Recuerda, nadie se resiste al chico malo

Como odiaba a Edward Cullen. ''El chico malo del instituto''. A mis amigas se les caía la baba cuando le veían pasar pero a mi no, aunque debo admitir que el chaval estaba de toma pan y moja. Era alto, musculoso sin exagerar, con un pelo cobrizo desgarbado y muy sexy y unos ojos verdes esmeraldas que te derretían por dentro.

Yo era Isabella Swan, Bella como prefiero yo. Una chica normal, de estatura mediana, con el cabello castaño y unos ojos marrones grandes y expresivos, con un poco más de inteligencia que todas esas Barbies que se comían con la mirada a Edward.

Cullen era un ser repugnante, grosero y podría seguir así hasta al otro día.

-Bella, ¿Nunca te han dicho que los que se pelean se desean?- me dijo Alice con burla.

Ella era mi mejor amiga y hermana de Edward. No se como siendo hermanos se parecen tan poco, por no decir nada. Solo se parecían en esos ojos verdes esmeraldas.

-Alice, ¿No te han dicho que para lo pequeña que eres, eres muy molesta?

-¡Oye!- dijo medio enfadada, medio divertida- yo solo digo la verdad.

-Es verdad- la apoyaron Rosalie y Emmett a la vez. Ellos eran mis otros mejores amigos. A Emmett lo adoro, es como un niño en un cuerpo de un adulto y Rosalie es su novia, una chica rubia espectacular, muy simpática pero cuando le molesta alguien saca su mal humor, y daba realmente miedo si no la conoces de verdad. Jasper es su hermano gemelo, novio de Alice. Que en este momento, ella ha quedado con él y Rosalie y Emmett se han ido a dar un vuelta dejandome sola en el comedor.

-Vaya amigos- dije enfurruñada.

-Sola, preciosa- dijo esa voz detrás de mí.

-¿Que quieres Cullen?- dije aun mas enfadada por su presencia.

-Te quiero a ti, pero se que te niegas. ¿Aun sigues ignorándome?

-Así será hasta que me muera.

-Eso es lo que dices tú, pero nadie se resiste al chico malo del instituto, acuérdate de eso.

Y dándome una palmadita en el culo se fue. Y yo no pude mas que cerrar las manos en puños y irme de allí con la furia en la cabeza.

El tiempo paso, y así mi relación con Cullen fue a peor. Siempre discutíamos, no lo soportaba.

Hoy me iría con Jacob, uno de mis mejores amigos, a la Push. Una reserva con una playa espectacular y unas historias maravillosas.

-Oye- me dijo Jacob al oído- ¿Tienes algo con Cullen?- me pregunto sin rodeos.

-No, y no me hables de él. No quiero estropear el día pensando en ese ser.

-Pues yo diría que hay algo, porque no nos quita la mirada de encima y esta muerto de celos. Lo veo en sus ojos- y dicho eso pasó sus brazos alrededor mío, a él le gustaba fastidiar a otras personas, sobretodo si no eran de su agrado, y hay entraba Cullen.

Y cuando dirigí mi mirada a Edward, en efecto, estaba al lado de su coche mirándonos fijamente con las manos echas puños. Ante eso no pude más devolverle el abrazo a Jacob y un beso en la mejilla.

-Dando celos, ¿eh?- me dijo divertido.

-Como si no lo supieras- me reí

-Tienes que admitir que es divertido ver su cara- me dijo en el oído.

-En eso estoy de acuerdo.

Jacob llevaba un año con su novia, Lía, y eran la pareja perfecta. Hasta había planes de matrimonio ¡Y yo seria su madrina!. Estaba tan contenta por ellos.

Esa tarde pasó volando, me divertí un montón y Cullen no estuvo en mi cabeza hasta en la noche, en mi casa.

No me lo pude sacar de mi cabeza. ¿Por qué nos miraba tanto a Jacob y a mí en el aparcamiento? ¿Qué le pasaba?

Y lo mas extraño era que, por mas que quisiera, no me lo podía sacar de la cabeza.

Recuerda, nadie se resiste al chico malo

Esas palabras no paraban de repetirse en mi , y lo horroroso era que se estaba haciendo realidad, y yo no quería, ¿O si…?

A la mañana siguiente, Cullen ni me miro y creo que me estuvo hasta esquivando. Que raro, pensé.

-Edward esta mas raro de lo normal, ayer nada mas llegar a casa, se fue muy enfadado a su habitación diciendo algo sobre ti, Bella- me dijo Alice muy extrañada.

-No me interesa Alice.

-Es lo que tú dices- me dijo en un susurro.

Y mentalmente tuve que darle la razón, le extrañaba y mucho.

El timbre sonó y era hora de irse a casa. Pero yo me quede un rato mas por los pasillos, necesitaba pensar.

Y paseando por la escuela, algo me arrastró hacia una sala.

-¿Pero que?- dije intentando soltarme

-Shh, Bella, soy Edward.

-Ah, Cullen- dije fingiendo indiferencia, pero estaba emocionada de verlo otra vez.

-No te alegras de verme- dijo con su cara a dos centímetros de la mía. Y ante eso solo pude lanzarme a sus labios. El sonrió contra los míos y yo tampoco pude contenerme de sonreír.

Ese fue el beso mas apasionado que tuve en mi vida.

-Supongo que eso es un si- dijo con orgullo.

-Bésame o me voy- dije cansada de fingir. Lo quería, y mucho.

Y no tardo más de un segundo en volver a estampar sus labios contra los míos.

-¿Celoso Cullen?- dije recordando lo del aparcamiento.

Y él, sabiendo a lo que me referia, me contestó:

-No sabes cuanto, no sabes la rabia que me dio verte con Jacob

-¿A si?- le dije aun mas divertida.

Y de la emoción, le abracé tan fuerte como pude.

-Te amo- me dijo en el oído.

Y yo me quede impactada. Cuando vio que no decia nada, se separo de mi, mirándome a los ojos, tristemente.

-¿No me quieres?- dijo cabizbajo.

-Claro que si, pero no esperaba esa declaración del chico malo- dije con burla

-De tu chico malo, ahora y siempre- me dijo cerca de mi rostro.

-Te amo, para siempre- confesé.

Y la sonrisa que me regalo fue el mejor regalo, junto con otras, de todo ese año. Y de todos los siguientes

¿Comentarios?

AAhhh, en las otras historias no lo he echo, pero todo pertenece a Stephenie Meyer. :)!