One shoot

Feliz cumpleaños a ti…

13 de mayo de 2010, Ciudad de Vancouver, Canadá…

Inmediaciones del set de Eclipse

_Te amo… eres el amor de mi existencia y para mí, el mundo no sería mundo si tú no estás en él_

_¡Corten!_ gritó el director que en ese momento había capturado la mejor toma _Se queda!_

Miré sonriente a Kirsten que estaba a unos centímetros de mí, habíamos estado toda la mañana haciendo la misma escena una y otra vez, no era difícil… solo era la parte donde debía llevar a Bella hasta el límite de La Push donde se suponía que Jacob estaría esperando para llevarla a la fogata, pero por alguna razón ella había estado desconcentrada todo el tiempo, como con la cabeza en otro lugar, eso me tenía intrigado. Levanté mi mano para tocar su mejilla pero ella al darse cuenta se alejó de pronto y salió corriendo hacia los camerinos sin siquiera decirme ni una palabra más de lo que indicaba el guión.

_¿Qué le sucede?_ murmuró Tracy la maquilladora, yo no pude responder nada… solo me había quedado petrificado mirando por donde ella había desaparecido.

Esa semana había sido muy dura en cuanto a nuestra relación se refería, habíamos estado en el show de Oprah, que nos había instigado con una sarta de preguntas personales que por contrato sabían bien que ambos, tanto Kristen y yo nos íbamos a reusar responder, habíamos luchado contra los paparazzi que nos seguían a cada lugar a donde íbamos y hasta habíamos tenido que soportar rumores de un supuesto romance mío con no se qué actriz del momento que seguramente lo único que buscaba era ver su nombre a lado del mío en los titulares de las revistas, eso últimamente era lo que hacía saltar a la fama a cualquiera que posara a mi lado… Definitivamente no había sido una semana fácil tanto para ella como para mí, pero juntos lo enfrentábamos todo… incluso las grandes distancias que en su momento habíamos tenido que soportar gracias a las grabaciones en Inglaterra. Nuestro amor sobrepasaba las barreras del tiempo y del espacio, ya que podía sobrevivir a las grandes distancias y prolongado tiempo separados, el reencuentro siempre era la mejor parte.

¿Qué había sucedido desde la última vez que nos vimos? Lo único que recordaba era haber ido con ella a un café fuera de Vancouver luego de las grabaciones de la noche anterior para festejar que al día siguiente sería mi cumpleaños, tomamos algo disimulando dolorosamente las caricias y besos furtivos mientras que afuera las fans y los paparazzi nos esperaban. Nos separamos momentáneamente para salir separados, no era de gran ayuda ya que todo el mundo asumía que estábamos juntos, pero al menos despintábamos a la prensa amarilla que nos seguía incansablemente tratando de obtener una fotografía tomados de la mano, saliendo juntos o alguna prueba, por mínima que fuera, que nos delatara.

Asumí que nada había hecho más que retornar a sus brazos esta mañana después de resignarme a dormir solo en mi cama, sin ella… sin su olor, sin sus cabellos acariciando mi rostro, sin sus manos en mi piel, sin sus ojos azules mirándome fijamente mientras nos entregábamos una y otra vez. Tener a Kristen entre mis brazos mientras el mundo lo ignorara era la experiencia más liberadora que tenía luego de llevar una vida dura acariciando la fama, solo eso necesitaba para sostenerme, tenerla a ella…

Decidí ir hasta ella, si había hecho algo que le molestó, necesitaba saberlo, nuestra química debía transmitirse a la hora de la actuación y yo no iba a poder hacerlo con su total indiferencia.

_Chicos! Nos tomamos media hora para preparar la escena de la cama, Robert… nos vemos en el set más tarde, aprovecha a descansar_ dijo uno de los técnicos de producción, era un alivio hacer un descanso… eso me daría el tiempo que necesitaba para hablar con ella. Sin pensarlo dos veces fui directo al camerino de mi coestrella, mi amor… mi novia secreta y ficticia, ignoré si habían paparazzis ocultos por las inmediaciones o gente del equipo, las habladurías ya eran moneda corriente en este medio, una mas no le hacía mal a nadie…

Tanteé la manija y al ver que la puerta estaba cerrada decidí golpear unas cuantas veces, sabía que estaba ella adentro ya que podía escuchar su voz tarareando un tema de Mouse,

_Kris… necesito hablar contigo, abre por favor_ murmuré cerca de la puerta, ella dejó de cantar y momentos después escuché pasos cerca de la puerta, esta se abrió dejando a la vista una muy seria Kristen. Dejó la puerta abierta sin decir palabra y se perdió nuevamente dentro del camerino, subí los escalones para entrar y cerré la puerta detrás de mí. Ella siguió tarareando dentro de la habitación mientras iba y venía llevando ropa y mirando el reverso de las cajitas de cds, parecía seria y enojada por algo… me hubiese gustado tener la habilidad de leer mentes como lo tenía mi personaje de la película y poder saber de una vez por todas que era lo que le sucedía…

_Kris… ¿sucede algo? ¿por qué me ignoras?_ murmuré observándola recargado en la puerta, ella se detuvo con una cajita de cd en la mano, cerró los ojos y suspiró profundamente,

_¿En serio no sabes qué sucedió?_ dijo fingiendo sorpresa, ella realmente era una muy buena actriz. Miré el suelo repasando mis pasos de la noche anterior y nada de lo que hice luego de mi encuentro con ella me pareció relevante como para provocar su enojo,

_Ilumíname por favor, no sé de qué hablas_ dije comenzando a molestarme, ella me miró una vez más y se encaminó hasta la mesita junto a la ventana donde habían acomodados o más bien desordenados varios libros, libretos, guiones y demás papeles, tomó una revista del montón y se acercó a mi estrellando la revista en mi pecho, la tomé con mi mano mientras ella volvía a alejarse. La revista estaba abierta en un artículo que más que decir ridículo era totalmente inverosímil, no sabían de donde sacar mentiras ya… el título rezaba

"Robert Pattinson viviendo un supuesto romance secreto con una joven modelo inglesa"

Lo más curioso de esto por no decir lo más gracioso era que no habían pruebas que lo aseveraran, solo una simple suposición basada en mi viaje a Londres el fin de semana que nos tocó grabar una toma en las calles del Big Bang para la película, esa misma noche que pasé toda la madrugada hablando por teléfono con ella, la misma noche que le propuse que viajara el día de su cumpleaños para pasar el día juntos ya que yo no podía abandonar el set de filmación.

_¿Tú crees esto Kris?... ¿en verdad me estas ignorando por esto?_ dije realmente molesto, ella me miró levantando una ceja, señal de que estaba pidiendo una explicación,

_¿Entonces por qué están tan seguros de eso que dicen?_ inquirió poniendo una mano en la cintura, estaba molesta… pero se veía tan… hermosa, aún molesta.

_No lo sé, realmente no lo sé…_ dije acercándome, ella dio un paso hacia atrás alejándose de mí _tú misma propusiste una vez ni siquiera mirar estas estúpidas revistas, tú misma Kris… ¿ahora desconfías de mí por esta idiotez?... ¿realmente crees que luego de haber pasado tantas cosas juntos y con miles de paparazis a nuestro alrededor yo soy capaz de hacer algo como esto? ¿Tan bajo crees que puedo caer?_ murmuré revolviendo mi cabello con mi mano como solía hacer cuando la situación me sobrepasaba…

_Pero… maldición…_ masculló ella cerrando los ojos, yo mismo la entendía… yo sabía lo que era morir de celos cuando uno tienes que luchar contra la distancia, yo mismo había experimentado el máximo dolor en mi corazón cuando a ella se la vinculó nuevamente con su ex novio… pero, a pesar de eso… sabíamos en qué ambiente nos movíamos y debíamos a como dé lugar luchar contra todo eso, no dejarnos caer, aferrarnos a nuestro amor que a pesar de todo era más fuerte que cualquier habladuría.

_Amor…_ murmuré acercándome a ella que esta vez no escapaba de mí _no pisaría nuevamente Londres si no es contigo, solo contigo… la única vez que lo hice solo fue para grabar esas escenas. Puedes verificar todo lo que hice allí preguntándole a mi representante, no dudes de mí cariño… porque sabes bien que mi único amor eres tú_ dije a poco centímetros de su boca, ella levantó la mirada fijándola en la mía, ella me conocía mejor que nadie… ella sabía que decía la verdad, nunca fui tan noble en mi vida más que con ella. Luego de escrutar mis ojos por unos momentos suspiró cerrando los suyos,

_Perdón, perdón… Rob perdóname amor_ murmuró recargando su frente en mi pecho _no dudo de ti amor, dudo de las miles de mujeres que te siguen día a día. Nunca dudaría de tu amor, solo es que… temo perderte, temo no ser suficiente para ti_ susurró esto último, besé el tope de su cabeza y la rodeé con mis brazos haciéndole notar el lugar al que pertenecía, entre mis brazos… siempre entre mis brazos.

_Tú pequeña, eres todo lo que yo necesito… eres en todos los aspectos, suficiente para mí, eres más de lo que me merezco amor y no sabes lo feliz que me haces que aún consideres quedarte en mi vida, no sabes lo feliz que soy que me elijas a mí, siempre a mí…_ murmuré con los ojos cerrados recargando mi mentón en su cabeza, ella se alejó de mí un paso con el ceño fruncido pero con una suave sonrisa en el rostro,

_Eso es precisamente lo que yo me pregunto cada mañana al despertar a tu lado ¿qué diablos hice para merecerte?_ yo reí entre dientes ante su comentario, una vez que comenzábamos con este tira y afloje nunca terminábamos… ¿Quién era más afortunado por tener al otro? ¿Cuál de los dos era más feliz al tener al otro a su lado? ¿Qué diablos era lo que habíamos hecho bien para merecernos?... etc. Solo que yo tenía todas las respuestas, yo era el maldito afortunado, yo no sabía qué diablos había hecho bien para merecerla… ella solo era culpable de haberse presentado esa tarde para ver el casting y ayudar a elegir a su coestrella que afortunadamente fui yo… siempre me eligió desde un principio y no podía ser más feliz por ello.

Tomé sus mejillas entre mis manos y la miré fijamente a esos maravillosos ojos azules, ella sonrió poniendo sus manos en mi abdomen. Sin tardanza ni retraso me acerqué lentamente a ella y rocé sus labios con los míos, con movimientos suaves al principio, la punta de mi lengua recorrió la comisura de sus labios mientras nuestros alientos se entremezclaban en la boca del otro. Sin poder contenerme más ya que ansiaba probar una vez más esos labios tan adictivos que tanto me llamaban, junté nuestras bocas presionando y exigiendo entrar en ella con mi lengua, ella me aceptó… como siempre, como el maldito afortunado que era.

Ella era tan suave, tan dulce y deliciosa… tan única. La besé sin contenerme mientras ella aprisionaba mi cuello entre sus brazos y la tomé de la cintura para alzarla y sentarla en la orilla de la mesita cercana, los libros y guiones que estaban allí arriba cayeron al suelo pero poco nos importó… Gemí en su boca cuando sus manos presurosas, sabiendo que teníamos poco tiempo, viajaron a la cremallera de mi pantalón, jadeé mientras sentía sus dedos hacer peripecias para desabrocharlos, ella se separó de mí recargando su frente en la mía para ver sus manos hacer lo que debían hacer, la vi morderse el labio… algo que adquirió de su propio personaje de ficción y acercó nuevamente su boca a la mía exigiendo un beso rudo, salvaje y desesperado… algo que le di con mucho gusto.

_Kristen…_ susurré en sus labios jadeante, ella miró mi boca y sonrió mientras desabrochaba el último botón antes de bajar levemente mi pantalón _mi amor… me vuelves loco_ logré decir antes que su pequeña mano tomara mi erección lista para entrar en su interior, deseosa de probar su estrechez. Mis manos rápidamente reaccionaron yendo hacia los botones de su pantalón y rápidamente los puede desabrochar uno por uno… ella se separó recargándose sobre la mesa con sus manos y levantando sus caderas levemente, en un movimiento seco y certero arrastré su pantalón con bragas y todo hacia abajo dejándola desnuda con sus nalgas sobre la mesa, ella era tan entregada… tan osada… pero al mismo tiempo tan inocente y asombrosa. Reprimí un jadeo al verla desnuda frente a mí, ella se incorporó un poco con sus ojos fijos en mi miembro y su mirada se tornó libidinosa, su mano se aferró a mi sexo y apretó expandiendo el fluido que tenía en la punta, producto de mi excitación…

_Rob… amor, te quiero dentro mío ya mismo…_ musitó acercándose al borde de la mesa, yo atrapé sus labios al mismo tiempo que tomaba sus caderas con mis manos, la ataqué con un voraz beso que nos hizo gemir a ambos, nuestras lenguas se desplegaron ante una lucha desigual… yo invadía su boca de manera posesiva y ella hacía lo mismo con la mía solo que yo atrapaba su lengua para chuparla hasta que ella se quejaba del dolor mezclado con el placer. Bajé con mi lengua hasta el filo de su mandíbula y deleitándome en su cuello con su exquisito sabor, seguí mi recorrido hasta llegar a su clavícula y bajando por su pecho descubierto, su camiseta no me dejaba ir más allá pero mis manos se adentraron por debajo de la tela acariciando sus cimas erectas, ella arqueó su espalda y mi boca bajó hasta posar mis labios en su vientre plano, tan suave y sedoso como ella toda,

_Kris… estas lista para mí amor?_ dije tanteando con mi lengua su pequeño botón oculto entre sus pliegues, ella gimió en respuesta y abrió aún más sus piernas indicándome con ese gesto lo que quería de mí, en seguida y sin perder tiempo ataqué su sexo con mi boca ansiosa. Lamí, probé, succioné y mordí todo lo que ella me regalaba cada noche, disfrutando enteramente de nuestra pasión desenfrenada y oculta de todos modos.

Cuando la sentí tensarse gimiendo de tal manera que seguro que los que pasaban fuera de allí lo notaban, me separé de ella dándole un último beso a su hinchado clítoris, ella refunfuñó pero en seguida sonrió cuando me posicioné frente a ella con nuestros sexos chocando,

_Dios… Rob… quiero sentirte dentro, quiero que me lo hagas como nunca amor, te amo tanto…_ esas palabras fueron suficiente incentivo para sostener sus fantásticas piernas del pliegue de sus rodillas y de una sola estocada entrar en ella _Ahh… Rob… ohh…_ masculló cerrando fuertemente los ojos, la besé eufórico para acallar sus gemidos y pequeños gritos de lujuria mientras la penetraba incesantemente, no medía mi fuerza con ella ya que a ella le gustaba así… fuerte, duro, sin contemplaciones. De un momento a otro Kris abrió los ojos y fijó su mirada oscurecida en la mía mientras la mesa temblaba bajo su cuerpo gracias a mis estocadas,

_Kris! Es hora de rodar!_ gritó una voz fuera de la puerta, mi novia abrió los ojos sorprendida deteniendo sus jadeos abruptamente, si esa persona nos había oído lo sabía disimular muy bien. Yo por lo pronto no me detuve… seguí penetrándola tan duramente como a ella le gustaba,

_Ya… voy!_ gritó de vuelta mi Kristen conteniendo su respiración, absteniéndose de gemir en el intento. Estábamos cerca… demasiado cerca de perder la cabeza como cada vez que llegábamos al orgasmo simultáneo, lo sentía venir. Sus paredes se estrecharon más de lo que ya estaban y mi miembro se vio presionado dentro de su caliente y húmeda cavidad.

_Ohh… _ gemimos al unísono recargando nuestras frentes tratando de no cerrar los ojos ante tan exquisito placer, nuestros alientos se entremezclaron y sus labios presionaron los míos ante una estocada final salvaje y desesperada llena de pasión. Gemimos en las bocas del otro y ella soltó luego mis labios para morder mi cuello, chupando… marcándome como suyo.

Nuestros cuerpos relajados y laxos luego de tan desenfrenado acto estaban cubiertos de una fina capa de sudor,

_Nos van a matar…_ susurré sobre su oído, ella mantenía su cabeza recostada de lado sobre mi pecho… la sentí reír débilmente,

_¿Por qué?_ masculló en un hilo de voz

_Arruinamos el maquillaje, más que Edward Cullen parezco vampiro pasado por agua…_ dije separándome de ella, el maquillaje blanco que cubría mi piel para personificar al vampiro estaba corrido y pegajoso… ella rió, escuchar su risa era lo que me incitaba a comenzar un nuevo día… siempre y cuando la pudiera oír reír. Nos separamos a regañadientes mientras reíamos de lo inverosímil de la situación, ahora tendríamos que dar explicaciones y esa era la peor parte…

Terminamos de vestirnos nuevamente y me acerqué a ella mientras se terminaba de abrochar sus pantalones, la rodeé con mis brazos y planté un beso en su sien derecha, ella me miró y me abrazó sonriente,

_Te amo_ le dije meciéndola tiernamente entre mis brazos, su sonrisa se hizo más ancha y se puso de puntillas para besar suavemente mis labios… _Ahora, Cris quiere hacer la escena de la cama… creo que estamos más que preparados ¿no?_ dije subiendo y bajando las cejas de manera provocativa, ella rió a carcajada limpia y recostó su frente sobre mi pecho… segundos después besó la piel expuesta en esa zona,

_Feliz cumpleaños mi amor, esta noche lo celebraremos como lo mereces… _ dijo batiendo ahora ella las cejas, reímos juntos mientras salíamos de aquel camerino. Nada me importó tomarle la mano y llevarla orgullosamente como lo que era, la novia de Robert Pattinson… mi amor… mi amiga… mi amante… mi todo.

FELIZ CUMPLEAÑOS HERMOSO ROBERT PATINSON! TE AMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO…. TEAM ROBSTEN HASTA QUE DEMUESTREN LO CONTRARIO… REVIEWS?