¡Gracias por entrar a ver de que se trata! No soy buena con los summary.


Jasper Pov

Pasaban de las 11 am, la luz del sol que se filtraba por las cortinas cerradas de la habitación bien podían delatar la hora, tarde un poco para adaptarme a la escasa luz y reconocer el lugar en el que estaba. Era una habitación, eso era seguro, no era a mía, eso era obvio.

Me centre en mi alrededor: piso alfombrado, una acogedora recámara con muebles de madera, cortinas acorde con la alfombra, una puerta junto al enorme tocador y otra puerta a la derecha de la cama King size en la que estaba acostado completamente desnudo con una radiante mujer de compañía, a la cual no lograba reconocer.

Mierda.

Estaba en una habitación de hotel.

Esto no marchaba bien. Me esforcé en recordar algo de la noche anterior, si no recordaba nada era un completo idiota, luego de un eterno minuto logre que los recuerdos brotaran por si solos; siendo acompañados de un dolor de cabeza.

Ahí estaba yo, disfrutando del club de moda en Nueva York, el volumen de la música hacia vibrar todo el lugar y las luces más el efecto del alcohol lo hacían todo confuso.

Una morena con curvas bien definidas se acercaba a mí. Era más que claro el nivel de alcohol que recorría su sangre al verla caminar "sensualmente": a comparación de ella yo estaba sobrio.

-¿Qué tal te va?- era Sahara, la modelo de trajes de baño en Sport Ilustrated.

Si lograbas ignorar que era una modelo caprichosa, berrinchuda, malcriada y con desplantes der diva entonces se podría decir que la chica era linda: rasgos finos, su piel era como café con leche, cabello negro y ojos oscuros.

-Nada mal desde la última sesión de fotos que tuvimos juntos-alce mi copa un poco a forma de saludo y luego tome de ella. No pensaba invitarle un trago, la chica apenas tendría unos 17 años pero cuando eres una celebridad a quien le importa la edad que tengas, además ya quería ver a la pobre por la mañana con monumental resaca. Quizás sería bueno que yo la acompañara hasta la mañana...

Hasta ahí llegaron mis recuerdos, pero era obvio adonde nos había llevado la situación.

Suspire con cansancio. No era bueno mantener una relación con una modelo y aun menos si dicha modelo tenía 17 y seguía soñando con su príncipe azul.

Tenía dos opciones: quedarme o irme.

Si me quedaba tendría que dar explicaciones inútiles que nos llevarían a ningún lado. Si me iba sería mucho más sencillo para ambos, había sido bastante claro que no era su primera vez, así que ver la cama vacía al despertar no sería un gran impacto para ella y yo me ahorraría todo un escándalo.

Sin detenerme a pensarlo de nuevo salí cuidadosamente de la cama.

Para mi fortuna mi ropa estaba toda junta en un solo montón, me vestí sigilosamente, guarde las llaves de mi auto en la bolsa de mi chaqueta y fue cuando sentí mi celular.

En el medio del espectáculo eran bastante comunes los chantajes a espaldas de las cámaras, así que para prevenirme, por si Sahara recordaba algo a pesar del alcohol, tome algunas fotos con el celular. Solo las usaría si ella intentaba algo primero.

Me coloque mis lentes oscuros y salí de ahí.

El pasillo estaba vacío, sin embargo camine con la cabeza gacha hasta llegar a las escaleras. Quería pasar desapercibido, más que eso, quería ser invisible y subir a un ascensor lleno de gente no me serviría. Además solo estaba en el cuarto piso y tomar las escaleras no me afectaría, había superado el efecto de las resacas un par de años atrás.

En este momento me alegraba no haber usado el servicio de estacionamiento del hotel. Busque con la mirada mi audi R8 plateado en el lugar que lo había dejado anoche.

Al entrar y cerrar la puerta el olor a piel me embargo. Absorbí el aroma con la cabeza apoyada sobre el volante.

No era correcto dejar a una chica con esas condiciones en una habitación de hotel. Aun y cuando fuera un excelente hotel.

Prendí el auto y salí de ahí sin ser visto.

Seguí derecho hasta encontrar la florería que tanto ansiaba.

Baje y me dirigí a la recepcionista.

-Buenas tardes, necesito que usted escoja el más hermoso arreglo de flores y lo mande a la habitación 315 del Hotel Hilton de unas cuantas calles aquí atrás. Y necesito que la nota diga esto. Escribí los datos que le había dado hace un momento por si acaso tenía mala memoria y el pequeño mensaje diciéndole a Sahara que no diría nada, sin revelar mi identidad.-Gracias.

Deje más del dinero que era necesario para pagar sobre el mostrador y regrese a mi auto.

Ese detalle mantendría mi conciencia tranquila.

Maneje hasta llegar al edificio donde estaba mi departamento. Era una zona residencial como pocas en Nueva York. De verdad amaba mi departamento.

-Gracias chico- le di su propina al muchacho del ballet parking y me refugie rápidamente dentro del edificio con aire acondicionado, huyendo del calor del verano.

Entre al elevador y pulse el botón redondo que marcaba el piso #17. Se cerraron las puertas y no se volvieron a abrir hasta que llegue a mi piso. Recorrí el pasillo blanco hasta llegar a la puerta roja que pertenecía a mi departamento.

Solo había cuatro puertas más en ese piso, pues, eran los departamentos más grandes con lo que contaba el edificio.

Al entrar me encontré con el departamento inmaculadamente limpio; tal y como la había dejado. No es que fuera un obsesionado de la limpieza, pero me gustaba vivir en un lugar limpio y ordenado.

El departamento contaba con lo habitual: cocina, sala, 3 recamaras y 2 baños; así que no se podía decir que fuera tan ostentoso.

Deje mi chaqueta sobre la cama, los lentes sobre una de las mesitas de noche, me quite los zapatos a tirones y me recosté en la cama para quedarme completamente dormido.

El sonido del teléfono fue lo que me despertó. No me moleste en correr para alcanzarlo, no lo haría.

Me frote los ojos con la parte trasera de la mano y me dirigí al baño.

Al verme en el espejo no reconocí la imagen reflejada. El color de mis parpados había dejado su tonalidad habitual para ser cubiertos por el lila, mi cabello, algo más largo de lo habitual estaba todo desordenado y mi piel lucia toda paliducha.

Tenía que alejarme de las fiestas del medio artístico.

Me di una ducha que duro alrededor de una hora, para luego meterme en un pants y una playera blanca e ir a buscar algo de comer.

-¿Que será bueno comer?-murmure frotándome las palmas.

Huevos: ricos, prácticos y habían en el refrigerador.

Me senté en un banquillo de la barra y me dispuse a comer mis huevos acompañados de jugo de naranja, mientras revisaba la contestadora.

5 mensajes.

Mensaje numero 1: Hola Jasper, ya sabes quién soy así que no hay necesidad de decir mi nombre. Solo hablaba para recordarte la sesión de fotos con Heidi Lively del lunes. Mmm... Bye.

Mi queridísima agente.

Mensaje numero 2: Hola Jasper, soy yo: Rosalie. Necesito hablar contigo. Es urgente... Pero no te preocupes... Estoy bien. Te quiero.

Mi queridísima hermana.

Mensaje numero 3: Soy otra vez yo. De verdad necesito hablar contigo. Han cambiado las cosas y necesito de tu ayuda. Háblame.

Mi desesperadísima hermana.

Mensaje numero 4: Ok, ya que no te dignas a contestarme el teléfono tendrás que atenerte a las consecuencias. Tengo noticias que darte y no sé como lo tomes. Por tu salud espero que bien.

Mi muy enojada hermana.

Mensaje numero 5: Perdón por gritarte. Estoy preocupada y no estoy muy segura de estar tomando la decisión correcta y necesito de ti. Mi avión llagara a las 5, no te preocupes en irme a recoger, se cómo llegar a tu casa.

¿Rosalie insegura?

Mire mi reloj al escuchar a la hora que llegaría; eran las 6. No tardarÍa en llegar.

Me pregunte que seria tan importante como para atrevar el paÍs de costa a costa.

El timbre sonó apenas quite mi mirada del reloj.

Camine lentamente desconfiado de lo que podría encontrar detrás de la puerta.

Rosalie estaba ahí parada junto con unas 4 maletas más. Muy digno de ella.

-Hola Rose-mis palabras la hicieron despertar de su congelamiento en pánico.

Se lanzo a mis brazos llorando.

Rosalie no lloraba. Al menos no de esta manera: algo iba realmente mal.

Fui caminando de espaldas hasta que logre sentarla en el sofá.

Le pedí que me esperara un momento en lo que metía sus cosas al departamento.

-¿Que paso, Rosie?-espere, sobando su espalda.

Se limpio las lágrimas y tomo aire un par de veces antes de contestar.

-Necesito hablar de algo importante contigo.-

Rosalie Pov

Las lagrimas me empañaban los ojos impidiéndome ver. A pesar de que con los brazos me las limpiaba no paraban de fluir. Cada una de ellas se sentía como navajas rasgando mi corazón, deshaciendo mis sueños y pisoteando mí planeado futuro.

Llene las maletas sin poner atención en lo que echaba. Solo quería salir de ahí y no me importaba si las maletas estaban llenas de ropa que no podría usar en Nueva York.

Todo había quedado muy claro. Las palabras estaban dichas y las maletas hechas.

Él lo era todo para mí; mi sol, mi alegría y toda la seguridad que alguien podría brindarme. Pero ahora todo eso se había ido y estaba yo sola en el camino que se marcaba frente a mí, tratando de acoplarme a un tiempo que parecía volar mientras yo seguía aquí congelada.

Es increíble como puede cambiar una persona. Como se puede volver frívola y superficial al lograr sus sueños. Cambiar todo el amor y el apoyo recibido por una portada de revista o una amistad por conveniencia. Y lamentablemente esa persona era yo. La estúpida que había logrado acabar con todo. Ahora lo sabía pero ya era demasiado tarde para cambiar el pasado y sus consecuencias.

No podía resistir, pero debía afrontar las consecuencias y dejar que él siguiera con su camino. Encontraría a alguien que lo amara porque él era una persona increíble y tenía todo con lo que yo podía soñar. Pero aunque el encontrara un nuevo amor, nadie llegaría a amarlo como yo lo hago y lo seguiré haciendo.

Termine de hacer la maleta y salí de ahí. De esa habitación y esa casa que solo tenía recuerdos que me destrozaban y quemaban mi corazón dejándolo sin fuerzas para latir y con una sola esperanza de poder superarlo.

Luche un poco al subir las cuatro maletas al carro. Cuando al fin lo logre, subí y conduje hasta Seattle.

Había sido un milagro que no chocara durante el camino por culpa de los espasmos que sufría mi cuerpo a causa del llanto.

Llegue justo a tiempo para abordar el avión.

El auto se quedaría ahí; quizás alguien lo robaría o la policía se lo llevaría. Eso no me importaba.

Durante el tiempo que duro el vuelo trate de pensar en la reacción de Jasper ante lo que le iba a decir. Él siempre me apoyaba y esta no sería la excepción.

Estaba siendo egoísta al pedirle que lo dejara todo y se mudara conmigo a otro país para iniciar de nuevo.

Al bajar del avión sentí el increíble cambio de clima. Mientras que en Forks llovía, aquí el calor era agobiante.

Recogí mis maletas y pedí un taxi para que me llevara.

Esperaba que Jasper estuviera en casa. Debí haberme asegurado antes de venir, pero prefería esperar afuera de su departamento hasta que llegara que seguir en Forks.

Me gustaba Nueva York, era grande y la capital de la moda del país. Quizás dentro de muchos años sería capaz de regresar y establecerme aquí.

El recorrido al departamento de mi hermano se me hizo demasiado corto.

Aun no estaba lista para afrontarlo.

Pensar y planear algo en silencio te hace sentir segura e invencible, el problema aparece cuando lo planteas en voz alta y sientes como todo va cobrando sentido y va plasmándose en la realidad.

Un joven muy amable me ayudo a subir mis maletas hasta el departamento de mi hermano.

Era una zona residencial en el centro de Nueva York y su departamento era una de los mejores, conclusion: le pagaban una millonada por hacer lo que le gustaba; fotografiar.

Le di una considerable propina al chico y accedi a tomarme una foto con él. Si no llevaba una foto como evidencia sus amigos no creerian que realmente habia conocido a la gran cantante, ganadora del Grammy: Rosalie Hale.

Y pensar que fue todo eso lo que me trajo aquì.

Toque una sola vez el timbre y escuche resonar el suave sonido al otro lado de la puerta. Esta se abrio en un momento.

Ahí estaba mi hermano. Siempre con ese porte elegante sin importar que llevara puesto, -en este caso su pijama a las 6 de la tarde- con esa intensa mirada azul, ese rizado cabello rubio y su imponente figura.

Sus palabras hicieron que los sentimientos que hasta ahora habia intentado reprimir brotaran tal y como lo hacen un enjambre de abejas si lanzas pedradas a su panal.

Ese era el efecto de Jasper. Su mirada hacia que soltaras hasta la ultima gota de verdad,-cosa que le fue muy util cuando ibamos en secundaria-, siempre lograba hacerme sentir segura y querida. Su aura era increiblemente tranquilizadora; sin embargo es esta ocasion no le fue de ayuda conmigo.

Me llevo un tiempo poder hablar.

-Necesito hablar de algo importante contigo-mi voz sono rota y vacia tal y como lo estaba por dentro.

Jasper Pov

Espere a que pudiera continuar.

-Todo cambio asì nada màs. Ni siquiera yo fui capaz de notarlo o de tratar de abrir los ojos ante la realidad. La fama y todo eso me cego. Yo crei que podria controlarlo como él.-Estaba divagando. Sus palabras no tenian mucho sentido ahora, pero lo tendrian despues asi que trate de memorizar sus palabras-Tú me lo advertiste; dijiste que el ambiente podria absorverme. Pero èl parecia llevarlo tan bien, que crei que solo exagerabas las cosas para protegerme. Y no fue asi. Yo cambie demasiado y el no pudo seguir asi, por eso me dejo. Sin embargo el no sabe toda la verdad y no debe saberla, por que el debe de continuar con su vida y ser feliz.

Todas sus palabras eran acompañadas por desgarradoras lagrimas. Lagrimas que venian desde el fondo de su alma y que herian la mia al mismo tiempo que hacian lo propio con ella. Fue en ese momento en que decidi que la apoyaria en cualquier cosa que ella decidiera.

-Shhh... Todo va a estar bien, ¿Sabes porque?-su cabeza descanzaba en mi hombro, humedeciendolo con las lagrimas que no dejaba de derramar a causa de esa historia que aun era un poco confusa para mí.- Porque tu y yo estamos juntos.

Ella asintio tratando de creerme.

Levante su rostro para poder mirarla a los ojos.

-Ahora dime que es esa verdad que él no conoce y que no debe conocer.- repeti sus palabras.

Esa respuesta era el climax de la mayoria de todo esto.

Luego de pensarlo un momento por fin me respondio.

Sus ojos azules, un poco màs claros que los mios, se volvieron a llenar de lagrimas.

-Estoy embarazada.-


¿Que tal?

¿Les gusto?

Espero que si...

Aclaracion sobre protagonistas. Es obvio que los protagonistas son Rose y Jasper (son hermanos como ya pudieron leer) Al principio sera más Jasper que otra cosa, teniendo a la historia de Rose de transfondo, luego se vuelve más Rose, con Jasper de transfondo. Los demas personajes tambien salen y tambien tiene su historia (No estoy muy segura cual sera la historia de Bella y Edward, pero de que salen salen).

Gracias por leer y quisiera leer sus reviews para saber su opinion. (Son gratis)

¿REVIEWS?