hola :) , perdon por tardarme tanto pero ultimamente no he tenido tiempo de escribir, ademas por alguna razon se me esta dificultando seguir con mis historias. Odio estos BLOQUEOS ¬¬ pero es algo por el que todo el que gusta de escribir pasa ¿no? Solo espero que se pase pronto :P

Sin embargo aqui esta el ultimo capitulo de esta historia, despues de varias noches tratando de escribirlo, ammm y se que les dije que trataria de poner la noche de bodas, pero los personajes siempre fueron tan tiernos, que no pude ponerlo de manera tan grafica, es mas creo que solo lo mecione , sorry :B esque son Peter y Wendy, y prefiero mantenerlos dulces y tiernos como hasta ahora :) Por favor no me lanzen tomates por la decision y espero entiendan XD

Sin mas, aqui les dejo el capitulo.

Disclamer: Todo lo relacionado a Peter Pan, pertenece a James M. Barrie.


- ¿Está todo bien? - soltó de pronto Peter, impaciente ante el mutismo de su ahora esposa.

Wendy solo atino a mirarlo, sus ojos detrás de la capa de sus pestañas y esos faros verdes que la escudriñaban de pies a cabeza. Ella sabía que ese momento llegaría, pero no estaba segura de sí Peter lo sabía, y no quería sonar demasiado desesperada, o peor aún, no quería asustarlo.

- Todo bien – sonrió, y acaricio su mano por debajo de la mesa.

- Solo quiero que estés feliz - dijo Peter y a Wendy se le estrujo el corazón.

Peter era definitivamente la persona más tierna del mundo y era solo de ella, de ella nadamas. Y por supuesto que eso la hacía increíblemente feliz.

- Lo soy Peter, muy feliz -

Escapar de Londres y vivir en Nunca Jamás no era exactamente lo que cualquier chica hubiera soñado, quizás alguien normal habría querido quedarse en Inglaterra, crecer, tener hijos, pero ella no era normal, ella quería estar con Peter, y eso era lo único que necesitaba. Y en cuanto a los hijos, bueno ya tenían muchos.

- ¡Hey, eso era mío! - grito uno de los niños, despertando a Wendy de sus ensoñaciones.

Los niños cada vez estaban más eufóricos, el azúcar hacía de ellos unos trogloditas poseídos. Después de la boda se habían ido directo a la choza que habían construido ellos mimos, y un banquete de postres y montañas de azúcar les esperaba sonriendo. Wendy no había probado nada desde que llegaron, porque conforme anochecía estaba cada vez más nerviosa, Peter lo notaba por supuesto, y aunque no estaba muy seguro de la causa, comenzaba a sentirse igual. Además los gritos de los niños, y el merengue botando de aquí a allá lo estaba sacando de sus casillas poco a poco, fue hasta que un gran montón de betún impacto su rostro que decidió que era suficiente.

- Muy bien, es suficiente – dijo con la voz calmada. Mientras todos en la mesa se habían congelado con los ojos muy abiertos y aterrados.

- Amm yo lo siento – dijo Liam, y cuando Peter abrió la boca este cerro los ojos esperando sus gritos, pero estos nunca llegaron. Peter solo sonrió y miro a Wendy.

- ¿Quieres salir de aquí? - susurro y a Wendy se le puso de punta cada poro del cuerpo. Pero asintió con una sonrisa completa y ansiosa en todo el rostro.

OoOoOoOoOoOoO

Las noches en Nunca Jamás eran siempre tan luminosas, existía la claridad necesaria, y la oscuridad adecuada, las estrellas en el cielo y la luna llevaban a cabo su tarea de una forma mágica, de una manera que solo en ese lugar era posible.

- Pensaba que ahora que estamos casados – dijo Peter – Debemos tener una casa aparte de la choza con los niños perdidos -

- ¿Porque piensas eso? -

- Porque – las mejillas de Peter se tornaron de un rosado intenso, cerró los ojos pero eso solo sirvió para que el rosa pasara a un tono más rojizo – Bueno, hay veces en las que quiero estar contigo, a solas, solo tú y yo, y viviendo ahí no se puede -

- Ah, ya entiendo – murmuro Wendy, creyéndose más roja aún que Peter.

Peter se detuvo detrás de ella, y se quedó en silencio tratando de encontrar las palabras correctas, sin embargo nada correcto venía a su cabeza, tenía esa extraña necesidad de estar a solas con ella, de hacer y pedir algo, a lo que no podía ponerle nombre.

. ¿Y porque quieres estar a solas conmigo?, me refiero a que podemos pasar mucho tiempo juntos, como ahora, ¿para qué otra casa?- pregunto Wendy.

- Bueno es lo que hacen las personas casadas ¿no?, vivir juntas y pasar tiempo a solas, pero.. pero yo solo decía – balbuceo Peter - Es una sugerencia, si te parece tonto, no tenemos que hacerlo –

Wendy empezó sonreír cada vez más, mientras escuchaba balbucear a Peter, se sentía nerviosa pero le daba mucha ternura que él estuviera tanto o más preocupado que ella, y claro que quería pasar tiempo con él, tener su propio lugar nadamas para ellos dos, sin embargo escucharlo balbucear y pedirle su opinión de una manera tan tímida, sin ordenar como siempre hacia con los demás, le llenaba de un sentimiento único, porque estaba con cada minuto que pasaba, más segura de que todo esto era correcto y verdadero.

- Esta bien Peter, no creo que sea una idea tonta, es muy buena de hecho –

- ¿Enserio? –

- Claro, y ¿has pensado donde la quieres construir? –

Peter no se había puesto a pensar en nada acerca del lugar o la construcción, la idea había cruzado su cabeza esa misma noche mientras estaban a la mesa.

- La verdad no lo he pensado, es solo algo que se me acaba de ocurrir –

La noche era cada vez más cálida, y las estrellas en el cielo le daban a Wendy un paisaje perfecto a los ojos, durante un momento quiso volar y tocarlas, pero su deseo de estar junto a Peter era más grande, miro a su costado y allí estaba él observándola. La idea de la casa para ellos dos nadamas, rondaba su mente, y en medio de ese paisaje, miro la montaña más alta y la cascada que caía desde allí.

- Me gusta la cascada –

- Una casa en el agua, no creo que sea buena idea – dijo Peter.

- No – sonrió Wendy – No me refería a en el agua tonto, yo decía encima de la montaña, a un costado de la cascada –

Peter pensó en las posibilidades de eso, y no le pareció tan mala idea, encima de la montaña nadie los molestaría, y esa cascada era maravillosa.

- Suena bien – dijo Peter.

Wendy sonrió y se acercó para darle un beso en la mejilla y tomarlo de la mano para seguir caminando.

- Vamos entonces – dijo Wendy.

Peter escucho los gritos de los niños aun en la choza detrás de ellos y supo que si quería un ambiente enserio romántico debían irse a un lugar más alejado y casi escondido, solo para ellos dos, y la idea de Wendy y la cascada encendió su mente. Ambos se miraron a los ojos por eternos segundos, y sin necesitar decirse nada más despegaron los pies del suelo y se encaminaron a esa cascada.

…..

El vestido blanco de Wendy se mojó cuando pusieron los pies dentro del agua. Habían acordado solo mojarse los pies, pero a los pocos minutos ya estaban hasta la cintura dentro del lago, salpicándose agua el uno al otro.

- AH! Otra vez no me pegaste – grito Peter, después del tercer intento de Wendy por echarle agua en la cara.

- Solo porque haces trampa-

Wendy se acercó más y volvió a aventar los brazos hacia enfrente para salpicarlo, pero Peter se sumergió, nado por debajo y luego apareció detrás de Wendy haciendo que esta gritara asustada.

- ¡Te dije qué haces trampa! –

- No, no es cierto – dijo Peter y de nuevo volvió a sumergirse. Wendy sintió debajo de ella a Peter, y sus pies siendo acariciados por el roce de su cuerpo.

Cuando él volvió a aparecer esta vez del otro lado, ella se conmociono y choco con su cuerpo demasiado cerca, se resbalo con algo debajo de sus pies que no existía y término enrollada en los brazos de Peter.

- Parece que perdí – susurro, sin saber exactamente como había llegado hasta esa posición.

- Así es – confirmo Peter, antes de juntar sus labios con los lo ella.

Wendy no supo ni en qué momento ni como, pero habían regresado hasta la orilla, y ahora reposaban sobre el pasto húmedo cerca del agua, y se besaban con un desespero que jamás había sentido.

- Peter – susurro Wendy, cuando supo hasta donde estaban llegando y lo que pasaría después.

- ¿Si? –

Había pasado tanto y al mismo tiempo tan poco desde la última vez que habían estado en Nunca Jamás, y aunque entonces era una niña, ahora después de todo lo vivido, sabía que ya no lo era más, tal vez guardaría ese aire de la niñez, esa parte que la haría poder seguir viviendo en ese sitio, rasgos de la infancia que están más adentro de nosotros como la capacidad de soñar más allá de los limites o ese brillo juvenil en la mirada, no estaba segura, sin embargo esa noche había algo que entregaría, una parte de ella misma que dejaría de ser niña para convertirse en mujer, y nunca había estado tan consiente de que algo fuese correcto, porque si alguna vez iba a cambiar algo, si alguna vez daría eso tan preciado de ella, seria con Peter, solo con él.

Seria mujer a su lado y con nadie más.

- ¿Qué pasa? – pregunto de nuevo Peter, acariciando su mejilla y el mechón de cabello rebelde a un costado de su rostro.

- Nada, no pasa nada –

Wendy guio las manos de Peter a su cintura y enrollo las manos en su cuello dejándose llevar por la sensación de su cuerpo encima de ella y de su calor sobre el suyo.

- Te amo- fue lo único que escucho y escucharon ambos, esa noche y muchas noches más aparte de esa.

Las caricias tímidas y tiernas, esa pasión nueva y creciente, y sobre todo el sentimiento más puro y poderoso que ambos compartirían a lo largo de su vida juntos. Porque el verdadero amor es para siempre, y ellos tenían la eternidad para demostrárselo.

Porque, todos los niños crecen, excepto uno

Pero ahora que ya no estaba solo, esa ya no era, ni sería más la realidad de Peter Pan.

FIN


Lo se, esta corto y desde mi punto de vista es un final que deja mucho que desear, pero necesitaba acabar esta historia, porque si no lo hacia y con este bloqueo que me cargo, podria pasar un año y nada de nada :S

Gracias por todo su apoyo, y si me dejan un ultimo review XD , seria magnifico :B

LOve ya! y esto no es un adios, porque hay muchas historias mas de mi parte por contar...

babay