Tres mil millones de latidos.

Disclaimer: Card Captor Sakura no me pertenece, todos sus personajes le corresponden a Clamp, yo sólo los uno a mis locas ideas.

Summary: Sakura jamás ha logrado entender por qué el ceño de Syaoran Li está así de fruncido cada vez que la mira… esperen, sólo la ha mirado fijamente dos veces en todos esos años que llevan siendo compañeros… y pareciera que quiere asesinarla con la mirada, ¿Qué puede ser peor? Que terminen como compañeros de asiento, ¿qué tan malo es sentarse junto al gruñón y maldito Li?

Nota de la autora: Grrr… se supone que no iba a agregar nadie más, pero también les debo esta escena creo, varias me la pidieron por ahí y creí lindo darles este mini regalo (pero ya no habrán más, ahora sí es el fin apocalíptico de la historia) Además este no es un epílogo, es una escena perdida, de cuando Touya se entera de lo de Sakura y Syaoran, o sea volvemos al contexto en que nuestros dos adorables mocosos tienen 16 años.

Sin más que decir…

Y ahora sí adiós.

POV Sakura

- ¡Te voy a matar mocoso!

- ¡Touya!

- ¡Lo voy a matar!

- ¡Papá, haz algo!

Mi mano en el pecho de mi hermano mayor que parecía querer saltar sobre mi novio, mientras mi padre en un solo movimiento rápido tomaba la muñeca de Touya, Syaoran se mantenía a un paso detrás de mi, pero lejos de mostrar miedo su postura silenciosa era a todas luces de… desafío, lo que hacía el enfrentamiento aún peor.

- ¿Quién te has creído…

- Touya…

Esta vez fue la calmada voz de mi padre la que intervino haciendo que mi hermano al fin se callara. Sentía que en cualquier momento mis piernas dejarían de sostenerme y mi estómago se terminaría por salir de mi garganta del puro nerviosismo, ¿en qué minuto llegué a pensar que la escena no sería algo muy parecido a la tercera guerra mundial?

- Hermano…

- Tú no me hables, Sakura…

- No te refieras así a tu hermana…- me encogí en mi sitio al minuto en que sentía la mano de Syaoran tomar la mía en un mudo gesto de apoyo.

Alcé el rostro y vi a mi hermano de brazos cruzados y el ceño fruncido a más no poder. Luego a mi padre que nos observa a todos con su característica calma.

- Así que le has pedido a mi hija ser tu novia…- dijo de pronto dirigiéndose a Syaoran.

- Así es, señor.- mi hermano emitió un gruñido.

- ¿Y tu familia que opina al respecto?

- Mi familia está de acuerdo, señor…- miré a Syaoran y nuestras miradas se cruzaron- de hecho, mi madre está ansiosa por conocer a su hija…

- Ni loco te la llevarás a China, mocoso idi…

- ¡Touya! – lo miré con reproche.

- Mi madre espera venir para las vacaciones de verano, señor, aquí a Japón.- explicó rápidamente él, aclarando.

- Entiendo…

Li se mantenía serio y calmado, no podía entender cómo era capaz de sostener esa fachada cuando tenía a alguien a pocos metros que sólo deseaba retorcerle el cuello, aunque me percaté que Syaoran ya sólo le prestaba atención a mi padre, parecía querer evitar a toda costa un enfrentamiento verbal con mi hermano.

- Me gustaría saber si…

Entonces pasó lo mejor, mi padre sonreía, y fue el momento en que supe que todo estaba arreglado.

- Me alegra saber que mi hija menor ha encontrado a alguien a quien querer…

¿Qué? – el ceño de mi hermano se intensificó aún más, si es que eso era humanamente posible.

- Y Touya…- añadió, interrumpiendo a mi furioso hermano- sabrá entender que no puede prohibírsele a su hermana el ser feliz…

Miré a mi novio y ambos sonreímos al oír eso. Tarde o temprano Touya debía entender…

- Ahora si me disculpan…

Y fue el momento de actuar rápido, porque si mi padre se iba, ya no iba a quedar nadie para controlar a Touya, claro que no fuimos lo demasiado rápidos para huir hasta la puerta porque fue en el hall cuando mi hermano sin ningún miramiento tomó por el cuello de la camisa a Syaoran.

- ¡Hermano! ¿Qué haces?

- Escúchame bien mocoso, si le haces daño a mi hermano la pagarás caro, y más te vale mantenerla feliz si no quieres vértelas conmigo.

Miré el rostro de Syaoran que se mantenía imperturbable a pesar de todo.

- No será necesario.- replicó.

- Eso espero.- terció Touya soltándolo y yéndose hacia la sala.

Inmediatamente me acerqué a Syaoran.

- Lo siento mucho…- dije avergonzada- Nunca pensé que mi hermano se portaría así, yo…

- Sakura, está bien, era lo mínimo que podía pasarme considerando que hablamos de tu hermano…- abrí los ojos sorprendida y más aún al ver su sonrisa y sentir su mano acomodando mi cabello tras mi oreja- Ahora todo está arreglado…

Suspiré y dudé un poco antes de decir lo que cruzaba por esos momentos en mi cabeza.

- Oye, Syaoran…

- ¿Sí?

- ¿Es cierto que tu madre quiere conocerme? – me miró unos segundos muy serio y asintió.

- Pero si tú no quieres yo podría…

- Si quiero…- me miró sorprendido.

- ¿Sabes que hablamos de mi madre, verdad?

- Quiero conocerla- repetí- quiero que sepa que… -enrojecí al tiempo que él volvía a sonreír.

- ¿Qué?

- Nada…- mi cara si es posible aún más roja.

- Sakura, dilo…

- Que sepa que no estás solo, que yo te quiero de verdad…- susurré bajito.

Unos segundos de silencio mientras yo miraba el suelo y fue entonces la mano de Syaoran la que levantó mi mentón y sin mediar palabra unió nuestros labios en un beso intenso, hasta que…

- ¿Por qué no los escucho hablar? – el grito de Touya desde la sala nos hizo separar inmediatamente.

- Si será cabrón…- replicó bajo Syaoran mientras yo sonreía levemente por lo ridícula de la situación. Nos miramos unos segundos.- Será mejor que me vaya, creo que si sigo aquí tu hermano terminará por cortarme la cabeza…- asentí sonriendo mientras le abría la puerta, y cual sería la sorpresa de encontrarnos de frente con nada menos que…

- ¡Yukito! – dije sorprendida, sentí inmediatamente a Li tenso a mi lado.

- ¡Hola! – respondió él con su acostumbrada sonrisa amistosa.

Syaoran tomó mi mano e inclinó la cabeza a modo de saludo, nada más, antes de salir conmigo al jardín.

- ¡Touya está adentro, pasa! – dije mirando hacia atrás, ya que mi novio parecía especialmente apurado en llegar a la reja de entrada.

- ¿Ese sujeto siempre viene aquí? – preguntó apuntando hacia la casa.

- ¿Yukito? Sí… - hizo una mueca que de pronto me hizo entenderlo todo- Hey…- le abracé- No tienes por qué preocuparte…

- No me preocupa.- respondió mientras su ceño fruncido hacía aparición estelar.

- ¿No? – dije sintiéndome feliz por el hecho de sentir esos incipientes celos de Syaoran.

Abrazó mi cintura delicadamente mientras me observaba.

- Se que ahora que estás conmigo todos los demás te parecerán una mierda…- replicó con su acostumbrada soberbia y sentido del humor.

Me reí y lo abracé de vuelta. No repliqué nada porque él tenía razón, algo muy dentro de mi me decía que con él era suficiente, más que suficiente.

OoOoOoO

Ahora sí que es el fin, c'est fini.

the end.

xD

Y no, no habrá epílogo.

Las amo y gracias por sus hermosos reviews y mensajes de facebook.