Summary: Alucard es un hombre de la nobleza que guarda muchos secretos detrás de su actitud descarada, y esta buscando una esposa. Celes Victoria es una joven de belleza digna de un coleccionista que esta obligada a conseguir marido. Su punto de encuentro será en la fiesta debut de la corte londinense.

Disclameir: A excepción de los personajes nuevos que naturalmente son de creación mía, ninguno de los demás que han aparecido antes en el anime o en el manga me pertenecen =D estos son propiedad de sus respectivos autores.

Notas de la Autora: Halle tiempo apenas =( de aquí voy a tardarme un tiempo en actualizar creo yo…tengo los parciales, revisión de prácticos y finales, todo en junio…asi que si no actualizaba hoy quizás me hubiese vuelto a perder otro buen rato xD muchísimas gracias a todos los que siguen el fic y más aun a los que lo han agregad a favoritos =)ya debo ir a dormir asi que espero les guste, lo hice un poco más largo que el anterior igual, ahora a contestar comentarios:

Kuromi-xan

'vives(creo xD)' creo yo que te amo xDDD me alegra que te haya gustado! Ojala te guste el nuevo caap gracias x comentar

rtanaENGLAND

me alegra que te vaya gustando el fic! Espero te guste el nuevo cap gracias x comentar

Ariel de Piscis

Lolz me gustaría conocer a tu hermana para ofrecerle mis disculpas de frente u.u me alegra q te haya gustado, espero te guste el nuevo cap que esta mas larguito gracias x comentar

Ryuketsu no Hana

Te recuerdo! Si yo tmb te he extrañado u.u tmb me perdi de msn haber si un día nos hallamos en facebook, xDDD estoy destinada a morir , lo se pero me esfuerzo D= xD gracias por los buenos deseos! La u apesta xDDD pero ni modo uwu los míos si son horrores horrograficos D= lo siento por los horrores que hallaras aquí por cierto xDDD muchas gracias por el coment, ojala te guste este cap y abajito le hago la pubicitation!

Sei-LaRouss

Yo quiero me me rapte .-. xDDD me alegra haberte alegrado! Y mas aun que te haya gustado el cap, ojala te guste el nuevo gracias x comentar

Yumilight-chan

Aw =3 que linda, gracias por tomarlo en cuenta..si soy una tardona u_u lo siento por eso y pues sii tmb estaba pensando en eso de tener los caps largos pero me doy cuenta que necesito presión para escribir xDDD asi que creo que iré subiendo poco a poco para sentirme presionada por los coments jiji espero que te guste este nuevo cap gracias por comentar!

Ahora si, no entretengo mas xD pero antes me gustaría que pasen a leer el fic Crimson Angel de

Ryuketsu no Hana para todos aquellos que disfruten del fandom de Yu-Gi-Oh.!

Aquí viene el cap:

Capitulo 6

-¡No!

-Es tu decisión, Celes Victoria. No seré aquel hombre que fuerze una respuesta…pero tampoco seré aquel que te espere eternamente.

-Tampoco quise decir que me haré esperar eternamente, solamente…yo...Ahora mismo no se…no se qué hacer conmigo...con mi vida.

-¿Sabes que me diferencia de cualquier otro vejete con el que te hubiesen casado?-Le dijo, ignorando totalmente cualquier cosa que hubiese abandonado los labios de la chica. Sujetándole firmemente la muñeca, aplastándola contra la pared con su cuerpo encima.- Que…yo simplemente tomo lo que quiero, y cuando lo quiero.

Se que tu también quieres…

Victoria lo empujo con todas sus fuerzas logrando que el conde retrocediese más bien por voluntad propia, riéndose en su cara.

-Yo no deseo casarme con usted.

Ella estaba nerviosa, sonrojada y asustada. Evitó mirarlo a los ojos para mantener la fuerza de voluntad, por que al verlos se apoderaban de todo su ser. Tenía que ser fuerte pero…era tan difícil, con aquel hombre tan atractivo reclamándola como suya. Con un hogar que hace tanto tiempo había dejado de denominarse así.

-No lo deseas porque es un hecho.

-Y…q… ¿que si me voy con usted? S…seguro..¡Seguro que se aburrirá de mí! ¿Cómo se si no es usted un hombre que va a buscar una novia diferente en todas las ciudades?

-Estoy desnudo ante ti, Celes Victoria. ¿Qué quieres saber?.-Extendió sus brazos pretendiendo estar crucificado, sonriendo.

-No quiero saber nada…por qué seguro cada cosa que llegue a saber…

-Mermará aun más tus fuerzas para luchar contra tu deseo de venir conmigo…quizás…-Le acaricio casi imperceptiblemente la mejilla.- Deberías dejarte llevar una vez en la vida.

-Podría ser algo malo. Yo…-Suspiró, cerrando los ojos.- no quiero ser simplemente una...una concubina en un lugar extranjero y...si me fuese contigo..

Alucard no paso por alto el hecho de que la mujer había dejado de lado las formalidades.

-Te he ofrecido volverte condesa, Victoria

-Pero…tú me prometes eso ahora…y si llegase a irme contigo ¿quien sabe que podría pasar después?

-Esto es un negocio.- El se rió, encogiéndose de hombros.- Por lo tanto…estoy dispuesto a pagar la mercancía por adelantado…

Victoria lo miró empequeñeciendo los ojos, con reproche, causando más risas del moreno. No había dicho nada malo…tendría que otorgar algún favor monetario a la familia de la muchacha si pensaba convertirla en su esposa. Quizás tendría que duplicar el favor por qué pensaba llevársela a otro país, así que sus palabras eran del todo ciertas.

-Así que. Creo que esto ya esta saldado… ¿No lo ves así?

-Pero….

Pero el conde ya había desaparecido ni bien la muchacha hubo pestañeado.

Había algo raro en eso…pero aun, mas importante…

¿Acaso había dado por hecho que se casaría con él?

-.-.-.-.-

-Walter.

-Señor Alucard.

Walter se paró detrás de su amo, ayudándolo a quitarse el frac, colgándolo en el perchero. Junto al sofá ya tenía servida una copa de vino y el periódico, totalmente consciente de la rutina del moreno desde que llegaron a la ciudad.

-Me parece que voy a necesitar de tus servicios esta noche…

El mayordomo lo vio sonreír de una manera enfermiza, mientras tomaba el vino de la copa. Sospecho que la petición de su señor no sería nada bueno.

-Lo que el conde desee.

-Tienes dos opciones…no sé si te interese oír la aburrida o..la divertida.

La sonrisa de Alucard fue incrementándose en extensión y maldad.

-Aunque se que al señor le agradaría mas contarme la 'divertida' primero…voy a escuchar la aburrida.- El anciano sonrió despreocupadamente, sabiendo que de una forma u otra terminaría escuchando ambas opciones.

-Jo, menudo viejo aburrido…escucha con atención entonces. Quiero que convenzas a dos mojigatas de que soy bueno.

-Sin ánimo de ofender, señor…me parece que eso va a ser una misión complicada para este viejo inútil.

-Aquí es donde viene lo interesante.-La copa exploto entre sus dedos por el exceso de presión, mientras la expresión de su cara de repente parecía más entretenida.- Entonces quiero que hagas desaparecer a dos mojigatas.

-Ese parece más el trabajo de usted, mi señor.

-También pienso hacer mi parte.

-¿Y se puede saber quiénes son las dos 'mojigatas'?

-¿Recuerdas a Celes Victoria?

-Como olvidarla señor, no cuando causó tanta impresión en usted.

-Bien. He decidido comprar el paquete…el problema es que no viene por separado.

La expresión del mayordomo cambió a una de pesar, mientras se acercaba a recoger los restos de la copa.

-Entonces, señor Alucard….me esforzare por la misión complicada. No quisiera causarle dolor a la señorita. Sé que quizás ella sea un capricho mas para usted pero me sentiría mal si fuese el causante de su tristeza.

-Lo que sea, anciano. Tu solo encárgate…y que sea rápido, quiero irme de esta ciudad lo más pronto que sea posible.

-Le recuerdo, señor que allá en Transilvania no le espera precisamente una bienvenida.

-Lo había olvidado. Mándale una carta a la niñata Hellsing y a sus padre e invítalos a cenar el día de mi llegada…Quiero burlarme una vez mas de ellos.

-Sí, señor, ¿algo más?

-Ah, sí, me caso. Prepara eso también.

Walter supuso que su jefe s estaba llevando a la chica rubia solo para pasar el rato y luego deshacerse de ella como todas sus anteriores concubinas. El hecho de que le anunciase que tenía que planear su cuarta boda, lo dejo sin habla.

Quiso indagar en el asunto pero el ya había desaparecido.

-.-.-.-.-.-.-

-Padre.

-Integra, puedes pasar.

Esperó que la muchacha hiciese una reverencia antes de entrar, pero no se cumplió. Ella simplemente entro a paso firme y se sentó delante de él con la expresión estoica.

Arthur simplemente suspiró. Ella no era su princesa, no era esa chica a la que podría moldear fácilmente.

-Me marcho.

-Tú no te vas a ningún lado.

-No he pedido tu aprobación, Padre. Solo creí que era necesario informarte.

-Integra...atrévete a dar un paso afuera de la puerta de nuestro castillo y…

-¿Y qué?

-Me voy a ver forzado a encerrarte en el calabozo.

-Sería interesante que lo intentases tú y no uno de tus sirvientes.

En la puerta, dos guardias esperaban como siempre que alguien pedía audiencia con el actual cabecilla de los Hellsing. Dispuestos a sujetar a la chiquilla si intentase escapar.

-No sé a qué vienen esos modales, Integra. Eres mi única hija y no guardo más que cariño para ti, solo por eso no te mando a azotar. Te pido, en honor a la familia, a tu abuelo, a tu padre y a tu difunta madre que pares. No vas a llegar a nada con esa actitud…no sé por qué quieres irte, tampoco quiero saberlo por qué seguro es alguna de las infantiles ideas que te dio tu abuelo…

-¡Me voy por que yo quiero, no por que alguien me haya dicho que hacer!

-Por favor no alces la voz. No soy uno de tus amigos rumanos

-Yo tampoco soy una mascota tuya como para tener la obligación de estar a tu lado.

-Entonces, obligación es el único vinculo que te une a tu padre?

Un timbre de tristeza decoró las palabras de Arthur Hellsing. Su hija era lo único que tenia, quizás era lo único por lo que estaba luchando en ese momento. El quería dejarle un legado…sabía que no había sido el mejor padre mucho peor el mejor jefe y por eso la casa ya estaba llegando a tocar la quiebra…pero estaba esforzándose para lograr dejarle una herencia imponente a su primogénita, que pudiese gobernar una vez él y su padre estuviesen muertos.

Pero, entonces ella se sentía obligada a estar con él…

Integra era una Hellsing con todas las letras, así que de ninguna manera iba a retroceder ni rectificar en lo ya dicho. Aunque hubiese sido producto de no saber medir sus palabras.

El toque en la puerta corto toda inspiración que la muchacha hubiese tenido para contestar.

-Pase

Era un hombre, cargando una maleta. Con ropa de jinete y luciendo cansado. Era fácil deducir que había viajado durante días. El sí hizo una reverencia, y la ojiazul no pudo hacer otra cosa aparte de rodar los ojos.

-Tengo una carta del Conde Drácula.

Los ojos del jefe de la casa indicaron sorpresa, mientras Integra soltaba un bufido.

-La abriremos esta noche.-Arthur tomó la carta, sonando una campanita que tenía en su escritorio. De inmediato aparecieron dos criadas y un guardia en la puerta.

-Por favor. Quiero que lleven a mi hija a su habitación, que la acompañe una doncella y no le quite el ojo de encima. Quiero un guardia en la puerta. Aseguren también la puerta de su balcón…por que si ella desaparece, pagaran con sus vidas.-Parecía tranquilo.- Luego, tu.-indico con la cabeza a la otra criada.- Prepárale al viajero un baño y ordena en la cocina la preparación de un banquete. Esta noche…-dijo, mirando la carta.- Me parece que es para celebrarla.