Capítulo XIX (-Epilogo-)

Las horas que había estado su mujer en labor de parto ya habían sido muchas según Naruto y el prefería mil veces enfrentar a cien hombres en una pelea, que estar hecho un manojo de nervios por no saber que pasaba con su amada esposa.

-Vamos hombre, enfrentáis con la temple fría a mil hombres, ¿y no podéis estar calmado ahora?– hablaba fastidiado Sasuke.

-No es lo mismo bastardo, en una pelea el único que puede estar en peligro soy yo, y aquí es mi esposa la que arriesga su vida.- respondía el Uzumaki con una mano en la cabeza.

Sasuke solo suspiro, realmente había viajado hasta Konoha para informar a Naruto que habían detenido a unos rebeldes que intentaban quemar el palacio donde vivía el nuevo Hokage, pero no se esperaba que en plena reunión con el rubio, Lady Hinata entraría en labor de parto, y mucho menos se esperaba ver a Naruto en tal estado, él que era uno de los comandantes más valientes del Mizukage, siendo reducido a eso, sí que le daba vergüenza, pero si se ponía a pensar el rubio tenía sus razones y no le quedaba otra que apoyarlo, después de todo eran amigos.

-¡Ahh!

Entonces como si el rubio no estuviera lo suficiente mal, Hinata grito y Naruto se puso blanco, estuvo a punto de entrar pero Sasuke lo detuvo.

-¡Déjame Uchiha!

-Tranquilo Naruto, si entras ahí será porque debes brindarle a tu esposa serenidad, lo que menos necesita es que la alteres, además solo ha pasado una hora, esto es normal.

-¿Normal? Uchiha mi esposa acaba de gritar, así que suéltame o te golpearé.

-Uzumaki tranquilo.- comento Sasuke comenzando a desesperarse.

Pero Naruto no dejaba de forcejear, haciendo carcajear un poco a Idate ya que él estaba también ahí, Sasuke solo lo miró mal, ya que después de todo Naruto era su superior.

-¡Uchiha!

-Basta ya.- comento el Uchiha fastidiado propinándole un puñetazo al rubio, logrando por fin que este se calmará.

-Gracias, si lo necesitaba.

-Cuando quieras.- menciono el Uchiha satisfecho.

Pasaron dos horas más y entonces se escuchó el llanto de un bebé, haciendo que Naruto se sintiera aliviado, Kurenai salió de la habitación con una radiante sonrisa.

-Sir Naruto, su hijo ha nacido y fue un varón.

A Naruto se le ilumino el rostro, pero entonces su ceño se frunció, y pregunto dudoso.

-¿Y mi esposa, está bien?

Kurenai se puso sería por un segundo, entonces Naruto sintió que le echaban un balde de agua fría y entro como alma que lleva el diablo al cuarto.

-¡Hinata!

Ella estaba pálida por el esfuerzo realizado, se encontraba con los ojos cerrados pues haber traído un hermoso varón al mundo no había sido nada fácil, y el pequeño era enorme, por lo tanto se había complicado un poco el parto, desgastando sus fuerzas.

Naruto vio a la madre de Matsuri cargando a un bebé, el pequeño tenía las mejillas rozadas y el cabello rubio, lo vio un instante y corrió a la cama tomando la mano de Hinata, al verla dormida tuvo el peor de los miedos.

-Hinata, no me dejes.- comento asustado y a punto de desmoronarse

Naruto cerró los ojos fuertemente temiendo lo peor.

-¿A donde me iría?

Escuchar esa melodiosa voz, aunque algo débil le hizo volver el alma al cuerpo, abrió los ojos al instante y entonces miró esos hermosos ojos perla que lo habían hechizado desde que la conoció.

-Hinata creí que… creí lo peor.- dijo apretando más la mano de su esposa, y tocando sutilmente el rostro con su mano libre.

Hinata acaricio la mejilla del rubio, y entonces sonrió, su esposo sí que era dramático.

-Amor mío, solo descansaba un momento.

-Hinata, lo siento.

Solo había sido un susto enorme, Naruto se sentía un torpe, pero estaba muy alegre, su amada doncella estaba bien, no resistió la tentación y tuvo que besarla, ella le respondió un momento, pero alguien tosió y se tuvieron que separar.

-Lady Hinata, Sir Naruto, aquí hay un pequeño que quiere conocer a sus padres.

Hinata sonrió maravillada en cuanto Nagisa le dio a su bebé, y luego Nagisa dejo sola a la nueva familia.

Naruto observo la escena enternecido, Hinata era tan tierna y su hijo era un gran regalo.

-Naruto, mira a nuestro hijo es tan hermoso.

-Sí, tan pequeño y juro que siempre los protegeré a ambos.

-Cárgalo.- pidió Hinata.

-Pero es tan delicado, temo hacerle daño, yo no sé cómo.- comento Uzumaki apenado, pues nunca había tenido la dicha de ser padre, y temía hacerle daño a su pequeño.

-Vamos amor, no le harás daño, solo extiende tus manos y tu cuerpo sabrá que hacer.

Naruto hizo caso y se acercó a Hinata, ella estiro los brazos y coloco al pequeño entre los fornidos brazos de su amado, al momento que Naruto recibió al bebé sintió tanta ternura dentro de él, algo que jamás había experimentado.

El pequeño abrió los ojos, demostrando una profunda mirada azulada idéntica a la de él, ambas miradas se encontraron padre e hijo, y entonces Naruto supo que nunca permitiría que algo malo le pasará a su hijo, suyo y de Hinata.

En la cama Hinata veía aquella maravillosa escena, los dos hombres de su vida.

Naruto se sentó en la cama a un lado de su esposa, entonces beso la cabeza de su hijo, y luego beso a Hinata.

-Naruto.- dijo Hinata.

-¿Dime amor mío?

-¿Qué nombre le pondremos a nuestro bebé?

-Mmm no lo sé, tendremos que pensarlo.

-¿Qué tal el nombre de tu padre?

-¿Minato? Mmm... No amor realmente no lo conocí, ¿pero qué te parece Bolt?

-Bolt

-¿No te agrada?

-Mmm… si ese nombre está bien.

Entonces Naruto sonrió y alzo al pequeño y este hizo una mueca muy parecida a una sonrisa, eso basto para aprobar ese nombre, Bolt Uzumaki.

Luego de aquel conmovedor encuentro, la tarde transcurrió más tranquila, la noticia del día era la llegada del heredero de Konoha, todos estaban alegres, y ahora había dos pequeños que cuidar, Hanabi crecería como una princesita, y Bolt como todo un caballero.

Toda Konoha estaba en regocijó, hasta Kiba había festejado junto a los hombres de sir Naruto, pues él también se alegraba que Hinata estuviera bien, ese día sería de celebración.

Para la noche Hinata estaba muy mejorada, después de todo era la esposa de un hombre muy fuerte debía estar a su altura, se había levantado y había bajado a cenar junto a todos.

Idate había preparado un gran festín para celebrar la llegada del primer hijo de su general, y toda la aldea había ido a conocerlo.

En la mesa estaba reunida toda Konoha, y los hombres de Naruto ya eran muy bien recibidos, más los hombres del Hokage todos cenaban a gusto, Naruto estaba a lado de Hinata quién cargaba a Bolt, al lado de ellos estaba Sasuke mirando alegre la escena, él estaba feliz por su amigo, pues había cumplido sus sueños.

Al día siguiente Sasuke había reanudado su reunión con Naruto.

-Entonces me dices que Shikamaru, el orfebre ¿fue uno de los autores de tan bajo acto?

-Pues eso al menos me han reportado mis hombres, aunque puede que esté bajo la influencia de un tal Hidan, me informan que este es uno de los rebeldes que te golpeo aquella vez, ¿no es así?

El rostro de Naruto ensombreció pues aun recordaba el mal rato que paso al imaginar que aquel tipo hubiera dañado a Hinata como lo hizo con Hana.

-Sí, y no sabes que ganas tengo de que me dé un motivo para matarlo.- comento Naruto molesto.

-Pues espero que demos con él antes de que pase otra cosa, y aunque habíamos aprendido al orfebre, en la noche alguien se coló y lo mato.

-No lo puedo creer, ¿qué paso con Hoshiaki?

-No estuvo esa noche, y por ello un hombre murió, pero inocente o no, cometió un crimen.- dijo Sasuke nada preocupado.

Naruto miro a Sasuke, no era normal que actuara tan despreocupado con asuntos como ese, a no ser que tuviera algún beneficio de aquella muerte, entonces lo comprendió, ¿el bastardo del Uchiha era capaz de permitir una canallada como aquella?

-Seguramente su viuda lo lloro mucho.- dijo irónico el rubio.

-La pobre estaba destrozada.

-¿Y claro el Hokage le ofreció sus condolencias personalmente, verdad?- declaro el Uzumaki sarcásticamente.

-¿Qué tratas de insinuar?

-¿Yo? Oh nada, solo digo que seguramente ahora que no está Shikamaru, podrás cortejar a la viuda.

Sasuke lo miro con incredulidad.

-Uzumaki, me parece que estas malinterpretando, y eso me irrita.

-¿Así? Entonces explícame, ¿Cómo alguien tan bien capacitado para resguardar las celdas casualmente esa noche desapareció?

-Confieso que Ino no me desagrada en absoluto, pero de ahí a que pienses que metería mis sentimientos entre mi trabajo, es un insulto a mi honor, las cosas que pasaron no tienen nada que ver conmigo, y si no me crees te invito a que interrogues tú mismo a Hoshiaki, quizá a ti te explique porque descuido su puesto, y comprenderás que nada tiene que ver conmigo.

Al observar sus facciones, Naruto comprendió que Sasuke jamás haría algo como eso, así que debía dejar de acusarlo, después de todo quien mejor que los hasengakureños conocían el palacio, era evidente que sabían cómo llegar a las celdas sin ser vistos.

-Lo siento Uchiha, es solo que me pareció sospechoso, debía descartar culpables.

-Típico en ti, gracias por el voto de confianza.

-Jaja lo siento, lo que me preocupa es que ahora sin un testigo no sabremos el paradero de Hidan, debemos tener cuidado.

-Pienso lo mismo, deberías redoblar la vigilancia en tu propia casa, nadie te asegura que ahora que nació tu hijo no intente hacerle algo para vengarse.

-Si intentará eso, ten por seguro que yo mismo lo mataría.- sentencio Naruto con un tono de ultratumba.

Sasuke solo asintió.

En la tarde Naruto había mandado más vigilancia y agradecía que Kiba se hubiera sumado a la causa, después de todo debían de proteger la aldea de Hidan y sus secuaces pues a causa de sus artimañas había fallecido Shikamaru, y él no pensaba dejar que hubiera otra víctima.

Hinata estaba arrullando a Bolt, ese bebé era todo para ella y lo amaba con todo su corazón.

Alguien acababa de entrar al cuarto era Kurenai quien había llevado una bandeja con agua para el primer baño del pequeño.

-Mi querida Hinata sos tan buena madre, veros así me hace pensar en vuestra madre, que Dios tenga en su santa gloria.

-Gracias Kurenai pero vos no te quedas atrás, ¿dónde está Hanabi?

-Acaba de ser alimentada por su nodriza, y Nagisa la anda cargando de aquí para allá, no es de extrañar que pronto se peleen por cuidar a Bolt también jaja

Hinata sonrió, era cierto en Konoha estaban rodeados de buenas personas.

En ese momento se escuchó un estruendo, Hinata y Kurenai se sobresaltaron pues alguien había hecho estallar parte del molino, Kurenai salió a ver a Hanabi y a Asuma, y Hinata quedo sola en el cuarto, abrazo con fuerza a su bebé, y se asomó por la ventana, afuera había mucho humo, y observo que parte de los hombres de Naruto se dirigían a la zona del siniestro, ella estaba asustada pues temía que alguien del pueblo hubiera resultado herido.

Entonces Naruto entro al cuarto y se dirigió a Hinata.

-¿Estas bien?

-Sí, solo me eh asustado, Naruto tenemos que ver si no hay heridos.

-Lo sé, ya eh mandado a Kakashi con unos hombres, Kurenai está preparando el fortín para trasladar a la gente que haya resultado lastimada, tu quédate aquí, no quiero que salgas por ningún motivo, hasta que capturemos a los responsables de esto.

-Pero Naruto.

-Nuestro hijo te necesita con él, a menos que haya heridos te quiero aquí entiendes, yo iré a ver que daños hay.

-Ten cuidado.

-Lo tendré.- entonces Naruto abrazo a Hinata y le dio un beso, luego acaricio la cabeza de su hijo y salió del cuarto.

Luego de un rato Hinata comenzó a escuchar ruido proveniente del fortín, se alarmo creyendo que había heridos, entonces abrazo más a su pequeño y salió del cuarto, lo cual fue mala idea pues en frente de ella estaba un extraño hombre que le apuntaba con una espada muy filosa, Hinata palideció y deseo haberse quedado dentro, pero si ese hombre de todos modos estaba arriba igual no hubiera podido escapar.

-Es grato verla señora Uzumaki, y parece que me lleve el premio mayor, también carga consigo al vástago.

Hinata se molestó por la forma en que había hablado de su hijo, y frunció el ceño.

-¿Qué buscáis aquí?

-Oh nada, solo os pido que gentilmente me acompañe, si no queréis que le pase nada a vuestro hijo acompañadme obedientemente, daremos un pequeño paseo.

Hinata no dijo nada, empezó a caminar seguida por el misterioso tipo, que iba detrás de ella.

Al momento de bajar se dio cuenta que Kurenai estaba atada, y se preguntó ¿Dónde estaban los hombres de Naruto? No era posible que un solo hombre pudiera burlarlos a todos, cuando salio de la casa se dio cuenta que había otro hombre, ella se detuvo y lo miró bien, era Hidan, entonces Hinata palideció el que ese hombre estuviera ahí nada bueno traía consigo, y deseo con todas sus ganas que Naruto viniera y los salvará.

-Lady Hinata, después de aquella noche creí que no volvería a veros, es una fortuna que vuestro esposo sea un imbécil por dejarme marchar, y ahora me cobraré por esa tontería.

-Hidan, deberías haberte dado cuenta que vuestra causa está perdida, ¿Por qué no os das por vencido? dejadnos en paz.

La sonrisa burlona desapareció en el rostro de Hidan.

-Por culpa de vuestro esposo, perdí a mis guerreros, y perdí a Shion, ¿de verdad creísteis que no me vengaría por la humillación que pase?

Hinata trago saliva.

-Tenéis miedo, jaja pues hacéis bien porque no os garantizo que ese bebe pase de esta noche, y vos, bueno dado al parecido que tienes con Shion creo que antes de matarte pensaré en algo lindo.

Hinata abrazo con fuerza a su hijo, y este comenzó a llorar, ella temía por su hijo más que por ella.

-¡Detente ahí bastardo!

Se escuchó una voz demandante que se acercaba a la escena, era Naruto quien venía hecho una furia, su esposa y su hijo estaban siendo amenazados por ese maldito Hidan, y entonces él se lamentó no haberlo matado.

En cuanto Hinata lo vio quiso correr a su lado, pero el otro hombre le puso la espada en su cuello impidiendo moverse.

-Oh mi querido señor de Konoha, creo que no estás en posición de demandar nada, ya que yo tengo la vida de tu familia en mis manos.

Los hombres de Naruto llegaron, pero nadie podía hacer nada puesto que la vida de Hinata pendía de un hilo.

-Eres un maldito bastardo, si eres hombre de verdad deberías pelear limpiamente, deja ir a mi esposa.

-Por tu culpa perdí mucho, y pienso que esta es una buena forma de cobrármela, si te mueves morirá tu esposa.

Naruto se quedó estático, estaba furioso, pues los hombres que había dejado cuidando la casa habían sido engañados y en consecuencia su esposa era rehén de un mal nacido.

-¿Qué queréis?

-Es gracioso, tu esposa pregunto lo mismo jaja.

-Maldito.

-Naruto.- hablo Hinata preocupada.

Naruto la observo y trato de tranquilizarla con la mirada.

Entonces Hidan avanzo hacia Naruto, y le propino un golpe en el estómago que lo hizo caer de rodillas, Hinata grito asustada, no podía volver a repetirse lo de la vez pasada, los hombres de Naruto intentaron ayudarlo pero Naruto los detuvo con su mano, si Hidan quería golpearlo no le importaba, mientras ganará tiempo para idear un plan.

-Así te quería ver arrodillado ante mí.

Con su pie pateo el rostro de Naruto haciéndolo caer al suelo.

-Levántate Uzumaki, aun no acabo contigo.

Con esfuerzo Naruto se levantó, pero antes de que Hidan le diera un derechazo, Naruto detuvo su golpe.

-¿Qué pretendes? ¿No ves que si te resistes haré que mi hombre mate a tu hijo?

Naruto levanto el rostro, una sonrisa sádica adornaba su cara, por un momento Hidan tuvo miedo pero él tenía el control, ese rubio no debía resistirse.

-Zetsu mata al mocoso… ¡Zetsu!- pero el hombre no respondió, Hidan volteo a ver y se dio cuenta que su hombre ya hacia tirado en el suelo degollado, alguien lo había matado, y comprendió porque la expresión del Uzumaki había cambiado.

-Tardaste mucho Uchiha.- dijo Naruto sin dejar de ver a Hidan.

-Lo siento.- respondió Sasuke abrazando a Hinata para tranquilizarla.

-Lleva a mi esposa a dentro, tengo que hacerme cargo de una basura.- dijo Naruto con la clara intención de no cometer el mismo error pasado.

-Naruto.- dijo Hinata preocupada.

-Ve a dentro.- dijo demandante, y Hinata obedeció.

Los hombres de Naruto habían ayudado a levantar los escombros del molino, y los que habían caído en la trampa de Hidan lograron matar a sus secuaces con la ayuda de los soldados que acompañaban a Sasuke, por suerte no había ningún herido, solo unos muertos que nadie reclamaría.

La intervención de Sasuke había sido crucial, y por ello Naruto se había dejado golpear, su esposa estaba bien y su hijo igual, la noche había sido larga pero por suerte no había pasado del susto.

Naruto había dormido abrazado de Hinata con su hijo en medio de ambos, Hidan había sabido hacer su jugada pero no contaba con que uno de los mejores comandantes se encontraba en la casa de Sir Naruto y ese había sido su error.

-Tuve mucho miedo por ti.- dijo Hinata apegándose más al rubio.

-Y yo más por ti, no debí haberlo dejado marchar aquella ocasión de no ser por mí, no dejare de culparme.

-No Naruto, no tuviste la culpa, solo son cosas que pasan.

-Si no fuera un blando esto no hubiera pasado.

-No digas eso amor, escucha si es cierto pasamos un muy mal momento pero no paso a mayores, y tu no eres un blando solo haces lo correcto y eso esta bien es lo que me gusta de ti, no dudas en hacer lo correcto y por ello Dios no permitiría que algo malo nos pasará.- Hinata acaricio el rostro de Naruto el cual al oír esas palabras curvo un poco sus labios y suspiro.

-Esta bien amor, gracias por tus palabras.- Naruto sonrió y abrazo mas a Hinata teniendo cuidado de no aplastar tanto a su pequeño Bolt

Luego de aquella noche todos dormirían profundamente.

Acababan de merendar y al parecer nadie comentaba de la aterradora noche del día anterior, pero todos estaban alegres de que lady Hinata y el bebé estuvieran bien.

Era momento de que el Hokage regresará a Marinakure, Naruto estaba junto a su familia para despedir a Sasuke.

-Marcha con cuidado Uchiha.

-Descuida Uzumaki estaré bien.

Ambos estrecharon sus manos y después el moreno hizo una reverencia hacia Hinata.

-Hasta pronto Sir Uchiha.

-Hasta pronto lady Uzumaki.- Sasuke tomo la menuda mano de Hinata y la beso, mostrando ser un caballero luego monto a su corcel y se marcho de Konoha.

Naruto vio a su amigo irse y agradeció que el Uchiha hubiera estado ahí, pues había sido una gran ayuda.

El rubio cargo a Bolt con una mano y con la otra tomo a Hinata de la mano llevandola con el hacia su casa.

Tres años habían pasado desde que había nacido Bolt y ahora era un feliz bebé que haría otro viaje con sus padres hacia Marinakure,la primera vez habían ido a la boda del Hokage y ahora irían a conocer a los gemelos Uchiha que acababan de nacer, en cuanto llegaron a la ciudad Hinata pudo vislumbrar que todo estaba diferente desde su primera visita, aunque claro el año pasado habían asistido a la boda del Hokage y ya tenia cambios la ciudad pero todavía faltaba mucho por hacer, y era en ese momento cuando se daba cuenta que la ciudad lucia más maravillosa que la de antaño, a su parecer ahora había más orden y las personas ya no andaban en las calles pidiendo limosna, todo era prosperidad, no cabía duda que aquellos sunos habían traído un bien mayor al país del fuego.

Habían querido llevar a Hanabi con ellos pues Naruto la trataba como a su hija, pero Shion estaba en Konoha y no les había permitido llevarse a su hermana ahora que la tenia para ella, incluso la habían invitado a Marinakure pero ella se había rehusado diciendo que ese lugar no era para ella y realmente disfrutaba de Konoha y de su hermanita Hanabi después de todo Kurenai estaría allí para ayudarla.

-¿Qué te sucede amor?- cuestionó el rubio tomando la mano de su mujer captando su atención.

Hinata iba cargando a Bolt quien iba durmiendo, ella habia estado viendo por la ventanilla del carruaje, mientras Naruto iba a su lado espectante.

-Nada querido, solo observaba como esta tan cambiada la ciudad a la de mis recuerdos.

-¿Esta más fea?

-Jejeje no Naruto, de hecho pienso que Sir Sasuke hizo un buen trabajo.

-Oye me pondré celoso.- Dijo el rubio fingiendo molestia a lo que Hinata le planto un beso en su mejilla haciendolo sonreír. -Bueno te lo paso por esta vez, pero nada de andar alabando al bastardo cuando lleguemos, ¿ok señora Uzumaki?- dijo antes de tomar el rostro de Hinata y acercarlo para darle un beso por demás posesivo.

Hinata correspondió gustosa aquel beso, luego de un buen momento ambos tuvieron que separarse pues las protestas de Bolt los hizo saber que lo comenzaban a apretujar, ambos padres se miraron sonrrojados pues sus momentos tendrían que esperar ya que el pequeño Uzumaki sabia hacerse notar.

Para festejar el nacimiento de los primeros hijos del Hokage, se había preparado un banquete, solo para los más allegados a la familia, aunque el Mizukage no había asistido había mandado a un representante, y en cuanto Naruto y Hinata llegaron se encontraron con Gaara el Kazekage y su esposa Matsuri quien cargaba a un pequeño de 1 año en sus brazos, Naruto estaba sorprendido pero era feliz por su amigo y lo mismo Gaara, ambos se habían saludado con gusto, Y Hinata había abrazado a Matsuri la cuál correspondió el gesto igual de feliz, era grato volver a verse.

Y ahora todos estaban sentados en la gran mesa Gaara tenia a un lado a su esposa y al otro estaba Naruto con su esposa y su hijo, Sasuke estaba en el centro de la mesa junto a su esposa quien cargaba a dos pequeños de la misma melena que su padre, solo que uno era niño y tenia ojos azules como su madre y la otra era una pequeña con enormes ojos negros idénticos a los de su padre, todos estaban sentados y era momento de comenzar el banquete, Sasuke se levanto de su asiento junto a su esposa.

-Queridos amigos y fieles subditos nos es grato tenerlos aquí, para festejar el nacimiento de nuestros hijos quienes tienen 10 días de nacidos, elegimos este día para presentarlos ya que también festejaremos los tres años de Tarou nuestro hijo mayor.- Dijo el moreno volteando a ver a una nana parada al otro lado de su esposa, la nana cargaba un pequeño de melena rubia y ojos negros. -Mi esposa Ino y yo estamos agradecidos por los obsequios y por su asistencia, esperando que la comida sea de su agrado.

Todos en la mesa se habían levantado y miraban felices a la familia Uchiha, entonces el representante del Mizukage habló.

-Mis felicitaciones y bendiciones a sus 3 hijos, yo pido que todos alcemos nuestras copas y brindemos en su honor.

Todos elevaron sus copas y juntos exclamaron:

-¡Salud!

Todos compartían la alegría de el Hokage, y nadie hablaba de que Tarou no fuera hijo legitimo de Sasuke pues todos sabían que Ino Yamanaka había sido la esposa de Shikamaru Nara y de ese matrimonio había nacido Tarou, pero tambien era sabido que Shikamaru había sido asesinado dejando sola a Ino, la cual luego de dos años de la muerte de su esposo había aceptado casarse con Sasuke y como es natural despues de nueve meses habian recibido la bendicion de sus gemelos, pero no por ello el moreno discriminaba a Tarou, al contrario le habia tomado cariño y lo aceptaba como su hijo.

Al parecer la suerte les había sonreído a todos aquellos caballeros que habían llegado para conquistar unas tierras que no eran suyas.

Al caer la noche el festejo seguía y había músicos ambientando para todos aquellos que decidieran bailar, sentado en el trono de Hokage se podía ver a Sasuke arrullando a Tarou mientras una sonriente Ino mecía ligeramente las cunas de los gemelos, quien sorprendentemente a pesar del ruido dormían plácidamente.

Naruto estaba alegre, pues no solo él consiguió la felicidad en aquellas tierras tan lejanas a su país de origen, si no que sus amigos eran igual de felices y eso le era muy grato, ahora reinaba la paz pero el cómo guerrero sabía que en cualquier momento podría acabarse y tenía que estar listo para todo, más ahora que tenía a su familia, entonces sonrió y observo a Bolt quien ya dormía sobre sus brazos, su pequeño hijo el crecería en un ambiente mejor y sobre todo lleno de amor pues sus padres velarían por ello, de pronto Hinata llamo su atención besando su mejilla.

-¿Qué piensas Naruto?

-O nada mi cielo, solo me decía que estoy feliz por el Teme jeje míralo quien diría que llegaría a formar una familia.

-Bueno todos merecen ser felices jeje.

-Sí, pero te aseguro que yo soy el más feliz, y que no me arrepiento de haber venido a pelear por las tierras del Mizukage.

-Lo sé, eso hizo que nos conociéramos.

Naruto sonrió y beso fugazmente los labios de su esposa.

-Vos eres mi princesa.

-Y vos eres el conquistador de mi corazón.

Ambos se fundieron en un beso que demostraba todo su afecto, pero claro teniendo cuidado de no molestar al pequeño Bolt.

Y puesto que toda historia tiene un final hemos llegado al final de esta, toda doncella tiene a su conquistador que la amará hasta el final de los tiempos y Hinata sabía muy bien que su amor por Naruto nunca terminaría.

-Fin-

Bueno una vez más subo otro capi de esta historia que empezó como un sueño, la historia era original de Carol T. pero este capitulo es solo mio jeje salvo por los personajes, que son propiedad de Kishimoto, en fin este si es el ultimo capi de toda esta historia y si me tarde un año entero en pensarlo pero con orgullo (aunque disculpen si llega a haber alguna falta de ortografía) digo eh finalizado, como podrán notar al final decidí que Ino se quedará con Sasuke, amo esta pareja y pido disculpas por la forma en que hice que terminarán juntos pero bueno es que no puedo verlos separados, aunque se que el manga maneja otra cosa para mi esto no es así, en fin agradezco sus rr, que día a día me llevaron a ser mejor y me llenaron de alegría, gracias por tomarse la molestia en escribir y leer.

Les desea lo mejor Ana de Uchiha.