Destrucción – parte 1

La ciudad parcia seguir de fiestas, en varios antros las cosas que se veían podían superar a cualquier libertinaje que las religiones no se cansaban de evitar entre los jóvenes de la actualidad, por supuesto, para ellos no es algo importante concentrarse en alguien como Dios, esas cosas siempre parecen ser para ancianos y si llegaban a una edad avanzada, probablemente se preocuparían. Ahora se trataba de disfrutar, de vivir la vida, de soñar, de gozar, de hacer todo lo que sus mentes retorcidas pudieran idear. Todas esas cosas podrían caracterizar al Andrew McCoy, el muchacho más inverosímil y más descuidado de toda la ciudad, o al menos así se decía, pues sus padres casi nunca están y solo le mandan el dinero que necesita, el cual siempre es lo justo.

Esa noche, la casa del popular chico estaba abarrotada por cientos de sus compañeros del instituto, aunque a más de 70% ni los conocía. Pero se trataba de festejar, de sentirse vivos, así que quien estuviera con él, es lo de menos. Por toda la construcción circulaba todo tipo de bebidas y sustancias ilegales, amenizando la estancia de los visitantes y llevándolos a un mundo maravilloso donde solo el placer existía y que les formaba una sonrisa idiota a cada uno de los que ya estaban entrados en la fiesta. Los padres de Andrew no llegarían hasta la semana entrante, así que no habría ninguna clase de dificultad, todo saldría de acuerdo a lo planeado.

Cuando Maxxie y Tony llegaron a la fiesta, sus ojos no dejaron de mirar a todos los que pasaban por ahí, unos se notaban tranquilos, algunos muy divertidos, pero la mayoría disfrutaba de la fiesta, algo que lo hizo sentirse en un ambiente algo olvidado por las penas y las preocupaciones. Algunos los saludaban con júbilo, otros con sorpresa, sobre todo al verlos de la mano, demostrándose orgullosos de ser pareja. Para Tony fue difícil reconocer a varios de ellos, así que solo sonreía correspondiendo cualquier gesto que fuera cordial.

-¿No es mucho ruido? –preguntó Max a su novio, mostrando un rostro preocupado por su salud y bienestar.

-Descuida, creo que todo va bien. –la sonrisa que se le formó fue de antología, obviamente regresar a esas situaciones le hicieron recordar sus pasadas glorias, cuando se volvía el centro de atención de muchos, cuando decenas de hombres y mujeres intentaban por muchos pedios llegar hasta él y poder tocarlo, con la esperanza de que les diera un poco de su atención.

-Entonces ven. –evadiendo a todos los que se interponían en su camino, apenas notando sus rostros por las luces de neon que bailoteaban por la zona de baile y solo escuchando el ruido de la música, Maxxie tomó de la mano de su amado, hasta llegar al centro de la pista, donde muchos gritaban, se movían como podían, se abrazaban, se besaban y se tocaban.

El rubio, emocionado por ello, se apresuró a moverse, de la forma que mejor lo sabía hacer, instando a que el más alto también lo hiciera, siempre el compas de la música, dejándose llevar por los sonidos y los movimientos que parecían nacer solos. Poco a poco empezaron a desenvolverse, ni siquiera pensaron en los demás, solo se dedicaron a disfrutar de la fiesta, sin tomar aun nada. Solo ellos dos, amándose un poco más, dejando que sus mentes se acoplaran a través de los movimientos de sus cuerpos, creando una especie de simbiosis que no se podía explicar.

Luego de por lo menos media hora de no parar no moverse, aunque el tiempo fue lo más irrelevante del mundo en esos momentos, fueron alcanzados por sus amigos, uno a uno se fueron reuniéndose a su alrededor, como si empezaran a festejar el regreso de Tony a las pistas de baile, a las fiestas y a los días de gloria pasados.

-Creí que no vendrían. –Le dijo Cassie al rubio, cerca de su oído, moviéndose de una forma muy típica en ella.

-Ya era necesario. –fue la simple respuesta del chico, aunque sin separarse mucho de Tony, quien también parecía interesado en no perder de vista a Maxxie, quizá por el hecho de que aún tenía miedo de verse solo sin él.

-¡Ey, Tony, vamos por una bebidas! –fue Chris que no esperó a que se opusiera, halándolo del brazo y sacándolo de la pista, alejándolo del resto, quienes aún seguían enfrascados en su baile. Maxxie intentó seguirles, pero la misma Cassie se interpuso en su camino.

-No tiene diez años. –le dijo con determinación, siguiendo con sus movimientos e invitándolo a que la siguiera con el baile, aunque el rostro del rubio no cambió mucho, no tuvo más opción que hacerlo, tenía razón después de todo.

Los minutos le parecieron eternos, pero trataba de controlarse lo más que podía, imaginando lo que estarían pidiendo, porque hasta eso, el alcohol estaba fuertemente custodiado por los amigos cercanos de Andrew, aunque claro, Chris es uno de ellos, así que no tendría mucho problema en conseguir la cantidad apropiada. Justo cuando se le acabó la paciencia y empezó a buscar la forma de escapar de sus amigos, aparecieron con unos cuantos vasos, mismos que empezaron a repartir.

-Toma. –con la misma sonrisa del principio y con señal de estar todavía muy emocionado, le entregó uno de los vasos, al principio se mostró escéptico, sobre todo porque estaba consciente de que no deberían tomar nada embriagante. Pero al llevarse la bebida a su garganta se dio cuenta de que no tenía alcohol. –Prueba de esta. –Tony le acercó su vaso para que supiera que él también se mantenía con responsabilidad. Una cosa que lo enorgulleció.

Sus miradas fueron comprensivas y un beso fue inevitable, apenas consientes de que sus amigos les miraban con diferentes expresiones, pero las más divertidas siempre han sido las de Chris, Anwar y Cassie, quienes no tenían ningún problema con aceptar la relación de los chicos. -¡Eh, sigamos bailando, luego los arrumacos! –Anwar se encargó de separarlos, alejando al rubio de su amigo e invitándolo a moverse, al mismo tiempo que él. Esa clase de reacciones siempre fueron típicas en ellos, pues cuando el moreno no fuese gay, siempre disfrutó la cercanía de su amigo y jamás se preocupó por que los criticaran.

Hubo un momento en que ambos se dividieron, como si sus amigos quisieran pasar tiempo con cada uno de ellos, pero no tenerlos juntos, después de todo, cada uno de ellos tenía cosas particulares que no se trataban con un tercero, como en el caso de Anwar, quien con unas copas de más, le reclamó al rubio su falta de consideración, al olvidarlo completamente por Tony, aunque luego de explicarle las cosas por las que tuvo que pasar al lado de un convaleciente Stonem, de hablarle sobre sus traumas, de lo que tiene ahora, de lo que le hace falta, de que lo sigue queriendo como amigo, pero de comprender que las cosas siguen su camino, y que así como Maxxie tiene a alguien, Anwar algún día lo tendrá y entonces entenderá. Esa discusión le llevó como una hora, tiempo en que perdió a Tony, hasta que el musulmán se quedó dormido en uno de los sofás.

Anthony por su parte recibió muchas palabras por parte de Cassie, quien le felicitó por tener los pantalones de asumir su noviazgo con Maxxie, el chico solo le agradeció; después fue Jal quien le daba unas cuantas excusas de porqué no siente la misma felicidad que el resto, dejando en claro que la actuación de Michelle tampoco ha sido la más prudente, pero que aun así no comprende el cambio tan repentino; Chris solo le preguntaba sobre el sexo con un hombre, luego de estar con puras mujeres, por supuesto que no contestó nada, solo le dio largas explicaciones que aburrieron al otro, que parecía más interesado en posiciones y cosas raras; al final estuvo con Sid, quien con la misma seriedad de siempre criticó que dejara a Michelle, aunque de cierta forma ambos recordaban que Sid siempre tuvo deseos poco decorosos con aquella mujer, hablaron por largo rato, recordando momentos previos al accidente, de las veces que sí fue a verlo al hospital, del miedo que tuvo de perderlo y de lo estúpido que fue al no apoyarlo como debía, luego de ellos, su amistad casi volvió a ser la misma.

Cuando el rubio miró su reloj, se dio cuenta de que la hora de retirarse estaba por llegar, así que creyó prudente ir a buscarle, mientras avanzaba entre la gente se topó con la hermana de Tony, Effy, quien se acercó a él sin mucho preámbulos y dado que la percepción hacia ella cambió drásticamente, sencillamente esperó a que le hablara. Se dio cuenta entonces de que iba acompañada de un chico, lo que le hizo pensar en su novio, sin embargo, no es que creyera que no tenía la edad, pero el muchacho se veía mayor que ella.

-Hola Maxxie. –le saludo la chica, acercándose a darle un beso en la mejilla, como si se trataran de viejos amigos, aunque bueno, son cuñados, el respeto ante todo, por lo que correspondió con cordialidad y su típica sonrisa. -¿Y mi hermano? –preguntó casi de inmediato, mostrándose extrañada de que no estuviera con él.

-Está con unos amigos al otro lado. –le contestó. –Precisamente iba por él, creo que es hora de irnos. –le dijo, apenas mirando al otro chico, quien repentinamente miraba con efusividad al rubio, que solo se desentendió.

-No se irán sin que antes bailen conmigo. –la sonrisa de la chica a veces parecía demasiado exagerada, pues no la había visto sonreír así antes, pero no la conocía del todo, por lo que no se preocupó en lo absoluto. –Porqué no me esperas aquí, yo iré por él. –le dijo con cierta dulzura. –Mientras te encargo a Sean, un amigo de la familia. –sin esperar respuesta alguna, hizo que Sean se adelantara hacia Maxxie, quien intentaba detenerla, pero siendo detenido por el otro chico, quien con descaro se le acercó demasiado. Effy, desapareció entre la multitud.

-¿Te han dicho que eres muy guapo? –el rubio levantó la ceja derecha con interés. –Perdón, no pude evitarlo. –dijo después, mostrándose aparentemente avergonzado.

-Descuida y lo siento, pero estoy con alguien. –de inmediato quiso dejar las cosas en claro, no tenía la más mínima intensión de verlo más allá de un conocido, no es el tiempo en que le importa poco lo que fueran a decir de él si estaba con el primer chico que se le pasara por enfrente. Con cortesía se alejó un paso y marcó distancia.

-No soy celoso. –contestó el otro, mostrándose con pocas ganas de querer dejar ir a lo que sería su presa de la noche, así que mostrándose más imponente, volvió a acortar la distancia para con el rubio.

-Se que funciona esto, así que por favor, aléjate antes de que te arrepientas. –no sería la primera vez que golpeaba a alguien por querer pasarse de listo, siempre usaba su habilidad en el baile para moverse y dar certeros golpes a su oponente.

-Un chico rudo, eso me gusta. –sonrió con libidinosidad. Maxxie no podía negar que el chaval es muy atractivo, pero a leguas se notaba su falta de respeto y su increíble arrogancia, defectos que no soportaba en las personas, además, por fin tenía al amor de su vida a su lado, ¿acaso cometería la estupidez de engañarle?, desde luego que no.

-¿Eres retrasado o qué? Esa pregunta pareció ofender al otro, quien en un solo movimiento lo atrapó con sus brazos, aprovechando que su altura y su fuerza. Luego, sin la menor de las condescendencias, lo besó, al principio Maxxie tuvo la idea de golpearlo en la parte más sensible de todo hombre, pero casi con la misma rapidez el chico se separó del rubio, sin embargo, cuando creyó que todo podría ser una mala broma, vio como Tony golpeaba al tal Sean y lo derribaba con facilidad, pero no se detuvo, una vez que lo tuvo en el suelo, arremetió con mayor coraje, propinándole patadas que hicieron al otro quejarse de dolor, aunque no se escuchó por el ruido de la música.

-¡Basta! –gritaba Effy una y otra vez, intentando la forma de parar a su furibundo hermano, pero sin éxito alguno, pues la fuerza del chico es superior, mucho más ahora que es instigada por su coraje hacia aquel chico.

-¡Tone! –Maxxie le habló con preocupación, tomando de uno de los brazos y evitando que siguiera atacando al otro. –Es suficiente. –le dijo, en un tono más calmado, aunque para el otro solo fue un movimiento de labios. Intentó acercarse, pero de pronto el pelinegro se alejó. El rubio frunció el entrecejo al no entender, se suponía que simplemente lo defendía de ese abusivo, ¿cuál es el problema ahora?

-No… -la palabra dejó a Maxxie perplejo, que no dudo en querer tomarlo de la mano, pero la respuesta fue peor que nula, la mirada de Tony se mostraba decepcionada, casi al borde de las lágrimas. Sin más, Tony se dio la vuelta y se alejó con velocidad, apartando con fuerza a quien estuviera enfrente. Pero el rubio no se quedó estático, corrió a toda prisa tras de él, aprovechando que muchos se hacían a un lado todavía por el aventón del otro.

Hubo un momento en que casi lo perdía, pero sabía que iba directo a la salida, así que apresuró su paso lo mejor que pudo, aunque las circunstancias no se lo permitían como realmente deseaba. Al llegar a la puerta principal, su primera reacción fue buscar en la calle. -¡Tone! –gritó con fuerza, solo para verlo entrar a un auto, que era conducido por Michelle, quien aceleró a fondo, dejando a Maxxie confundido. -¿Qué está pasando?...

Continued…

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Ahora los agradecimientos. A Fran_Ktrin_Black, miripunky, Iloveleamichele y especialmente a Eternitydreamer, por haberse leído todo los capítulos de una sola vez (o eso creo xD). Como siempre, sus comentarios me animan a seguir y me dan inspiración. A veces creo que si se pudiera vender y comprar la inspiración, fácilmente cotizaría en las bolsas de valores. Saludos a todos y todas. Un feliz año y mis mejores deseos.