¿...Y si…?

Disclaimer: bueno, la película de Remember Me no me pertenece y aunque quisiera R-Pattz tampoco, así que solo escribo esto para distraerme del horrible final de la película que me hizo llorar como una boba y traumarme hasta el final.

N.A: Va dedicado a mi amiga Say que vio la película conmigo y me soporto durante mi trauma… al igual que a mi otra Rose que lee todo lo que le digo que escribo… xD. A mis sis Janet, Wendy y Angie a quienes extraño mucho. A todas aquellas que vieron la peli y pensaron que era injusto el final, a todas aquellas que me apoyan y leen mis desvaríos mentales y en especial a todas aquellas personas que perdieron su vida o a un familiar, amigo o conocido durante los fatídicos ataques del 11 de Septiembre de 2001.

Capítulo 1: La decisión de una vida

Tyler no podía creer lo que veían sus ojos. La presentación de fotos seguía activa en la computadora de su padre mientras él observaba incrédulo. Ni siquiera recordaba algunas de esas fotografías. Una voz sutil lo sacó de sus pensamientos.

- ¿Quieres café? – la secretaria de su padre, Janine, le hablaba desde la puerta caminando lentamente con una sonrisa

- ¿Sabías sobre esto? – preguntó Tyler a su vez señalando con un movimiento de cabeza la pantalla del computador de su padre, donde ahora aparecían fotos de él y su hermano Michael luego del cumpleaños número 5 de su hermana menor, Caroline

- ¿Quién crees que escaneo las fotografías? – Respondió Janine con una sonrisa de comprensión, luego volteó a la pantalla donde se veía una imagen de Michael y su guitarra favorita - ¿Qué edad tendría ahora?

- Cumpliría 28 en Mayo – respondió Tyler con voz sofocada al recordar a su hermano

- Esa es una fecha que debería recordar, lo siento – dijo Janine colocando una mano en su hombro.

- No te preocupes… está todo bien. – y así era, porque en el fondo él sentía que ya estaba todo volviendo a su respectivo lugar en su vida.

Tyler se levantó del escritorio de su padre y caminó hasta los grandes ventanales que brindaban una imponente vista. Era algo increíble que desde el piso 100 pudiera verse la ciudad completa y más. Janine sonó su garganta llamando la atención del chico.

- Parece que estás teniendo una batalla interna, Tyler… ¿Qué pasa?

- Es que… la mayor parte de mi vida parecía que… siempre pensé que papá no se preocupaba por nosotros y ahora veo eso y me doy cuenta que todo lo que yo creía que era verdad y… estoy muy confundido.

- Cariño, eso lo puedo ver. Te conozco desde que usabas pañales – Tyler sonrió – y si algo te puedo asegurar es que estabas equivocado, completamente equivocado – Tyler la miró confuso - ¿Crees que no sé cómo te sentías respecto a tu padre? – él bajó la mirada – pero no era así.

- Él siempre nos demostró lo contrario, Janine…

- Lo sé, Tyler. Pero es una forma de autodefensa. Cariño, tu padre tenía la idea de que si los alejaba, ustedes estarían mejor…

- ¿Cómo pudo pensar eso? Es absurdo – Tyler se veía cada vez más confundido

- Tyler, Charles estaba seguro que su cercanía fue lo que ocasionó que tu hermano se quitara la vida. Por eso decidió mantener ese frío muro entre él y ustedes – Janine le explicó suavemente, mirándolo a los ojos.

- Eso es ridículo.

- Tú lo piensas así. Pero… ¿Por qué no le das el beneficio de la duda a tu padre?

- Entonces siempre nos ha querido y nos alejaba por miedo a que se repitiera la historia – murmuró Tyler y Janine asintió sonriendo.

Tyler giró la vista de nuevo hacia la ventana pensando en todo lo que Janine le había confiado. Entonces se dio cuenta que si no hubiera visto la presentación de fotos, nunca sabría como su padre realmente se sentía.

- ¿Qué día, no? – la voz de Janine lo sacó de su debate interno.

Miró su reloj, 8:16 am. Su padre debía estar en el camino de regreso. Pero de pronto se sintió asfixiado. Asfixiado por la oficina, asfixiado de estar esperando, asfixiado por estar equivocado todo este tiempo, asfixiado por no poder contarle a nadie que amaba a Ally como jamás pensó querer a alguien. Quería salir de allí lo antes posible. No le importaba si era a la cafetería o a esperar a Caroline en las afueras de la academia. Solo quería dejar esa oficina de inmediato, estaba desesperado.

- ¿Qué te pasa, Tyler? ¿Te sientes bien?

- Quiero salir a tomar aire… Quiero salir de aquí…

- ¿Pero qué tienes?

- No lo sé… ¿Quieres comer un pedazo de pastel conmigo? Serán solo unos minutos… - preguntó Tyler. Por una vez en su vida no quería estar solo.

- Si tu padre llega y no me ve aquí, tendré problemas – explicó Janine suavemente.

- Yo lo arreglo todo con mi padre. Pero por favor no me dejes solo. No quiero estar solo – confesó Tyler bajando la mirada avergonzado.

Janine vio otra vez a ese pequeño chico que se escondía tras su hermano mayor. Ese niño que perdió su inocencia el mismo día que perdió a su hermano. Ese niño lleno de inseguridades y miedos.

- De acuerdo. Vamos por un pastel enorme de chocolate. Y ya me arreglaré yo luego con tu padre.

Tyler sonrió y Janine tomó su bolso y ambos salieron de la oficina. La recepcionista los miró con recelo mientras salían, pero una mirada de Tyler la hizo desistir de hacer cualquier comentario. Janine llegó primero al ascensor y tocó el botón de llamado. Pero enseguida una grabación resonó por los altavoces del pasillo.

"Los ascensores están bajo labores de mantenimiento. Estarán operando nuevamente en 30 minutos. Disculpen las molestias ocasionadas"

- Tyler, creo que esto es una mala idea…

- Por favor, Janine, vayamos por las escaleras. No quiero estar atrapado en la oficina de mi padre. Por favor…

- Perderemos todo el tiempo que tenemos antes de que tu padre llegue si tomamos las escaleras… - replicó Janine, pero vio la cara de sufrimiento de Tyler y suspiró resignada – De acuerdo, pero estos se irán – murmuró sacándose sus zapatos altos y haciendo sonreír tenuemente a Tyler.

Ambos decidieron bajar las escaleras. Mientras bajaban iban conversando de muchos temas, incluso del cumpleaños de Caroline y de lo que tenía planeado para ese día. Iban tan distraídos que llegaron al piso 65 sin siquiera notarlo. Hasta que de pronto sintieron como el edificio se estremecía, tanto que tuvieron que sostenerse de la pared para no caer. Tyler miró a todos lados antes de mirar a Janine a los ojos. Ella se veía un poco aterrorizada y supuso que él se veía igual. De repente se escucharon muchos gritos provenientes de distintas partes del edificio y pasos que se acercaban a su posición aceleradamente. Pronto un vendaval de personas pasaron corriendo desesperados por las escaleras. Tyler fue, literalmente, arrastrado por las escaleras entre el montón de personas mientras Janine lo llamaba angustiada. Él no podía controlar su propio cuerpo, ya que las personas básicamente lo dirigían escaleras abajo alejándolo de Janine.

- ¡¿Qué sucede? ¡Suéltenme! – gritaba Tyler una y otra vez

En un momento, Tyler perdió el equilibrio y cayó mientras las personas que corrían le pasaban por encima una y otra vez. Estaba tan adolorido que pronto fue perdiendo el conocimiento mientras susurraba el nombre de Janine una y otra vez.