A partir de este capítulo la narración será normal. Sólo quería poner el principio como narración hecha por Justin. Espero que no les moleste.

Qué se supone que tiene que responder una persona en esta clase de situación? Porque Justin no tiene la más jodida idea de qué hacer. No creo que sea algo de todos los días que tu profesor, uno que por cierto es lo más caliente que hayas visto en toda tu vida, te interrogue acerca del momento en que estabas follando felizmente con uno de tus compañeros de curso. De verdad, alguien tiene alguna idea?. Se aceptan sugerencias.

-No creo que tenga por qué darle explicaciones de las cosas que hago, profesor- a pesar de que se sentía sumamente nervioso, trató de que su voz no lo demostrara.

-Todo lo que suceda en el horario de mis clases es asunto mío, Taylor- murmuró acercándose al rubio.

Y esto era lo que le faltaba. Si ya de por sí su presencia hacía que su cerebro trabaje en cámara lenta, aquella cercanía lo paralizaba completamente. Cómo era aquello posible? Apenas acababa de conocerlo!. Nunca le había pasado eso con ningún hombre. Había follado con varios chicos, porque vamos… Justin es joven, rubio, de ojos claros, apuesto y con un culo jodidamente perfecto. Modestia aparte.

Pero él era siempre el que daba el primer paso, que fuera pasivo la mayoría de las veces no quería decir que fuera tímido o completamente sumiso, nunca un tipo había sido tan abierto cuando trataba de ligárselo…puede que influya que Justin tuviera una apariencia delicada.

El rubio estaba perdido en sus pensamientos y no se dio cuenta en que momento el moreno lo acorraló contra la ventana de la habitación. El cálido aliento del otro sobre su oído fue lo que lo trajo de vuelta a la realidad.

-Desde que lo vi por primera vez supe que le gustaban las pollas, señor Taylor- esa voz se sentía jodidamente caliente, murmurando esas palabras al tiempo en que lamía su lóbulo con lujuria.

El rubio sólo cerró fuertemente sus ojos, jadeando por la falta de aire...acaso alguien había prendido la calefacción? Porque su cuerpo estaba ardiendo y su profesor ni siquiera lo había tocado!

-Lo que no me imaginé, es que fuera alguien tan promiscuo. Después de todo, se negó a poner el condón en el consolador...pero no encontró ningún inconveniente en follar con su compañero en el patio, a la vista de cualquiera que pudiera pasar por ahí- Justin sabía que tenía que estar enfadado por aquellas palabras, pero su cerebro no podía pensar en otra cosa que no fuera la voz del moreno y sus ganas de tocarlo.

Por lo que ignorando a la voz que le decía que aquello no estaba bien, sujetó la nuca de su profesor y juntó sus labios en un furioso beso, recorriendo aquella boca que lo estaba volviendo loco.

Cuando sintió la lengua del otro acariciando la suya, un profundo gemido salió desde lo más hondo de su cuerpo. Joder! Cómo un simple beso podía hacer que sus piernas temblaran de esa manera? Cómo un simple beso podía hacer que su corazón se acelere de esa manera y que su mente se nuble completamente? Nunca había sentido algo como eso y esperaba que aquella no fuera la última vez.

Se separaron cuando el aire fue indudablemente necesario, dejando un pequeño hilo de saliva uniendo sus bocas, que se rompió cuando el moreno se separó completamente del rubio. Sus miradas aún estaban conectadas, ambas con un brillo especial en ellas, pero que ninguno de los dos supo a ciencia cierta a qué se debía.

Aun podía sentir como sus piernas temblaban y su corazón no parecía querer dejar de latir como loco. Incluso su mente estaba todavía algo aturdida, no queriendo prestar atención a algo que no fuera el moreno que tenía enfrente.

-No quiero verlo de nuevo con ninguna otra persona, entendió?- a pesar de que estaba susurrando, Justin sintió como si aquellas palabras hubieran sido gritadas en su oído. Eso fue lo que necesitó para que sus sentidos volvieran a funcionar correctamente.

-Usted no es nadie para ordenarme eso- respondió el rubio, frunciendo el entrecejo en una clara manera de mostrar su enojo.

-Desde hace unas horas, soy su profesor- espetó acortando nuevamente la distancia- Y desde el momento en que me besó, soy la única persona con la que usted puede acostarse, le queda claro, señor Taylor?- nuevamente estaba hablándole con ese tono caliente, lujurioso y necesitado que hacía que todo su cuerpo se descontrole.

Sin ser conciente de lo que hacía, Justin asintió con la cabeza, mirando aquellos labios que estaban rojos por la fuerza y violencia del beso que habían compartido hace sólo unos momentos.

-Me alegro que pudiéramos aclarar esto, no me gustaría tener que castigarlo si lo encuentro con alguien más- a pesar de sus palabras, la sonrisa maliciosa que había aparecido en sus labios, indicaba todo lo contrario.

Sin decir nada más, el moreno profesor abandonó el aula dejando al joven solo, que no sabía como reaccionar con respecto a lo que acababa de suceder. Acaso su profesor se había declarado su amante? O sólo era un juego? Muchas dudas aparecieron en la mente del rubio, pero no tenía respuesta para ninguna de ellas.

Le tomó unos minutos más para calmar a su corazón y que sus piernas dejaran de temblar para poder salir de la habitación. Para cuando fue capaz de hacerlo, descubrió que la clase había terminado y sus compañeros se dirigían hacia la cafetería. Cuánto tiempo había permanecido encerrado con el moreno? Parecía que había sido alrededor de una hora, pero para Justin no habían sido más de unos minutos.

Cuando entró en la cafetería, sus ojos se encontraron con los de su morena amiga y la sonrisa que ella le dio, le dejó claro que se acercaba un largo interrogatorio. Suspiró cansado, dispuesto a dar media vuelta y salir de ahí. Pero su estómago rugía por alimento, por lo que no le quedó de otra que acercarse a la mesa en la que estaban sentados sus amigos y comer algo. Ya pensaría detenidamente más tarde acerca de lo que había pasado en la sala de profesores con un moreno en particular. Hablando de eso…aun no sabía su nombre. Sin pensarlo dos veces, expresó esa duda en voz alta.

-Cómo se llama el nuevo profesor de biología?-

-Es que no escuchaste cuando el director lo presentó?- preguntó divertido Ethan.

-No, estaba dibujando- respondió como si eso fuera una excusa suficiente. Y para sus amigos, lo era.

Sabían que cuando Justin dibujaba, el mundo a su alrededor e incluso las personas, desaparecían completamente. Eso era algo a lo que estaban acostumbrados, por lo que cuando lo veían con su cuaderno de bosquejos y un lápiz, ni siquiera intentaban hablar con él.

-Su nombre es Brian Kinney- le explicó su amiga, con una sonrisa de medio lado.

Brian Kinney…ese nombre , por alguna razón desconocida, sabía que jamás podría sacarlo de su mente.