arrepentir más tarde, sin embargo era algo que tenía que hacer. Era eso, aprender a elogiar mujeres, o quedarse soltero y sin descendencia de por vida.

Joder, no quería ni pensar en esa posibilidad, por lo que no tenía más opción.

—Está bien.

¿Está bien? ¿Qué diablos estaba bien?

Confundida, Ino miró a Sasuke que tenía los ojos clavados en ella.

Oh, oh, ahora comprendía todo… Sasuke había aceptado. ¡Ah, grandísimo Kami! Sin saber qué decir, asintió en silencio mientras continuaba procesando la afirmación de él.

Vaya… eso significaba que él tendría que piropearla o algo así.

El sólo pensar en esa posibilidad un ligero sonrojo tiñó sus mejillas pálidas.

Sacudiendo la cabeza para librarse de aquellas fantasías que cuando niña soñó miles de veces, fingió como si nada hubiese pasado, aunque dudaba que hubiese resultado, Sasuke probablemente ya la había descifrado.

—Y-Yo… —apartó la vista de él —Creo que será mejor que practiquemos ahora —y una vez más sus mejillas se ruborizaron.

Sasuke, que había notado la reacción de Ino, sonrió en su fuero interno. Por alguna razón desconocida, le encanta que ella se sonrojara o se sintiera incómoda a causa de él… Sí que le gustaba verla así, tan lábil y expuesta ante su actuar.

Sólo para hacerla sentir más vulnerable y avergonzada, tal cual como a él le gustaba, decidió comenzar él con los piropos.

—Luces hermosa —incluso se sorprendió a sí mismo por haberle dedicado aquel calificativo con tanta desenvoltura.

Fue tan fácil pronunciárselo, que ni siquiera se sintió ridículo o patético. Ningún sentimiento de remordimiento apareció en él, fue casi como si le gustara decirlo… y, después de todo si era sincero consigo mismo, debía reconocer que sólo estaba diciendo la verdad, porque en verdad ella era hermosa…

—Eres preciosa… — añadió, atento a todos los gestos sorprendidos de la Yamanaka.

Sí, Ino era hermosa y en ese instante lucía más hermosa aún, con las mejillas ruborizadas y la respiración entrecortada, los labios semiabiertos y ese brillo cautivante en los ojos.

Se reprochó por no haberlo notado antes y por pensarlo en ese momento tan detalladamente.

—Yamanaka… —balbuceó errático, casi atrapado en las finas y suaves facciones de ella.—Eres realmente hermosa…

Y fue ahí en que se percató de que todo se estaba saliendo de contraste. ¿Pero qué diablos le estaba sucediendo?

—Sasuke… — murmuró Ino, queriendo desaparecer de tanta pena que sentía. Más de seguro que lucía como Hinata.

Es que jamás en su vida hubiera imaginado que él le diría algo así, y lo que es peor, que él comenzara a decírselo por iniciativa propia y no por obligación. Además podría asegurar que, por las últimas palabras que le había dicho el Uchiha, se trataba sinceridad absoluta. No había engaño… él en realidad la estaba llamando hermosa.

Las rodillas de pronto se le debilitaron, más aún cuando ambas pupilas de él, dilatadas e iluminadas, se reflejaban en las de ella. Había tantas cosas por descubrir, tanto anhelo… tantas emociones por relucir, que le pareció asombroso que en una personalidad tan gélida existieran tales reacciones con sentimiento...

Nunca había visto, de parte de Sasuke, tanta sinceridad. Sin tan solo…

—Princesa, Inuzuka te está esperando.

—¿Qué…? —desconcertada, miró hacia la entrada de la florería, en donde su padre iba entrando con una expresión de pocos amigos. Claro, sabía que a su padre no le gustaba Kiba, en absoluto. —Papá… —balbuceó.

Sasuke que aún no creía la cantidad de adjetivos que utilizó para elogiar a Ino, pestañeó unas cuantas veces para salir de aquel trance… La belleza de Ino… La observó, notando que tenía la mirada clavada hacia la entrada de la florería. Siguió la dirección que la rubia divisaba… —Yamanaka… —dijo a sí mismo, reconociendo al padre de Ino.

—El Inuzuka te espera — habló de nuevo, desviando su atención hacia quien estaba con su hija. —Uchiha… —remarcó cada letra de aquel apellido.

Ino fue capaz de sentir la tensión que había producido su padre sólo por el tono de voz que había utilizado. Y no era para menos, pues Inoichi sentía cierto desprecio por el portador del sharingan, que no fue originado sólo por dejar la aldea, sino que por haberle roto el corazón cuando era una nena.

—Yamanaka-san —sólo por cortesía Sasuke correspondió al "saludo".

Curiosa y, a la vez, preocupada, le echó un vistazo al Uchiha que le devolvía la mirada gélida y estoica a su padre.

Sudó frío.

—Ehh… papito, ya me voy. Tú te haces cargo ahora — con agilidad se sacó el delantal y lo dejó sobre el mostrador, para luego comenzar a salir como alma que se la lleva el diablo, en el acto tomó al Uchiha del antebrazo y salió junto a él que, milagrosamente, no opuso resistencia. —¡Te amo! —exclamó cuando cerró la puerta del local.

Una vez afuera, soltó al Uchiha y suspiró con exageración.

—Eso estuvo cerca —dijo más para sí misma, no obstante él la alcanzó a oír.

—¿Qué?

—Papá, si no salíamos de ahí pronto te iba a interrogar. Y ya sabes como es él… por algo es el mejor interrogador de Konoha.

La rubia tenía razón. Inoichi Yamanaka era capaz de hacerlo confesar su vida completa y, por supuesto, el porqué estaba ahí con su hija.

No sabía que era peor, que el rubio interrogador supiera sobre su objetivo de restablecer el clan o se enterara de que su hija, Ino, era quien lo ayudaba para concretar su meta.

—Así que… —Ino enlazó sus manos, como no sabiendo que decir. —Eso es todo, ¿no? Digo, por hoy en cuanto a eso que… ya sabes, la clase.

—Hn…

—Mañana podemos continuar, si quieres… es que hay cosas que aún debemos mejorar.

»Sí, claro« Indiferente, asintió en silencio, disponiéndose a irse luego de una clase de comunicación con la rubia, que una vez más había resultado memorable… ¿Cómo olvidar la primera vez que ha piropeado a una mujer…? Inconscientemente dibujó una sonrisa en el rostro.

—Nos vemos — articuló inexpresivo (conteniendo en lo más hondo de su alma, uno de los momentos más vergonzosos e inolvidables de su vida) avanzando un paso al frente, paso que se vio interrumpido por —Inuzuka.

—Kiba… —Ino no sabía por qué, pero siempre que el chico perro la veía con el Uchiha, podía presentir una escena de celos.

Rogando que no fuese así, se mordió el labio inferior antes de avanzar hacia su novio y cogerlo por el brazo.

—Hey… —le susurró, tratando de llamarle la atención. —Vámonos… — y lo empujó, para que de una buena vez éste y el Uchiha dejaran esas miradas asesinas de lado.

Sasuke que miraba a Kiba como un insecto, arqueó una ceja antes de darse media vuelta y comenzar a caminar como si nada hubiese pasado. A diferencia de Kiba que tenía apretado los puños con suma fuerza.

—Kiba… —gimoteó Ino para lograr que él la mirara.

—Tú le gustas —fue lo único que dijo.

Casi se le cayó el pelo a la rubia. No sólo por significado de aquellas palabras, sino que también por la convicción con la que Kiba se lo había dicho…

No podía ser cierto. Ella no le gustaba a Sasuke, era imposible. El Uchiha jamás, pero jamás se fijaría en una chica como ella, por el simple y llano hecho de que ella no era lo que él buscaba, eso bien lo sabía.

—No, no es así —negó, además, con las manos y la cabeza. —No, cómo crees…

—Yo sé que le gustas —y por fin la miró.

—No, yo no le gusto. Y jamás le voy a gustar — afirmó, sopesando el extraño y amargo sabor en la boca… ¿Por qué se sentía así, tan vacía…?

Kiba la observó en silencio. Buscó, en aquella inspección, algo que le indicara que esas palabras eran ciertas, y encontró el respaldo en un brillo en los ojos de ella; había determinación, Ino realmente estaba convencida de que era así. Lástima que él no creyese lo mismo, pues pudo sentir el desbalance de chakra del Uchiha y el olor hormonal de las feromonas, causadas sólo por que ella estaba cerca de él.

No era idiota, sabía que a Sasuke le gustaba Ino, su novia.

Tal vez si ella no hubiese tenido un flechazo con el bastardo cuando eran niños, no se preocuparía, mas sabía que el primer amor de Ino había sido él, el maldito vengador del clan Uchiha.

—Yo sólo te quiero a ti — murmuró la platinada, apegándose a él para abrazarlo con fuerza. —Sólo te quiero a ti… —repitió, cerrando los párpados.

—Yo sé que sí —también la abrazó, dejándose embriagar por ella, aunque sabía que se estaba engañando a sí mismo… El Uchiha tenía más las de ganar que él que llevaba 2 años de noviazgo con Ino.

Sin embargo, a pesar de todo, sabía que ella jamás sería capaz de traicionarlo. Al menos, no mientras estuvieran juntos. Y él no estaba dispuesto a dejarla, jamás…

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No quiero perderte.

—No sé por qué dices eso… —le besó la punta de la nariz con ternura mientras le acariciaba el cabello.

—Uchiha.

Ino se separó de él. —¿Qué tiene que ver Sasuke en todo esto? —casi se exasperó. —¿Acaso no confías en mí? —posó ambas manos sobre sus caderas.

Kiba suspiró, armándose de paciencia para no irritarse y terminar con una escena de celos, porque sí, tenía celos y muchos…

—Sí confío en ti, Ino. En quien no confío es en ese bastardo.

—Pero… —respiró profundo — si confiaras tanto en mí como dices, no estarías dudando en perderme. ¿No?

—No es eso.

—¿Entonces qué? Porque no estoy entendiendo nada —dramatizó, alzando los brazos. —¿O crees que yo te dejaría por él…? ¿Crees que aún siento algo por ese imbécil, no? —. Había advertido en la expresión facial de él que se trataba de eso último.

¡Maldita sea!

Ahora sí exasperada se acercó a él. —¡Eres un estúpido idiota! —bramó, sintiendo tanta rabia consigo misma por temer que fuese así, que sólo porque Kiba se lo había dicho es que se desquitaba a gritos con él.

Temía, realmente temía que aún sintiese algo por el bastardo.

—¡¿Cómo crees que sería capaz de hacer algo así? — con lágrimas en los ojos y el ceño fruncido, comenzó a golpearle el pecho con el dedo índice. —¡Imbécil, imbécil, imbécil! ¡Eso eres, un maldito imbécil!

—Ino… —él, que se estaba conteniendo para no reaccionar mal, se sintió ridículo. Sin embargo podía notar cómo la sola posibilidad de que ella cayese en los brazos del Uchiha le afectaba.

Se sintió culpable, muy culpable.

—Yo… cómo puedes… —dejó caer ambos brazos, cansada. —No entiendo cómo…

Arrepentido por toda la escena que montó, agarró a Ino de la cintura y la besó. No hubo resistencia, mas tampoco hubo reciprocidad.

—Te amo —le confesó entre besos, mientras ella recién comenzaba a corresponder.

Te amo… ese te amo por primera vez le causó ecos en el tímpano a Ino. Ecos que terminaron en su cabeza, recordándole que ella también lo sentía, pero ya no con la misma intensidad.

—Yo también… —balbuceó, sintiéndose desconocida, pues ya se había podido percatar que, desde que había empezado a ayudar a Sasuke, no le dijo más "te amo" a Kiba, sino que sólo respondió con un simple y carente de profundidad; —Yo también…


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TO BE CONTINUED

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Hola, ¿qué tal? Sí, lo sé, me merezco muchos abucheos y demás. No actualizaba de agosto, uhm... 4 meses, Dios. Me van a odiar y pueden hacerlo. Es que en verdad lamento muchísimo la demora, lamentablemente sufrí la pérdida de dos personas muy importantes para mí, y... la verdad es que es muy difícil volver a escribir cuando existe tanto pesar en uno... La pena sigue siendo tremenda, así que, ojalá el capítulo esté a la altura, sino pueden decirme lo que opinan a través de un comentario, ¿ok? En fin, espero no volver a demorar más en actualizar. Haré lo posible para que no sea así.

Muchas gracias a todos los que me dejaron un review, estoy muy agradecida. Umeko-chan, pilar, Mimiko-chan IS, Chiharu No Natsumi, artemisav, Kassumii-chan, Neith Wayland, nico haruka, Leia Takei, Al Shinomori, Mitsuki Tsukiomi, valeeIU, bErEhUrO, Daga Uchiha, Marene, Vanilla Boy, Vanille14 ¡GRACIAS!

Nos vemos próximamente.

Pd: Ojalá hayan tenido una hermosa Navidad y espero que este año nuevo sea genial para tods. ¡Saludos!