Hola!

Como ya saben, hace algun tiempo hice una continuacion de Code Lyoko. Como sabe menos gente, no me gusto del todo como quedo, principalmente debido a ciertos... elementos perturbadores. He decidido volverlo a intentar, esta vez ateniendome a lo que aparece en la serie. Una version un poco mas, digamos, purista.

Enjoy!

Capitulo 1: El hombre de Ginebra.

05/09/2006
Academia Kadic, Arrondisement de Kadic-Roissy.
Paris, Francia.

Jeremy Belpois cerro el reproductor VLC que mostraba el capitulo piloto de "Thirteen 13 Days" y se froto los ojos con desanimo por encima de las gafas redondas. Aunque le pareciera raro, en aquel momento se sentia muy solo. La lucha contra XANA no habia algo precisamente divertido, debia admitirlo (aun se estremecia al recordar aquella ocasión en que se habia visto obligado a practicar alpinismo en el tejado de Kadic), pero le hacia sentirse alguien valioso el que los demas contaran con el en Lyoko. En cambio, ahora que sus vidas volvian a ser, a falta de otra palabra, aburridas, se habian distanciado algo...
Ulrich por fin se habia decidido a salir con Yumi, y se los veia bastante felices. Eso si, desde que el pequeño Hiroki estaba con Miley, los dos eran absolutamente insoportables en su afan por buscar noticias estrella. Odd debia andar por ahí, en alguna playa paradisiaca, ligando con las bellezas locales y pagando multas por contaminación quimica cada vez que se quitaba los calcetines; ni siquiera les habia dejado que cuidaran a Kiwi, el perro que escondia en secreto en la academia...
Lo bueno era que Aelita seguia con el; gracias al sintetizador de voces del ordenador, una imitación bastante pasable del señor Stones habia convencido al director Delmas para que la dejara quedarse alli durante las vacaciones, con el. Ella habia sugerido irse a la Ermita, pero Jeremy se habia negado en redondo.
-Ya se que era tu hogar, pero ahora te sentirias muy sola en una casa tan grande completamente vacia y abandonada... Ademas, ahora mismo cualquiera puede entrar ahí, podria ser peligroso.-habia argumentado. Aelita se habia enfadado con el una semana por considerarlo un completo insensible, pero habia acabado dandole la razon... Por lo menos William se habia ido.
Desde que lo habian liberado del control de XANA, William se habia vuelto mas hosco y retraido que de costumbre, y no habia parado de discutir con Ulrich a proposito de Yumi. Al final, habian venido los padres de ambos y se los habian llevado...
"¿Qué estaran haciendo ahora todos ellos...?" penso mirando por la ventana, desde donde se podia ver la fabrica donde tantos momentos habian pasado juntos.
Se abrio la puerta y asomo Aelita con una sonrisa. Llevaba un camison rosa que hacia juego con su pelo, del mismo tono pero mas oscuro. Lo miro con unos ojos verde brillante.
-¿Interrumpo algo?-pregunto amablemente.
-No, ya habia acabado, pasa.-la invito Jeremy cogiendo una foto del grupo.
Aelita se acerco hasta el y cogio la foto, en la que aparecian todos: Ulrich y Yumi mirandose colorados, Odd agachado abrazando a Kiwi, Hiroki haciendo el gesto de ponerle los cuernos a Odd y quedandose a medio camino por ser muy bajito, Aelita abrazada a Jeremy y este mirando a la camara sin saber que cara poner. En segundo plano, William con las manos en los bolsillos mirandolos de reojo con algo parecido a la envidia.
-¿Recordando a nuestros amigos?-pregunto ella.-A menudo los echo de menos...-
-Me preguntaba si, ahora que XANA es historia pasada, la pandilla sobrevivira...-
-Claro que si, Jeremy. Son nuestros amigos; nada puede cambiar eso. Ademas, estaran aquí antes de que nos demos cuenta... Anda, vamos a cenar antes de que Jim venga a decirnos algo...-

Barrios altos de Paris.
Al mismo tiempo (22,01 pm).

-¿Qué voy a ir a DONDEEEE?-casi grito Ulrich.
El señor Stern no aparto la mirada, sino que la endurecio mas.
-Ya me has oido, hijo; vas a ir a otro colegio. En Köln hay una escuela militar de la que tengo muy buenas referencias. Kadic no es un lugar adecuado para ti.-
-¡Pero ahí tengo a todos mis amigos y...!-
-No discutas con tu padre.-tercio la señora Stern.-Creemos que es lo mejor para ti.-
-¡Exactamente! Ademas, ninguno de ellos parece muy recomendable.-prosiguio el señor Stern.-En especial esa chica china... ¿Cómo se llamaba, Ishigura?-
-Yumi no es... Es muy maja, y por cierto, japonesa. Deberias conocerla.-se quejo Ulrich.
-¡No me corrijas! Razon de mas para que no la veas.-le atajo su padre.-Ademas, estan esos otros compañeros tuyos... El fantoche, el friki y la del pelo rosa; ninguno de ellos parece bastante bueno pàra ti y sin lugar a dudas son los responsables de tus bajisimas notas academicas...-
-¡No hables asi de mis amigos!-protesto Ulrich.-¡No entiendes nada, ni siquiera te importa lo que pueda pensar! Solo quieres presumir de hijo prodigio en tus partidas de golf con tus jefes.-
Tras soltar aquello, los tres se miraron espantados, sin poderse creer lo que acababa de decirse...
Finalmente, el señor Stern rompio el silencio.
-Vale, esto ya es el colmo.-solto al fin.-Haras lo que yo te diga y no se hable mas, ¿esta claro? Y ademas te quedaras un año castigado por ser tan desagradable.-
Ulrich se levanto y salio de la habitación cerrando la puerta de golpe.
-Querido, tal vez nos hayamos excedido...-empezo a decir la señora Stern.-Piensa en lo difícil que es adaptarse a un nuevo colegio, nuevas normas, nuevos horarios...-
-Tendra que hacerlo. Tu ya has visto sus notas. No estudia NADA. En Kugelschwarz lo enderezaran.-
-Creo que debiste consultarme algo asi...-
-¡Aqui se hace lo que yo mando y punto! ¡Para eso soy yo el que trae el pan a casa...!-

Ginebra, Suiza.

Con un fuerte pitido, un movil empezo a vibrar sobre una mesa, despertando al hombre que dormia justo al lado. De mala gana, aferro el aparato y comprobo la alarma.

"00:00 hours, 06/09/2006 — Red Allert: Projet Carthago have reactivated on 24 hours."

Gruñendo entre dientes, se incorporo, esta vez completamente alerta. Odiaba tener que atender aquella clase de alarmas, pero para eso precisamente se habia instalado en un lugar tan estrategico como Ginebra... Se rasco la cabeza indeciso, como si estuviera pensando que debia hacer a continuacion y miro por la ventana el surtidor del lago Leman, que destacaba iluminado por los focos que habian instalado los tipos del Ayuntamiento para que hiciera bonito.
Finalmente, bajo la persiana (un modelo especial recubierto de papel de aluminio anti-espias) y se agacho debajo de la cama. Tras levantar una baldosa del suelo, soplo sobre la capa de polvo hasta despejar la puerta de una caja fuerte empotrada. Alargo un dedo y giro las ruedas.

7-3-1-6-8-45

Hecho esto, encajo una llave en la caja y la giro. La puerta se abrio y desvelo su contenido: una cajita con una condecoracion que recordaba a una estrella plateada con una banda roja, blanca y azul, una M1911 plateada, varios fajos de billetes y un sobre muy grande y repleto de papeles amarillentos con aspecto de haber sido desdoblados y leidos numerosisimas veces; extrajo el sobre y reviso el contenido hasta dar con el documento que buscaba. Satisfecho, saco un puñado de aquellos papeles y, sentandose en el suelo, procedio a leerlo como si fuera algo especialmente interesante...

Mas tarde, aparto los papeles; echandose unos cuantos al bolsillo y guardando el resto, cogio el arma y comprobo el cargador antes de guardarsela, al igual que el dinero, antes de cerrar la caja y taparla con la baldosa. Recogio el movil de la cama y marco un numero de movil de Francia que venia anotado en el papel que iba encabezado como "Seis de Junio de 2006".
-Soy yo.-se anuncio cuando le contestaron.-Tengo nuevas instrucciones. Se trata de Carthago. Nos vemos alli. No intervengas a no ser que sea completamente necesario. Buena suerte.-
Colgo y saco la tarjeta del moviil, tirandola por la ventana. Se guardo el aparato y saco de debajo de la cama una bolsa de viaje. Tarareando el tema de Seven Days, fue metiendo dentro varias piezas de ropa que tenia en un armarito, hasta que llego a una percha de la que colgaba un uniforme verde de coronel de la marina norteamericana. Dudo un momento, y lo echo a la maleta. Sin saber que hacer con la gorra de plato asociada al uniforme, se la coloco en la cabeza, de modo que la visera le cubriera los ojos. Aunque no le gustaba llevarla, era necesario. El mundo se habia vuelto paranoico y alla donde ibas te perseguia una camara, lo cual no le convenia para nada. Al menos asi reducia las posibilidades de que le reconociera nadie... Por si esto era poco, cogio un lapiz USB azul que colgaba de una cadena y se lo ajusto al cuello.
Se permitio mirarse al espejo. Quien le devolvio la mirada era un individuo imberbe de expresion a un tiempo fiera e inocente, cuyo rasgo mas destacado eran unos ojos violeta intenso cubiertos por gafas de pinza sobre una nariz en punta, y una mata de pelo corto a le garçon, plateado, a la altura de los hombros y medio cubierto por la gorra de capitan. Decidio calarse unas gafas de sol graduadas en vez de las normales; para ocultar un color tan llamativo valian tanto como unas lentillas de colores (de las que tenia varios modelos) y eran mucho mas comodas

Una vez comprobado que se llevaba todo lo que podia necesitar, cerro la bolsa y se la echo al hombro antes de dirigirse a la salida del apartamento. Bajo los nueve pisos hasta el garaje por las escaleras; mas tarde le dolerian los pies, pero era mejor que arriesgarse a que alguien bloqueara el ascensor con el dentro.
En el garaje, se acerco al vehiculo que poseia; se trataba de un solido Toyota Land Cruiser de 1988 gris plateado con manchas de oxido y sin matricula, deliberadamente falto de mantenimiento externo para que no llamase la atencion, pero cuyo motor habia sido trucado con mimo para que llegara a los 240 km/hora, y ademas poseia un revestimiento metalico antibalas encargado especialmente a la Toyota que lo convertia en una fortaleza con ruedas. Abrio el maletero y saco unas matriculas francesas del interior, que atornillo con un taladro en sus posiciones antes de guardar taladro y bolsa en el coche, ademas de dos cajas con equipo variado que podia serle util. Tras comprobar que el deposito de armas secreto seguia en su sitio (con su M4A1 equipada con un lanzagranadas MG240, lentes de vision nocturna Raytheon de los SEAL, granadas de todas clases, una Steyr TMP, una ametralladora prototipo XM8 y un rifle Dragunov SVD de francotirador), subio al asiento del conductor y giro la llave. Confiando en no tener que usar todos aquellos aparatos, salio del garaje y condujo hacia Paris...