Bella Pov

Como todo lo bueno alguna vez se debe de acabar todo; y así acabo mi dulce sueño para regresarme a la cruda realidad. Bueno, quizás estoy exagerando un poco: mi realidad no es tan mala, solo un poco manipulada y normal rayando en la rutina y lo aburrido. Las diversiones del año pasado con los chicos habían quedado un poco atrás; todo se había vuelto aburrido sin que ninguno lo notara, y, que estuviéramos separados por miles de kilómetros no servía de mucho.

-¡Bella, levántate! ¡Quiero disfrutar del último desayuno con mi hija!- grito mi madre sin abrir la puerta. El sonido inusual de su voz solo significaba una cosa: había comenzado a llorar antes de que siquiera la despedida llegara.

Me queje, refunfuñe y maldije antes de rodar por la cama, enredarme con las sabanas, y caer al piso, y como si no fuera suficiente; de la mesita de noche cayo mi nuevo celular aterrizando en mi cabeza. Al parecer esa era la forma de despedirse de mi cama y mi mesita.

No maldije más; hoy el karma estaba en mi contra y era mejor prevenir.

Me desherede lentamente de las sabanas, no me fuera a provocar un desgarramiento, agarre el celular que descansaba junto a mi lastimada cabeza y me fui levantando lentamente, no fuera a ser que me mareara y me callera. Otra vez.

Apreté un botón del celular y mire la pantallita encenderse. No había mensajes, ni llamadas, aun tenía tiempo antes de que Alice empezara a corretearme.

Baje con pesar las escaleras, pensando en que esta sería la última vez que bajaría estas escaleras durante un largo tiempo.

-Ya estoy aquí, madre. Buenos días Phil.- Phil había pedido el día libre para quedarse a apoyar a Renné; ella nunca era buena para las despedidas.

-Buenos días, Bella- él siempre había sido amable y respetuoso conmigo; lo extrañaría un poco, no demasiado.

-Mi niña querida, te hice tu desayuno favorito.- no necesitaba verme en un espejo para saber la expresión que había adoptado mi cara. Ahora entendía la advertencia en los ojos del esposo de mi madre. Renné no había nacido con artes culinarias, si no todo lo contrario.- Panques con cajeta.

-Gracias mamá, no te hubieras molestado.-mi voz sonó realmente agradecida.

Eran solo un par de panques. Para prepararlos solo era necesario leer las instrucciones de la caja, Renné no podría haberlos arruinado de gran manera.

Tome un panque con mi mano derecha y con la otra un gran vaso de leche que me había servido Phil, di un par de respiros y lo mordí. El primer sabor fue el de la harina, ese no era tan malo, incluso podría decir que estaba bueno, luego vino lo peor; la gran cantidad de canela me quemo la lengua, la vainilla me hostigo hasta provocarme nauseas y luego un ingrediente amargo que no reconocí. Incluso había trozos de las cascaras de huevo.

Aun no había tragado del todo la masa chiclosa que tenía en la boca cuando me bebí medio vaso de leche. Me había equivocada: Renné era tan mala en la cocina que incluso arruinaba un par de panques. Compadecí a Phil que tendría que despedirse de mi comida y darle la bienvenida a los intentos de comida de Renné.

-¿Están buenos?- no quise desilusionar a Renné y solo hice un par de gestos dándole a entender que estaban deliciosos, si abría la boca para emitir alguna palabra se daría cuenta de que mentía.- Pues entonces te estas tardando para comértelos.

Cuando se dio la vuelta suspire rendida.

Bañe mi panque con cajeta hasta que no se distinguió nada del pan; eso cortaría el sabor de la canela y la vainilla. Le di un mordisco más. La cajeta disfrazo los otros sabores, pero también hizo que la masa se volviera más chiclosa.

Una media hora después y aun con un pedazo del panque esperando a ser comido sonaron unos golpecitos suaves y delicados en la puerta: Alice había llegado al rescate.

Estaba a punto de levantarme a abrirle cuando Renné me indico que me sentara.

-Yo abro, con esas manos ensuciaras todo.-menciono antes de salir por la cocina. Me hizo sentir como a una niña de 5 años.

Escuche a Alice saludando a mi madre y luego a sus tacones dirigiéndose aquí. Tap, tap, tap.

-Buenos días, Phil.- su cabello lucia en punta al igual que siempre, un maquillaje natural, unos jeans y una blusa sumamente delgada, ajustada y de tirantes conformaban su estilo hoy.- Hola Bella, lindas manos.

-Oh, querida, que descortés. ¿Quieres un panque?- ¿Qué tenía Renné hoy con querer usar la palabra "querida"?

-Claro, pero solo una mordida, acabo de desayunar.- El rostro de Alice no sufrió ningún cambio cuando mordió el panque, aun sabiendo lo mala que era Renné, tomo una servilleta y se limpio la boca manteniendo la servilleta en la mano.

-Delicioso. Tal parece que vas mejorando.- El rostro de Alice era de rasgos angelicales y usando su voz angelical hacían que todo lo que saliera de su boca pareciera verdad. Si ella dijera que mañana lloverán conejos con la voz que acaba de usar probablemente al día siguiente me mantendría bajo techo para evitar que una bola blanca me cayera en la cabeza.

-Gracias, querida.-sonrió orgullosa por el alago.- Bella, aun no haz terminado.

-Mmm… En realidad ya me llene. Además tengo que subir a terminar de arreglar mi maleta.- me lave las manos en el fregadero, agarre a Alice de la mano y subí a toda velocidad antes de que pudieran detenernos.

-Bella, no quiero ser grosera pero tú mamá cocina pésimo.-confeso Alice una vez que estuvimos en la seguridad de mi cuarto.

-Eso ya lo sabías y aun así aceptaste el panque.

-Bella, Bella, Bella, ante todo la educación.-tiro la servilleta que había usado en la cocina al momento en el que hablaba. Viendo bien a esa servilleta era muy voluminosa.

-¿Ese era el pedazo que mordiste del panque?-pregunte señalando la servilleta.

Su sonrisa me contesto.

-No sé como Jasper puede llegar a decir que eres un ángel.

-Es que soy un angel; otra en mi lugar lo hubiera escupido inmediatamente. Ademas de que represente a un angel en la pastorela de la primaria.

-¿Eso que tiene que ver?

-Creo que no mucho pero me parecio buen momento para sacarlo a relucir-sonrio alegre y se fue a parar junto a la ventana.

-¿Cuantas maletas llevas?

-Una- le contes como si fuera lo más obvio del mundo.-¿Cuantas maletas se supone que tendria que llevar para un viaje de maximo 3 dias?

-¿Tres dias? ¿Jasper no te dijo del nuevo plan de viaje?

-¿Tenemos un plan de viaje?-pregunte confundida.

Alice suspiro exasperada.

-Nuestro plan de viaje es no tener uno.-mi cara debia de ser pura ignorancia porque Alice volvio a suspirar.-Iremos a donde queramos, tomaremos las rutas que queramos y haremos lo que queramos con la simple condicion de llegar antes de que empiecen las clases en la Universidad.

Un momentaneo ataque de panico me ataco.

-¿¡Mas de un mes en una camioneta con 7 adolescentes a parte de mi! Eso es una locura, ¿y las maletas? ¡Sera un desastre!

-Bella.-aunque pareciera pequeña, Alice tenia una increible voz de mando.-Todo va a estar bien. Es una manera de volver a unirnos como grupo luego de este año que estuvimos separados.-esa parte me agradaba- Y por el transporte no te preocupes, rentamos una casa rodante.

-"contratamos" me suena manada. Yo no coopere con nada.-me queje. No me agradaba no poder ayudar.

-Emmett y Kate tampoco pusieron nada economicamente y por eso hemos decidido que ellos y tu seran los conductores designados.-parecian tenerlo todo planeado.

-Ok, ya no me opondre mas.- de todas maneras no me serviria de nada quejarme, a ella no le importaria.- ¿Y que se supone que debo meter en las maletas?

-Metete a bañar, yo terminare tus maletas solo con lo escencial.-yo asentia mientras ella hablaba- Me tengo que ir a casa de Jasper y Edward vendra por ti en mas o menos una hora, procura estar lista.

-De acuerdo.-

Tome mi necesar y fui directo al baño.

Apenas y espere a que el agua se calentara y me puse bajo el chorro del agua. Esperaba que el baño pudiera tranquilizar a mi cuerpo tembloroso a causa de los nervios. Que Edward y yo hubieramos terminado y que ahora actuaramos casi como amigos otra vez, no queria decir que mi corazón había dejado de latir por el y que mi cuerpo no reaccionara ante su voz o su tacto. Las mariposas volvian a volar por mi estomago cada vez que el se acercaba demasiado o cuando me susurraba secretos al oido y yo no podia hacer nada por detener ese revoloteo dentro de mi; simplemente esa era la química de mi cuerpo.

Deje que el agua recorriera mi cuerpo con tortuosa lentitud, cada gotita resbalaba y caía; esa era la regla: dejar se llevar por la gravedad. De alguna extraña manera mi vida era parecida a la de las gotitas; mi relación se había ido por el caño gracias a la regla de la monotonía y ahora era cuestión de seguir mi destino, aun y cuando mi destino estuviera ligado a mi ex novio y a pasar bastante tiempo junto con mis amigos, -que de paso son pareja, casi-, en una casa rodante.

Me seque y vestí velozmente, no quería ir enferma al famoso viaje.

Mi cabello era caso perdido así que solo lo sujete en una cola entera.

Trate de darle un poco de color a mi pálido rostro con un poco de maquillaje, que no fue de mucha ayuda, enchine mis pestañas y delinee mis ojos, un poco de gloss y estuve lista.

Entre a mi habitación algo distraída, así que me sorprendí al levantar el rostro y encontrarme con mi Dios griego, perdón, con Edward recostado sobre mi tendida cama.

Solo esperaba que Alice fuera la responsable del aparente orden en mi cuarto y no él.

-Hey, ¿Ya estas lista?-se paro lentamente, o al menos eso me pareció a mí.-Espero que no te moleste que allá llegado un poco más temprano, las cosas en casa están un poco locas.

-No, no hay problema.-hable demasiado a prisa provocando que me sonrojara.-En realidad ya estoy lista, solo tengo que sobrevivir a la despedida de Renné y podremos irnos.

-Entiendo, Carlisle se tuve que llevar a Esme a fuerzas. No quiero imaginar cómo se pondrá cuando nos vallamos a la universidad.-

Asentí distraída.

-Ve a despedirte y yo bajo tu maleta, ¿ok?-fue necesario que su pregunta fuera directa pues yo seguía perdida en su mirada.

Asentí rápidamente dándome la vuelta, ya podía sentir el sonrojo cubrir mis mejillas.

Baje las escaleras pensando en que esta sería la última vez que lo haría. Era momento de seguir adelante y eso significaba irme a la universidad, pasar las vacaciones con Charlie y dejar que Renné acompañara a Phil en su gira.

Claro que esa decisión la tome luego de que Esme y Carlisle decidieran mudarse a Forks, -un lugar más tranquilo para vivir ahora que estarían solos, según ellos-, y de que Rosalie, Jasper y Kate decidieran trasladar sus cosas personales a su pequeña mansión que tenían a las afueras del pequeño pueblo. Al parecer ellos tres tenían casa por todo el país; si fueran fugitivos tardarían un poco en ubicarlos.

Renné y Phil me esperaban al final de la escalera. Renné había comenzado a llorar y Phil la consolaba, él la cuidaría bien en mi lugar.

-Mi bello cisme abre sus alas y vuela lejos de su mamita.-Renné exclamo abriendo sus brazos hacia mí.

Si no estuviera a punto de dejarla e irme, probablemente hubiera dado media vuelta y huido a meterme debajo de mi cama tratando de que la pena no me absorbiera.

Suspire discretamente y me arroje a sus brazos.

Era difícil dejar a mi madre y seguir con el camino que había planeado desde hace tiempo. Claro que a la hora de trazar mis planes no había pensado en este momento, cuando Renné me abrazara y recordara que después no tendría esos brazos para consolarme y hacerme sentir mejor.

Mis ojos empezaron a picar pensando en todo lo que dejaría al dejar a mi madre.

Permanecimos un rato ahí paradas, solo abrazándonos. Era difícil para ambas.

Lentamente la fui soltando y luego de besar su mejilla me separe por completo.

-Voy a estar bien madre, me enseñaste bien.-

Le di un apretón de manos a Phil y Salí de ahí.

Edward se reunió conmigo luego de un minuto con expresión confusa.

-¿Qué sucede?-le pregunte.

-Nada importante, esa fue una extraña despedida.- Pensó en voz alta. No entendí su comentario así que lo deje pasar.

-¿Tú sabes porque Alice no pudo quedarse contigo?

-Nop, solo dijo que tenía que ir a casa de Jasper…-me corto en ipso facto.

-No digas más. Un hermano no debería saber ese tipo de cosas-hizo un mueca graciosa y comenzó a conducir.

-¿Qué cosas?

-La casa es una locura porque Rosalie y Kate están ahí junto con Zac y Emmett tratando de entretenerse en una casa vacía. Incluso se acostaron sobre la encimera de la cocina y dejaron colgando la cabeza.

-Eso no fue lo que pregunte, pero es interesante saberlo.

-Lo que quise decir es que Alice y Jasper están en una casa solo para ellos y han pasado algunos meses muy castos.

Me sonrojo apenas él termino de hablar. Debí de haber imaginado que era algo así.

-Entonces…-trate de desviar el tema empero no se me ocurría nada,-¿Por qué Emmett y Kate no cooperaron para la casa rodante?

Era obvio porque yo no había aportado nada, sin embargo, ellos dos si tenían sustento económico para hacerlo y eso me causaba curiosidad.

-Emmett gasto todos su dinero en no sé qué cosas en la universidad y Carlisle le cancelo la tarjeta y con respecto a Kate, su madre comenzó a administrar su fortuna.

-No me imagino cómo ha de estar Emmett- de repente mi comentario lo hizo reír.

-Ayer se le colgó a Carlisle de la pierna y no lo dejaba avanzar; no paraba de lloriquear pidiendo su tarjeta o al menos una mesada. Alice no paraba de reír descontroladamente así que se cayó de la silla y aun así no paro de reír.-todo lo conto interrumpiéndose con sus risas.

Yo también reía, era imposible no hacerlo al imaginarte al grandulón de Emmett colgado de la pierna del sensato Carlisle.

Mientras reía permanecí atenta de los gestos de Edward en tanto mis oídos eran deleitados por su armoniosa risa.

-Alice tiene un enorme moretón en la espalda a causa del golpe contra el piso, ella dice que valió la pena.

-¿Por qué hasta ahora la madre de Kate se preocupa por su dinero?

Edward me miro un momento y luego volvió a ver el camino.

-Al parecer vio un reportaje sobre adolescentes millonarios y el despilfarro que habían hecho de su vida, se puso algo histérica y decidió controlar un poco más a su hija.

-Eso suena algo raro, Kate debe estar que no la calienta ni el sol.

-Ni el sol, ni nada más; no ha parado de farfullar toda la semana.- rio, lo más seguro evocando el recuerdo.- Su madre le cancelo el acceso a sus cuentas, y la dejo solo con una mesada y una tarjeta de crédito con un límite bastante bajo a comparación de lo que estaba acostumbrada.

-¿Eso se supone que es bueno o malo?

-Yo creo que es bueno, pero no le digas que yo dije eso o me echara un buen pleito.

-Lo tendré en cuenta.-

No volvimos a entablar conversación hasta que llegamos a su casa y encontramos a los chicos aun encima de la barra en la cocina.


¡Hola!

Por fin pude actualizar. Se supone que lo haría más temprano pero me fui al cine a ver Toy Story 3, pero me lleve una enorme decepción, pues ya no había boletos hasta la función de las 11. Tuve que entrar a ver otra peli .

Ok, la secuela ya esta aquí! Quizás el próximo capi lo suba el próximo fin de semana, (depende la aceptación puede que suba antes).

Entre semana subiré el primer cap de mi nuevo fic: "Regresa a mí" (aun no tengo summary listo) ¿Idea general? Rosalie y Jasper son personajes principales (parejas normales, nada de incestos o esas cosas) ¡Es un drama! Ojala y pueda contar también con su apoyo en este nuevo proyecto.

Gracias por su apoyo, no seria nada sin ustedes.

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