Le dedico esta historia a Seiya-Moon, siempre fiel a mis historias n.n


"Los Three Lights van a venir a estudiar a nuestra escuela"

Era el chisme desde hacía un mes, todas las chicas estaban vueltas locas, pero la verdad era que a mi no me importaba ni un comino, ¡hasta Amy estaba feliz por eso!

Nunca había escuchado su música, y no me llamaba la atención, para mi eran tres perfectos desconocidos.

Mientras caminaba por la enorme calle, no dejaba de pensar en eso. Mi Darien se había ido a estudiar a otro lado y habíamos terminado, esa linda historia había llegado a su fin, aun no lograba reponerme de la perdida, ¿dónde encontraría un amor como el que le tuve?, sería algo sin duda muy difícil.

No me fijaba por donde iban mis pasos cuando me tropecé con un joven. Me avergoncé totalmente, era muy torpe todavía.

-Discúlpeme por favor.-dije de inmediato.

Me sorprendí al ver a aquel muchacho con gafas oscuras y cabellera negra y larga. Lucía misterioso. Se quito los lentes para poder verme mejor y sonrió.

-Deberías fijarte por dónde caminas, bombón.

Me molesto su engreída personalidad y mucho más que me llamara bombón.

-No me llames bombón, por favor.

El chico volvió a sonreír y me guiñó un ojo, algo que me enfadó.

-Por supuesto, bombón.

Me enfurecí, ¿qué se creía para llamarme así?, si todas las chicas caían con un apodo como ese, ¡yo no!

En ese momento dos chicos más llegaron a su lado.

-¿Qué estas haciendo hermano?, debemos irnos o llegaremos tarde.-dijo el más alto de los tres.

-Deja de molestar a las chicas ya.-intervino el más bajito de cabellos grisáceos.

Sin despedirse de mí, los tres desaparecieron. Miré mi reloj y me di cuenta de que ya iba bastante retrasada yo también, ¡llegaría tarde de nuevo a la prepa!, "Serena, ¿cuándo vas a cambiar?", pensé.

Llegué corriendo al salón y entonces me di cuenta de que había sido inútil correr tanto, todas las chicas estaban aglomeradas en la entrada, parecían esperar a alguien. Visualicé a Lita, Mina y Amy y me acerqué a ellas.

-¿Qué sucede, Amy?, ¿por qué nadie esta en clases?

Amy avergonzada me respondió.

-Hoy vienen los Three Lights.

"Genial", pensé, "hoy es el gran día en el que llegan esos tres". En ese momento llegó un auto muy lujoso y se estacionó frente a la puerta, todas las chicas gritaron sin parar, a mi no me apetecía esperar a conocer a esos tres, ¡que me importaba!

Escuché como las puertas se abrían y como de inmediato todas se abalanzaban sobre ellos, no pude ver a ninguno, por lo que me di media vuelta y decidí entrar a la escuela sola.

Cuando estaba a punto de desaparecer tras la puerta escuché una voz que me llamaba.

-¡Hola bombón!-gritó.

De inmediato recordé el encuentro que había tenido hacía unos minutos con ese chico engreído y me paralicé, ¿qué?

Me giré sin pensarlo dos veces y encontré a los tres chicos que había visto hace rato. El de cabello negro me miraba a mí y me había saludado, de nuevo me había llamado así y me molesté de sobremanera.

-¡No me llames así!, ¡es Serena!, ¿qué rayos haces aquí?-le dije mientras todas las chicas posaban sorprendidas sus ojos en mí.

De pronto todo me cayó en cuenta. Ahora comprendía todo. Esos chicos eran los Three Lights, me había topado con ellos por la mañana y como yo no sabía quienes eran no tenía idea de cómo era su aspecto, de pronto sentí vergüenza.

-¡Serena!-me gritaron Amy, Mina, Lita y Rei al unísono.

-¿De dónde conoces a Seiya?-me preguntó sorprendida Rei.

-¿Tú qué haces aquí, Rei?, ¡no estas en esta escuela!-le dije.

Rei se sonrojó.

-Quería ver a los Three Lights.-respondió avergonzada.

Mientras todas las chicas se quedaron ahí, conociéndolos y pidiéndoles autógrafos yo decidí entrar a la escuela al fin.

Cuando todos entraron al salón, el profesor Tomoe presentó a los Three Lights al grupo.

-Chicos, ellos son Taiki Kou.-dijo señalando el más alto.-Yaten Kou.-señaló al bajito de cabello grisáceo.-Y Seiya Kou.-señaló al de cabello negro que tanto detestaba.-Pueden tomar asientos chicos.

-¡Yaten siéntate aquí!-gritó Mina desde el otro lado del salón. Yaten la obedeció, pues no quería buscar él mismo su lugar.

-Yo me sentaré aquí.-dijo Taiki tomando asiento junto a Amy. Amy no pudo evitar sonrojarse.

-Me sentaré justo aquí, detrás de cabeza de bombón. Tienes mucha suerte, bombón, todas las chicas quisieran tenerme detrás de ellas, deberías sentirte orgullosa y especial.-dijo Seiya tras de mi. Lo miré furiosa, ¡detestaba que me llamara así y su egocéntrica actitud!

Le di la espalda y lo ignoré lo más que pude.

Rogué porque las clases pasaran rápidamente, odiaba tener que lidiar con Seiya Kou y su altísimo ego.