PRÓLOGO

10 años tras la derrota de Voldemort

MADRID

Hacía mucho que no volvían a esa ciudad. No había cambiado mucho en todo el tiempo que habían estado fuera. La mansión seguía prácticamente igual. Algo tendrían que hacer con ella ya que la anterior dueña le había dejado a ella todo lo que poseía en la Tierra.

Comenzaron a recorrer la vieja mansión, aunque lo más probable era que la vendiesen aún no querían deshacerse de ella hasta haber encontrado un nuevo hogar en la tierra, ya que no podían quedarse en Limbhad para siempre.

Durante todo el día, la pareja, sus dos hijos y algunos de los criados que aún cuidaban de la casa de vez en cuando, estuvieron habilitando la mansión para que la joven familia pudiese vivir allí al menos un tiempo.

Esa noche, una vez los dos pequeños se quedaron profundamente dormidos, la pareja se dirigió al pequeño bosque que rodeaba la mansión, justo hasta el lugar que años antes él había quemado tras un "pequeño" descontrol. Allí, observó a su esposa, ahora convertida en un hermoso unicornio, el último en su mundo, adentrarse en la espesura, mientras él volvía al balcón que daba al bosque para observar las estrellas.

La unicornio trotó hasta llegar a una zona del bosque a la que nunca había llegado cuando era una niña y, allí, se tumbó entre unas raíces. Sentía cómo el poder de la Tierra la recorría para intentar aliviarle el dolor, pero no lo aliviaba lo suficiente como para evitar que la unicornio llorase a causa de la tristeza que embargaba su corazón. Había tenido que abandonar su hogar junto a su familia. Entonces, un hermoso y triste canto, que la sorprendió por el desconocimiento de su procedencia, hizo que mirase al cielo, para verse momentáneamente cegada por una luz. Una vez la unicornio pudo volver a adaptar de nuevo su vista a la luz nocturna, vio a un hermoso fénix posado en una raíz cercana. El fénix también estaba triste, quizás incluso más que ella, ya que el ave llevaba llorando a su anterior amo cerca de doce años ya. Juntos lloraron, aliviando su dolor mutuamente, y gracias quizás a compartirlo, la unicornio y el fénix se unieron en una profunda amistad en el poco tiempo que pasaron juntos. El fénix comenzó a contarle al unicornio, a través de hermosos cantos, lo que fue su vida con su antiguo amo, mientras la unicornio lo escuchaba extasiada.

Una vez el fénix dejó de hablar y le dijo su nombre a la unicornio, ésta volvió a adoptar su forma humana. Ella sabía que no sería capaz de seguir entendiendo completamente al fénix en su forma humana, así que esperó hasta saber su nombre para poder mostrarse en forma humana.

- Fawkes, mi nombre es Victoria, o Lunnaris, como prefieras, y te agradezco que me hayas hablado de tu mundo. Al menos, ahora sé que no estoy completamente sola y que en este mundo también existe la magia. ¿Te gustaría volver conmigo a casa?

Fawkes, el fénix, que había entendido todo lo que la mujer-unicornio le había dicho, hizo un gesto de asentimiento.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Bien, aquí tenéis el prólogo. Espero que os guste.

Disclaimer: Ni los pjs de Harry Potter ni los de Memorias de Idhún me pertenecen. Los OC sí y algunas partes de las personalidades de los personajes (tooodos conocemos las personalidades de los padres...pero la de los hijos es otra cuestión)