Twilight no me pertenece, y la historia tampoco, es de AngryBadgerGirl. Sólo me adjudico la traducción

Espero que disfruten (:


La Chica Nueva del Piso de Abajo

"Gracias por su visita, Dr. Cullen," dijo Mr. Jenks mientras agitaba mi mano firmemente.

"Sí, y gracias por haber manejado mis negocios tan rápidamente," contesté. "Por favor, llámame Edward. Te lo pido todo el tiempo," agregué con una sonrisa, mientras tomaba asiento del otro lado del escritorio, frente a él, en su larga oficina.

"De nada, Edward. El contrato de renta se firmó ayer por su inquilina, y el administrador de la propiedad hizo el recorrido ayer con ella," dijo él, extendiéndome el contrato de renta.

"Espera, ¿Dijiste 'ella'?'" pregunté, mirando por encima del contrato.

Técnicamente, el edificio me pertenecía, pero el papeleo decía Masen Holdings(n/t: Un holding es una compañía que controla las actividades de otras mediante la propiedad de todas o de una parte significativa de sus acciones), LLC(n/t: Sociedad de responsabilidad limitada). Era el nombre que había creado cuando heredé lo de mi abuelo. Dios sabía que no quería poner mi apellido ahí.

Ni siquiera quería entrar en la organización o en los detalles, por eso es que hablaba con personas como Jenks y contrataba contadores y empresas de administración, para que hicieran el trabajo por mí.

"Lo siento, sr. No sabía que tenía preferencia por un inquilino masculino. Me hubiera encargado de que el administrador lo supiera. Aunque, quizás pudo haber habido ramificaciones legales…" explicó él nerviosamente.

"No, no, Jenks. Está bien," respondí rápidamente. "Estoy realmente sorprendido de que una mujer soltera quiera vivir sola, en un pequeño apartamento en este edificio, sin nadie alrededor, sólo un extraño del piso de arriba".

Probablemente una solterona matrona con una enorme colección de chucherías. Muy malo. Debía haber maniobrado con algunas bragas.

"En cualquier caso, la empresa de gestión de propiedades ha hecho arreglos para que el pago de la renta sea mensualmente. A su vez, transferirá los fondos al fideicomiso- menos los costos, por supuesto- sobre una base trimestral," dijo, golpeando ligeramente sus dedos. Sólo asentí con la cabeza y metí todo el papeleo en un sobre de papel manila.

"Es una pena lo de la Sra. Masen," dijo, mirando a otro lado.

"Sí, bueno. Me convertí en su albacea por un largo rato," contesté con frialdad.

"¿Hay algo más que pueda hacer por usted, sr.?" preguntó.

"Sí.Deja de llamarme 'señor,'"dije con una carcajada.

"Muy bien, señor. Disculpa, Edward. Oh, no sea que lo olvide. Quería informarle que he conseguido la bóveda privada que pidió. Todas las pertenencias de su familia—documentos, reliquias familiares, y otras—han sido inventariadas y guardadas de forma segura . Y por supuesto, cualquier cosa de valor está asegurada," me informó.

Era un alivio saber que todas las reliquias de los Masen que estaban almacenadas en Chicago desde hacía seis años, cuando mi abuela se mudó, ahora estaban en mi control. Creía que era mejor perder una extremidad que perder algo de eso, pero al menos, ahora ya estaban seguras.

"Gracias de nuevo, Jenks," Dije, mientras me levantaba de mi asiento.

"Como siempre, es un placer," contestó, asintiendo con su cabeza y levantándose para despedirse.

Me metí en el Volvo y salí del estacionamiento del complejo de negocios de leyes más grande de Boston, Masen Law era uno de ellos. Jenks era un socio mayor semi-retirado que sólo salía del golf cuando recibía una de mis llamadas. Odiaba la manera en que besaba mi trasero(n/t: se refiere a adularlo). Sólo hacía que todo eso me desagradara más. Yo no lo había hecho rico. Mi abuelo lo hizo.

Mientras hacía mi recorrido a través de la ciudad, me preguntaba acerca de mi nueva vecina.

"Espero que esté buena… o al menos que tenga Buenos pechos," me dije a mí mismo mientras conducía al trabajo, donde otro gran cambio me esperaba.

Treinta y seis horas más tarde escuché voces que venían del piso de abajo del edificio. La nueva inquilina debía haberse mudado mientras yo estaba en el hospital. Escuché lo que parecía ser la voz de una mujer joven, hablando extrañamente. Debía ser deliberado, pero el sonido era fuerte. Casi podía distinguir lo que decía.

Gracias, mami…

Me encongí de hombros y me dirigí a las escaleras, sin molestarme en cerrar o bloquear la puerta detrás de mí. Jessica me había dejado un montón de mensajes de voz para ir a tomar unos tragos esta noche. Me arrepentí de haberle dado a esa mujer mi número de teléfono. Ella era una máquina de sexo. Nada especialmente espectacular. Así que, esta vez la invité a ir a mi departamento, para así poder follarla y que pidiera un taxi.

Gasté un minute o dos en mi sillón, comiendo pizza fría y lo que tenía en el refrigerador. Revisé los mensajes de mi BlacBerry antes de tomar una ducha.

"Makenna…no, gracias, tu mamas como… chupando," Dije con un bufido. Peor. mamada. De mi vida.

Borrado.

"Charlotte…sin clase. Maldices como un marinero cuando estás con un chico. Molesto," dije con un escalofrío.

Borrado.

"Carmen…Dios Mio (n/t: el 'Dios Mio' está en español en el fic original). Esa mamada casi me mata. Dolor de cajones (n/t: el 'cajones' está en español en el fic original, y se refiere a las 'bolas' o sea, a los testículos) por una semana," murmuré reflexivamente.

Borrado.

"Bree…si tuviera que escuchar que tu coño 'pertenece' a mí una vez más," suspiré, sacudiendo mi cabeza enérgicamente. "miro coños todo el día, y no quiero la tuya, créeme."

Borrado.

Me levanté del sofá con un gran bostezo, deseoso de una ducha, obteniendo suerte de una manera muy aburrida, mandando a Jessica en un taxi, y dejando pasar la mierda. Caminé hacia la ventana y vi movimiento en el exterior, a pocos metros de la escalera de entrada debajo de mí. Por un Segundo temí que Jessica, con lo impaciente sin sentido que era, se hubiera aparecido.

Ahí fue cuando la vi.

El más lindo cabello largo castaño, pequeña cintura, manos pequeñas …diciendo adiós a un taxi que se estaba yendo.

"Por favor sube la escalera, por favor sube la escalera…" rogué para mí mismo, esperando que no se tratara de un peatón al azar, pero que de hecho, fuera la nueva inquilina.

Cuando ella desapareció de mi vista, y oí como la puerta del vestíbulo se abría y cerraba fuertemente, sonreí de oreja a oreja.

Hola, vecina.

Tomé una ducha y me enredé una toalla cuando acabé. Tenía mis Bóxers en la mano cuando juré que oí a alguien.

"¿Hola?" escuché a una voz femenina decir.

Esperando a Jessica en cualquier minuto, asumí que era ella.

Sí, pasa," contesté.

Caminé por el pasillo hasta la sala, listo a darle a Jessica un lindo adelanto, cuando vi el perfil del lindo rostro que espié por la ventana. Estaba inspeccionando uno de los libreros que tenía libros de medicina. Su dedo golpeando ligeramente en el mentón y la cabeza inclinada hacia un lado, completamente perdida en sus pensamientos.

Y yo estaba hipnotizado.

Ella no parecía mi tipo para nada. Quería decir, ella era demasiado seria y 'apretada' para mi gusto. Sus ropas sólo eran suficientes para tratar de pescar algo: una camiseta que parecía tres tallas más grandes y pantalones de chándal raído cortados a la mitad del muslo.

Pero había algo en su expresión, tan suave… inocente? No podía dejar de mirarla. De hecho, un pinchazo de fastidio me recorrió porque no se volteaba completamente hacia mí y me dejaba ver toda su cara.

"Hola, ¿Puedo ayudarte en algo?" pregunté, mi impulsividad y mi impaciencia saliendo a flote.

Sólo había un problema. Estaba tan distraído por ella que solo me di cuenta después de atraer su atención, de que mis bóxers seguían en mi mano y no en mi cuerpo. Justo en ese momento en particular, realmente no me importaba. Debería de haber estado apenado, pro no lo estaba.

Ella miró justo a mi paquete.

La transformación de su rostro. Extraordinario. Ella fue de estar perdida en sus pensamientos, al sobresalto, a excitarse, a adorablemente mortificada, todo en el tiempo en el que yo chasqueaba mis dedos.

Pero vi todo, cada detalle, como si todo hubiera sucedido en cámara lenta.

Y sus ojos. Jesucristo. Marrones, amplios, adorables, perfectos.

"Ohdiosmío, ohdiosmío, ohdiosmío," dijo una y otra vez, girando su cabeza y apretando su mano contra sus ojos. " Um… Wow… tú estás muy… ¿desnudo?" dijo nerviosamente.

Su mano cubría sus ojos, y había volteado la cabeza, pero pude distinguir que estaba sonrojada. Era jodidamente mágico lo hermosa que era.

" Sí, acabo de tomar una ducha. ¿Qué puedo hacer por ti, Ojos Cafés? " pregunté mientras me ponía los bóxers.

" Uh, sí, lamento haber interrumpido, Sr., um…Sr. Encuerado, pero vivo en el piso de abajo y… ¿sabes? No, no importa," contestó. Se volteó para irse, pero con los ojos tapados, caminó directo hacia el muro. No pude dejar de morder mi labio para evitar reírme cuando ella soltó un pequeño 'auch' más para ella misma.

" Bien, Ojos Cafés, si vamos a ser vecinos y todo, quizás podamos ser… Buenos vecinos," ofrecí. " Vamos, no muerdo, a menos que te gusten ese tipo de cosas," añadí, esperando que con mi encanto descubriera esos preciosos ojos.

Pero no funcionó. De hecho, ella se veía más nerviosa.

"Estoy teniendo problemas con mi WiFi. Me preguntaba si tú tienes la tuya configurada de tal manera que esté interfiriendo " me dijo con una larga y continua respiración. "Lo siento, no puedo ser más específica que eso, no soy muy buena con las computadoras," balbuceó.

"Hmm," dije, pretendiendo concentrarme. Quizás si bromeaba con ella, se relajaría. " Creo que tengo una forma muy técnica de resolver el problema. Espera," añadí con una sonrisa.

Corrí rápidamente a mi oficina, cambié el router a internet y regresé. Cuando volví, estaba decepcionado de que ella siguiera con los ojos tapados. Sus ojos eran demasiado bonitos para mantenerlos cubiertos, y me estaba frustrando porque nada de lo que dijera parecía que fuera a ayudar a que se los descubriera.

" Creo que lo arreglé," dije. " El viejo truco de encendido, apagado," expliqué.

" Eso fue rápido," dijo con una pequeña sonrisa—una linda sonrisa. " Gracias. Ummm… Sr. Encuerado," agregó.

En ese momento estaba frustrado y perplejo. Incluso la había hecho sonreír.

¿POE QUÉ no me miró?

" ¿Sabes, Ojos Cafés? Me vestí hace diez minutos," ofrecí, esperando que ella hiciera algo.

"Oh," dijo simplemente. Sus labios se arrugaron un poco, y si los miraba por mucho más tiempo, tendría la tentación de robarle un beso. No me importaba que sus ojos estuvieran cubiertos cuando hiciera eso.

Ella finalmente abrió sus ojos y volteó su cara hacia mí. Su expresión era tímida, con los ojos abiertos. Realmente debí haberla tomado por sorpresa, por la forma tímida en que me miraba. Esperaba que ella me ofreciera un rápido 'Gracias' y volviera a su propio apartamento.

Y luego ella hizo la última cosa que yo hubiera esperado.

Esos desgarradores ojos marrones me echaron un vistazo de pies a cabeza. Francamente estaba fascinado de que ella me estudiara—no podía dejar de mirarla mirándome. Cuando su Mirada finalmente alcanzó mi cara, no pude evitar una sonrisa de suficiencia y satisfacción.

" ¿Ves algo que te guste, Ojos Cafés? " pregunté.

Se aclaró la garganta cuando se dio cuenta de que mi broma le estaba diciendo que había estado comiéndome con los ojos, sin ser consciente de ello.

¿Cómo era que una niña nerd, aún dulcemente inocente, no se diera cuenta de que sus pensamientos y su cuerpo estaban perdidos en el cuerpo de un hombre extraño?

" Lo siento, Sr. En..." dijo antes de que la interrumpiera.

"Soy Edward," le dije, ofreciéndole mi mano.

" Bella," contestó, dejándome tomar su suave, pequeña mano en la mía.

Una vez más, se perdió cuando estaba mirándome—a mi mano esta vez.

"Piano," le informé.

" ¿Disculpa? " preguntó, saliendo de su sueño.

" Mis dedos, toco el piano. Lo he hecho desde que tenía cinco," expliqué.

" ¿Eres músico? " preguntó. Inclinó su cabeza hacia mí, adorable en su horrible intento de coquetear.

" Sí, pero no lo uso como profesión," contesté. " Soy doctor- estoy terminando mi residencia en el Hospital para Mujeres Brigham."

" ¿Eres cirujano?" continuó.

" No exclusivamente, aunque realizo procedimientos quirúrgicos. Soy ginecólogo," expliqué.

Ella murmuró algo acerca de no estar sorprendida. Sentí su sarcasmo, pero decidí ignorarlo, a pesar de que… estaba ligeramente interesado por eso. Francamente, no estaba acostumbrado a que las mujeres me hicieran bromas. No con palabras, de cualquier forma.

" ¿Disculpa, Ojos Cafés? " pregunté, esperando que se sonrojara de nuevo.

" ¿Cómo sabes que mis ojos son cafés? Los había tenido cubiertos hasta hace un minuto," preguntó. Parecía que no estaba avergonzada, pero sí irritada.

Y eso me excitó jodidamente.

Le di mi sonrisa de come-mierda.

" Créeme ojos cafés, no los cerraste tan rápido."

" Bien, ok, gracias por todo, adiós," dijo, agitando la cabeza mientras salía de mi apartamento, soltando un bufido de indignación.

Eras la chica enojada más Hermosa que había visto.

De repente me di cuenta de que no estaba de humor para la compañía de Jessica. Ese pequeño ratón del piso de abajo me había distraído y no sabía por qué. Jessica, con sus enormes dientes y sus generosos pechos que rebotaban cuando estaba encima de mí, hacían una manera agradable para pasar el tiempo.

Con un suspiro, me dejé caer en el sofá una vez más y apoyé la cabeza en la parte de atrás, el cuello contra el borde posterior. Cuando cerré mis ojos, mi cerebro repitió la escena, una y otra vez, la cara de Bella y cómo reaccionó cuando entré a la habitación—una mezcla encantadora de curiosidad inocente, sin embargo, completamente llena de deseo. No era tonto. Eso me había excitado más que un par de tetas botando.

Tomé mi celular y le mandé un mensaje a Jessica.

Lo siento, tengo que cancelar. Llamada de emergencia del hosp por una cesárea. Estaré en contacto.

Gasté el resto de la noche viendo tele y quedándome dormido mientras pensaba en los más hermosos ojos cafés, la cara hermosa que ocupaban, y la chica peleonera que era mi vecina. Tampoco pude resistir de pensar en lo que se necesitaría para ver sus pechos rebotando encima de mí.

Eso sí que sería digno de admirar después de un largo turno.


Aquí estáaaaa! A que les gustó? Edward es TAN amor y TAN sexy! Y yo quiero mirar su paquete (?) *blush* y QUE ME MUERDA!

Y bueno, dejando de lado eso, la autora puso esto hace poco y aquí lo tienen (: no creo que vuelva a poner algo más, pro estaré al pendiente ;D

Qué les pareciooo?

Merezco review?

Besos

sparklinghaledecullen