Disclaimmer: Cassandra Clare es dueña de 'The Mortal Instruments'. Amén.
Summary: Clary&Jace. Porque se complementan y se necesitan. Porque uno aprenderá del otro, y porque ambos tiene experiencias que compartir. Serie de drabbles basados en "Undisclosed Desires"- Muse. Para Mel, Analu, Annie, Ana, Dessie y Kokoro.
Nota: Oh Dios. Estoy un poco cansada, pero estoy de nuevo aquí. Así que, no se quejen(?). Niñas, con esta frase no podía poner un lemon, así que me remonté a cuando estos imbéciles van por Simon al hotel Dumort. Les prometo otro lime (o, tal vez, el lemon) para el siguiente drabble (yn). ¿Vale? Gracias por su comprensión x).
Nota 2: Coño, gracias por los reviews. Dejen más, por favor 8D.


Deseos ocultos.

&Cuatro:
Con él.

«Trust me,
you can be sure»


Rodeados. Y sin salida.

Vampiros de un lado, hombres lobo en el otro. Jace con cuchillos serafín, y Simon chillando molestamente en tus brazos. ¿Incómodo? Ya lo creo.

Pero Jace, como siempre, parece alivianado. Y te preguntas como es que parce ser así. Siempre buscando el peligro, corriendo tras el riesgo. Viviendo con la adrenalina fluyendo constantemente en las venas. Tú, está claro, no podrías llevar una vida así. Para nada.

Pero él está acostumbrado. Él ha frecuentado matanzas descomunales, sangre de demonio chorreando por litros, vampiros y hombres lobo descuartizándose por cualquier cosa. O, en este caso, ella.

Ordenas a Simon que calle, porque te está hartando.

Y te quedas ahí, petrificada, y luego, sientes una mano rodear tu brazo. Asestas un fuerte golpe, sin saber que es Jace. Entonces te relajas. Su segura mano, apretando —suave pero firmemente— tu antebrazo, se siente bien. Tan natural.

Te apremia.
— Vamos, Clary. Por aquí.

Y lo sigues, sin detenerte a pensar a dónde van. Suben las frágiles escaleras, y oyes a las espeluznantes creaturas venir detrás de ustedes. El terror te carcome los nervios. Mantienes la cabeza fría, no obstante, porque sabes que él detesta la desesperación… y los ataques de pánico.

Cierras la puerta, se encuentran en la azotea. Comenzar a jalarte los rojos cabellos no te parece tan mala idea en ese momento. Pero es loúltimo que harías.

— ¿Y ahora qué?
— Estoy en eso.
— La puerta no aguantará.
— Estoy en eso, estoy en eso…

La puerta comienza a ser fuertemente golpeada. Los goznes comienzan a desprenderse.

— Jace…
— Clary, estoy en… ¡Lo tengo!

La figura de dos triángulos invertidos comienza a formarse en tu mente, pero desaparece cuando la puerta es violentamente tirada, y Jace te arrastra a su lado, subiéndote a una de las motocicletas, aquellas que funcionan con energía demoniaca.

Abandonan todo: el hotel… y el suelo. Están volando.

Genial. Eso era grandioso: lograron escapar y robaron una motocicleta.
Pero no importaba. Porque estabas con él. El que te hace sentir segura.

Porque puedes confiar en él, sin importa qué.

(Bueno, sólo algunas veces).