Mi gato, Mi cupido


Ni Shugo Chara ni sus personajes me pertenecen, sino a Peach Pit. Este fic esta basado en una historia real, pero claro, yo lo adapte para un fic de nuestra pareja favorita, escribir para mí es sin fines de lucro.

"pensamientos"

- Diálogos –

Amu PoV


Capitulo 1: El primer encuentro

Al fin he llegado a Tokio, ahora mismo estoy por llegar a lo que será mi hogar por cuatro años en esta enorme ciudad, se preguntaran quien soy y de que demonios estoy hablando, pues me presento, mi nombre es Amu Hinamori, tengo 17 años, y vengo a Tokio a estudiar en la Tokyo Geijutsu Daigaku (Universidad Nacional de Tokio de las artes finas y música), mi sueño desde pequeña fue estudiar en esta universidad, pues me encanta todo esto; nunca creí que podría lograrlo (pues es una universidad un tanto costosa) pero con el apoyo de mis padres y la beca que he conseguido pude llegar aquí, solo queda adaptarme a mi nuevo hogar para iniciar las clases en una semana, aun me siento nerviosa, y todo el cambio me tensa un poco pero aquí es donde yo quería estar.

Me entristece un poco la idea de dejar a mis amigos, Rima y Nagihiko me hicieron una fiesta de despedida ayer, por lo que pude estar con ellos un buen rato, aun así los voy a extrañar bastante, siempre éramos el trío dinámico, jaja que buenos recuerdos. Espero poder hacer nuevos amigos rápido, sino me sentiré muy sola, todo esto es nuevo para mí.

Y así, aquella nerviosa chica pelirosa guardo su computadora portátil en su bolso y bajo del taxi, el taxista amablemente le ayudo a bajar sus maletas y pertenencias, las cuales consistían en 2 maletas grandes llenas de ropa, que venían en el portaequipaje del coche y unas 4 cajas con pertenencias personales que se encontraban muy bien amarradas en el techo del taxi, una a una fueron subiendo aquellas cajas al segundo piso de aquel edificio donde se habían estacionado, ya con sus pertenencias fuera de aquel departamento, el taxista recibió su pago y se retiro después, Amu se dirigió al primer piso, toco una puerta que tenia escrito el nombre de la casera, atendió una señora un tanto mayor pero muy gentil, le entrego la llave de su nuevo departamento, le dio la bienvenida y nuestra pelirosa amiga subió nuevamente para poder instalarse.

Aquella chica de cabellera rosada al cruzar la puerta de lo que seria su nuevo hogar, dirigió sus doradas orbes por todo el lugar, desde la entrada podía divisar una pequeña sala de estar, en donde había un sofá dando la espalda a la puerta de entrada, y frente a el un pequeño mueble que soportaba un televisor, no era una pantalla plana, pero cumplía con su función, justo frente a la puerta de entrada estaba el pequeño recibidor, donde había un lugar para colocar los zapatos y las sombrillas, arriba del mueble había un traste redondo de cristal que parecía mas una pecera; al pasar el pequeño recibidor, a la derecha se encontraba la cocina, pequeña también pero en ella se encontraba lo indispensable, después de pasar la cocina había una puerta que era la que daba al baño, y finalmente en la ultima puerta, que quedaba junto a la sala de estar, se encontraba la recamara, al entrar en ella se podía ver una cama pegada a la pared de fondo y frente a ella un pequeño escritorio, del otro lado del cuarto había un armario y una cómoda.

La chica pelirosada se acerco a la ventana que se encontraba entre la cama y el escritorio, y la abrió para así dejar entrar la brisa y que el cuarto se ventilara un poco; salio de la habitación y empezó a instalarse acomodando sus cosas en cada lugar. Después de un rato de trabajar, al fin había logrado hacer de aquel departamento algo más acogedor.

Después de haber limpiado y arreglado mi nuevo hogar, me sentí un poco cansada por lo que decidí estrenar aquel sofá que, seguramente, no era para nada nuevo, pero a mi me parecía increíble poder estar en esa situación, así que me tumbe en el; me sentía acalorada así que busque la manera de refrescar el lugar, había una ventana que no había notado, quedaba justamente paralela a la entrada de mi habitación, pero era el doble de ancha, así que abrí las cortinas, la luz entro en el lugar y mis ojos se abrieron por la sorpresa "¡Tengo un balcón!" abrí la "ventana" corriendo uno de sus lados y Salí, no era la mejor vista, pero daba hacia la avenida así que por lo menos podía ver a la gente pasar; me sostuve del barandal y cerré mis ojos, sentí como la brisa rozaba mi rostro y me refrescaba.

Aun no puedo creer que todo esto este pasando, el vivir sola en una ciudad nueva, estudiar lo que me gusta, tener mi propio lugar… me gire para ver el interior de mi departamento y recordé a toda la gente que había dejado para seguir mi sueño, entonces me sentí sola. Sacudí mi cabeza para despejar esas ideas "Seguramente en una semana hago nuevos amigos y no me sentiré tan sola" fue lo único que pude pensar, entré nuevamente al departamento, dejando la ventana abierta para que se refrescara, me senté en el sofá y prendí la tele.

Aquellos pensamientos la invadían, el estar sola en un lugar que no conocía y mas aun donde no conocía a absolutamente a nadie, se empezó a sentir nerviosa y con un poco de miedo, por lo que decidió salir a conocer los alrededores, así podría familiarizarse un poco mas con su situación. Tomo su bolso, las llaves que había dejado en el mueble de la entrada y se coloco sus zapatos para salir. Después de un buen rato de caminar y despejar su cabeza, decidió regresar a su departamento. En el camino de regreso, se encontró con un mini súper y decidió entrar para abastecer su alacena, pues el hambre ya se hacia sentir en su estomago, había pasado la tarde limpiando y acomodando todo que no le había dado tiempo para comer algo, así que decidió comprar la comida para la cena y lo que restaba de la semana.

Al llegar a su departamento, cargando con las bolsas del mandado, noto que frente a su departamento había otro, así que pensó en invitar a su nuevo vecino a cenar, y así podría ir haciendo amigos, a pesar de ser una chica tímida se armo de valor y toco la puerta, espero un momento y al no obtener respuesta volvió a tocar, pero aun así, nadie atendió. Se encogió de hombros y entro a su departamento "bien, entonces esta noche cenare sola" pensó la chica mientras sonreía para ella misma, y así animarse.

Después de dos días de vivir sola en su departamento y hacer todo por ella misma, Amu empezó a sentirse mas independiente y mas segura de estar en su situación, aun sentía un poco de miedo pues no sabia exactamente que seguía, ni tampoco sabia como se sentiría después; de mientras comenzaba a acostumbrarse a su soledad, a su departamento "vacío" y a los alrededores que visitaba por las tardes para no sentirse enjaulada.

Hoy encontré un parque mientras caminaba de regreso a mi casa, es grande y esta lleno de árboles, bastante gente lo visita y hay una especie de explanada donde tocan algunos músicos callejeros, la música se escuchaba bien, y a la gente parecía gustarle pues todos se veían relajados, también vi que había personas que hacían retratos de los visitantes con carboncillo, otro pintaba paisajes con aerosoles, parecía que era el parque de los artistas, entre música y pinturas la gente se paseaba y pasaban un rato agradable, me gusto lo que vi y creo que lo frecuentare mas a menudo, me resulto hasta relajante. Claro hasta cierto punto, pues ya que venia de regreso, iba un poco distraída y choque con un chico, el cual no era para nada amable, me disculpe por el incidente y lo único que hizo fue lanzarme una mirada arrogante y decirme lo torpe que era al chocar así, por supuesto que me enoje al escucharlo y evite no exaltarme mas de lo que ya estaba, le respondí con una mirada asesina, infle los mofletes y le di la espalda para seguir mi camino de regreso a casa, aun así, cuando me alejaba pude escuchar su risa, ¡se estaba riendo de mi! No quería soportarlo mas así que camine lo mas rápido que pude, hasta perderlo de vista.

En su encuentro con aquel chico, la chica pelirosada sin darse cuenta dejo caer un pequeño llavero que acababa de comprar para sus llaves nuevas, la figura de aquel llavero era un conejo blanco de cabeza grande y cuerpo pequeño, el cual sostenía en sus manos una gran flor de color rojo mientras el conejo simulaba olerla y en su rostro se podía notar una expresión de alegría, en fin, ella lo dejo caer y se marcho; Aquel chico que la había molestado tanto y que aparte se rió de ella mientras se marchaba notó el bulto en el suelo y lo recogió, sonrió un poco y al alzar la vista para ver la dirección hacia donde se había ido aquella peculiar chica, había desaparecido y le perdió la huella, caminó un poco hacia donde la vio por ultima vez y giro su cabeza buscándola, pero fue inútil, no la pudo encontrar, guardo aquel curioso llavero en sus bolsillos y siguió su camino.


Y este es el primer capitulo de mi nuevo fic :D! Espero que les guste y lo sigan leyendo!

¿Quién era el chico con el que Amu chocó? ¿Qué pasara después?

Léanlo en el siguiente capitulo :D! jaja sorry siempre quise hacer eso xD

Y weno me despido :3 si les gusta déjenme un review aunque sea chiquito :D