¿Amor por Internet?

Disclaimer: Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto y esta historia es de Agatha Miller. La canción se llama SHA BA DA BA DA [creo] y es de OV7.

Capitulo XIV -Decisiones.

- ¿Entonces, ya tienen algo planeado? – dijo Neji, el cual se había limitado a escuchar todo el discurso de los investigadores.

- Hay dos alternativas – contesto Keita – vigilar al señor Uchiha y a su prometida a fin de mantener a raya a Kimimaru y segunda; abordar directamente a la abogada - ahí estaba la decisión a tomar, cualquiera les llevaba a dos tediosos procedimientos, solo que la primera, podrían favorecerse con un cómplice que hablase y soltara toda la verdad. Claro estaba que la respuesta no la tenia él, sino los involucrados.

- Cuídelos a ellos... son nuestra prioridad – sentencio Fugaku, mirando a su hijo a los ojos. No permitiría que otra tragedia ocurriese.

- Fugaku, creo que deberíamos darle prioridad a detener a esa mujer – Sasuke no quería ni mencionar el nombre de aquella víbora. Siempre supo que había sido un idiota al siquiera acercarse a la abogada, aunque si hubiera sabido la clase de persona que era hubiera puesto un continente entero de distancia si era preciso, pero claro en esa época no pensaba claramente y se vio engatusado por la belleza y encanto de Karin que poco a poco fue desapareciendo para dar paso a una personalidad egoísta, celosa, fría y altanera.

- Por descuidado y trabajólico, deje que Mikoto viajara sola y mira lo que le sucedió; Sasuke, hijo en este momento lo mas importante para mi es tu bienestar. Debemos prevenir cualquier riesgo por lo que Sakura y tú estarán mucho mas seguros si son cuidados debidamente – El muchacho pensaba protestar aquella decisión pero ni siquiera alcanzo a decir alguna palabra antes de que su padre lo interrumpiera – Esta decidido Sasuke, por mas que protestes no cambiare mi decisión, no pondré en peligro a mi familia de nuevo, además siempre es mejor tener ayuda extra. –

- Fugaku espera, quiere decir que Azusa y yo... – interrumpió el mayor de los hijos.

- Sí, Neji; ustedes dos también – contesto el padre mirando a su hijo mayor a los ojos para no dejarle intenciones de protestar su decisión.

- Bien, voy a llamarla si no tienes nada mas que decir – recibió una negativa y el mayor de los hermanos salió en dirección a la cocina a por un vaso con agua. Las cosas se complicaban y por mas que odiase que alguien le siguiese, tenía que hacerlo por ella... por Azusa.

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- Oye, Sakura; ¿Quiénes son esos que están allá abajo? – pregunto Hinata, la cual no dejaba de ver hacia la ventana y es que apostados en la entrada de la facultad se encontraban dos tipos muy extraños: de gafas oscuras, trajes negros y lo que parecían unos apuntadores en sus oídos.

- Guardaespaldas del señor Uchiha – contó por lo bajo, mientras su profesor les daba una cátedra sobre la edad medieval – los que están fuera del aula – apuntando a las sombras que se divisaban en la puerta – son de la policía –

- Que esta sucediendo… porque tienes tantos guardaespaldas a tu alrededor – lo escribió en un papel, ya que el profesor se había girado hacia el alumnado.

- Luego de la clase, vamos al cafetín, ¿sí? – le contesto y presto mas atención. Eran las últimas clases del ciclo y lo que menos quería era fallar en las pruebas finales, que para desgracia de todos... eran acumulativas. Salieron del aula y siendo vistas por todos al ver que detrás de ellas iban los dos policías que por mas que trataron de disimular con el vestuario, a leguas se notaba que iban custodiando a las chicas.

Llegaron al cafetín y cada una pidió un chocolate caliente y se sentaron en una de las mesas mas alejadas para tener mayor privacidad – lo que pasa es que... – luego de contarle detalladamente la historia a una silenciosa Hinata -que si no fuera por la gravedad de la situación ya se estaría riendo por la variedad de muecas y estados de animo por el que en los últimos 10 minutos habían pasado por su risueño rostro- su amiga escuchaba atentamente cada palabra y para Sakura esto era de cierta manera liberador ya que no había podido hablarlo con su familia para no preocuparlos en especial a papá que últimamente esta un poco delicado de salud por lo que sentía una extraña opresión en el pecho que la hacia sentir nerviosa – y aunque es algo frustrante estar siendo vigilada por personas que nunca antes has visto en tu vida, por ahora es lo mejor… –

- La verdad es que contigo Sakura ya no debería sorprenderme – le comento Hinata luego de estar un momento en silencio – entiendo que te sientas un poco frustrada pero… hablando entre nos ese de ahí no esta nada mal… - murmuro apuntando a uno de los chicos que se encontraban sentados a unas cuantas mesas de nosotras bebiendo un café.

- Hinata... no cambias, que diría mi hermano si te escuchara – no puedo evitar reír al ver la cara sonrojada de mi amiga, eso se consigue muy pocas veces en la vida normalmente solo Naruto puedo lograrlo. La verdad es que en momento como este me alegro contar con la amistad de Hinata que aunque la situación esa de lo mas estresante siempre logra hacerme olvidar y sonreír.

- Naru-chan confía plenamente en mi y sabe muy bien que lo amo… - susurra aun mas sonrojada – además hay que sacar el lado bueno de las cosas para que la vida no sea tan complicada amiga. –

- ¡uy Naru-chan! – le digo intentando imitar su voz de adoración hacia mi hermano solo para molestarla un poco – se ve que te trae loquita ¿eh? Amiga –

- Bueno no soy la única… o mira hacia atrás – al voltear pude divisar a Sasuke que venia entrando al lugar, en dirección hacia ellas. Aunque aun estaba bastante lejos pudo ver claramente el enojo reflejado es el hermoso rostro de su prometido – ire a ver que sucede – murmuro levantándose para salir a su encuentro.

- Amor ¿Qué sucede? ¿Por qué estas molesto? – le pregunto colocándose bien juntito al cuerpo de su querido ojinegro.

- Sakura... – la forma tan tierna con la que le hablo mientras la miraba con aquellos ojitos de borrego a medio morir la derritieron completamente – te echado de menos nena – susurro abrazándola por la cintura para acercarla aun mas si era posible y mirándola a los ojos la beso lenta y apasionadamente – Te amo – murmuro sobre sus labios volviendo a la realidad a la muchacha sonrojándose al darse cuenta que estaban parados en mitad de la entrada a la cafetería.

- A... aun no contestas – susurro bajito mientras se dirigían a la mesa que compartía con Hinata ante la atenta mirada de sus compañeros.

- Me pone de mal humor que me estén siguiendo a todos lados – le contesta mientras enlaza su mano derecha con la de su amada prometida – me siento acosado… y ¿Cómo te va a ti amor? -

- Todos me miran como bicho raro; aunque a Hinata – apuntándola con su mano libre – me a dicho que lo vea por el lado bueno ya que son bastante guapos – comenta sonriendo al ver a Sasuke entrecerrar sus ojos – incluso piensa dejar a Naruto por uno de ellos. –

- Mi cuñado se enterara de esto Hinata… así que mas te vale no meterle idea a MI novia – le comenta el muchacho con una gran sonrisa al ver cuan sonrojada estaba su amiga.

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¡Rayos! Las cosas no se podían complicar mas, todo se había salido de control, al principio estaba segura de que era imposible que la descubrieran pero ahora… sentía que la policía estaba cada segundo mas cerca de la verdad y eso estaba comenzando a frustrarla.

Y para rematar el maldito de Kimimaru había huido como la vil rata que era dejándola sola con todo esto en el momento en que mas lo necesitaba. Había sido una tonta en creer en ese hombre que nunca le había demostrado lealtad, era un maldito bastardo igual que Sora…

_::Flash Back::_

Se encontraba ocupada en resolver un importante caso el que le daría el prestigio que necesitaba y por supuesto la cantidad de dinero era suculenta, sabia que al tipo que defendía lo acusaban merecidamente en las pocas semanas que llevaba trabajando para él se había dado cuenta que era un bastardo pero eso a ella no le interesaba evitaría que callera a la cárcel y recibiría su pago por su victoria, logrando así su mas que merecido ascenso en el buffet volviéndose por fin una de las socias principales.

- señorita Karin – interrumpió su secretaria en el intercomunicador, mientras ella tenía sus sueños de grandeza.

- ¿Qué quieres? – odiaba que la interrumpiese de esa manera mientras se encontraba trabajando.

- Tiene una llamada del señor Nishidako, ¿lo comunico? –

- Claro, cancela todas las citas de hoy en la tarde, ¿quieres? –

- Como diga, esta en la dos. –

- ¿Qué me tienes ahora? Espero que sean buenas noticias –

- Pues tendrá que buscarla usted sola, porque ahora la policía me persigue y no me han dejado acercarme a ellos; Los mantienen custodiados. –

- ¿Te descubrieron? Eres igual a Sora; los dos son un par de incompetentes. Te quiero aquí dentro de una hora, ¿entendido? –

- Creo que es usted la que no entiende; las cosas se han puesto peor de lo que pensaba, renuncio a sus juegos –

- ¡No puedes renunciar maldito! – saco toda la cólera que se cargaba desde hacía días – me entiendes, ¡no puedes! –

- Ande, trate de impedirlo, usted nunca sabrá que fue de mí. Fue un placer trabajar contigo... Karin – y la comunicación se corto, ella trató de identificar él numero, pero esto le fue imposible. Era un número privado. El muy maldito se había conseguido cosas a sus espaldas.

Desde ese día ya pasaban dos semanas, de las cuales se convirtieron en un paulatino infierno para ella. Salía de los juzgados por las tardes y siempre veía policías que la merodeaban.

Karin cálmate, té estas volviendo paranoica – se repetía constantemente las ultimas semanas.

Saco un tubo de plata de una gaveta de su escritorio, giro la tapa e inhalo un poco de polvo blanco que ahí guardaba. Esto la calmaría un poco. Ya faltaba poco para que la defensa del acusado se rindiese y por fin se daría los lujos que siempre quiso desde pequeña.

Ya casi no recordaba cuando había sido la primera vez que se había drogado, pero en situaciones desesperadas... hay que tomar acciones desesperadas, como ahora.

_::Fin Flash Back::_

- Itachi... ¿Cómo estas seguro que este le gustara? -

- Simple amigo, aunque a Sakura le desagrada que gastes dinero en ella en esta ocasión estará concentrada al cien por ciento en lo que le estés diciendo cosa que deberá será algo sumamente romántico para que a ella no le quede de otra que aceptarlo sin siquiera pensar cuanto gastaste en el "símbolo de su unión" – lo ultimo su amigo lo dijo haciendo las comillas con los dedos dándome a entender lo que debía hacer en mi jugada. – además el anillo esta increíble… a no ser que ¿Te arrepentiste? –

- No es eso... es que estoy muy nervioso de solo pensar como reaccionara... y, ¿si me dice que no? –

- Sasuke, amigo; Tranquilízate quieres – Itachi se acerca lo suficiente como si fuera a susurrarme algo pero en vez de eso me revuelve el cabello – Sakura esta tan loquita por ti como tú de ella; a lo mucho que puede llegar a suceder es que se desmaye de la impresión… pero créeme ¡nunca! Te diría que no. –

- Tienes razón… Sakura me ama tanto como yo a ella – me convenzo a mi mismo – ok, señorita me llevo este… - le digo a la vendedora señalando un precioso anillo de oro blanco con un hermoso diamante en el centro.

- Muy buena elección señor, estoy segura que su prometida amara este anillo –

- Gracias… - era ahora o nunca… tengo que hacerlo, tu puedes Sasuke – Tengo que hacerlo – exprese en voz alta sin darme cuenta.

- ¿Qué tienes que hacer…? –

- ¡Ah! No nada, nada... olvídalo –

- Cómo quieras... pero ya con el anillo en tus manos, ¿Qué planeas hacer? Ya la llevaste a un restaurante, al parque de diversiones, al centro comercial, al cine y no olvidemos la serenata cuando se pelearon... ¿Así qué? – comento moviendo de arriba a bajo ambas cejas y con una sonrisa enorme en su rostro ¡Ja! Itachi estaba loco si creía que le diría lo que tenia pensado.

- No seas curioso, ya lo sabrás por medio de Ino... ella te lo contará mejor que yo –

- Eres un malvado Sasuke Uchiha y yo que te consideraba un amigo leal y el que siempre me contaría sus cosas... –

- Déjate de dramatismos, ayúdame con otro encargo y tal vez te cuente algo –

Ambos jóvenes se encaminaron hacia el mercedes Benzs negro del menor de los Uchiha; que por fin sentaría cabeza; Cosa que alegraba de sobremanera a su padre, quien no paraba de repetir una y otra vez que por fin uno de sus hijos se casaría... pero para él la idea de encontrar a la mujer indicada era tan utópica, por esa razón se le hacia tan extraña y a la vez tan excitante el pedir matrimonio a su pequeña. Tendría que ir buscando una casa y todo lo que incluyese el paquete de "recién casados". La idea sonaba bien... mas que bien.

Y todo este cambio se lo adjudicaba a una sola persona... a su Sakura

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- Sakura... – Pregunto el mayor de los Haruno entreabriendo la puerta de la habitación de su hermana - ¿Estas ahí? –

- Naru si buscas a Sakura... esta allá afuera hablando con el detective – respondió Ino saliendo de su habitación con una barra de chocolate.

- Oh, gracias, Sasuke quería hablar con ella – dice señalando el auricular del teléfono.

- Déjamelo a mí – respiro un poco y hablo con el chico – hola Sasuke, soy Ino; Sakura esta conversando con el detective de su caso... –

- ¿Detective? – dudo un rato... se suponía que ese entrometido solo hablaría con los Uchiha, no con Sakura - ¿Cuánto lleva ahí? –

- Como unos 30 minutos... creo que quiere averiguar lo del acercamiento que tuvo un tipo con ella –

- ¿Kimimaru? – preguntó.

- Sí, ese mismo; han traído a un profesional para hacer un retrato hablado –

- Bien, entonces llegare dentro de 20 minutos, nos vemos Ino –

- Adiós... – una pequeña sonrisa se forma en sus labios, había notado el tono de irritación en la voz del chico y no era para mas, pues el detective era apuesto y se veía que Sakura no le era indiferente.

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- Bueno, ¿está mejor así? – le interrogo el diseñador a Sakura sobre la imagen virtual de Kimimaru Nishikado.

- Si, solo que su cabello era algo más lacio, su frente era en forma de corazón, iba completamente peinado hacia atrás y… sus ojos eran de un extraño tono café casi rojizo – finalizo un poco perturbada por tener que recordar aquel sujeto que de primera le pareció al mismísimo demonio.

- Sé que no es muy grato recordar cosas feas, pero es para poderlo capturar más rápido; tiene documentos falsos con nombres distintos y en la base de datos no se le ha encontrado aun –

- Y con esto... ¡lo encontraran! – una leve esperanza se ilumino para ella. Si encontraban a ese sujeto y lo capturaban al igual que Karin... ya no tendrían que ser seguidos a todos lados por los guardaespaldas que ya había formado tanto revuelo por todos lados.

- Compararemos este retrato hablado con todas las fotografías que se encuentran en la base de datos del estado, y le aseguro que muy pronto lo encontraremos –

- Bien, pues ya quiero quitarme a todos estos policías de encima, nunca fui tan cuidada hasta ahora y he de confesar que no me agrada –

- La comprendo, haremos todo lo posible para que su vida vuelva ala normalidad cuanto antes – le sonrió Keita, la compañía de esta joven le gustaba mucho, era tan natural, sencilla y amigable que muy pronto se llego a sentir extraño a su lado, ni Yuiki lo ponía así; aunque no debía olvidar que era la prometida de Sasuke Uchiha... La suerte que poseen algunos - entonces... como ve la imagen ahora –

- Así es... – determinó ella y recordó las únicas palabras que cruzo con ese tétrico hombre.

"Que hace una joven tan preciosa como tu, vagando sola en el parque... no te asustes pequeña, yo simplemente pasaba por aquí y la mire, solamente…"

- ¿Se siente bien señorita Haruno? – Keita coloco una de sus manos sobre su espalda y se le acercó un poco, para corroborar el estado de la muchacha.

- Estoy cansada, nada mas... – y una sonrisa se formo en su rostro, dejando anonadado al detective – ya terminamos... –

- Sí, claro; Gracias por su ayuda, nos retiramos – estrecho su mano con la de ella y al leve contacto se le erizo la piel... Sus manos son tan suaves. Pensó.

- Espero que le sean de gran utilidad, Adiós – luego de despedirse volteo en dirección a la puerta de entrada de su casa, cuando de pronto sintió una extraña sensación de calidez en el pecho y la impresión de que era observada y buscando con la mirada encontró al dueño de aquella emoción. Al posar sus orbes esmeraldas en los azabaches de su amado prometido no puedo evitar sonreír feliz por verlo, el muchacho se encontraba apoyado sobre el único árbol en su patio con los brazos cruzados sobre su pecho y la miraba con el ceño fruncido; rápidamente se dio cuenta de que no estaba de muy buen humor, aunque no entendía el porque. Sin pensarlo demasiado se dirigió a su encuentro, lo había extraño demasiado.

- ¿Qué hacías con él aquí afuera? – pregunto sin quitarle la vista de encima, mientras que con una de sus manos la empujo suavemente contra el tronco del árbol cerrándole el camino posando ambas manos en una especie de jaula impidiéndole escapatoria alguna.

- mi mama hacia la limpieza y... estaba dándole un retrato hablado de Kimimaru... – se sonrojo, no por el hecho de tenerlo tan cerca, sino por la forma como este la miraba. Tal vez fue por el rostro que la chica le mostraba, pero pareció que el enojo se le paso enseguida

- Ese tipo – refiriéndose a Keita – no me da buena espina –

- Pero si solo esta buscando los culpables del accidente – contesto esta.

- No me refiero a eso, te ve de una manera que no me gusta para nada –

- Ah... – sus dudas fueron aclaradas con esto ultimo – Tonto, ¿Cómo vas a creer que me interesaría en otro que no seas tu? ... – le pellizco la punta de su nariz.

- Oye – se quejo tocándose la nariz - nada de tonto; solo quiero proteger lo que es mío – sello aquella declaración besándola intensamente dejando a la muchacha sin aliento y prácticamente viendo estrellitas - ¿Comprendes? –

- No, aun no; Pero tú podrías ayudarme a entender… – murmuro viéndolo a los ojos, mientras se mordía el labio inferior con una sonrisa coqueta, la reacción no se hizo esperar por parte del muchacho quien le sonrío de aquella forma tan condenadamente sexy.

- Lo haría, pero hay una cosita que antes quisiera concluir... –

- humm... no entiendo – le digo haciendo un puchero al ver que se alejaba.

- No seas impaciente nena, a su tiempo lo sabrás... –

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- Así que tú eres Kimimaru, ¿no? – interrogo un sujeto que se encontraba en las penumbras de la estrecha sala, en la que la única iluminación era una pobre luz de una lámpara, situada en una mesita.

- No, soy Jordán Fox* – contesto el aludido muy seguro - ¿Podría decirme porque me detuvieron en el aeropuerto? Tengo compromisos que cumplir en el extranjero... –

- ¿Cómo cuales? – dijo Keita saliendo del rincón en el que se encontraba – ¿El esconderse de la ley es una de ellas?, Sé que sus documentos dicen que es este tal Jordán, pero al parecer son falsos – le acusa arrojándole los documentos sobre la mesa – No pasaron el control de aduana; Por eso lo arrestamos en primer lugar, hasta que vimos su fotografía, señor Nishikado – concluyo el detective con una sonrisa en sus labios. Por su parte Kimimaru, al verse descubierto, obedeció a su instinto y se le arrojo a su interrogador, sin contar que este pudo esquivarlo y que dentro se encontraban otros dos oficiales, que lo recogieron a duras penas del suelo y lo esposaron a la silla para que no tratara de huir – No lo hagas mas difícil maldito – se sacudió su camisa y se sentó frente al sospechoso – Si nos colaboras, puedes tener mi palabra que saldrás de todo esto por pago de fianza o unos pocos años en la cárcel –

- ¿Y si no coopero con lo que ustedes creen que sé o hice? – trató de zafarse de las esposas, pero nada, estaban bien aseguradas.

- Pues pasarías muchísimos años pudriéndote dentro, al igual que la abogadita a la que ayudabas, ¿Cómo es que se llamaba? – se rasco el mentón – ah... sí Karin, ¿no? Creo que la conoces – vio que a la sola mención de la mujer, la venita sobre su frente se sobresalto y este trago fuerte.

- No me queda de otra, ¿verdad? –

- Pues creo que no... –

- Al menos esto servirá para hacerla pagar por todas las que me debe a mí y a mi amigo Sora –

Keita se sorprendió ante esto, creyó que solo sería la confesión de la complicidad del accidente, pero... ¿Había más cosas que ocultaban? Esto se podría muy interesante. Si alguna vez pensó que capturaría a una pececita gorda, nunca creyó que esto se le volviese tan real.

A cada hecho que le era relatado, le era irreal que una persona tan joven, aguardase tanto rencor en su corazón; si ser pobre era un pecado, ella lo volvió un infierno... matar a su primera victima a los 14 por conseguir el dinero necesario para irse de la cuidad y buscar una mejora en su vida, y más sin sentir ningún remordimiento...

Esa mujer era un completo enigma para muchos, pero ahora; con esta confesión, aprendió a conocer el lado oscuro de algunos que escalan en los status sociales sin medir los medios a utilizar.

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Las tres muchachas se encontraban sentadas bajo la sombra protectora del gran árbol apostado en el patio principal de la morada de la familia Haruno conversando sobre cosas banales, hasta que Ino luego de darle una extraña mirada nerviosa a cada una decidió cambiar el rumbo de la conversación por algo un poco mas privado.

- Amigas... tengo algo muy importante que decirles – luego de decir aquello guardo silencio para dar un toque mas misterioso a lo que debía comunicarles y así obtener la completa atención de sus interlocutoras – Mi osito quiere presentarse ante mis padres como mi novio oficial, para luego llevarme con los suyos. – susurro evitando la mirada de su prima y amiga no pudiendo evitar sentir como su voz destilaba una gota de nerviosismo.

- ¡Oh, Dios! – dijeron ambas sin creer lo que les contaban. Esto significaba que...

- Estamos hablando del amigo de Sasuke, de Itachi, ¿verdad? – cuestiono Sakura.

- Si, por que el que conozco, es un irresponsable y coqueto que se comporta como un niño todo el tiempo… sin contar con que es un mujeriego – agregó Hinata.

- Pues para que lo sepan mi osito ya no hace ese tipo de cosas, ayer fuimos al centro comercial y no coqueteo con ninguna mujer… aunque debo admitir que fue un poco extraño no tener que reprenderlo por sus constantes comentarios – comento feliz por haber cumplido su cometido de "Quitarle lo don Juan" a su novio y mas aun por ver que él se estaba tomando tan enserio lo de su relación.

- ¡Uy! Me alegro mucho por ti amiga… – concluyo Hinata – Ahora solo falta que Nauto-kun se decida a pedírmelo y podremos hacer una boda triple… –

- ¡Oh…! Pero que cosas dices Hinata… – comentaron casi a coro sus amigas.

- Claro, miren, Sakura tiene al bombón de Sasuke y tú – refiriéndose a Ino – Muy bien amarrado a Itachi, así que solo falta que mi Naru se deje de jueguitos y que me pida formar algo mas serio… así las tres estaremos felices con nuestros príncipes –

- Hay Hinata yo creo que de nosotras tres tu eres la mas interesada en que tu "Príncipe" se la juegue y te pida matrimonio – se burlo Sakura haciendo las comillas con los dedos ante las palabra de su adorada amiga que sin duda era perfecta para Naruto – además yo creo que con respecto a mí y Sasuke eso seria ir demasiado rápido… – aunque por supuesto no era que la idea le desagradara de solo imaginar a su amado novio pidiéndole ser su esposa la dejaba prácticamente entre las nubes.

- Rápido, que va; Si mal no recuerdo... cumplirás un año con él dentro de un mes; es suficiente tiempo para que digan sí o si no... –

- Creo que las galletas de mi tía afectaron a Hinata… – dijo Ino – Vamos adentro para que ya no se te siga congelando la cabecita, ¿sí? – la tomo por los hombros y se introdujeron a la casa, dejando a Sakura un poco rezagada mientras se sumergía entre recuerdos.

- Es cierto... un año... como se pasa el tiempo, ¿no? –

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La ciudad realmente lucia hermosa desde donde se encontraba. Las luces nocturnas le daban un toque mágico al lugar el ver a todas esas personas caminar ignorando por completo el paisaje que solo podía ser admirado como se debía, a la altura en la que se encontraba su departamento le permitía poder distraerse al menos unos minutos de todas las preocupaciones y tristezas que le estaban acompañando últimamente sumergiéndolo en un estado casi catatónico.

Tan sumergido en sus pensamientos estaba que no había podido oír los dos primeros toques de su timbre hasta que lo acompaño el ruido de fuertes golpes contra la puerta, al parecer quien sea su visitante tenia prisa por entrar. Con un suspiro se levanto del suelo en el que se encontraba al lado de la gran ventana de su habitación de la que había estado observando todo y nada a la vez por horas. El día era frio y en el aire rondaba la tristeza como si todos supieran que hoy se cumplía un año de la muerte de su querida madre… a pesar del pasar del tiempo el dolor seguía siendo el mismo la única diferencia era que esta vez no había estado solo su querida y amada Sakura le había ayudado a hacerlo mas llevadero, con su sola presencia que lo llenaba de un extraño pero magnifico calor.

Con pesadez se dirigió a abrir la puerta encontrándose con quien menos lo pensaba.

- ¡Tú…! ¿Qué rayos haces aquí? – de todas las personas que podrían haber sido, justo tenía que aparecer ella. Al verla frente suyo no pudo evitar tener impulsos asesinos; quería retorcerle el cuello y verla morir lentamente por haberle quitado a Mikoto, a su amiga, a su confidente por tantos años, a su madre…

- Sasuke... tienes que ayudarme – suplico Karin, con lagrimas en los ojos arrodillándose frente a él, posando ambas manos sobre las rodillas del muchacho – Yo no quise... hacerlo, fue un accidente. –

- Tal vez fue un accidente… pero aun así eso no cambia los hechos, eres una delincuente Karin y debes pagar por ello – se zafo de su agarre alejándose un paso de aquella repulsiva mujer – Ahora lo mejor es que te largues no me obligues a cometer una locura – se volteo dispuesto a cerrar la puerta convenciéndose que era lo mejor alejarse de aquella mujer antes de cometer alguna locura de la que luego se arrepentiría. Pero todo paso muy rápido y la falta de reacción de su cuerpo le impidió evitar o siquiera ver las verdaderas intenciones de la mujer, solo pudo sentir un profundo dolor en su espalda en el aria de los pulmones dejándolo sin aire, podía sentir el filo del cuchillo siendo extraído de su cuerpo para luego arremeter aun mas profundo. El dolor cegaba todos sus sentidos y su cuerpo ya no respondía por lo que fue cayendo poco a poco al suelo junto a la puerta el aire no llegaba a sus pulmones y sentía que en cualquier momento moriría, a lo lejos escuchaba la voz de Karin diciéndole cosas que no lograba comprender de pronto en su mente llegaron recuerdos de su amada Sakura y del anillo que se encontraba guardado en su velador, el anillo que nunca le daría, nunca la vería sonreír de nuevo, nunca volvería a escucharla decirle 'te amo', nunca volvería a estar junto a ella… – Te amo… Sakura – fue lo ultimo que pudo pronunciar antes de caer en la completa oscuridad.

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Se sentía tan bien estar en ese especie de 'trance', aunque sentía que algo no estaba bien, como si estuviera olvidando a alguien, tenia la sensación de que él no debería estar ahí aunque estar en ese lugar era reconfortante; ya no sentía ese descomunal dolor en su espalda, tampoco sentía ya el filo del cuchillo desgarrar su piel, pero lo mas importante y doloroso ya no tenia ese sentimiento de soledad que le oprimía el corazón cada vez que intentaba recordar los minutos posteriores al ataque sufrido.

- ¿En donde rayos me encuentro? – se pregunto a si mismo viendo a su alrededor, todo en completa calma y silencio indicándole que se encontraba solo en aquel lugar vacio, sin nada a su alrededor.

- Estas en la mitad de dos mundos, de los cuales debes elegir uno – le respondió una voz que se le hizo demasiado familiar.

- ¿Quién...? –

- ¿Quién soy?, Pues la mujer que mas te a amado… ¿Cómo es posible que no reconozcas mi voz Eiji? –

Aquella voz era… claro quien mas lo llamaría por su segundo nombre; era ella, la persona por la que se sentía tan triste momentos antes de que todo se volviera oscuridad.

- ¿Mamá? – pregunto al aire ya que no podía ver a nadie a su alrededor, su corazón latía tan fuerte y rápido que por un segundo pensó que se saldría de su pecho

- Hasta que me reconoces… ya estaba empezando a pensar que me habías olvidado – murmuro Mikoto apareciendo frente a su hijo, quien solo sonrío para luego arrojarse a sus brazos.

- Te he extrañado tanto mamá… – susurro Sasuke abrazando a su madre lo mas fuerte que fuera posible – pero si estoy aquí eso… quiere decir que ¿Estoy muerto? –

- No mi niño, solo si no luchas, puede que; Sasuke amor haz memoria, debes recordar tu vida – le pidió la mujer separándose del cariñoso abrazo que compartían para poder acariciar tiernamente la mejilla de su hijo.

Frunciendo el ceño intento concentrarse en las vagas imágenes que le venían a la cabeza como flashes de una cámara; recordó que esa noche el se encontraba profundamente triste ya que se celebraba un año de la muerte de su madre, también recordaba que estaba solo en su departamento cuando tocaron a la puerta. Sasuke se encorvo al recodar el profundo dolor que sintió cuando…

- Karin me ataco por la espalda –

- Si, y ahora te encuentras en coma en el hospital; ya que la daga te perforo el pulmón derecho y te tuvieron que operar de emergencia para que tu otro pulmón no colapsara por la sangre. –

- ¿Cuánto llevo así? –

- Dos semanas – contesto secamente Mikoto – Sasuke, tienes que regresar, Sakura no se ha separado de ti desde que entraste al hospital, fue por ella que el portero te encontró en el suelo –

- ¿Pero como lo hago? –

- Tienes que aceptar el dolor que sentirás, el que has estado tratando de evadir estos días; haz esto por ella, sé que se aman y no debes dejarla sola, después de todo por lo que han pasado –

- Si tienes razón, Mikoto como me hubiese gustado que la conocieras… ella es única –

- Lo se mi niño, ella es un ángel que entro en tu vida para poder protegerte ahora que yo no estoy físicamente contigo – lo abrazo fuerte sabiendo que esta era la despedida – cuídate mucho Sasuke y no estés triste por mi yo desde aquí te estaré cuidado a ti y a Fugaku siempre –

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No supo como, pero cada vez que tomaba valor para regresar a donde pertenecía, la voz de su princesa se hacía mas audible, sintió la primera punzada de dolor, pero eso no lo retracto de su decisión... quería vivir... para ella y por su futuro juntos.

- Vuelve Sasuke, no me dejes sola – sollozaba Sakura a su lado. Unas marcadas ojeras denotaban las horas que había pasado en vela estando al pendiente de cualquier evolución en su estado y a pesar de que los médicos no les daban muchas esperanzas ella sabia que el no se rendiría, en el fondo de su corazón Sakura sabia que volvería a ver aquellos ojos azabaches mirándola con amor y ternura. Deseaba con todo su ser verlo sonriendo, coqueto, enojado e incluso furioso… pero con vida – Tenemos tanto por que seguir… no me puedes dejar sola en este mundo, vamos amor… despierta, se que puedes oírme – susurro ya sin poder contener las lagrimas que brotaban abundantemente por su rostro, con una de sus manos acaricio la mejilla de su prometido, quería poder transmitirle todo su amor en una sola caricia. Se sentía tan triste los médicos no le habían dado muchas esperanzas ya que había perdido mucha sangre y el pulmón en buen estado había sufrido por la hemorragia – Eres un luchador… te amo – susurro inclinándose un poco para poder depositar un leve beso en la frente de su amado. Cuando volvía a tomar asiento en la silla que había dispuesto para poder estar lo mas cerca posible del cuerpo de su Sasuke sintió un leve apretón en la mano que sostenía la de su razón de vivir.

- Te amo... – lo escucho decir con voz ronca producto de la traqueotomía. Sasuke tenía levemente abiertos los ojos y la miraba con una pequeña sonrisa en sus labios cubiertos por la mascarilla.

- Estas despierto, lo sabia, no podías dejarme sola – dijo exaltada mientras que con ambas manos le daba lentas caricias en la frente peinando su cabello hacia atrás, se sentía aliviada lo peor había pasado… su Sasuke había despertado por fin – Iré a llamar al medico, ya regreso –

1 mes y medio mas tarde...

- Creí que te quedaría la voz ronca como al inicio, pero veo que regreso a la normalidad, casi ni se nota la incisión... – comentó Itachi que lo visitaba en su apartamento.

- Pues pensaste mal, por eso fui a terapias, tonto – dándole un coscorrón – no me iba a quedar con la voz de comentarista –

- Buen susto el que nos diste amigo; Hasta Fugaku creía que de esta no te salvabas, solo Sakura nunca perdió la esperanza y por cierto hablando de ella ¿Cuándo se lo propondrás? –

- Mañana mismo, ya reserve un lugar para pedírselo. Estuve a punto de dejarla sola, ¿verdad? –

- Si, pero como ves... saliste bien librado de esta, no como otros... – era verdad, aunque en un principio las cosas estuvieron complicadas todo había mejorada y su estado de salud ya no era de cuidado algo totalmente diferente en el caso de Karin que según lo que le habían contado luego de dejarlo moribundo en la entrada de su departamento había huido y comenzado a vagar por las calles de Tokio siendo encontrada y perseguida por la policía quienes la siguieron hasta el interior de un edificio en construcción en donde en un descuido resbalo y callo desde una gran altura falleciendo instantáneamente – Pero dejemos las cosas malas en el olvido, tenemos que ver que te pondrás para tu gran noche –

A la noche siguiente...

- ¿Adónde dijo que te llevaría? – dijo su mama.

- A ver una película y luego a cenar –

- Pero en su estado, no puede conducir... –

- Nos llevara el chofer de Fugaku, tranquila mamá no dejare que nada malo le suceda. –

- Muy bien, entonces ya estoy mas relajada, ese muchacho ha corrido con suerte. –

- Hermanita – grito Naruto desde el primer piso – Sasuke te esta esperando –

- ¡Por Dios! – Exclamo mi madre – Sakura date prisa no lo hagas esperar... - realmente el que estaba en la puerta era el chofer, el cual la conduciría al auto, en donde la esperaba.

- Estas hermosa – dijo al verla en ese vestido strapless color negro con una fina línea roja en su cintura, este le llegaba un poco por sobre las rodillas dándole la impresión de que las piernas de Sakura median kilómetros, era entallado en la parte superior demostrando las buenas curvas con las que contaba su prometido.

- Tú ya recuperaste el color... – este la miro extrañado -... estas muy guapo –

Lo del cine fue reemplazado por la ida al departamento del joven. Esto extrañó a Sakura pero mejor se decidió a no preguntar el por que del cambio de planes. Quizás no se siente bien para andar en la calle.

- Princesa... te tengo una sorpresa preparada, así que quiero que cierres los ojos –

- Como la primera vez... – recordando su primera salida.

- Como la primera vez... – corroboro este al vendarla. La hizo pasar a su departamento con cuidado y la sentó en uno de los sillones – espera un momentito, ¿sí? – sintió una eternidad desde la ultima vez que le dijo algo.

- Oye... ¿qué tanto haces? Me estas asustando –

- Bien, bien; ya esta, solo necesitaba unos toques – le desamarro el pañuelo - ¿Te gusta? – la chica abrió lentamente los ojos y quedo anonadada: la casa estaba completamente iluminada solo de velas blancas, dándole un toque extremadamente romántico, sin olvidar que el ventanal estaba al completo descubierto y mostraba la vista nocturna de Tokio.

- Es precioso... ¿A qué se debe esto? –

- Pues primero al aniversario que no pudimos celebrar y segundo porque tengo la dicha de tener a una mujer maravillosa a mi lado – la rodeo con sus brazos y la beso despacio, saboreo sus labios y luego jugando con sus lenguas.

Luego de dejarla contemplar el decorado del departamento y de detenerse una que otra vez para poder abrazarse o besarse cenaron entre risas y anécdotas sobre sus vivencias juntos durante este año que compartieron como pareja, siendo la mas nombrada la de su relación cibernética. Sasuke estaba muy nervioso por lo que pensaba proponerle porque aunque estaba seguro del amor que le profesaba Sakura eso no quería decir que ella le aceptara de buenas a primera. Luego de terminar su cena el joven la dirigió directamente a la chimenea pidiéndole que se sentara sobre unos cojines dispuestos en el suelo para poder estar más cómodos entregándole una copa de vino mientras el bebía de un trago el contenido de su copa en un burdo intento de aplacar el nerviosismo que sentía en ese momento.

- Sakura... hemos vivido tantas cosas, conocemos nuestras virtudes y defectos y pues en todo este tiempo esta idea loca me ha carcomido el alma, como no tienes idea, así que... – parándola frente a él y arrodillándose luego - ¿Quieres casarte conmigo para hacerme el hombre mas feliz sobre la tierra? – dijo mostrándole al mismo tiempo una hermosa sortija dentro de una cajita de cristal.

Sakura no podía creer lo que estaba pasando ¿Sasuke le estaba pidiendo que se casara con él? Lo miro con lagrimas en sus ojos teniendo muy clara la respuesta.

Yo que sé donde esta el amor

En algún asteroide, en un elevador

En un rincón, en Internet

En el monte Himalaya o en algún café

- Si, si quiero – exclamo olvidándose por completo que debía ser cuidadosa con Sasuke al abrazarlo lo mas fuerte posible.

En el norte o en el sur

Llegará por mí

Puede ser...

- Entonces, déjame ponerte eso – le coloco el anillo después de quitarle el anterior, ahora solo le faltaba el de bodas y todo quedaría como siempre soñó... tener una familia al lado de la mujer que amaría por la eternidad.

Yo que se donde esta el amor

En alguna caja fuerte, en el congelador

Tumbado en un sillón,

Tal vez en un poema o en una canción

- Me haces la mujer más feliz del mundo... –

- No crees que nos hace falta algo; Anda ven aquí... – la giro, aun le dolía la operación y lo que más quería esa noche era disfrutar de su dicha con ella.

En la sombra o en la luz

Llegará por ti

Puede ser

¿Cómo adivinar donde esté?

- Sasuke... –

- Mmmm... –

- Te amo. –

- Yo también –

Yo que sé donde esta el amor

Puede ser solamente en la imaginación (solamente)

¿Existirá?

Ya no sé si alguna de estas tardes lo descubriré

En la sombra o en la luz

Tal vez lo encontraré

Puede ser

- ¿Cuánto? –

- Mas que a mi vida... –

- Sasuke... –

- ¿Sí? –

¿Será para ti?

Puede ser

¿A que hora llegará?

Yo que sé (y como adivinar si el amor llegará por mí)

- ¿Cuándo chatearemos? Lion me tiene muy abandonada... –

- Cuando quieras, no quiero que Cereciito crea que la he abandonado –

- Pues creo que ya lo piensa, además cree que es por otra amiga su abandono –

- Entonces por que no la convencemos de su error, verdad Cereciito –

- Me parece perfecto... Lion –

Fin...

Hola!

Pues llegamos al final de esta historia :D

Muchas Gracias a todas ustedes por acompañarme alo largo de esta historia se los agradesco me retiro porque ando algo atareada adios