Nota: LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN, SOLO ME PERTENECE LA HISTORIA.


Nuestro amor será leyenda

Volver a casa, luego de vivir en Londres prácticamente toda mi vida fue lo mejor que me ha pasado.

En Los Ángeles la conocí y en Forks me enamoré de ella, de Bella Swan, la mejor amiga de mi hermana.


CAPITULO 1: LOS ÁNGELES

Edward POV

Tenía unos días de haber llegado a Los Ángeles desde Londres. No había ido directo a Forks porque mi hermana Alice tenía un importante trabajo ahí y me había pedido que la acompañara y luego nos iríamos juntos a casa. Mi hermana tenía 17 años, pero ya era todo un personaje en la industria del modelaje, no porque fuera modelo, sino porque era representante de una, y no de cualquiera, sino de Rosalie Hale, modelo principal de Victoria's Secret y nuestra cuñada, pues era la novia de nuestro hermano mayor Emmett.

Alice había dicho que ahora tenía a otra modelo y que era por ella por quién estaba en Los Ángeles. Nos alojaríamos en El Renaissance de LA, uno de los hoteles con más lujo en la ciudad.

-Alice, ¿Por qué un hotel tan caro para solo un fin de semana?- le pregunté al entrar.

-Pues no quería que pasaras trabajo hermanito. Además, no lo estás pagando tu, así que no te quejes y disfruta- dijo Alice y con su típico andar de bailarina, fue a la recepción y pidió las llaves de las habitaciones.

Subimos por el ascensor y llegamos a nuestras habitaciones, estaban una al lado de la otra. Dejé mi equipaje en mi habitación y me fui para la de mi hermana.

-Enana, ¿ya me puedes decir por qué me trajiste a LA?- pregunté mientras me acostaba en la cama y encendía la TV.

-Querido hermanito, te invité a LA porque creí que sería buena idea que vivieras algo diferente a lo que tenías en Londres… ¿A que no tenías novia, Edward?- preguntó entrecerrando sus ojos.

-De acuerdo, si quieres que viva algo diferente… ¿Qué vamos a hacer?- pregunté.

-Mañana Bella tiene una sesión de fotos para Roxy en Playa del Rey y en la noche podemos ir los tres al club Avalon- dijo sonriendo

-¿Quién es Bella?- pregunté ladeando mi cabeza y levantando una ceja.

-¡Mi mejor amiga!-gritó Alice- ¡Tienes que conocerla Edward!- chilló de nuevo y ahora daba brinquitos en su lugar, como cuando estaba pequeña.

-¿Tu mejor amiga es una modelo?- pregunté divertido.

-Si Edward, es una modelo, pero no es como tu crees, no es como las demás modelos huecas, ella es excelente, además… creo que te va a gustar- dijo Alice.- ¿Todavía te gustan las morenas?- preguntó mi hermana sonriendome.

-Si enana, ¿por qué?- pregunté.

-No, por nada- dijo moviendo sus manos- Bella llegará en cualquier momento, se va a quedar conmigo y tú estás acostado en su cama- dijo.

Mi hermana hablando y la puerta abriéndose. Entró la chica más linda que había visto en mi vida…

-BELLA- gritó mi hermana, quién brincó sobre mí y abrazó a la chica, abrazó a Bella.

Bella era una chica delgada, no tan alta y de piel blanca, casi como una muñequita de porcelana. Su rostro era muy lindo, era realmente lindo y su cabello era marrón y caía casi hasta la mitad de su espalda.

Ella abrazaba a mi hermana y daba brinquitos con ella. Ambas se voltearon y Alice sonrió con suficiencia, se había dado cuenta que me había quedado viendo mucho a Bella.

-Hermanito, te presento a mi mejor amiga en todo el mundo, Bella Swan- dijo mi hermana mientras empujaba ligeramente a Bella para que se acercara a mi.

Rápidamente me levanté de la cama y me acerqué a ella, y le tendí mi mano.

-Encantado de conocerte Bella, mi nombre es Edward- dije a modo de presentación.

-¡Oh dios mío! ¿Cuándo llegaste de Londres?- dijo Bella- Lo siento, lo siento, es que Alice me ha contado tantas cosas de ti que ya siento como si te conociera como al resto de tu familia- dijo con voz de ángel mientras sonrojándose y tomó mi mano. El sonrojo se hizo mayor cuando notó como crecía una corriente eléctrica entre nosotros. Ella retiró lentamente su mano y la mía pedía a gritos que no lo hiciera.

-¿Conoces a mi familia?- pregunté sorprendido.

-Claro, es que mi papá vive en Forks y he pasado algunas semanas de vacaciones con él- dijo sonriendo. Bella tenía una linda sonrisa y fue cuando vi sus ojos.

Eran de un marrón chocolate que lograba hipnotizarte en segundos. Un precioso color de ojos para una chica tan linda como Bella.

-¿En serio?- pregunté- ¿Y por qué nunca te había visto en Forks?

-Creo que nuestras vacaciones no coincidían- dijo riendo- Alice, ¿Cuál es mi cama?- preguntó Bella.

-Justamente de la que se ha levantado mi caballeroso hermano, quién te va a ayudar a meter tu equipaje… ¿Cierto Edward?- dijo Alice sonriendo malignamente, de nuevo, me había quedado viendo a Bella. "Debes dejar de quedártele viendo de esa manera, tonto" me repetía mentalmente una y otra vez.

-Claro- dije acercándome a Bella para tomar su equipaje- Permíteme- dije y cuando pasé a su lado, su aroma me inundó por completo. Olía a una mezcla exquisita de fresas y flores. De nuevo, quedaba perfectamente con ella.

Coloqué la maleta sobre la cama. Era una maleta enorme y ella llevaba un bolso en su espalda.

-Cielos Bella, tienes mucho equipaje- dijo mi hermana al ver la maleta.

-Es que te tengo una noticia Al- dijo Bella sonriendo más que antes.

-¿Qué? ¿Qué cosa? ¡Habla de una vez!- chillaba mi hermana mientras brincaba con Bella.

-Me voy a Forks- dijo sonriendo.

-Mentira- dijo mi hermana.

-De verdad Al, me voy a vivir un tiempo con Charlie- dijo riendo ahora.

-¿Charlie Swan, el jefe de policía, es tu papá?- pregunté sin creerlo. Muchas veces había cruzado palabras con el jefe de policía, pues era el mejor amigo de mi papá, pero nunca imaginé que él tenía una hija, y mucho menos que esa hija era Bella, la mejor amiga de Alice.

-Me estas mintiendo Isabella Marie Swan- dijo Alice todavía en estado de negación.

-¿Por qué habría de mentirte amiga?- preguntó ella cruzando sus brazos sobre su pecho y torciendo un poco la boca en un gesto que la hacía ver muy linda.

-¡BELLA, TE VAS A FORKS CONMIGO!- gritó mi hermana cuando aceptó la realidad del asunto.

-¡Si!- gritó Bella.

-No me lo creo, todavía no me lo creo- decía mi hermana- ¡Tengo cuatro años rogándote que te mudes a Forks con Charlie y al fin me haces caso! ¡Rose se va a poner como loca!- chilló mi hermana. Había olvidado lo escandalosa que podía llegar a ser,

-Si Al, ya Charlie habló con Carlisle y vamos estudiar juntas- dijo Bella y ahí entré yo en razón.

Esta chica no solo era la mejor amiga de mi hermana e iba a estudiar con ella, sino que también iba a estudiar conmigo, pues Alice y yo teníamos la misma edad, éramos gemelos, pero no nos parecíamos en nada.

-Por lo menos no voy a ser el único nuevo este año- dije sonriendo.

-¿Te quedas en Forks?- preguntó Bella con el asombro marcado en el rostro.

-Si, voy a terminar mis estudios con mi hermana, ese fue el trato- dije riendo.

-Más te vale Edward, nos quedan dos años en el instituto y no pienso hacerlos sin ti- dijo Alice quien había corrido a abrazarme.- Es más, ahora puedo decir que no pienso hacer mis dos últimos años de instituto sin alguno de ustedes dos señoritos- dijo Alice señalándonos a Bella y a mí.

Estuvimos riendo un rato y Alice me contó como había conocido a Bella en el supermercado de Forks.

-me dio muchísimo miedo la primera vez que vi a un duende vestido como princesita que corría hacia mi diciéndome que le gustaba mi sudadera- dijo Bella entre risas.

-Claro, era una sudadera rosada con una carita feliz al frente- reía Alice- Pero lo mejor fue cuando hice que le quitaran los frenos. Edward, ¿puedes creer que Bella pasó 4 años con frenos? Ella ya tenía una sonrisa muy linda y el idiota de su odontólogo no le quería quitar los frenos.- dijo mi hermana quién terminó con tono molesto.

-¿Tuviste frenos?- le pregunté a Bella, quien cada vez que nuestras miradas se encontraban se ponía de un adorable color rojo.

-Si, los peores cuatro años de mi vida- dijo sonriendo- pero por lo menos valió la pena- terminó con una gran sonrisa, dejando ver sus perfectos dientes.

-Tienes una linda sonrisa- dije sin pensarlo.

Alice sonrió mucho y Bella se sonrojó más.

-Gracias- dijo y bajó su mirada. Qué linda se ve cuando se sonroja esta chica.

-Edward, nosotras vamos a bajar un rato a la piscina… ¿vienes?- dijo Alice al ver que nadie decía nada.

-Claro, me cambio y las acompaño- dije levantándome de la cama.

-Nos vemos abajo- dijo Alice quien prácticamente me empujó fuera de su habitación. Me giré para ver de nuevo a Bella y ella me miraba con una hermosa sonrisa en sus labios, cuando nos vimos a los ojos, el sonrojo de sus mejillas se hizo presente nuevamente y me fui a mi cuarto con una linda imagen de Bella rondando por mi mente.