Duele… demasiado. Pero no importa que tanto ruegues por ayuda, nadie vendrá. Nadie viene a ayudarte ni a salvarte de ese dolor. Llevas desesperadamente tu diestra a tu pecho, aferrándote a este intento así aliviar el dolor que te carcome. Pero es en vano. Estas seguro de que el pequeño sentir de alivio que sientes no es más que algo psicológico… ese dolor físicamente te sigue carcomiendo pero ahora tienes algo a que aferrarte de forma desesperada, aunque sea la propia fuente de tu dolor.

Te giras sobre el suelo en el que yaces recostado mientas débilmente te retuerces a causa del sufrimiento que te domina. Si tan solo te fuera posible llorar lo harías, pero no es algo que seas capaz de hacer. Puede que seas capaz de volar por los cielos a la velocidad del sonido, de levantar aquello que es tan pesado que un ser viviente normal no podría ni en sueños y eres tan poderoso como otros solo pensarían que es posible en sueños o fantasías. Pero todo eso es debido a que no eres realmente un ser como ellos… ni siquiera podrías asegurar que estas vivo o no. No tienes un corazón que pueda latir, ni sangre recorriendo tu cuerpo, ni órganos dentro tuyo. Pero eso no significa que no puedas sentir dolor, sufrimiento o incluso felicidad u amor.

Recuerdas débilmente, tal vez en un intento de que tu mente se aleje del dolor físico que sientes, como es que hace años, décadas, siglos tal vez, una persona, la silueta de una persona, es lo último y primero que recuerdas haber visto en el momento en que fuiste consiente de algo por primera vez. Tu memoria siempre ha sido pésima, por lo que no recuerdas realmente nada más, solo el propósito de tu existencia: proteger a cada ser vivo en el mundo. Nunca has tenido realmente ningún problema con ello, salvo algunas pequeñas ocasiones en que has debido de proteger a ciertos seres o personas de otros de la misma categoría. Pero siempre has protegido tal y como se te fue ordenado a todos.

Todos menos a ti. Tal vez porque como has aclarado, no eres un ser vivo como tal. ¿Por qué habrías de protegerte a ti mismo entonces? No es algo que se te fue ordenado, no es el sentido de tu vida, tu vida es para los otros, no para ti. ¿Entonces por qué? ¿Por qué... luchas tan desesperadamente en estos momentos?

Has logrado arrastrarte finalmente fuera de aquella cueva donde sueles habitar y descansar algunas veces. ¿Con que fin, si tu realmente no eres un ser vivo? No te importa. Para este punto no te importa nada más que aliviar el dolor que carcome tu pecho, mientras te sujetas de este con esperanza de encontrar algo que calme tu sufrimiento… pero al parecer no será posible. No puedes continuar más. Seguramente este el final… al menos… lograste cumplir con tu propósito, con el sentido de tu vida, gloriosamente…

… O al menos, con el que antes era el sentido de tu vida. Ahora… no podrás dejar de existir con tranquilidad hasta que descubras… ¿Quién te salvo?

Después de aquella abismal oscuridad, después de que la energía que te ayudaba a continuar se hubiese ido de tu cuerpo finalmente… despertaste, sentado contra uno de los muros a las afueras de aquella cueva donde previamente habías caído inconsciente… con el sello de tu pecho restaurado y las piezas rotas de tu cuerpo restauradas. No entiendes quien pudo haber hecho tal cosa, pero no descansarás hasta que lo descubras.

Igual, tienes toda una vida para encontrar respuestas, después de todo, la vida de un Golurk como tu es indefinida ¿no es así?