Disclaimer: Ninguno de estos personajes me pertenece.

.: Caramelo :.

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Misa está perdida.

Ella está perdida en sus pensamientos, mientras va caminando tranquila y pensativamente bajo los tenúes rayos del atardecer. El aire agita sus cabellos rubios, pero ella apenas y se perturba por ello. Está muy pensativa, no puede dejar de estarlo. Es una tarde muy hermosa, es su hora favorita. Ella va y se sienta en una banquita que está en medio de aquel parque, se acomoda y comienza a mirar atentamente, pero a la vez pensando, la hermosa puesta de sol.

Un niño que pasa por allí, enfrente de ella, con una enorme y apetitosa paleta de caramelo macizo de muchos colores. Ella repara en él y entonces no puede evitarse sonreír con cierta diversión y melancolía. Los recuerdos que ella intenta esconder de él comienzan a surgir como si apenas fueran de ayer... Caramelo. Caramelo. Dulce caramelo por todas partes. Ella observa como el niño se aleja con aquella dulce paleta, mientras que en ella surge de nuevo esa culpabilidad y melancolía a la vez.

—Te extraño a ti y a tus caramelos.

Esto siempre pasaría. Los caramelos siempre traerían aquellos recuerdos amenos y divertidos, pero a la vez dolorosos.