Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer.

Yo sólo juego con los personajes en mi estado de aburrimiento.

Edward sometido Cullen...

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-¡Amor! – gritaba mi dulce Bella - ¡¿Puedes apurarte en limpiar, muero de hambre?!

Aquí estaba yo; Edward el sometido. Mi Bella esposa estaba embarazada y yo como siempre cumpliendo sus caprichos.

Años atrás...

-¡Edward, sal conmigo! – gritaba Kate Denalí. En un momento fue empujada por su rubia hermana Tanya.

-¡No, sal conmigo! – gritaba Tanya. Sí, yo era un play boy. Todas siempre querían salir conmigo.

Tenía una pequeña libreta donde estaba mis aventuras, ignoré a las chicas y corrí a mi casillero a buscarla. En el camino me detuve mucho, ya que había que saludar a cada una de mis pretendientes.

Llegué a mi casillero, y saque ese "pequeño" cuaderno azul.

Lauren Mallory:

Citas: 6

Hechos: hemos cenado, ido al cine, revolcado en su cama más veces que el número de citas.

Conclusión: Es muy fácil para volverla a invitar, quizás la llame cuando este necesitado, o sea nunca.

Jessica Stanley:

Citas: 3

Hechos: Nos hemos revolcado muchas veces en la parte trasera de su auto, ido al cine 3 y luego lo hacemos en el baño del mismo lugar.

Conclusión: Muy fácil.

Ángela Weber:

Citas: 0

Hechos: Ha engañado a su novio Ben, conmigo unas seis veces. ¿Qué cosas? Lo mismo de siempre. Buscan sexo.

Conclusión: Su novio no le da lo que ella quiere, por eso viene a mi.

Tanya Denalí:

Citas: 10

Hechos: cena, sexo; repetimos lo mismo en todas las citas. Da buenos besos – al menos – y nada más.

Conclusión: Quizás sea una buena novia.

Kate Denalí:

Citas: 8

Hechos: Tuvimos dos veces sexo, las otras se resistió, pero la pase realmente bien, bailamos, cenamos y todo eso.

Conclusión: Es un tanto recatada.

Y así seguía mi cuaderno. Hace un mes me tome la molestia de contar las chicas que habían pasado por "mi cama".

Eran 115. Pero de ese mes a este... bueno ya no tengo los recuerdos.

Ese día, todo el mundo alardeaba por la nueva chica que llegaría a este tedioso pueblo, ella venía de Phoenix. Así que seguramente sería muy atractiva.

Era hora del almuerzo, me senté con mis amigos, Jasper Withlock, Emmett McCarty, y James y Laurent.

-¡Hey! – me saludaron al unísono cuando me senté.

-Eddie – me molestó Emmett – supiste de la nueva chica.¿Eh?

-Sí, algo así, viene de Phoenix,¿no? – me hice el desentendido.

-Sí, así que debe ser rubia...- comenzó James.

-De grandes pechos...- siguió Emmett.

-Bronceada – dijo Laurent.

- Y quizás porrista – finalizó Jasper.

Y justo por esa puerta, entró un bello ángel. Pálida, de ojos chocolate, un hermoso cabello que caía en forma de cascada por sus hombre, menuda cintura, en fin muy Bella.

-Al parecer es ella – comunico Jasper. Se veía tan frágil que sentí la extraña necesidad de protegerla, sobre todo por las arpías con quienes se juntaba.

Con Stanley, Mallory y las Denalí.

- Mi primera caza – dijo James – es mía la vi primero.

En ese momento sentí una rabia enorme. ¿Cómo demonios se atrevía a tocar a semejante ángel?

-Nadie se le acerqué – sentencie.

Todos me miraron sorprendidos, pero asintieron con la cabeza.

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Me tocó sentarme con ella en biología, su aroma a fresas me tenía vuelto loco.

Era mi momento de saludarla.

-Hola – ella me miró y me quede perdido en sus ojos por unos momentos – Soy Edward Cullen.

-Me hablaron de ti – y me ignoró. ¡Demonios!

-Creo que te deben haber dichos mentiras – le sonreí torcidamente, sabía que con eso caería a mis pies. Un leve sonrojo apareció en sus mejillas.

-Tú eres Bella Swan, ¿No? –

-Parece que ya sabes todo sobre mi – dijo por lo bajo.

En eso tocó el timbre.

Lamentablemente era día viernes. Tendría que esperar hasta el lunes.

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Lunes en la mañana.

¡Al fin!

Todo el día Isabella Marie Swan, me había ignorado. Ahora ella se juntaba con Alice Brandon, Ángela Weber y Rosalie Hale. Lamentablemente mis planes de acercarme a ella estaban arruinados.

Había vigilado cada movimiento de ella, había pedido cambio de horario para que sus clases quedaran junto a las mías.

Era todo un psicópata.

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Martes:

¡Ella me sonrió! Soy el tarado más feliz en esta mierda de mundo. En esta mierda de pueblo.

Ahora me tocaba teatro con ella, y hoy haríamos una presentación de Amor y odio al estilo Hollywood con parejas al azar. Por suerte mi padre tenía mucho dinero, y soborne al maestro, para que me tocara con Bella.

-Denalí y Newton, parejas –

-McCarty con Hale – sabía que Emmett estaba loco por Rosalie, así que el aprovecharía este trabajo.

- Swan y Cullen - ¡Bien!

-Ahora les diré que escena harán.

A nosotros nos toco pelea y beso de reconciliación. Notaba a Bella tensa.

-Bien tienen media hora para practicar y luego presentar su trabajo.

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-Swan, Cullen, les toca. – anunció el profesor.

-¡Basta Edward deja de molestarme! – gritó Bella, claramente actuando.

-¡No, Bella! ¡Desde que llegué aquí me tienes loco! ¡¿Entiendes?! – entonces me acerqué a ella y me empujo, la tomé por la cintura y probé esos dulces y rosados labios que me gritaban "bésame". Era como el paraíso, me gustaría haber seguido besando aquellos labios, pero el profesor corto la escena.

Nos bajamos del escenario y sus mejillas estaban rojas. Me acerqué y le susurre al oído.

-Me gustas, Swan – ella se tensó.

-Apenas me conoces – y se fue.

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Ya iba un mes, hablamos de nuestros gustos, nos habíamos hecho amigos. Debo decir que me estaba costando mucho esto de "amigos" yo quería que ella fuera mi novia, no mi amiga. Hoy le confesaría mis sentimientos, esto es raro, ya que yo nunca he tenido novia formal.

-Bella, ¿Podemos hablar después de clases? – le pedí.

-Claro, Edward, ¿Pasa algo malo? – sus ojos mostraban preocupación.

-No, no es eso.

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Las clases pasaban volando y sólo quedaba el almuerzo y le confesaría mis sentimientos. Nunca en mi vida había estado tan nervioso.

-Vamos, Eddie – me decía Emmett – es sólo una chica.

-¡¿Sólo una chica?! – le grite furioso -¡Es la única que ha logrado enamorarme!

Todos en mi mesa me miraron sorprendidos. Yo, Edward Cullen enamorado.

Quien lo diría.

-¡Huy! El bicho del amor te dio doble dosis – se burló James.

Los ignoré. Ahora todos estaban de novios menos yo. Emmett con Rosalie, Jasper con Alice, James con Victoria y Laurent con Irina.

Sonó el timbre para irnos. ¡Mierda!

-¡Edward! – me llamó Bella.

-H-hola Bella – genial yo nunca tartamudeaba.

-¿Vamos? – asentí con mi cabeza, nos subimos a mi volvo y la lleve a un prado que lo bauticé como el nuestro.

Llegamos al prado. Todo estaba en silencio.

-Bien, ¿Qué querías decirme? – mierda, mierda.

-Yo...bueno...este – ella me miraba divertida.

-¿Qué cosa? –

-Yoestoyenamoradodeti – ella me miró confundida.

-¿Perdón?

-QueteamoBella – nada.

-¿Amm..? -

-¡Te amo Isabella Swan! ¡Te amo demasiado, desde el primer momento en que te vi! – grite a los cuatro vientos. Ella estaba en ¿shock? Sí, creo que sí.

-Yo...también te amo – dijo luego de mucho rato de silencio.

-¿Enserio? – pregunte esperanzado.

Asintió totalmente roja. Me acerqué lentamente a sus labios y probé nuevamente ese delicioso manjar. Ella era mía.

Años después...

-¿Aceptas a Isabella Marie Swan, como tu esposa para amarla, respetarla hasta que la muerte los separe? – pregunto el cura.

-Acepto – Bella ya había respondido y sólo faltaba yo.

No escuche cuando dijo "puede besar a la novia" porque yo ya lo estaba haciendo.

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-¡Edward! Tengo hambre – gritaba mi hermosa esposa, ahora ya con tres meses de embarazo.

Mis amigos me decían sometido pero yo me denominaba enamorado.


¡Fue una idea flash! Espero que les haya gustado.