Los personajes no me pertenecen le pertenecen ha masashi kishimoto sempai esto lo hago sin fines de lucro ni nada por el estilo solo para que pasen un agradable rato n.n

El ficc no me pertenece le pertenece ha LoreNish quien muy amablemente me permitió la adaptación de tan divertido ficc.

Waaa llegamos al ultimo cap espero y les guste en lo personal me Facino jeeje bueno las dejo chaito ahh y les recomiendo un ficc buenísimo el de exilio de ele-chan me facina lo estado leyendo y por eso no había actualizado.

¡Gracias hermano!

Capítulo cinco: ¡Hermano!

-¡Oh, Sakura! ¡Aún no lo puedo creer!-gritaba Hinata mientras buscaba entre la habitación un listón para mi cabello.

-¿Qué es lo que no puedes creer?-pregunte automáticamente.

-Sakura…sabes que hoy te casas, ¿verdad?-bromeo acercándose a mí.

-¿Cómo podría olvidarlo si te tengo a ti y a Ino recordándomelo cada dos por cuatro?-.

-Vale, vale-.

Me mire en el espejo y me examine con la mirada, ¿es posible que una persona cambie tanto en cinco años?

Sí.

Y realmente el tiempo pasa tan rápido, que aún puedo recordar como si hubiese sido ayer el día en que conocí a Sasuke…pero eso ya es otra historia.

-¿Qué crees que dirá Sasuke respecto a esto?-.

-No quiero hablar al respecto-respondí secamente.

-Vamos…si Sasuke te viera en este momento…-comenzó Hinata.

-Basta-la corte.

Hace tanto tiempo que empezó la relación con Sasuke. Pero en este momento ya no tiene la mínima importancia, por que de ahora en adelante solo me dedicare a vivir el hoy y el ahora. No más miradas al pasado…por que el pasado es solo eso, y de él solo tendré de los mejores momentos de mí vida…creo que mi destino comenzara en un par de horas con él hombre de mi vida y con quien compartiré el resto de mi vida.

-Creo que Sakurita esta nerviosa…-rió Ino mirando a Hinata.

-Sakura…Sasuke estaría muy feliz-dijo entre carcajadas Hina.

-Chicas, ¿podríamos dejar de hablar de Sasuke? En este momento quiero concentrarme, lo único que me interesa es estar perfecta para la boda, ¿de acuerdo?-.

-Sí, sí, lo que digas…pero para la boda perfecta necesitas al novio perfecto-comento Ino.

-Exacto-la apoyo Hinata-y que mejor novio que Sasuke para eso-.

Cuando conocí a Sasuke, yo aún iba al instituto, y como no tenía planeado abandonarlo, el regreso a Tokio por su trabajo, viniendo a Konoha lo mas seguido posible para visitarme. Solo un año después, y el mismo en que Itachi se caso con Ino, me mude con Hinata y Naruto a Tokio para continuar nuestros estudios en la universidad. Hinata en diseño, Naruto en psicología y yo en literatura. Al tener las tres carreras en el campus, conseguimos un apartamento donde vivir los tres juntos. Y por supuesto, ya era mucho más fácil ver a Sasuke al menos dos veces por semana.

Cuatro años después, Hinata, Naruto y yo nos graduamos de nuestras respectivas carreras y buscamos trabajo; Naruto entro a trabajar al mismo hospital de Sasuke, gracias a la ayuda de mi buen novio, mientras que Hinata puso su propio negocio gracias a la ayuda económica de sus padres y mientras tanto yo me conseguí una columna de crítica literaria en una revista cultural de renombre. Los tres éramos felices y exitosos.

Pero llego el día en que Naruto le propuso matrimonio a Hiinata, y, sin chistar, se casaron tres meses después.

-¿Sabes que creo?-pregunto Ino con una sonrisa mirando a Hinata.

-Jiji…me encantaría saber que es lo que crees, ¿a ti no, Sakura?-me pregunto.

-No-dije secamente.

-¡Genial!…yo creo…que esta boda será…-.

-Perfecta-la interrumpió Hinata.

-Exacto…tan perfecta como la pedida de mano-.

¡Nooooooooo! ¡No, no, no! Por favor Dios, si alguna vez piensas acordarte de mi…por favor que sea hoy.

Ya habían pasado casi tres meses desde la boda de Hinata y Naruto, una boda verdaderamente encantadora, aunque ¿Cómo no ser la boda del año teniendo a Hinata e Ino como planificadoras?

Obsesivo, era la mejor palabra para describir esos tres caóticos meses de planificación entre pastel, banquete, vestidos, salón, padrinos y no se que más. Y aunque me sentía un poco sola en ese enorme apartamento, después de la partida de Hinata y Naruto, me sentía absolutamente contenta de que ellos sean felices juntos, y eso sumando que mi adorado Dios griego y yo podíamos pasar tiempo sin las molestas bromas de Hinata y Naruto.

Uno de esos días, un muy alegre miércoles, Sasuke me llamó para invitarme a cenar…obviamente acepte.

-Este te va a encantar… ¡Simplemente te encantará!-grito Hinata al tiempo que abrí la puerta del apartamento.

-¿De que hablas?-le pregunte caminando a la cocina.

-Recién diseñe un vestido, y quiero que mi modelo estrella lo vista primero que nadie… ¡ni siquiera lo he sacado al mercado!-.

-Me halagas…pero ya te he dicho que no soy tu modelo estrella-.

-Vamos,Sakura, puedes no ser una estrella pero para mi eres la mejor-.

-Soy la mejor por que soy tu mejor amiga-reí.

-Vamos, vamos, vamos… ¡pruébatelo!-insistió.

-Pero Hinata, hoy no tengo tiempo, más tarde saldré a cenar con Sasuke y…-.

-¡Perfecto! ¡Qué mejor ocasión para que vistas uno de mis mejores diseños!, que no es por alardear, pero creo que si todo es un éxito, ese vestido será única y exclusivamente para ti-sonreía mientras daba brinquitos por la cocina.

-¿De que hablas? No entiendo nada…-el timbre de la puerta me interrumpió, y sin decir ni una sola palabra más al respecto me dirigí hacía la puerta.

Camine desde la cocina hasta la entrada, pero a cada paso que daba, el visitante se desesperaba más y no dejaba de tocar el timbre…ok, esto comenzaba a desesperarme.

-¿Ino?-pregunte al abrir la puerta-¿Qué haces aquí?-.

-¡Oh, si, Sakura, también me da gusto verte!-exclamó sarcásticamente entrando en el departamento-Hinata me aviso que vendría, y digo, ya tiene mucho que no nos reuníamos las tres-.

-Sólo hacen dos semanas-la contradije.

-¡Sakura tiene una cita con Sasuke!-gritó Hinata desde la cocina.

-¡Aaaaaaaaaah! ¡Qué emoción! ¡Tienes que lucir espectacular!-.

Y apenas termino de decir esto, me aventó dentro del baño con una toalla y grito desde fuera:

-¡Te doy cuarenta minutos para que te relajes, después nos encargaremos nosotras…y si no sales yo misma entrare por ti!-.

Era imposible discutir esta clase de cosas con Hinata e Ino, y sin alegar me metí en la regadera. Treinta minutos después salí, de la ducha y al desenrollar la toalla que me había dado Ino al entrar cayo al suelo ropa interior. Vaya…estas chicas si que piensan en todo.

-¿Te lo pusiste?-me pregunto Hinata al salir.

-Sí no me lo hubiera puesto yo, lo hubieses hecho tu misma, ¿no?-.

-Cierto…vale, siéntate-me dijo más como una orden que como una pregunta.

Me senté frente al espejo, pero casi al mismo tiempo deje de ver mi rostro para encontrarme con el de Ino frente a mí.

-Vale, vale…hoy serás nuestra muñeca… ¡será divertido!-exclamo Ino.

-¿En serio?-comente irónicamente.

-No, me gusta tu tono-me amenazo Hinata-así que mejor cierra la boca y déjanos hacer nuestro trabajo…Ino, ya sabes que hacer-.

Ino rió y al instante saco un enorme maletín de cosméticos y empezó con su labor. De vez en cuando hacía algunas muecas, por que Hinata se encargaba de mi cabello y a veces me daba ligeros jalones o cosas así, pero me ponía sería al instante de ver la mirada amenazante de Ino.

-Ahora… ¡el vestido!-grito Hinata corriendo hacía la sala, donde supuse dejo su última creación.

Me gire para verme en el espejo, pero de nuevo Ino su interpuso y comenzó a decir un poco alterada:

-¡Nooooooooo! ¿Qué te pasa? ¡Estas loca si crees que dejare que te veas antes de que terminemos! ¡Y ni se te ocurra intentar algo!-.

-Vale Sakura, de pie-dijo Hinata entrando a la habitación.

Obedecí sin discutir y me coloque en el medio de la habitación. Me perdí de nuevo en mi paraíso personal, al tiempo que Hinata e Ino me vestían…vaya, creo que sí fui su muñeca. Me sentía feliz…extrañamente feliz…digo, casi nunca Hina e Ino juegan conmigo a las muñecas, pero hoy no me importaba, por que después de tres semanas sin ver a Sasuke, él había ido a una conferencia, estaba ansiosa por estar con él.

-¡Listo! ¡Oh, Sakura, estas maravillosa!-exclamaron Hinata e Ino al unísono.

Abrí los ojos y les sonreí, me gire para ver mi reflejo en el espejo y casi me caigo de la impresión. El vestido que había diseñado Hinata era simplemente encantador, de ese color azul que tanto le fascinaba a Sasuke; era strapless tipo imperio con una cintilla plata debajo del busto y después ligeramente suelto, a manera de resaltar un poco mis curvas, traía unas peligrosas zapatillas altas color plata y juego de collar, aretes y pulsera del mismo material con unos hermosísimos zafiros incrustados. Mi cabello estaba recogido en un desordenado rodete adornado con un lindo broche, con mis ojos delineados y sutilmente maquillados y mis labios brillantes gracias al gloss.

-Chicas…-.

-¡Es fantástico!-me interrumpió Hina.

-¡Lo sabemos!- le siguió Ino.

-Sí, sí…pero no se a donde me va a llevar Sasuke, no voy a ir vestida de esta manera si me lleva a un partido de basketball, ¿o sí?-.

-Tonta Sakura…nosotras pensamos en todo, de hecho, ya hemos hablado con él-me sonrió mi cuñada.

-¿Eh?-.

-Sí, sí…y ahora date prisa, por que no quieres hacer a Sasuke esperar-me jalo de la mano Hina.

-Pero…Sasuke dijo que…-.

-Sí, lo que sea, nosotras ya hemos hablado con él, ¿recuerdas? Ahora, calla y camina-.

Me subieron al auto de Hinata mientras me iban diciendo lo bien que lo pasaría esta noche, que todo valdría la pena y blablabla. Lo cierto es que no entendía nada.

-¡Bajate!-me gritó Hinata aventándome mi bolso-¡Despierta! Ya hemos llegado, Sasuke te esperara dentro-.

Salí como un zombie del auto y dije a Hinata por la ventanilla:

-Tengo frío-.

-Genial-me dijo encendiendo el auto.

¿Genial? ¿Esta loca amiga mía quiere que muera de hipotermia o qué?

-Sasuke te abrigara mejor-me gritó Ino desde el auto.

Me quede quieta durante unos momentos, y, después de respirar profundamente me gire para entrar al restaurant. Era un lugar extremadamente lujoso, pero igualmente bello. Entre al lugar temblando un poco por el frío, después de indicarle al buen mozo que ya me esperaban dentro. Baje unas escaleras, que se me hicieron eternas gracias a los asesinos tacones que llevaba, de una manera muy cuidadosa…pero que llamo mucho la atención, porque unos instantes después todos los comensales dirigían la mirada hacía mi. No pude evitar sonrojarme, y mucho menos temblar al ver a Sasuke parado al final de las escaleras con esa sexy sonrisa suya y ofreciéndome su mano.

Apenas roce sus dedos, atrapo sus labios con los míos y me abrazo de posesivamente. No tengo la más remota idea acerca del tiempo que nos besamos, solo se que fue el suficiente para dejarme sin aire.

Sasuke me abrazo por la cintura y me encamino hacia nuestra mesa. Podía escuchar los susurros de las demás personas, pero realmente nada me importaba en ese momento, por que lo único a lo que podía prestar atención en este momento, es Sasuke.

-Podría decirte hermosa, pero es una palabra demasiado escasa para describirte en este momento, aunque aún no encuentro la adecuada para llenarte por completo-me dijo cuando ya estaba sentado frente a mí.

-Hermosa es suficiente-respondí tomando su mano.

-Te eche de menos-dijimos al unísono, riendo después.

Ambos nos sumergimos en la mirada del otro, en un abrasador silencio, en donde sobraban las palabras. Estaba a punto de abrir la boca para decir algo cuando alguien nos interrumpió.

-¿Sakura?-

No idiota, Brad Pitt…pensé para mis adentros mirando desconfiadamente al extraño frente a mí. Un momento…este extraño se me hace familiar.

-Vaya el espectáculo de las escaleras, ¿eh?-comento el extraño soltando una ligera risa.

¿Quién demonios es este sujeto? Me pregunte, y pude ver en los ojos de Sasuke que el se hacía exactamente la misma pregunta.

-Así que… ¿monja?-y escuche el pequeño "clic" en mi cabeza.

-¡Sasori!-exclame llena de sorpresa, recordando todo lo que había pasado poco más de cuatro años atrás.

-Genial-murmuro Sasuke mirando hacía otro lado.

-Entonces…siguen juntos…imagino que ya se comprometieron o se casaron, ¿no?-.

-No-respondió Sasuke en mi lugar, tan enfadado como aquella vez en el cine.

-No pierdas el tiempo hermano…alguien te la puede ganar-comento burlonamente Sasori.

Me alerte cuando vi a Sasuke cerrar fuertemente los puños, y al parecer Sasori también, porque casi enseguida se despidió y se fue. Me relaje enseguida, pero Sasuke se disculpo y fue al sanitario. Sonreí. Sasuke era, es y sería un chico encantadoramente celoso.

-¿Sakura?-.

¿Otra vez? Me gire para ver quien osaba molestarme en este momento, pero me lleve una de las mejores sorpresas de mi vida.

-¡Sai!-.

-¡Sakura! Ha pasado tanto tiempo sin verte-dijo sonriéndome.

-¡Cierto! ¡Más de ocho años!-asentí al tiempo que me ponía de pie.

-Sai-dijo una voz femenina detrás de él.

-¡Oh! Sakura, ella es Natzuki, Natzuki está es Sakura, una vieja amiga-nos presento.

-Encantada-.

-Un gusto…esto…disculpen-dijo ella caminando hacía el tocador.

-Vaya, has cambiado mucho Sai-le sonreí.

-Sí, tu también estas muy cambiada-.

Me sonroje ante el cumplido de Sai y mire a otro lado, topándome con Sasuke y la tal Natzuki hablando, después ella sonrió y agito a Sasuke por el hombro, señalo en baño y volví la vista a Sai…esa chica debió de haber preguntado por el baño a Sasuke, no le di importancia.

-Y…esa chica es…-inste a Sai a hablar.

-Es mi prometida, nos casaremos en unos meses-dijo sonriéndome.

-¡Woow! ¡Me alegro tanto!-exclame lanzándome a sus brazos para abrazarle, pero inmediatamente me separe de él al escuchar un ligero carraspeo detrás de mí.

-¡Sasuke! Mira, te presento ami buen amigo Sai…Sai, este es Sasuke, es mi…-comencé a presentarlos hasta que Sasuke me interrumpió.

-Soy su prometido-.

Vaya que eso me sorprendió, pero Sasuke estaba más celoso que nunca esta noche, así que le quite importancia y decidí que hablaría después con él.

-¿En serio? Me alegro también por ti-me dijo Sai.

-Ya volví-dijo Natzuki detrás de Sasuke-¡Oh! ¿Entonces ella es la afortunada?-preguntó mirando a Sasuke.

-¿Se conocen?-pregunte acercándome a Sasuke y abrazándolo por la cintura…esa chica no me agradaba.

-¡Sí! Yo estaba completamente enamorada de Sasuke cuando entre a la universidad, pero el era de último año y nunca me hizo caso jaja-rió ella al lado de Sai.

No pude contenerme y me apreté más a Sasuke, él me respondió pasando su brazo sobre mis hombros.

-Bueno…nosotros ya nos vamos…tenemos una reunión en otro lado-dijo Sai.

-Me alegro verte de nuevo Sai-le sonreí.

-A mí también-.

-Un placer conocerte, y me da gusto saber que estás bien-comento secamente Sasuke mirando a Sai y Natzuki respectivamente.

-Sí…también me alegro verte Sasuke…y muchas felicidades por su compromiso-dijo mirándome la chica de Sai.

Un momento…ella no estaba cuando Sasuke dijo que estábamos prometidos ¿o sí? No…no lo recuerdo.

-¿Ya lo sabes?-le pregunto Sai.

-Sí…me tope con Sasuke camino al tocador-respondió-y ¿sabes qué? ¡Justo hoy Sasuke le propuso matrimonio!-.

En ese instante Sasuke se puso rígido a mi lado y yo…yo…no supe que hacer ¿Por qué Sasuke le había dicho que justo hoy nos habíamos prometido? Lo mire en busca de alguna explicación, por que definitivamente casarme con él no estaba en mis proximos planes, aunque sí en mis sueños.

-Bueno…espero vernos pronto…te dejo mi tarjeta-se despidió Sai y me entrego una tarjeta con sus teléfonos.

Apenas desaparecieron de nuestra vista, Sasuke se desplomo en su asiento presionando fuertemente el tabique de su nariz.

-Sasuke…-intente hablarle, pero el me silencio con un movimiento de su mano.

En ese instante llegaron los alimentos ¿en que momento pedimos la comida? De acuerdo…soy despistada, eso ya lo sabíamos. Miré a Sasuke que aún respiraba pesadamente y decidí darle un poco de tiempo…pasados unos minutos tome delicadamente una de sus manos entre las mías, pero igualmente hizo una seña y me aleje, en ese instante se acerco uno de los meseros y nos sirvió champagne a cada uno ¿Sasuke lo habrá ordenado? Seguro…por que definitivamente yo no lo hice.

Tome la copa y le di un pequeño sorbo, sin dejar de mirar a Sasuke…estaba realmente enfadado, y no entiendo por que. Digo, la enfadada debería de ser yo, él fue quien se puso a decirle a todo el mundo que estábamos prometidos, aunque no fuera cierto…aunque yo me muriera de ganas por que fuera verdad. ¡Es cierto! Yo debería de reclamarle, gritarle, ¡algo! Pero simplemente no podía…

-Sasuke-lo llame.

Él hizo una seña de nuevo y finalmente me miro.

-Sakura…yo, realmente lo siento, quería que esta noche…-.

-Sasuke, basta…no tienes por que preocuparte, es decir, yo…entiendo por que dijiste eso del compromiso, y no te preocupes…bueno, esto…tú y yo no estamos prometidos ¿cierto?-reí intentando llenar ese hueco que recién se había formado en mi corazón.

-Señorita-escuche al mesero al lado mío, pero decidí ignorarlo y mirar exclusivamente a Sasuke.

-Quería que todo saliera tal y como lo planee, que fuera perfecto, que fuera una total…-se quedo en silencio un momento y miró al mesero a mi lado.

¿Por qué veía al mesero? ¿Era más interesante que yo? ¡Arg! Que tonta me siento teniendo celos hacía al mesero. Desvíe la mirada hacía el sujeto a mi lado, quien estaba con brazo extendido hacia mi y con una pequeña cajita sobre su mano.

¡¿Qué demonios?

-Quería sorprenderte con esto-decía Sasuke llamando mi atención nuevamente-con la comida, con el baile, la bebida…con esto…pero simplemente se arruino todo-.

-¡No! Sasuke…todo es muy lindo…estoy encantada con que hayas preparado todo esto solo para mí…yo…realmente no se que decirte-en ese momento los ojos de Sasuke brillaron de nuevo y dijo:

-Bueno…podrías decirme que sí, eso me bastara-.

¿Qué? ¿Qué sí que? ¿de que hablaba?

-No te entiendo-articule confundida.

Escuche pasos y voltee, el mesero a mi lado había desaparecido ¿A dónde habrá ido? Claro, seguro tiene muchas mesas más que atender ¡Sakura, concéntrate! Mire nuevamente hacía Sasuke y me quede sin aliento.

-Entonces…¿Qué dices?-me dijo mostrándome la cajita de terciopelo que tenía el mesero antes, pero esta vez abierta, dejándome ver un hermoso anillo dentro de él.

-¡Se te ocurre preguntar cuando sabes ya la respuesta!-le grite un tanto exaltada mientras me lanzaba a sus brazos.

-De acuerdo…pero tomare eso como un sí-murmuro en mi oído para besarme después.

-Esto no me deja respirar-me queje con Hinata mientras hacía algunas muecas.

-No te hará daño sacrificarte por un día Sakura, este día es muy especial…tienes que impresionar-.

-Exacto…debo impresionar, no morir frente a los invitados-conteste sarcásticamente.

-¿No es genial? Ahora todos seremos casi hermanos...-comento Ino.

-¿Qué quieres decir?-pregunte un tanto confundida.

-Cierto, ya lo entiendo...cuando Sasuke se case con Sakura sera, al menos políticamente, hermano de Itachi y como tú estas casada con Ita tambien seras su hermana y como tu hermano, Naruto, y yo estamos casados eso me hace a mí tu hermana ¡Sí! ¡Que genial!-exclamo Hinata alegremente, y yo sin entender ni una sola palabra de lo que dijeron, solo asentí.

-Sakura! ¡Ya casi es hora!-gritó mi madre al otro lado de la puerta.

-¿Qué? ¿Qué hora es?-pregunte comenzando a alterarme.

-Tranquila, son las cinco y treinta-dijo Hinata terminando con mi cabello.

-¡¿Tranquila? ¡¿Me pides que me tranquilice cuando estoy a treinta minutos de casarme?-.

-Sakura-gruño Ino-te estas quieta…he terminado con tu maquillaje y no quisiera que la boda se retrasara para arreglarlo solo por que tus nervios lo arruinen-.

Inmediatamente me calle y Hinata me puso de pie.

-Hinata…¿por que esto es azul?-.

-Se llama lencería, Sakura…y es azul por que según las tradiciones debes de llevar algo azul el día de tu boda-.

-Claro…una estúpida lencería que no me deja respirar, además…ya llevo este collar azul que me presto Ino-rezongue yo.

-Por eso se llama corsé-comento Ino comenzando a ponerme el vestido.

-Sakura…de verdad que no puedo comprender como no sabes nada de bodas. Bueno, se supone que debes de llevar algo azul, ya llevas la lencería y el collar, también algo prestado, algo nuevo y algo viejo…llevas tu ropa interior nueva, y la joyería prestada y vieja de Ino-me explico Hinata comenzando a subir el cierre del vestido.

-¡Hey! Eso me lo regalo Ita, y por supuesto que no es viejo-.

-Ino…eso te lo regalo en tu boda, hace más de cinco años…para algunos ya entraría en categoría de viejo-le sonrío Hinata provocando que Ino y yo riéramos.

-¡Ya estás mas que lista!-exclamo Hinata.

Le sonreí y me di la vuelta para mirarme en el espejo. Obviamente todo lo organizo Hinata, e incluso diseño mi vestido y el traje de Sasuke, y eso sin contar el de las damas de honor y de más. El mío era un hermoso vestido aperlado strapless con soutien marcado completamente de seda, con un ligero estilo imperial, pero entallado en hasta la cintura y después con la falda suelta, no muy entallada pero tampoco muy esponjada, con algunos detalles sobre la parte del busto y una moño adornando al inicio de la falda, esta última con ligeras ondas y recogidos que le daban un efecto sensacional. Mi cabello iba suelto, con sutiles ondulaciones en las pinzas y sin ningún adorno, y solo llevaba el collar la pulsera de Ino, con un maquillaje muy ligero y suave. Me puse de pie, y me percate de que llevaba unos tacones asesinos.

-Bien…ya faltan solo unos minutos para que tu padre venga por ti-dijo Hinata haciendo que mi nervios estallaran dentro de mí.

-Veamos: Sakura, listo; Sasuke, listo; banquete y meseros, listo; vestido y zapatillas, listo; lencería sexy, listo; peinado y maquillaje, listo; padrinos, listo, invitados…-.

-¡Basta!-grite mirando a Ino y su interminable lista.

-Sakura…ya es hora-dijo mi papa tocando la puerta.

-Si…ya todo esta aquí-comento Ino.

Hinata abrió la puerta de la habitación para dejar pasar a mi papa. No pude evitar reírme, y es que era tan extraño ver a papa vestido de una manera tan…formal.

-Bueno…nostras vamos a nuestros lugares, ¡Suerte!-dijo Al saliendo detrás de Ino.

-Te ves muy linda, Sakura-dijo mi papa tomando mi mano-¿estás lista? Ya es hora-.

-Gracias papá…sí, lo se-sonreí nerviosamente.

-Vale, no te preocupes, todo va a salir perfecto-.

Abrace a mi padre como si fuera la última vez que lo vería y cuando se separaron unas lagrimas se amontonaron en mis ojos.

-¡Sakura!-me reprendió-nada de lágrimas hoy, no queremos que Ino detenga la boda por tu maquillaje, ¿verdad?-.

-Sí…lo mismo dijo ella-reí.

-Vamos, ya es hora-.

Tome el brazo que mi papa me ofreció y salimos de la habitación lentamente y recorrimos el pasillo aún más lentamente.

-Sakura…tranquilízate, no tienes por que aferrarte de esa manera a mi brazo-comento mi padre sonriendo.

-Lo se papá, pero estos tacones asesinos quieren hacerme caer-reí.

-Oh, entiendo, pero no creo que sea para tanto-.

-Claro, si tu los usaras preferirías ir gateando a estar de pie-el sonrió pero no me miró de vuelta.

¡papa! ¡Voltea! ¿Por qué no me miras con esa tranquilizadora mirada tuya? ¡Por favor! Tan solo una miradita… ¿o es que en este momento hay alguien más importante que yo?

Sí.

Mire en la misma dirección que mi papa y me encontré con los mismos ojos azabaches que me enamoraron cinco años atrás, con aquella postura tan despreocupada como la de la primera vez. Mi corazón se acelero como lo hacía siempre que estaba cerca de él ¿Cuándo llegue al lado de Sasuke? ¡Maldición, Sakura! ¡Concéntrate!

-Tú sabes que hacer-le dijo mi papa a Sasuke, quien solo asintió sin quitar su mirada de mí.

-De nuevo hermosa se queda corto-murmuro dándome un fugaz beso en la frente.

Sonreí y me quede mirándolo. La ceremonia dio comienzo y todo lo que escuchaba era el blablabla del padre, por que lo único que me importaba desde ahora en adelante sería Sasuke, Sasuke.

No podía imaginar como sería nuestra vida de ahora en adelante, pero estaba completamente segura de que iba a ser inmensamente feliz, por que estaba con el mejor hombre de este planeta, con el hombre con el que, antes de conocerlo, nunca soñé…y este es el mejor regalo que alguien me pudo haber dado jamás.

-Sí…acepto-.

¡Aaaaaaaaaah! ¿Eso lo dije yo? ¿Cuándo me lo preguntaron?

-Absolutamente-.

Oh, ese es Sasuke. ¡Ese es Sasuke! ¿Qué ha dicho el padre? ¡Que me importa! ¡Sasuke es mi esposo! ¡Hasta que la muerte nos separe! ¡Soy taaaaaaaaaaaan feliz!

Sentí las fuertes manos de mi esposo tomarme de la cintura posesivamente, mirándome con ese pasional fuego en sus magnificentes ojos azabaches, dejando de respirar al sentir los labios de sasuke sobre los míos, sellando un compromiso de la manera más pura posible. Entregándome su alma en ese instante, obsequiándome todo cuanto tenía en ese simple tacto…y, sintiendo sus dedos acariciar calidamente mi rostro no pude evitar pensar…

Perfecto.

Cierto… ¿en algún momento dude de la perfección de mi boda? Sí. Y ahora me doy cuenta de que es un absurdo error siquiera pensarlo, no puedo pedir nada más, lo que tengo me es suficiente y me sobra ¿Por qué?

Por que Sasuke es la perfección personificada…y ahora es totalmente mío.

Gracias, amor mío por ser perfecto…por que ahora creo que ni siquiera la muerte se atreverá a separarnos…ni hoy, ni mañana, ni nunca jamás.

Los veo en el profile! ;D