Summary: Era increíble la imagen que se postraba delante de sus ojos. Nadie sabía exactamente como rayos habían llegado a esa situación, pero dolía tanto; su abuelita estaba postrada delante de ella como si estuviera dormida, pero lamentablemente Nessie sabía que no era así.

Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Meyer…


*Nana… la amo mucho y con todo mi corazón y como sé que siempre estará conmigo… le dedico esta pequeña viñeta… espero le guste y sepa cómo me siento.


Duele

oOoOo

Como quisiera ahhh que tú vivieras

Que tus ojitos jamás se hubieran

Cerrado nunca y estar mirándolos

oOoOo

Nessie estaba conmocionada… era increíble la imagen que se postraba delante de sus ojos. Nadie sabía exactamente como rayos habían llegado a esa situación… pero dolía tanto…

Su abuelita… su adorada Esme estaba postrada delante de ella como si estuviera dormida, pero lamentablemente Nessie sabía que no era así. Se estremeció al pensar en que sus hermosos ojitos no refulgirían nunca más mientras le tendiera los brazos y le dijera lo mucho que la amaba.

Volteó a su alrededor, vio hasta el último acompañante de la habitación y notó la devastación en su familia. Cada gesto, cada gemido, cada suspiro taciturno era parte de un adiós que nadie se atrevía a pronunciar. Porque cada vez que alguien quería alzar su voz a los cielos, el nudo de la garganta se carcomía las palabras y no había más que un pío por aquí y un pío por allá.

¿Cómo podía ser posible que una persona que jamás le había hecho daño a alguien, que siempre había sabido que decir, que era abnegada, dulce y amorosa; desapareciera de la faz de la tierra mientras habían otros seres en este maldito mundo que no se merecían de estar respirando el aire?

Su papá le había dicho, "tú sabes cómo funciona esto. Cuando llegue el fin la volveremos a ver, estaremos todos juntos otra vez" pero el problema con eso, es que Nessie no quería esperar hasta que llegara el fin, quería ver a su abuelita en ese preciso momento, quería abrazarla de nuevo y mirarla a los ojos para decirle lo mucho que la amaba.

—Nessie… ya es hora. —dijo su papá mientras la tomaba de los hombros y la atraía a su pecho.

Nessie descansó la cabeza en su hombro y cerró los ojos cuando sellaron el cofre para llevarse a su adorada Nana.

Porque admitámoslo, no es cuestión de ser maduros o no, sino que simplemente esa era una escena difícil de sobrellevar, saber que se la llevaban y que nunca más la volvería a ver era… desgarrador.

Trató de inmunizar el lacerante dolor que luchaba por abrirle el pecho, pero no pudo ganarle la batalla. El efluvio de sus lágrimas mojó el pecho de Edward y este la estrechó más fuerte a su pecho.

—Duele. —farfulló ella.

—Tranquila pequeña, ella no se ha ido, sigue estando aquí,—dijo Edward señalando su pecho, su corazón. —Siempre que la necesites estará ahí.

Y en ese momento, Nessie sonrió; porque mientras su papá apuntaba su corazón, sintió a su Nana, a su Esme, acariciando su cabello y susurrándole al oído que siempre la querría.

No había porque llorar más, porque el amor que se tenían era eterno, era algo que sobrepasaba la vida y la muerte. Y con esa convicción vibrándole en el pecho susurró un:

—Te amo… nana. Te llevo aquí. —finalizó apuntándose el pecho.

Alejandra (Kokoro)