Espero no hacer el ridículo con esta historia... Johnny The Homicidal Maniac no me pertenece, y este es un insignificante Fic.


Necrolawyer

-Parte 1-

El regreso de los muertos vivos, no tan muertos

Estaba el Diablo mal parado
en la esquina de mi barrio
ahí donde dobla el viento y se cruzan los atajos,
al lado de él estaba la Muerte con una botella en la mano;
me miraban de reojo y se reían por lo bajo...

Balada del Diablo y la Muerte - La Renga

...

Devi tomo la resolución de salir de casa cuando comenzó a notar que le estaba haciendo falta pinceles nuevos. Eso fue cuando insistía en hacer unas líneas con el mango sin cerdas de un pincel número 4, y estas no dejaban de presentar ese horrible relieve que le marcaba la madera.

No tenía deseos de salir de su hogar. Nunca los tenía, pero no podía seguir así. Cuando una artista quiere pintar y solo tiene un trozo de madera para hacerlo, necesitaba urgente un recambio.

-Tenna- Devi utiliza su teléfono celular para llamar a su amiga, porque había logrado obtener una línea que no podía ser rastreada –Necesito ir a la tienda por materiales-

Apenas termina de decir esto, Devi comienza a escuchar sonidos de pasos y chillidos que se iban haciendo más fuertes, como si se estuvieran acercando. Hasta que los pasos se detienen delante de la puerta y se escucha que la golpean.

-Hola, Tenna-

Sinestrin me dijo esta mañana que ibas a salir!- la chica morena le muestra el muñeco chillón a Devi, mientras lo presiona para que chille –Le dije que estaba loco, pero ahora debería disculparme-

-Deja de hablar con esa cosa- Devi mira con mala cara a ese muñeco, y Tenna lo oculta con miedo de que su amiga le haga daño –Vamos, antes de que cambie de opinión-

-¡Que genio!- Tenna dice esto mientras Devi busca su abrigo.

-Estoy perdiendo mucho tiempo- Devi dice esto con frialdad –Hay mucho trabajo y el tiempo se me escurre entre los dedos, hagamos esto rápido y sin dolor-

-Solo vamos a ir hasta la esquina, agorafobica- Tenna sigue a Devi hasta la puerta y esta la mira de forma evaluativo.

-No me da miedo salir de casa- Devi cierra la puerta de su casa con cuidado –Solo le temo al mundo que esta ahí afuera-

La caminata fue corta, y para nada silenciosa. Tenna estuvo la mitad del trayecto tratando de convencer a Devi de salir al nuevo club nocturno que abrió en la ciudad, y la otra mitad quejándose del hambre que tenía y de lo bueno que sería tener un paquete de Cheerios en las manos.

-Ya llegamos- Devi mira con calma a Tenna y suspira –Trata de no romper nada-

-No me jodas, ni que fuera un crío de cinco años- La chica comienza a presionar a su muñeca con insistencia, y Devi solo puso los ojos en blanco, mientras empujaba la puerta para entrar a la tienda, la campanilla que estaba ajustada encima de esta sonó con suavidad, delatándolas.

-Devi, que gusto verte por aquí- El viejo Spanky estaba sentado enfrente de la registradora, disfrutando de una taza de café –Cuando llegaste hace un mes atrás y compraste la mitad de la tienda, pensé que nunca te volvería a ver-

-Los pinceles se rompen muy fácilmente- Dice Devi.

-Si, ya no los hacen como antes- Spanky le señala el anaquel del otro lado de la pequeña tienda –Quieres ver estos, me han dicho que son resistentes-

-¿Quién se lo dijo?- La mirada de la joven se desvió hacia el anaquel de los pinceles.

-Un jovencito muy talentoso- Spanky le da un sorbo a su café, y luego su rostro se torna un tanto angustiado –No lo he visto en semanas, y me está empezando a preocupar-

-¿Teme que haya ido a otra tienda?- Tenna interfiere en la conversación, mientras Devi trata de buscar los pinceles que necesitaba.

-Es que tengo un cuadro pintado por él que no ha vuelto a buscar- Spanky suspira con pena –Es muy bueno, pero creo que no está terminado-

-¡Lo podemos ver!- dice Tenna entusiasmada

-Tenna, no seas chismosa- Dice Devi desde el otro lado del anaquel, al fin había encontrado los que necesitaba, y era verdad, se veían mucho más resistentes -Vamos a ver cuanto duran- Murmura para si misma.

-No creo que haya problemas, pero creo que la señorita Devi notara que está sin acabar- el anciano camina hacía un armario y extrae un cuadro de cincuenta por setenta y dos centímetros.

Al ver la forma en que los colores oscuros congeniaban con los dibujos y lo curioso que era la forma final del todo, Devi chasqueo la lengua –Mierda, este sujeto es bueno- Después de darle otro vistazo rápido al cuadro, se lo devuelve a Spanky -Una lastima que no este acabado-

-¿Cómo que no está acabado? Parece que todo está pintado y todo está en su lugar- Tenna no entendía lo que quería decir su amiga.

-No está firmado- dice Devi con un poco de seriedad –Sin la firma del pintor, este cuadro le puede pertenecer a cualquiera-

-Si, no entiendo porque no lo firmo al terminarlo- Spanky sube los hombros en señal de incertidumbre.

-Ya va a aparece, no se preocupe- Devi le enseña los pinceles que escogió –Me llevo estos y una paleta de madera del numero 8-

-Excelente elección- Spanky estaba a punto de cobrarle a Devi, cuando escuchan la campana de la puerta indicar la llegada de otro posible cliente.

Devi ni se fijo en el sujeto, pero Tenna abrió la boca como un pez para decir algo, pero ningún sonido salió de su garganta. Era un joven afroamericano, vestido completamente de negro, pero su traje que parecía haber sido sacado del siglo pasado. Lucía un sombrero negro, que al quitárselo dejaba ver una cabeza completamente calva. A pesar de vestir como un anciano, ese sujeto se veía muy joven, no llegaba a los 23 años.

-Necesito comprar un cuadro- Dice con voz firme el recién llegado.

-Señor ¿podría esperar? la señorita estaba…- Spanky trata de cobrarle a Devi, pero este muchacho se interpone entre el anciano y ella.

-El pintor es Marcus Ferral, pero no está firmado- El joven dice esto evitando que Spanky termine de hablar, ignorando completamente a Devi y Tenna -¿Cuánto ofrece por él?- Saca una billetera de cuero, y comienza a dejar una considerable cantidad de dólares en la alacena.

-¡Oiga sinvergüenza! ¡Me estaban por cobrar a mi primero!-

-Necesito ese cuadro, es de vida o muerte- Dice el chico dejando el ultimo dólar sobre el mostrador, sumando en total quinientos dólares.

-¿Cómo sabe del cuadro de Marcus? Él no se lo ha mostrado a nadie-

-Es una larga historia, y no tengo tiempo para contarla- El chico saca un reloj de cadena del bolsillo de su traje, que de seguro era más viejo que el mismo Spanky –Tengo solo unos veinte minutos para preparar mi caso y no puedo perder mi valioso tiempo-

-¿Está en problema con la ley?-

-Por así decirlo-

-Spanky, véndele el condenado cuadro para que me cobres- Devi estaba furiosa, ese sujeto estaba pasándose de listo y era más joven que ella, no tenía derecho –No tengo tiempo para esto-

-Y yo mucho menos- Dice el muchacho, mientras su mirada se clava en la pintura, una sonrisa de alivio aparece en su rostro al verla, pero fue muy leve.

-No debería venderlo, pero hace semanas que Marcus no viene por aquí-

-Gracias- El hombre toma el cuadro y sale corriendo de la tienda sin mirar atrás.

-Es un tarado- dice Devi mientras le paga a Spanky –No te preocupes, peor sería que lo robara-

-Espero que Marcus me perdone por esto- el anciano guarda el dinero y luego coloca los materiales de Devi en una bolsa de plástico –Hasta luego, Devi, espero verte por aquí seguido-

Las chicas salen del local, un poco apresuradas, en realidad Devi tenía deseos de volver a su departamento para seguir con su trabajo –Tenna ¿Por qué estás tan callada?-

-Ese muchacho era muy atractivo… pero extraño- Tenna dice esto levantando sus hombros –Lastima que se vista como mi abuelo-

-Me importa un carajo que clase de sujeto sea, he perdido demasiado tiempo- Devi deseaba irse a trabajar cuanto antes –Aunque se me hace extraño que compre un cuadro de un artista no conocido, y por tanto dinero-

-Daba la sensación de que no le importaba cuanto tendría que gastar en ese cuadro-

-Si, como si fuera…- "Un asunto de vida o muerte" a Devi no le gustaba esa frase, le ponía los pelos de punta el solo imaginarse lo que implicaba -…importante-

-¡Hey! Ese tal Marcus va estar feliz de vender su cuadro por tanto dinero- Dice finalmente Tenna tratando de dar el asunto por terminado, no hubo heridos y nada malo le paso a Devi o a ella ¿Para que seguir preocupándose?

-Si, eso espero- Dice Devi.

…………………………….

Johnny mira con atención la pared que había terminado de pintar con sangre esa tarde. Se veía un poco más grande que antes y más profunda, lo cual no lo ponía muy feliz. Iba a necesitar más sangre para cubrirla. Esa pared había cambiado. A veces, cuando le daba la espalda, por el rabillo del ojo podía ver como se movía lo que estaba del otro lado, levantando un leve bulto que descendía rápidamente cuando él se daba vuelta para hacerle frente.

-Maldito monstruo, crees que soy un estúpido- Johnny señala de forma acusadora a la pared –Se que estás ahí, jodido imbécil, y no voy a dejar que escapes ¡Escuchaste!-

*No hay nadie allí, Nny* Nailbunny estaba tratando de llamar su atención *Ya se fue, no puede escucharte*

-Ya lo sé, solo quería dejar las cosas en claro- Johnny se va de la habitación, colocando sus manos en sus bolsillos –Necesito un granizado de cereza-

Johnny sale de su casa, y camina hacia el centro de la ciudad, protestando por lo bajo por tener su auto en el taller. Trata de que nadie entre en contacto con él, y esquiva a las personas que le dirigían miradas acusadoras. Tenía unas ganas de abrirles el cráneo y extraerle el cerebro para que dejen de usarlo, pero primero estaba el granizado, luego el trabajo.

Cuando está por llegar a la tienda, se cruza con alguien que le era muy familiar. Era un joven que había visto antes ¿Pero donde?

Un sujeto común, vestido de playera negra y jeans desgastados, manchados con pintura de varios colores y tonos.

Johnny se le queda mirando, tratando de recordar donde lo había visto, hasta que su cerebro comenzó a mostrarle imágenes en blanco y negro, como si fuera una película vieja.

Lo mejor de toda la película, era el sonido, unos horribles gritos de súplica, pidiendo que se detenga, que no lo mate, porque no lo había firmado y era el primer trabajo que había terminado…

Nny detiene esos recuerdos hasta ahí, abre la boca para decir algo, pero luego la cierra. Él muchacho seguía charlando con su amiga, y ella lo mira con una sonrisa condescendiente, como si fuera una especie de tutora orgullosa de su pupilo. De vez en cuando, ella lo llamaba Marcus, y le daba unos golpecitos cariñosos en el brazo.

Johnny no entendía lo que estaba pasando, y por eso no dudo en exigir una explicación –¡Jodido Bastardo! ¡Tú estabas muerto! ¡Y muy muerto! ¡Se puede saber que mierda haces coqueteando con esta inútil bolsa de carne, cuando deberías estar pudriéndote a seis pies bajo tierra!-

-¿Disculpa?- Marcus lo mira con vehemencia, y luego recuerda –¡Es verdad, tu eres ese sujeto que perdió su billetera!- El chico saca de su bolsillo izquierdo una billetera negra, y se la pasa a Johnny –¡Hombre! Pensé que jamás iba alcanzarte, estabas muy cabreado ese día y no te diste cuenta que la tiraste al piso-

Johnny recuerda que había acusado a ese muchacho de robarle su pertenencia y luego, utilizo su sangre para pintar su horrorosa pared (Que está más grande y profunda, Nny, no lo olvides)

-Como sea- dice con mala cara Johnny y le arrebata la billetera a Marcus -¿Cómo sé que esta todo en orden?-

-Está todo en orden viejo, no iba a quedar bien delante de mi amiga si me comporto como un ratero a esta altura, violar mi libertad bajo palabra no es algo que me atraiga mucho- Era verdad, ese joven había cumplido con una condena en la prisión por robar en una tienda de comestibles, pero ahora estaba libre bajo palabra, y bajo vigilancia.

-Eres una repugnante lacra social, no me dirijas la palabra de nuevo o te abriré de la ingle a la garganta con un tenedor-cuchara, créeme, soy experto- Johnny le da la espalda y se va de ese lugar. El granizado dejo de ser atractivo para él en ese momento, porque estaba seguro de que había enloquecido un poco más ese día.

Él había matado a Marcus de una forma horrible y dolorosa, haciendo que se mojara esos mismos pantalones manchados de pintura, y vomitara por el dolor de la tortura que le aplico. Había drenado su sangre y la había usado en la pared. Su cadáver había sido cortado en trozos y había sido enterrado en el parque del municipio (Ya no hay más espacio dentro de la casa, Nny)

"¿Cómo era posible que estuviera vivito y coleando, dando una buena impresión a su policía a cargo y sonriendo como si fuera el hombre más feliz del mundo?"

Deseaba matarlo, pero no tenía deseos de ver como revivía al otro día. Así que Johnny le resto importancia y decidió olvidar el asunto. Pensó que solo era un fenómeno aislado, y que no iba a volver a suceder. Nadie podía vencer a la muerte, y estaba seguro que las cosas cuando se morían, se quedaban bien muertas.

………………….

Todd estaba caminando a las afuera del cementerio de la ciudad, tratando de encontrar la entrada, y todo gracias a una tonta apuesta que le hizo a Pepito. No le asustaban los muertos, lo malo de ese lugar es que siempre había algún que otro maleante o violador, por lo tanto, no era un buen sitio para aventurarse por las noches.

Al llegar a la entrada del cementerio, se da cuenta que la puerta estaba abierta de par en par. No tenía más excusas, así que debía cruzarlo para buscar el objeto que Pepito le pidió que llevara de prueba mañana en la escuela, una de las palas que se utiliza para cavar las tumbas.

Al llegar al centro del cementerio, para buscar la dichosa pala, Todd siente que alguien lo estaba siguiendo. Un poco nervioso, mira en todas las direcciones pero no ve a nadie. Los pasos estaban acercándose, podía sentir que alguien más estaba allí y cuando iba a gritar, ve a un cuervo de considerable tamaño aterrizar enfrente de él.

Se asusta al principio, pero al mirarlo detenidamente, el animal no le parecía del todo desagradable a Todd. Sus plumas brillaban de un fulgor azul oscuro a la luz de la luna llena.

Pero lo que casi lo mato del susto, fue la mano enguantada que se apoyo sobre su hombro.

-¡Squuueee!- No pudo contener el chillido que salió de su boca, se alejo la más posible del contacto de esa mano y cayo al suelo por la desesperación.

-No tengo tiempo- El hombre que estaba allí le extiende una pala a Todd. En su espalda llevaba otra pala atada con abrazaderas, y la saca de allí para clavarla en el piso -¡Ayúdame a cavar! ¡Rápido!-

Todd seguía asustado, pero tenía la pala del cementerio en sus manos. El hombre comenzó a cavar sin dirigirle la mirada, y no parecía querer lastimarlo. Era el momento perfecto para escapar de allí, pero al verlo tan apresurado y solo, decidió ayudarlo.

El hombre cavaba sin pausa, y Todd que no estaba muy acostumbrado a su ritmo, perdía un poco de ímpetu al tirar la tierra hacia el otro lado y las fuerzas le abandonaban cuando volvía a clavar la pala en la tierra.

-Cuando sientas un pequeño cosquilleo en tu brazo, detente por unos segundos- El hombre dice esto con suavidad, y Todd solo asiente.

Al sentir el cansancio invadir sus extremidades superiores, el chico deja de cavar. No habían llegado ni a los primeros tres pies de profundidad y había pasado más de media hora.

-¿Por qué estamos cavando?-

-Mi cliente esta dentro de esta tumba- Dice el hombre afroamericano sin dejar de cavar –Necesito hablar con él y llevarlo al estrado para que me ayude con mi caso-

-¿Cliente?- Todd mira extrañado al hombre. Este finalmente dejo de cavar, se había detenido para sacarse el saco y el sombrero, dejándolo sobre una lapida, como si esta fuera un simple perchero. Luego extrae del bolsillo de sus pantalones, un arrugado paquete para sacar un cigarrillo de este, lo mira con desgano y luego decide lo guardarlo haciendo un gesto de resignación –Los cigarrillos ya no son como los de antes, ahora saben a pura mierda- Dice molesto el hombre, mientras vuelve a tomar la pala en sus manos, y sigue cavando.

-Señor… su cliente, no le va hablar- Todd dice esto con suavidad e inseguridad –Esta muerto-

-No debes preocuparte por eso- Dice entrecortado el hombre afroamericano que seguía con su labor –Ellos creen que soy adorable-

-Pero están... muy muertos- Todd dice esto tratando de hacer entrar en razón a ese hombre, pero se da cuenta que no iba a decirle nada más al respecto. Toma la pala nuevamente, y sigue cavando –Estoy profanando una tumba-

-Bienvenido a mi mundo-

……………………..

Todd se sentía muy agotado cuando sacaron el cajón hacia fuera, pero se sorprendió mucho que se abriera con tanta facilidad. Parecía ser hermético, pero como no sabía nada de cajones para muertos, Todd no estaba seguro.

-Toma, por la ayuda- El hombre le extiende un billete de veinte dólares y lo mira divertido –Deberías irte a dormir, mañana hay escuela y tus brazos necesitan descanso-

-Tengo la sensación de que el dolor será terrible mañana-

-Uno llega acostumbrarse… espera, llévate esto- le da la pala, y Todd lo mira con un poco de preocupación –Él te envió por esto ¿Verdad? Cuando lo veas dile que Trent le manda saludos- Sonríe mostrando su perfecta dentadura blanca, la cual resaltaba mucho más gracias a su oscura tez –Díselo de lejos, porque se pondrá muy cómico y podría ser peligroso-

-Está bien-

-Hay un taxi allá afuera- Trent le muestra la calle que se veía del otro lado del cementerio –Cass te lleva sin problemas, pero no intentes hablarle-

-¿Por qué no?-

-Es sordo- El chico levanta los hombros y luego hace un ademán –Vete, este no es un lugar apropiado para alguien tan joven-

-Pero para usted ¿Si lo es?-

-Mi hogar está aquí, así que debería decir que si-

-¿Es un ser humano?-

-Chico… hora de ir a la cama, habrá momentos más propicios para hablar de mi vida- Trent lo hecha de allí. Todd camina unos pasos y ve que el cuervo se había posado en el hombro de ese hombre, cuando termina de abrir la tapa del ataúd.

No tenía deseos de ver los restos que se encontraban dentro de esa caja, así que dio la media vuelta y salió del cementerio lo más rápido posible. Todd no le iba a decir a Pepito sobre Trent y no se iba a subir a ese taxi. Caminaría rápido por la calle y llegaría pronto a su casa, para olvidar esa experiencia.

Trent parecía ser de esas personas que son fáciles de olvidar, porque al tocar la cabeza con la almohada se durmió profundamente. Esa noche no tuvo pesadillas, pero tampoco soñó con nada en particular, solo había un vacío en todas direcciones que no parecía ser llenado con nada.

………………

Johnny seguía mirando la pared con duda, la sangre seguía fresca… pero Marcus estaba con vida ¿Cómo era posible?

Revisa a los cautivos y todos estaban en su respectivos lugares, sufriendo picaduras de escorpiones, quemaduras, cortes profundos con hojas de afeitar, descargas eléctricas y baños de acido.

Todos estaban vivos y sufriendo.

-Pero Marcus murió y ahora está con vida-

-No es importante. No hay nada de que preocuparse-

-¿Nada muere para siempre? ¿Un día matas a alguien y vuelve a la vida al día siguiente?-

-No es posible. Esa suposición es demasiado romántica para mi gusto-

-Pero si esto es verdad, significa que este trabajo se esta volviendo inútil, no hay sensación de certeza aquí, las personas mueren pero luego reviven-

-No es cierto, solo Marcus paso por ello-

Johnny se acerca a su victima más reciente, una joven mujer que se había descuidado y lo había hecho tropezar ¡Se podría haber matado!

Murió demasiado rápido. Aunque los grilletes le cortaron las venas de las muñecas y los tobillos, ella murió de asma. Le dio un ataque de asma cuando la sujeto y murió sin poder respirar. Johnny se la quedo mirando mientras ella intentaba sonsacar el rancio aire de la habitación a como diera lugar. Pero murió antes de que los grilletes extrajeran toda su sangre.

Debía deshacerse del cadáver. Su presencia allí no era del todo necesaria.

………………….

El parque estaba vacío, como siempre. Johnny busca un buen lugar para cavar, pero nota que alguien más estaba allí. Y peor aún, lo estaba siguiendo.

Se da vuelta y solo ve a un cuervo parado detrás de él. Johnny gruñe un poco y saca un cuchillo de su bolsillo. No le gustaba para nada esa criatura.

-Esto no te pertenece, largo- Dice Nny, como si el pájaro fuera capaz de interpretar lo que deseaba comunicarle. Pero el animal solo inclina su cabeza hacia un lado y extiende sus alas para desafiarlo. Había captado las intenciones de Nny de atacarlo si no se iba, pero no iba a dejárselo tan fácil.

-Si no lo has notado, estoy armado y soy mucho más grande tú, montón de plumas ¡Largo!-

El cuervo lanzo un horrible graznido, como si fuera un grito de guerra, y comenzó a dar picotazos rápidos a la pierna de Johnny. Este lanza un par de patadas, pero al ver que no intimidaba a la criatura, comenzó a realizar rápidos movimientos con su cuchillo, pero los ataques nunca llegaron a tocar al animal.

-¡Largo, bicho de mierda!-

-Dame el cadáver, de todas formas no lo necesitas más- Una voz profunda toma por sorpresa a Nny, este trata de mantener la compostura, para ver al dueño. Era un muchacho de 23 años, afroamericano que vestía un viejo traje color negro, y llevaba una pala atada a su espalda. Su cabeza era completamente calva y la luz de los faroles del parque la hacían brillar, como si estuviera pulida.

-Esta cosa es tuya- Nny señala despectivamente al cuervo, que emprendió vuelo alejándose de ese lugar.

-No, ahora dame ese cadáver- El hombre de traje se acerca lentamente a Johnny –Me lo llevo ahora mismo, y te aseguro que no te molestare más-

-¿Para que lo quieres?- Johnny mira con desconfianza al sujeto. Algo no cuadraba allí, se supone que nadie lo atrapaba cuando se deshacía de los cadáveres. Ese sujeto no debería estar allí, ni mucho menos debería estar hablando con él.

-Es de mi cliente, así que dámelo de una buena vez- El afroamericano gruñe levemente –No tengo deseos de estar cerca de ti ni un minuto más, así que dame ese cadáver para que me pueda ir-

-Ni lo sueñes, consíguete el tuyo- Nny no iba a ceder tan fácilmente.

-Eres como un niño malcriado- Protesta el hombre haciendo un extraño ademán con sus manos.

-Nadie me habla así, y mucho menos un sujeto que intenta pasarse de listo conmigo- Johnny lo señala con el cuchillo que llevaba a mano –Hago lo que quiero cuando quiero, y en este momento no quiero darte mi cadáver-

-Lo necesito con suma urgencia, no me obligues a quitártelo por la fuerza- El afroamericano gruñe esta frase completa con frialdad.

Johnny miro ceñudo al sujeto, lo amenazo con un cuchillo y solo logro provocarlo un poco más. Además, no parecía temerle. Eso no importaba, si se las ingeniaba iba a poder matarlo rápidamente en ese mismo lugar. Lo llevaría a su casa para torturarlo, pero no había traído cloroformo.

-No sé que cosas pervertidas piensas hacer con este cadáver, pero si tanto deseas uno- Johnny deja caer a la muerta al piso, que golpea en la grava pesadamente, y saca otra cuchilla de su bota izquierda -¿Por qué no te convierto en uno?-

-No me sirve- Dice con calma el sujeto vestido de traje –Necesito ese cadáver- Vuelve a señalar a la muerta, como si estuviera tratando de explicarle algo a un niño pequeño. Johnny se sentía ofendido.

-Eres una mierda, voy cortar tu cabeza y te la voy a meter por el medio del culo, a ver si siegues de gracioso-

-Lo siento, no tengo sentido del humor- El hombre toca con suavidad la pala que llevaba en la espalda, pero parece arrepentirse y vuelve a bajarla –Soy un abogado, no suelo hacer comedia-

-Abogado listillo ¿Eh?- Johnny se ríe con malicia -¿Qué haces aquí? No deberías estar persiguiendo ambulancias o liberando a un violador de prisión-

-Necesito ese cadáver- Vuelve a señalar la mujer muerta que se encontraba a los pies de Johnny.

-No me vengas con esas estupideces- Johnny sin dudarlo, se lanza sobre ese extraño sujeto y le clava el cuchillo que llevaba en la mano derecha, en medio del pecho. El hombre no dice absolutamente nada al recibir ese ataque mortal, ni siquiera gimió del dolor, solo cae rígido al piso, por la fuerza que aplico Nny en ese dichoso ataque.

-Patético hombrecito, ni siquiera se defendió- Johnny le da la espalda, para recoger su cadáver y marcharse de ese lugar.

-¡Dame ese cadáver!- El hombre afroamericano se levanta con dificultad del suelo, sacude con cuidado su traje, y saca el cuchillo clavado en su pecho dejando al descubierto una afilada hoja bañada en sangre. Mirando despectivamente a Nny, termina arrojando lejos de ellos ese objeto tan peligroso –Y te agradecería que no volvieras hacer eso, produce una sensación un tanto desagradable-

-¿Qué mierda eres tu?- Johnny dudaba que su delicada psique soportara otra improbabilidad. Ese tipo debía estar muy muerto a esa altura, ese cuchillo debía haberle destrozado el corazón.

-Soy abogado… pero eso ya te lo dije ¿No?- El muchacho dice esto, mientras termina de arreglar su ropa.

-No te pases de listo, yo no soy ningún estúpido-

-Pero hemos aquí, en medio de la noche, discutiendo sobre la eternidad del cangrejo, junto a un cadáver en descomposición-

-Calla la puta boca- Johnny sentía que ya nada estaba bien, todo comenzó a volverse en su contra. Primero Marcus vuelve a la vida y ahora ese sujeto no se muere después de recibir un puñal en su pecho. La certeza de la muerte parecía abandonarlo, trayéndolo a un mundo de desesperación y ruina.

-¿No me lo vas a dar por las buenas? Ya hiciste tu numerito de asesino serial, me vendría bien en este momento que me lo entregues, mi clienta me espera y se esta cayendo a pedazos- El hombre hace una señal con su pulgar hacia atrás, y Johnny no puede creer lo que ve, era el cadáver envejecido de una mujer. Estaba vestida con harapos, llenada de gusanos en el pecho y de cucarachas en la cuenca de sus ojos. Hacia unos movimientos sutiles pero torpes al mismo tiempo, y hablaba bajo, con voz cansada.

-Trent… se acaba… el tiempo-

-Ya fue suficiente, no me gusta pelear, pero veo que sino te dejo inconciente no me darás ese cadáver- Trent saca su pala de su espalda y le sonríe a Johnny, enseñándole sus enormes dientes blancos –Tranquilo, no duele casi nada, créeme-

Johnny no sabía si se había paralizado con la visión del zombie que se encontraba enfrente de él o realmente ese extraño sujeto era muy rápido, la pala se movió como si fuera una especie de espada, y le dio de lleno en la cabeza, permitiéndole adentrarse en un mundo de inconciencia sin sueños. Él no dormía, así que esto era lo más cercano.

……………..

Johnny volvió en si en su hogar. Estaba sentado en el sofá cuando despertó y sentía un horrible dolor de espaldas que era compensado con el terrible dolor de cabeza (Recuerda Johnny, ese sujeto te golpeo) que tenía en ese momento. Necesitaba con urgencia unos Cheerios y un granizado de cereza.

Miró detenidamente ese lugar, todo estaba tranquilo. Ni Nailbunny, ni sus otros dos acompañantes se presentaron para hablarle de lo sucedido anoche (Tienen miedo del profanador de cadáveres, creen que puede revivir a las personas que matas, Johnny) lo cual era un poco agradable, porque no tenía deseos de recordarlo.

Decidió salir de casa, ya que no había nadie allí que quisiera darle buenas o malas noticias. Fue a buscar su auto al taller, y ve que el mecánico había terminado el trabajo. Por suerte no era nada grave, solo un par de bujías que no cumplían con la función primordial de quemar el combustible. Así que solo debía pagar el repuesto.

Por suerte para él este mecánico no era de los habladores… ni tampoco de los chismosos. Debía ser porque era sordo y no podía pronunciar palabra alguna, y tal vez por esa razón no le caía mal.

Johnny busca la pizarra y le escribe con tiza "¿Cuánto te debo?". El mecánico niega lentamente y escribe en la pizarra su respuesta "Va por cuenta de la casa, conduce con cuidado" y después de esto, se va a trabajar en otro auto.

Johnny sube los hombros, le deja algo de propina en uno de los anaqueles y saca el auto del taller. Era el momento de conducir sin cinturón y de forma desesperada.

(¿No te estas olvidando de alguien, Johnny?)

Pisar el acelerador, hacer el cambio, cruzar el semáforo en rojo, daba una sensación de seguridad y confort en ese momento. Conducir para él era como montarse en una montaña rusa.

(¿Recuerdas por lo menos su rostro?)

Algo había sucedido la noche anterior que dejo su interior vacío y su corazón deseoso de otras experiencias. Mientras choca un basurero que vuela metro y medio hacia arriba para caer encima de una anciana que pasaba por allí, no puede dejar de pensar en el cementerio. Hace mucho que no se paseaba por allí.

(No vayas, ese sujeto está allí Johnny, tú lo sabes)

Tenía ganas de recorrerlo, sentir la calma de la muerte y escapar de la arrogancia de la vida.

Se detiene a pocos metros de una tienda, para salir del auto y comprar su granizado. Finalmente iba a obtener su brebaje frío, el cual suspendió el día de ayer por causas que no recordaba.

(Marcus revivió y es más feliz que tu Johnny, no quiero ser aguafiestas, pero te estas olvidando de muchas cosas últimamente)

Johnny se detiene a pocos metros de la entrada de la tienda, gira lentamente su cabeza hacia el otro lado y ve a alguien que él había conocido recientemente.

Esa mujer asmática, que murió antes de empezar a ser torturada, se estaba ahogando nuevamente a pocos metros de él. Pero esta vez estaba siendo acompañada por un niño pequeño, que le extiende un inhalador para que lo utilice. Al usarlo, vuelve a la normalidad, y el niño le sonríe con alegría.

-Lo siento, no volverá a suceder- Dice la mujer, un poco aliviada.

-No te preocupes Ma, yo estoy aquí y voy a cuidare- El chico la toma de la mano para llevársela lejos de allí –Vamos a comprar flores para la tumba de la abuela-

-Si, vamos- La mujer se sonríe y acompaña a su enérgico hijo.

Johnny se quedo helado al ver esto. Y se olvido por completo de su granizado de cereza.

-¡MALDITA SEA! ¡ESA PUTA ASMÁTICA ESTABA MUERTA AYER! ¡QUE MIERDA PASA EN ESTA CIUDAD!- Johnny profirió un grito lleno de ira y de angustia. Por algún extraño motivo, tenía la certeza de que ese extraño sujeto que conoció anoche, era capaz de caminar entre los vivos y los muertos, y revivir a las personas que él mataba.

(...)

Trent sale de una tienda cercana, sosteniendo un vaso de café caliente con su mano derecha. Al escuchar los gritos de Nny, mueve su cabeza con pena ajena. Saborea su café y luego lo escupe asqueado.

-El café ya no es como el de antes, ahora sabe a pura mierda-


N/A: Si no les parece que esta historia es una aberración o blasfemia, este fic será de entrega mensual. Si opinan lo contrario, será borrado sin dejar rastros. Muchas gracias por leer ^^.