Capítulo 12

Si, decidió permanecer de brazos cruzados y no era porque quería hacerlo, sino porque sabía bien que con un beso todo estaría perdido, se enamoraría de ella, ella se enamoraría de él y el futuro que le pudiera ofrecer no era digno de ella, Isabella se merecía algo mejor, ella había nacido en cuna de oro, tenían vidas distintas, no quería ni imaginar el día que estuvieran juntos y ella recibiera la noticia que él había muerto en una batalla o simplemente había sido capturado y fusilado.

Lo mejor era mantener la distancia, ya alguna vez había amado a una mujer y ella lo había traicionado con su mejor amigo.

Por otro lado, para Bella le resultaba muy complicado pasar la comida y no tanto por la herida, sino porque al tener ese par de ojos sobre ella le alteraban completamente los nervios. Sin duda aun con esa mirada pensativa le resultaba encantador, si tan solo él se diera cuenta de las miles de emociones que provocaba en su interior…por favor! ¿De qué estaba hablando? Seguramente él había estado en los brazos de alguna otra mujer mucho más hermosa que ella, a comparación de las demás era tan solo una niña que huía de u compromiso no deseado, probablemente pensaba que era una caprichosa que quería que todo se lo dieran en la mano.

Pero debía admitir y reconocer que….estaba perdida, si, total y perdidamente enamorada de ese pirata.

Miró la bandeja de comida, aun estaba completamente llena y le parecía que había comido mucho, así que la dejó a un lado de la cama.

-¿No vas a seguir comiendo? – preguntó Edward

Ella negó con la cabeza –Quede satisfecha – fue todo lo único que pudo responder

-Pero si no has probado bocado – dijo preocupado y serio a la vez

-No tengo mucha hambre – respondió la joven, quien no dejaba de verlo a los ojos, la cara, llevaba una pequeña venda en la frente, alguien lo había herido cuando se enfrentaban con el otro grupo de piratas - ¿Qué le pasó al otro hombre…

-Si quieres saber cuál fue el destino del hombre que trato de matarte, seguramente en estos momentos está en el infierno pagando por sus crímenes – asintió al ver la expresión de horror en su rostro – Es justamente ahí donde todos los que se dedican a la piratería iremos a parar algún día

Bella se llevó una mano al pecho, imaginarse algún día que él pudiera caer muerto en algún enfrentamiento le causaba miedo pues no quería perderlo.

"Y dale con lo mismo Isabela Swan ¿Cuántas veces debo decirte que él no es tuyo, que él no te ama, además él ya te lo dijo, no lo tientas lo suficiente"

Tuvo que regañarse a sí misma, pues ya se imaginaba que era algo más para él cuando ni un beso le había dado, bueno, solo uno y ese había sido hermoso, tan maravilloso como para entregarle su corazón y su alma.

Pero lo miró una vez más y en sus ojos pudo ver su alma, el dolor que sentía.

-No creo que vayas al inferno – lo contradijo – En el fondo eres bueno Edward, si hubieras sido una persona sin corazón habrías dejado que me mataran en las dos ocasiones

Edward esbozó una media sonrisa

-Es porque no me conoces lo suficiente, Bella

Hubiera deseado que dijera su nombre pero con otra respuesta diferente.

-Bueno – él se levantó de su lugar, tomó la bandeja que ella había dejado a un lado de ella – Debes descansar, seguramente Alice se va a molestar porque no te comiste todo, pero no te preocupes, te disculparé con ella

Mientras tanto, en otro lugar…

La armada tuvo que regresar a Cornwall ya que el clima se los había impedido.

Jacob caminaba de un lado a otro del camarote, cada minuto que pasaba seguramente Bella estaba en peligro o seguramente habían abusado de ella, si esto era así no tendría caso seguirla buscando pues seguramente su reputación estaba completamente arruinada y todo el mundo lo señalaría como el hombre que se hizo cargo del bastardo de su esposa, pero aun conservaba su reputación, la buscaría y la obligaría a casarse con él porque nadie jugaba con Jacob Black y mucho menos una niña caprichosa.

Salió del camarote y entró al camarote del capitán.

-¿Falta mucho para zarpar? – preguntó

-Señor Black, estamos tratando lo mejor que podemos hacer, pero con este clima es imposible

-No le pregunte del clima señor Uley, si no sobre cuando zarpamos

Sam Uley hizo a un lado el mapa que estaba viendo, se levantó de su asiento y avanzó hacia ese hombre.

-Escúcheme muy bien – dijo él en tono molesto debido a la actitud del caballero – Primero que nada, el clima no los impide y en segundo lugar no arriesgaré a mis hombres por una dama cuya reputación en estos momentos esta arruinada

Jacob entornó los ojos hacia él y lo agarró del cuello de la camisa.

-No vuelva hablar así de mi prometida – dijo furioso, la rabia se reflejaba en sus ojos – Estoy seguro que aun es virgen

-Ja! Yo no lo creo así, una mujer que se escapa y finge ser secuestrada es probable que este en la cama de su amante ¿No lo cree? – Sam esbozó una media sonrisa – La carne es débil muchacho y cuando el demonio se mete por el cuerpo no hay quien lo saque de allí. Piénselo muy bien antes de continuar esta travesía, aun está a tiempo de arrepentirse. Podemos regresar y le diremos al señor Swan que nuca encontramos a su pequeña hija

-Cuando esté listo para zarpar me avisa capitán

Jacob regresó a su camarote, no había obtenido nada con ir hablar con Sam, en cambio solo regresó molesto pues tiraba cualquier objeto que se le cruzaba en frente, imaginarse a Bella en los brazos de otro hombre solo provocaban nauseas y mas furia, ella no sería de nadie más solo de él y si para eso tendría que cargar con el bastardo de un pirata así sería, después, cuando ese engendro naciera se lo regalaría a la partera y le diaria a su esposa que esa cosa había muerto.

-Hay muchas maneras de deshacerse de una criatura

Alice se había molestado porque Bella no terminó la comida que ella misma mandó a preparar especialmente para ella, pero debía entenderla, aun estaba débil y no era fácil de pasar bocado, eso lo había visto mil veces con Edward.

Mientras permanecía en cama ella le había mandado varios libros para que se entretuviera y sí que lo estaba haciendo, hasta que entró su hermano Emmett a la habitación dispuesto a que sus preguntas fueran respondidas por su hermana una por una.

La primera de ellas había sido sobre cómo estaba su padre, si aún seguía con el mismo carácter que lo caracterizaba y la respuesta había sido afirmativa.

La segunda fue como había sido su presentación ante la sociedad, ella le comentó que no fue de gran cosa, que casi no bailó con nadie porque todos los ojos estaban en otra joven mucho más hermosa que ella.

La tercera no fue de mucha importancia, la cuarta había sido sobre su compromiso con Jacob Black lo que generó que la quinta fuera algo incomoda.

-Bella no has respondido a mi pregunta

Ella agachó la cabeza, su última pregunta había sido si tuvo algo que ver con Edward o más bien dicho si sentía algo por él.

-Te mentiría si digo que no – dijo ella mirándolo frente a frente- Pero sabes que no soy buena en eso y si….siento algo por él y sé que él también

Emmett se levantó de la silla, se pasó las manos por todo su cabello, su pequeña hermana se había enamorado de su mejor amigo, de un hombre imposible para ella, si él que era hombre le resultaba difícil alejarse de Rose, la mujer de su vida, a veces temía no por su vida sino por lo que pudiera ser de ella.

Giró sobre sus talones y miró a su hermana.

-Bella debes dejar esos pensamientos – dijo él – Edward no es el tipo de hombre que quisiera para ti

Ella frunció el cejo, se levantó de la cama con mucha dificultad ya que la herida aun no cicatrizaba.

-No me pidas que haga eso – le rogó

-Te lo exijo en ese caso – su hermano puso sus brazos en los hombros de su hermana – Bells, él es un hombre peligroso, reacciona mal ante la situación

-Sí, pero así como es un hombre peligroso, se ve que es un hombre tierno, generoso

-Hermana para que yo te lo diga es por algo. Hay muchas cosas que no sabes de él como…

-¿Cómo que mató a su padre solo para salvarlo? No trates de contarme esa historia, él mismo me la contó y me resulta hasta valiente porque no todos somos capaces de matar a nuestro padre aun cuanto este nos lo pide – Bella suspiró largamente – No me pidas que lo olvide, no me pidas que lo haga porque ya es tarde….estoy enamorada de él, estoy enamorada de Edward Cullen

Alguien se aclaró la garganta y Bella abrió los ojos de par en par pues aunque fue solo un ruido lo había reconocido a la perfección.

Temblorosamente giró su cabeza y se encontró con unos ojos que la miraban sorprendido…