Disclaimer: Bueno, este es el primer fanfiction de corte "erotico" que he escrito... me ha quedado bastante light, pero es que no se me dan muy bien escribir situaciones subiditas de tono, asi que lo he hecho lo mejor que he podido. Espero que os guste... o que por lo menos no os disguste mucho :P.

Parejas: "Leva" (LeoxEva), "Elivia" (EvaxOlivia), EvaxNachoxOlivia (trio), "Eri" (EvaxAri), menciones de "Huva" (HugoxEva), "Eca" (EvaxMaca), "Marva" (MartinxEva), "Erla" (EvaxCarla), "E&E" (EvaxEsther), "Ferva" (FernandoxEva...si, llamenme pervertido, pero esta pareja aunque no lo parezca tambien tiene sus fans...), "Tamari" (TamaraxAri), "Nolivia" (NachoxOlivia), "Martele" (MartinxJosele), "Ismeva" (IsmaelxEva), "Peva" (PepxEva), y alusiones repetidas a la Clase de Diversificacion. Vamos, que he metido a todas las que he podido encontrar...

A veces es Leo quien viene a visitarla por la noche.

Ella esta en la cama, tumbada, desnuda, con tan solo la sabana cubriendo su cuerpo. Cuando el se acerca, desnudo también, con su piel morena que parece reflejar la luz de la luna que se filtra a través de la ventana abierta de su cuarto. No le hace el amor directamente. Antes hay ternura, hay pasión. Besos que dicen mas de lo que podría decir cualquier teoría del psicoanalisis. Hay caricias que ponen de testimonio lo mucho que ella le echa de menos cuando el no esta. Hay miradas que desvelan la verdadera complicidad entre ellos. Amantes. Mas que amigos. Mas que nada.

Otras veces es Olivia quien la viene a ver, con la cara llena de rimmel porque el Gorras le ha vuelto a hacer la vida imposible. O Nacho. Ya eso a ella le da igual, no importa como empieza, sino como acaba. La pobre Oli entierra su cabeza en el hombro de su rubia psicóloga y solloza durante un buen rato, hasta que se percata de que los ojos de Eva están fijos en los suyos. Y entonces ocurre. Un acercamiento, poco a poco, entre sus labios y los de la rubia psicóloga. Y al final se juntan, y ocurre el beso. Un beso que ambas llevan esperando demasiado tiempo, desde que aquella deslenguada y promiscua joven entro en la pecera a punto de ahogarse.

A veces Olivia viene acompañada de Nacho (toda suavidad y dulzura, el chico, mientras tartamudea lo mucho que la desea... que las desea), y aunque Eva sabe que esta mal desear tener un trío con dos pacientes que, para colmo de males, fueron pareja, los tres hacen el amor, los dos adolescentes compartiéndola a ella, besándola y saboreándola a partes iguales. Y cuando Eva llega al orgasmo pensando en como de bien saben los labios de Nacho mientras Olivia tiene la cabeza enterrada entre sus piernas, no puede evitar sonreir al imaginarse el momento después, cuando están los tres dormidos, ella entre el joven tartamudo y la chica de ojos oscuros que la rodean con sus brazos. Parece que todos los males del mundo se han desvanecido de repente.

De vez en cuando (muy de vez en cuando), Hugo aparece, y Maca, o a veces Martín. A veces por separado. A veces juntos. Sus sueños no están cargados de la magia que tienen los otros tres. Pero muchas veces Eva se sorprende a si misma preguntándose a que sabrán los labios de Hugo, o pensando que en realidad María tenia razón y Maca tenia unos pechos bastante impresionantes, o si Martín cierra los ojos cuando besa a alguien (o quien sabe, si quizás le gustaran las chicas en verdad... se pregunta si Josele y el habrán tenido algún futuro después de que ambos dejaran de venir a la pecera).

Aunque Eva nunca ha considerado la posibilidad de que a ella también le gusten las chicas (o por lo menos no al mismo nivel que los chicos), muchas veces se imagina como fruto de las fantasías o los experimentos de Ari. Ha de admitir que muchas veces sus sueños sobre la joven "mestiza" rodean el masoquismo, con Ari golpeándola e instándola a levantarse de nuevo, mientras Tamara ejercita su omnipresente labor de "voyeur" indiferente (y omnipresente).

Francamente le gustan mas los sueños en los que solo están ella y Ari, sin Tamara y sin nadie. Esos tienden a ser los mejores.

En otros aparecen Carla, o Esther. A veces por separado. A veces las dos juntas. Eva piensa que es gracioso lo mucho en lo que ambas se parecen: ambas siempre a la moda, ambas con padres que lo dan todo por ellas, ambas de ojos brillantes que destellean con inteligencia y rapidez. Y ambas con el mayor problema de todos, la incapacidad para aceptar la vida como viene. Antes de hacerles el amor Eva, siempre maternal, da un beso en la frente a Esther y otro a Carla en la mejilla, para recordarles que ella siempre estará ahí. Que ella siempre va a permanecer ahí.

A veces... aparece Fernando. Eva admite (para si misma, pero nunca para nadie mas), que antes de saber que Fernando era su hijo, ella lo veía como a todos los demás... aparecía en sus sueños con la misma frecuencia, se manifestaba en su mente como hacen todos sus pacientes. a veces por el día, cuando ella puede apartar esos pensamientos y concentrarse en lo que verdaderamente importa, ser una buena psicóloga. O a veces por la noche, cuando las defensas de su mente se han bajado y no puede hacer nada por evitar que las imágenes lascivas entren en sus meninges.

Ultimamente están apareciendo nuevas personas en sus sueños. Sonia,Andres,Big Bang o Villete,Patri,Toni (la mayoría de veces los dos juntos y con Toni hablando del descomunal tamaño de su miembro... a Eva ya le esta empezando a picar la curiosidad ¿tendría en su clase al nuevo Nacho Vidal y ni siquiera se había dado cuenta?), a veces Teo y Taher, o incluso Malik... pero Eva sabe quien predomina mas en sus sueños, aunque tenga miedo de admitirlo.

Pep Companys, el nuevo psicólogo titular del Instituto Unamuno. Su grano en el culo. La perdición de su carrera. Lo peor que le podría haber pasado en esta vida. Y a pesar de todo eso, los mejores orgasmos que Eva ha tenido en los últimos seis meses han sido pensando en el. Ni siquiera cuando estuvo en aquellos encuentros con Ismael (a Eva el director del instituto en si no le parece un mal tipo...un poco picajoso, un poco pusilánime... pero al mismo tiempo un buen hombre, aunque a la hora de tratar al sexo opuesto sepa menos que sus pacientes de quince años) Eva Padrón se sintió mejor de lo que se habría sentido pensando en la persona que mas tendría que despreciar de todo Madrid.

Aunque Eva tenga que tragarse su orgullo, aunque odie admitírselo a si misma, aunque no quiera reconocerlo, aunque desee que la tierra se la trague al pensar eso...

Al final del día, a quien mas deseas es a quien mas odias.