El Talento de Mr. Ripley es mi película favorita, aunque sea completamente diferente del libro no importa, es tan preciosa que cada vez que la veo se me escapan un par de lágrimas como mínimo. Los libros los adoro también xD Así que sólo era cuestión de tiempo de que llegara el día en que escribiera algo con dos de mis personajes favoritos: Peter y Tom. Sé que no es muy conocido, pero espero que les guste :3

Fandom: Talented Mr. Ripley
Personajes: Tom Ripley, Peter Smith-kingsley, Meredith Logue, Dickie Greenleaf y mencines de Marge Sherwood y Freddie Miles.
Parejas: menciones de Tom/Dickie, Peter/Tom pre-slash
Rating: PG
Spoilers: Ninguno realmente.
Avisos: No es necesario haber visto la película puesto que se trata de un AU (por lo que también hay cosas que no tienen nada que ver con el canon XD), pero ayudaría para entender las pequeñas referencias. Aunque también hay pequeños detalles más referentes al libro... xD

Leave your nightmares in the pillow

Prólogo

Las lágrimas caían libres por sus mejillas, frenaban en su barbilla y de allí decidían caer al vacío.

No tendría que estar llorando, siempre había sabido que iba a acabar así, era imposible que esa relación llegara a buen puerto, y aun así… Tom sorbió los mocos aguados que empezaban a caerle sobre el labio superior y se los limpió con la manga del jersey. Suspiró y volvió a dejar caer la cabeza sobre sus rodillas.

Cuando Dickie se le había acercado una tarde en la cafetería y había empezado a hablarle, preguntándole si quería ir con él en el grupo de literatura, Tom había sabido instantáneamente que estaba siendo manipulado, pero con esa mirada y esa sonrisa dirigidas hacia él… Había acabado aceptando, viendo a Dickie varios días a la semana, conociendo a su odioso amigo Freddie y a su novia Marge, que un día encontraría que no podía entrar en casa de los cuernos que adornaban su cabeza. Tom se sintió enrojecer al pensar que uno de ellos sería por su culpa. Marge le caía bien, pero Dickie era Dickie; guapo, listo, sexy, simpático, elegante y cabrón. Sabía que el día en el que se cansara de él llegaría, pero una pequeña vocecilla en su cerebro había rezado para que Dickie abriera los ojos y se diera cuenta de que Tom le quería de verdad, que le cuidaría, que era… Un don nadie y un pesado. Así se lo había hecho saber el mismo Dickie no hacía ni veinte minutos, dos después de que la clase acabara, con el trabajo bajo el brazo y un diez adornando, en brillante tinta roja, la portada.

Tom respiró hondo y decidió que ya había hecho suficiente el nenaza, tranquilizó su respiración hasta que dejó de sollozar y se levantó. Se giró para subir las escaleras y chocó con alguien que bajaba.

-Perdón, lo siento

-No, no pasa nada. ¿Estás bien? —El chico con el que había tropezado bajó el escalón que les separaba para ponerse a su altura y le sonrió— Eres Tom ¿verdad? —Tom se le quedó mirando sorprendido, tratando de recordar quién era y de qué le conocía— Peter Smith-Kingsley. Dickie nos presentó hace unas semanas, en la fiesta de Freddie —Sí, ahora lo recordaba. La fiesta, no el chico.

-Ah, sí claro. Lo tenía en la punta de la lengua —Peter sonrió, tenía una bonita sonrisa.

-No hace falta que te disculpes, todos íbamos un poco contentos —Gran eufemismo, pensó Tom, que esa noche había pillado tal borrachera que había acabado peleándose con Freddie a puñetazo limpio. Dickie no se había enfadado mucho, pero la relación entre Tom y el pelirrojo había empeorado aun más desde entonces.

Peter seguía allí, sonriendo y observándole como si quisiera decir algo pero no se atreviera. Entonces Tom recordó que había estado llorando y que seguramente aun tendría los ojos rojos, la nariz chorreando… Intentó huir.

-Bueno, pues… que vaya bien… y eso —dijo colocándose bien la correa de la maleta sobre el hombro.

-Sí, claro. Adiós.

Tom empezó a subir las escaleras sin esperar a que el otro chico se moviera. Cuando llegó arriba del todo estuvo tentado de girarse y comprobar si Peter aun seguía allí, si también se había girado para observarle o si ya se había ido. Negó con la cabeza y se dirigió hacia la salida principal.

El sol se estaba poniendo detrás del edificio oeste de la facultad y formaba largas sombras que cubrían la gran explanada verde donde, reunidos en pequeños grupos, algunos alumnos aun se encontraban hablando o descansando, tumbados y sin ninguna preocupación. Tom suspiró y siguió andando.

La historia fue escrita como un one-shot pero la he dividido en 3 partes para hacer más fácil la lectura ^^

Niea.