Bueno sigo con la continuación, espero sus reviews. Es un universo alterno, no todo es como se suponía que debería ser. Este fic puede que no rebase los cuatro capítulos, no pienso hacer la trama aburrida.

¿Qué más da?

Todo estaba saliendo como yo lo había planeado, mi indiferencia y mi calma habían hecho que todo saliera a la perfección, sé que no era el mejor método, pero era la única opción que yo tenía. Era cierto que había causado mucho daño en estos últimos meses, hace 6 exactamente mi vida cambió por completo. Nabiki Tendo me ayudó mucho en ese aspecto, la verdad no sé que hubiera hecho si ella no se hubiera ofrecido.

Sé que he herido a la persona que más quiero en este mundo, me imagino lo que debió haber sentido cuando Nabiki le dijo todo lo que pasó o más bien lo que pudimos evitar que pasara. Sé que no tengo perdón de ella, pero no me queda otra opción más que hacerlo, no soportaría que ella también cargara con esto.

Yo, Ranma Saotome estoy cediendo a la batalla más importante de mi vida…el amor. ¿Y cómo no hacerlo cuando todo mundo estaba en mi contra? Sé que Akane pensará que no me importa más, puesto que hago todo lo que está en mis manos para no verla, salgo a comer con Ukyo, estoy entrenando más tiempo de lo normal, ni siquiera vamos en el mismo salón puesto que me vi en la obligación de cambiarme, todo eso y más tengo que hacer para protegerla.

No es que yo haya cambiado, simplemente estoy metiéndome en el papel que me corresponde, ser el malo de la historia, eso es lo que quiero, quiero que Akane se aleje de mí, que ella sea feliz mientras yo estoy dispuesto a sufrir el castigo por ambos.

Pensé que Akane lo entendería, pensé que como todas la veces se encerraría en su cuarto, lloraría por horas y se preguntaría ¿Por qué? Po eso mismo no quería verla, es sencillo, no soportaría vela sufrir tanto, no tendría palabras para consolarla, no tendría respuestas para explicarle todo lo que está sucediendo.

Pero Akane siempre ha sido tan inmadura, y lo es más incluso en la actualidad. Cambió tanto, ya no es la Akane de la que yo me enamoré, gran parte fue por mi culpa ¿Pero qué podía hacer yo? Yo ya no podía hacer nada, tenía que seguir con todo, no quería meterla en problemas solo por un arranque de celos. Sabía muy bien que desde ese día que empezó a vestirse tan atrevida todo iba a cambiar y así fue.

Akane era una chica tan linda pero desde ese cambió se volvió la mujer más hermosa y sexy de toda la escuela , lo sé puesto que mis amigos no paraban de hablar de ella, de sus piernas, su abdomen su hermosa cara tallada por los mismísimos ángeles, yo no les hacía nada, ni los golpeaba como solía hacerlo antes, no debía demostrar mis sentimientos. Mi miraba siempre caía directo en ella, su forma de caminar, de hablar, de sonreir hasta cuando no decía nada me parecía hermosa.

Esos fueron los peores momentos de mi vida, Akane solía coquetear a todo imbécil que se encontrará en su camino aún si fuera enfrente de mí, lo abrazaba, le regalaba besos y caricias. Simplemente yo no podía soportar eso, la furía entraba en mi cuerpo y sentía en mis venas el deseo de matarlo. Pero yo no podía hacer nada, solía ver como traía idiotizados a todos los chicos de la escuela, le mandaban flores, la invitaban a salir, incluso intentaban robarles besos, yo sabía que la Akane de antes no se exhibiría de esa forma, pero la de ahora, ya no sabía ni quien era.

Akane se estaba aprovechando de la amabilidad de todos, cada cosa que ella decía eran tomadas como órdenes y la realizaban al instante, dejaba que todos se acercaran a ella, la casa solía siempre estar llena de rosas, de cartas, de todo tipo de dulce y al parecer Akane adoraba eso, le encantaba la atención que todos tenían con ellos, solía hablar largas horas por teléfono todas las noches yo sabía que eran los admiradores que le hablaban, ya fuera para invitarla a salir o comprarle lo que la niña quisiera. Ya no era esa niña violenta, se había vuelto más femenina, ya no era mi Akane…era una total y completa desconocida.

Recuerdo la vez que un maldito imbécil le robó un beso a Akane, para mi mala suerte yo observé todo y no pude hacer nada no porque no quisiera, de hecho controle hasta mis facciones para que Akane notara que no me importaba en lo más mínimo. Pero no era así, noté como Akane lloro y aún así no me importó, solo apretaba mis puños fuertemente y me alejé de ese lugar maldiciendo las circunstancias y al destino que nos había llevado hasta aquí, la sangre me hervía, la había dejado desprotegida a merced de cualquier estúpido, mi corazón estaba hecho trizas, la había dejado sola dándole a entender que esos eran sus problemas y que yo ya no interferiría en ellos, el dolor se apoderaba de mi ser. Lo que Akane no sabe es que dos días después le dí su merecido a ese, amenazándolo de que si la volvía a tocar yo mismo me iba a encargar de desaparecerlo.

Todo el día estaba de mal humor, supongo que eran los celos y la frustración de no poder hacer nada al respecto, pero me quedó claro que la venganza de Akane Tendo solo había empezando. Sé que lo que Nabiki y yo habíamos hecho estaba mal a los ojos de todos pero para nosotros era nuestra única salvación, lo único que podíamos hacer en una ocasión de tal magnitud.

En la escuela, todos ya sabían de nuestro compromiso, ya sabían que Akane era libre y que había preferido a su hermana, los primeros días fueron muy difíciles para ella puesto que le hacían toda clases de preguntas, por mi parte y la de Nabiki nos libramos ya que yo me encargaba de ahuyentar a cada maldito que quisiese pasarse de listo. Las mujeres del colegio intentaron todo conmigo, invitarme, seducirme, pero debo decir que gracias a Nabiki y su malévola mente todas se esfumaron.

Poco a poco iba desapareciendo esa niña testaruda para convertirse en una mujer sin escrúpulos. Aunque Akane no lo notará yo sabía cada uno de los movimientos que hacía, sabía perfectamente que contactaba con Shampoo, desde aquella ocasión que Akanen le dijo a Shampoo lo ocurrido, no me he vuelto a presentar ahí, no tenía ganas ni tiempo de darle explicaciones, además si le contara toda la verdad buscaría la forma de tergiversar todo y terminaría afectando a Akane. Gracias a las habladurías de Akane, Kodachi se enteró de lo sucedido y nos atacó a mi y a Nabiki, tuve que decirle la verdad para que no siguiera, le dejé claro que si no decía nada, yo jamás regresaría con Akane. Y entendió, eso es muy raro puesto que Kodachi ha sido la persona más demente que he conocido en toda mi vida.

Sé que Shampoo y Akane estaban tramando algo pero nunca me imaginé que fuera algo tan malvado, algo que la mente tan inocente de Akane no planearía pero que si lo haría, estaba siendo manipulada por Shampoo sin darse cuenta, y ella si sabía como vengarse, en el corazón de Shampoo no había más que pura maldad, por ella ya no podría hacer nada pero por Akane…por ella aún había salvación, cuando pase todo esto se lo explicaré y sé que ella entenderá.

O al menos yo pensé eso, hasta que un día, estando en el patio con Nabiki mientras me contaba sobre las ganancias que había tenido ese día, escuchamos el timbrazo, Nabiki se paró a abrir pero noté como Akane había salido corriendo como si fueran a visitarla y así fue. Era Kuno Tatewaki quien venía con un enorme ramo de rosas, no le di importancia puesto que conozco a Akane y podría soportar a todos menos a Kuno, pero una vez más me equivoque, me olvidé de que la Akane que hacía eso se iba muriendo. Noté como se comportaba con él, estaba muy confundido también por como trató a su hermana, se había vuelto tan violenta y grosera con ella, para después ve algo que me hizo sentir como el idiota más herido de todo el mundo, ella lo había besado, y lo estaba abrazando con fuerza, claro, Kuno le correspondía igual era lo que siempre había deseado ¿Y qué estaba haciendo yo? solo disfrutaba la escena, noté como se puso Nabiki, no entendía por qué, así que decidí llevármela de ese lugar.

Llegamos a su cuarto y la deje en la cama, estaba realmente mal, no había parado de llorar y podía escuchar a su corazón latir rápidamente como si fuera una bomba.

-¿Qué te sucede Nabiki? ¿Por qué estas así? ¿Es por lo que hizo Akane?- le hablé dulcemente pero ella solo lloraba, me abrazó y apretó fuertemente mi camisa.
-¡Se está vengando Ranma!- dijiste con mucha dificultad, la verdad estaba algo confundido.
-¿De qué hablas?-
-De Akane, se está vengando, lo sé-
-Pero ella no es así- traté de tranquilizarte.
-La Akane que conocíamos no lo hubiera hecho, pero ésta Akane es capaz de todo-
-Tu…tu amas a Kuno ¿Verdad?- dije con un hilo de voz.

Me miraste con esos dos cristales cafés y bajaste tu mirada.

-Nabiki, tienes que olvidarlo, de lo contrario todos nuestros esfuerzos nunca servirán-
-Eso es lo único que te importa, yo también tengo sentimientos Ranma-
-¿Y crees que yo no? ¿Crees que a mi no me duele?-
-¿Y qué hago? Soportar ver como trata a Kuno, que mi hermana bese, toque y puede que hasta se acueste con él-

sé que tu dolor es demasiado Nabiki, pero a mi también me está doliendo todo esto, por primera vez en mi vida golpee a una mujer, te dí una bofetada y tu giraste tu cabeza, colocando tu mano derecha en tu mejilla y me miraste con resentimiento.

-Escúchame Nabiki, Akane no seguiría con esto si tu no mostrarás tus sentimientos, por eso lo sigue haciendo porque sabe que te importa, porque sabe que aunque estés conmigo tu sigues amando a Kuno, tienes que ir en este instante y demostrarle que todo lo que has estado dando a entender es mentira, es producto de su imaginación, que sigue siendo una niña boba e inmadura que por eso yo te escogí a ti. No sé que mas le digas, pero hazle entender que eres feliz conmigo y que no te importa lo que haga-.

Saliste del cuarto sin decir ninguna palabra de todas formas no quería que dijeras nada, ya habíamos comenzado esto ahora teníamos que terminarlo. Sabía que por ahora todo era contra Nabiki ¿Sólo se vengaría de ella? O haría algo más en contra mía, no lo sé y por ahora no quería saberlo, simplemente si Kuno le hacía algo yo estaría ahí para mandarlo lejos y Akane ni cuenta se daría. Ese día Akane había salido con Kuno quien sabe que tanto harían por Akane no me preocupada aunque tuviera una relación con él, sé perfectamente que estar con alguien así no sería de lo más cómodo.

Si vivir con la nueva Akane no era fácil, me imagino que entablar una civilizada conversación con ella era aún más difícil, se podía escuchar todo lo que decían debido a sus gritos, notaba el dolor en la voz de Akane pero sobre todo en la tuya ¿Cómo fue que llegamos a esto? ¿Cómo fue que nos causamos tanto dolo? ¿Por qué esto se volvió una competencia de quien puede lastimar más? ¿Cómo dos hermanas que crecieron juntas que compartieron secretos, que jugaron pueden causarse eso? ¿Pero qué estoy diciendo? Si Nabiki y yo comenzamos todo, al principio Akane era la víctima pero ahora, ahora es la que más causa dolor.

Pero también yo sufría, Akane sabía como causarnos dolor, se había vuelto más astuta, pues sabía que el estar con Kuno hería tanto a Nabiki pero no daba cuenta que también me hería ami. Era tan difícil despertar y ver a Kuno en el desayuno, sobre todo aguantar la forma en la que le hacía tantos cariños, le daba de comer en la boca, los besos, los abrazos, todos estaban extrañados con ese comportamiento, Nabiki y yo teníamos que aguantarlos, nunca los mirábamos, solo terminábamos nuestros alimentos y nos retirábamos. Nunca había sido así conmigo, eso me partía el alma, sentía perfectamente un hueco dentro de mí, tanto así que provocaba amargura en mi, ya ni la comida tenía sabor, ni siquiera las artes marciales tenían ese efecto de calmarle. No soportaba verlos, me dolía en el alma, cada beso que se daban, cada caricia eran como alfileres que se clavaban en mi piel traspasándola como una débil tela. No sé cuanto tiempo lo soportaría, ya habían pasado meses y todo seguía igual.

En la escuela, parecía que lo que tenías con Kuno no significaba nada, pues tu coqueteo y sensualidad no habían disminuido al contrario creo que te habías tornado aún más provocativa. Kuno era tan ciego, tan iluso, se preocupaba más en presumir que tenía una relación contigo y su prestigio que cuidarte de todos los imbéciles, pero tu te habías vuelto toda una experta, no le negabas oportunidad a nadie, casi no pasabas tiempo en casa y cuando llegabas a dormir tenías a Kuno en tu cuarto seguramente haciendo…!Maldita sea!

Pero tú has pasado los límites, puedo soportar verte así con él…pero…tu has sobrepasado todo, para ti ya no hay limitaciones, para Akane Tendo ya no hay imposibles. Ese día, fue el que hizo que mi mundo se viniera abajo, mi corazón está en tus manos y a cada acción que realizabas sentía exactamente como lo ibas estrujando poco a poco. Pero esa vez fue diferente, Nabiki y yo habíamos llegado de comer en el U-chan, era un día en el que habíamos tratado de olvidarnos acerca de la situación que estaba ocurriendo. Ella me preguntó acerca de su cámara de video, le dije que estaba sobre su cama, gran error. Decidió ver las fotos que hace mucho tiempo había tomado, sonrío y me enseño lo que estaba viendo, éramos tu y yo cuando fue todo el malentendido de que yo era el prometido de Nabiki, tú estabas sonriente sujetando ese ramo de rosas y yo estaba confundido por la situación. Seguimos cambiando las fotos cuando vimos algo que nos horrorizó totalmente.

Era un video tuyo, estabas enfocando a tu cama, Nabiki y yo observamos cada acción que tomaste en el video, pudimos notar que ambos disfrutaban el momento, sobre todo Kuno ¿Y cómo no? Si estabas más que hermosa, él te empezó a tocar y tu no hiciste nada ¿Qué diablos pasaba por tu cabeza? Nabiki comenzó a llorar mientras tenía una mano en su boca, sentí como mi corazón estaba siendo perforado por cada una de las caricias y besos que le otorgabas, mis ojos se volvieron cristalinos y lágrimas comenzaron a bajar por mis mejillas, Nabiki estaba totalmente paralizada, ambos llorábamos y sufríamos por ti.

Recuerdo que Nabiki reaccionó a los pocos instantes y me dijo que te ibas a arrepentir de todo lo que estabas haciendo que ella se iba a encargar de que tu vinieras de rodillas suplicándole piedad y pidiéndole que te perdone, estaba tan enojada, la habías dañado tanto y a mi también, puesto que me falto poco para ir directamente a matar a ese imbécil, pero no lo hice como siempre no hice nada. En cambió Nabiki salió furiosa de la habitación y se dirigió a la tuya, quise detenerla sabía de lo que Nabiki era capaz de hacer cuando se ponía así, corrí tras ella pero por inercia entró a tu cuarto azotando la puerta y gritándote, yo estaba escuchando todo lo que decían tras la puerta.

Escucho perfectamente como le echas en cara que ahora es tu turno de vengarte y de que ella sufra lo mismo que sufriste tu, vi venir a Nabiki pero note su expresión cuando la jalaste hacía adentro. Pobre Akane ¿Tanto dolor ha acumulado? ¿Cómo me he podido volver un monstruo al que no le importan sus sentimientos? Entonces escuché algo que me hizo desear nunca haber venido aquí, tu lo dijiste en un tono tan irónico como si fuera la acción más graciosa ¿en qué nos hemos convertido? ¿Tu…tu…te le entregaste a Kuno? No podía creer lo que estabas diciendo ¿Cómo alguien como tú, pudo haber hecho eso? Aún tenía la mínima esperanza de que todo haya sido un estúpido juego para ti, pero ahora veo que tú vas enserio. Yo no puedo ser como tú ¿Cómo le haces? ¿Para cometer tonterías teniendo la conciencia tan tranquila? ¿Cómo puedes conciliar el sueño tan tranquilamente?

Cada vez que me imagino a Kuno en tu cama, el dolor aumenta, he derramado lágrimas por ti, he pasado cada noche lamentando que haya ocurrido todo esto, me estas destrozando, Akane…tu amor y tu indiferencia están matándome. El dolor y la agonía se han vuelto mis compañeras más cercanas, Nabiki ha estado ahí para consolarme pero ¿Qué tanto puede hacerlo? Si está en las mismas condiciones que yo, sufriendo y llorando. Nos merecemos todo esto, me encantaría correr en este instante a tu cuarto y decirte que todo esto es un malentendido que lo hago por tu bien, pero seguramente te mofarías de mí. Sigues siendo indispensable en mi vida, creo que aunque hayas tomado esta actitud, esto que siento en mi interior va creciendo día con día.

Nabiki y yo habíamos cambiado desde aquella ocasión, decidimos que no te mostraríamos más puntos débiles para que ella nos destrozara a su antojo. Así que decidimos jugarle con la misma moneda, Nabiki lo sugirió, de lo contrario yo no me hubiera atrevido a nada. El gran plan de Nabiki era mostrarnos indiferentes y tener una relación plena donde ambos nos demostráramos amor. Y así era, Nabiki comenzó a jugar con Akane, en los recesos Nabiki y yo nos la pasábamos juntos, no era tan aburrido puesto que Nabiki es de las chicas que siempre tienen algo nuevo que contar, pero esto empeoraba cuando Akane se acercaba con cualquier otro tipo o con incluso Kuno, Nabiki me besaba y yo ¿Yo qué podía hacer? ¿Alejarla? Eso arruinaría todos nuestros planes, ¿Corresponderle? Eso sería traicionar mis sentimientos. Estaba entre la espada en la pared, si Akane creía que ella era la única que sufría…estaba totalmente equivocada.

Nabiki no tenía ningún titubeo cuando se trataba de besarme y tocarme hasta podía decir que fingía muy bien, parecía que realmente le gustaba besarme aunque muchas veces me había dicho que tendría que mejorar mis besos, que aún seguía siendo un inexperto en ese tema, era la verdad, pensé que aprendería a besar con los labios de Akane, pero la vida te tiene muchas sorpresas.

Yo ya no sabía qué hacer, si le decía la verdad Akane correría peligro, si seguía con esto la perdería para siempre. Estoy tan confundido, tengo tantas ganas de desahogarme con alguien ¿Pero quién? ¿Quién querrá escuchar mi patética historia? Por eso mismo en este instante estoy en mi cuarto, recostado sobre el suelo, mirando fijamente al techo, suspiraba una y otra vez como si quisiera que el aire me trajera soluciones, respuestas eso era lo que más necesitaba. No quería más problemas, más dudas, ya no quería más dolor.

Ese rato vino el cerdo de Ryoga a visitar a Akane, me pareció muy extraño que encontrará el camino hasta aquí sin ayuda, pero qué importaba, Ryoga no era tan importante en estos momentos, pero debo decir que me quedé con la curiosidad de saber que hablaban esos dos, Ryoga no podía ocultar la emoción de su rostro a cada palabra que intercambiaba con Akane, pero ella, ella se veía aburrida, triste y pensativa. Ya no sabía que creer, seguramente Ryoga ya se había enterado gracias a Shampoo que Akane y yo terminamos.

Eso no importaba, ahora estaba preocupado, Ryoga tenía el camino despejado y sabiendo como era no dudaría en aprovecharse de Akane y ésta con la cabeza llena de resentimiento no dudaría en usarlo como una pieza más en su estúpido juego inmaduro. Donde le haga algo ese imbécil se las verá conmigo.

Estaba dispuesto a dormir un rato, a alejarme de este mundo, en estos momentos la ficción suele ser mejor que la absurda realidad, por lo menos en mis sueños aún se conserva aquella Akane que me hacía estremecer con solo una mirada, aquella niña violenta que tanto amé, por la cual no concebía mi vida sin ella. Akane Tendo era todo para mí, era mi motor de cada día.

Comencé a oír unos ruidos extraños provenientes de la habitación de Akane, sentí perfectamente como si sangre hervía, seguramente esos dos ya estaban teniendo un encuentro nada agradable para mi imaginación. Pero algo extraño sucedía, ¿Eran gritos? Hace un momento todo se escuchaba diferente. ¡así es! ¡Akane estaba gritando! Esos gritos eran de desesperación, reconocería ese sonido, Akane estaba en peligro, ¿Pero qué haría? No podía ir e impedir todo, Akane ya no era mi novia, yo ya no tenía derecho a interferir en su vida, además eso se lo había buscado sola, su actitud la había llevado hasta ahí, eran sus problemas y yo ya no iba a formar parte de ellos.

Me giré y con una parte de la almohada tapé mi otro oído descubierto, yo no haría nada. Pero cuando gritó mi nombre, sentí como las fuerzas volvían a mi cuerpo, sentí nuevamente esa necesidad de protegerla, de romperle la cara al imbécil causante de sus lágrimas, me levanté por inercia y fui corriendo hacía su habitación, intenté girar la perilla pero ésta estaba con seguro ¿Qué rayos estaba pensando? Así que entre a la habitación rompiendo la puerta, para encontrarme con una escena tan…tan repugnante. Sentí mi cuerpo caliente, la sangre comenzaba a circular rápidamente, en mi estómago empezó la sensación como si me acuchillara, mis ojos se cegaron por el dolo y la ira. Vi a Akane, estaba tan sorprendida como yo, en sus ojos se reflejaba a la antigua Akane, estaba seguro era ella, esos ojos almendrados estaban rojos y llenos de lágrimas, su expresión era de espanto, estaba horrorizada, susurró mi nombre, yo la miré tratando de tranquilizarla para después dirigir todo mi enojo hacía Ryoga.

-¿Qué haces interrumpiéndonos? No ves que Akane quiere estar conmigo- dijo el muy estúpido.
-¿Acaso estas ciego? ¿No ves que la estás lastimando?- traté de controlarme para hacerlo entrar en razón por las buenas.
-¿y tú vienes a defenderla? ¿Después de todo el daño que le has causado?- sonrió irónicamente.
-¡Eres un cerdo asqueroso! ¡ya déjala!-
-Yo seré un cerdo pero por lo menos soy fiel a mis sentimientos, amo a Akane Tendo ¿No te das cuenta que ya no te quiere? Esta a punto de ser mi mujer, así que cierra la puerta y regresa con Nabiki te ha de estar esperando-
-¡Cállate!- estaba dispuesto a soltarle un puñetazo en el rostro de Ryoga, después de todo me serviría para descargar mi furia.
-¡Detente!- me dijiste sin dudarlo, limpiándote las lágrimas.
-¿Qué te ocurre? ¡No me digas que vas a dejar que este imbécil siga con todo esto!- ya no entendía nada Akane, no sabía qué estaba pasando.
-Eso a ti no te importa, son mis problemas, yo sabré como resolverlos…sola-
-¿Estás loca? No te voy a dejar esto a ti- nuestras primeras palabras después de tantos meses y ya estábamos discutiendo.
-¿De qué hablas? Si últimamente me has dejado todo el peso así, yo ya estoy sola ¿No lo entiendes? Ya no tengo nada y por eso mismo no hay nada que perder, así que por favor vete-

Te juro Akane, trataba de entenderte entonces ¿Para qué me llamaste? ¿Por qué todo tienes que complicarlo? ¿Por qué no puedes dejar por unos instantes ese orgullo?

-De acuerdo, si eso es lo que quieres, me iré…pero Ryoga se viene conmigo- jalé a Ryoga del brazo, pero tu agarre nos detuvo.
-Ryoga se queda aquí, tú eres el único sobrante, lárgate, de seguro Nabiki te ha de estar esperando, ¡Vete!- yo estaba totalmente serio, las lágrimas caían por tus cristalizados ojos, me sentía tan impotente, me encantaría abrazarte y decirte que no me importaba lo que tu dijeras que yo te protegería-.
-No sé que hago aquí ¿Entonces para qué me llamaste? ¿Cuál era tu plan? ¿Querías que yo viera esto? ¡bien, lo lograste! No tengo nada que hacer aquí, que sigan disfrutando su noche tan romántica-. Me dispuse a salir, nuevamente mis impulsos le habían ganado a mis pensamientos ¿Por qué tenía que ser así? pero ya era tarde para admitir que me preocupadas que no quería cruzar esa puerta, no quería dejarte sola, no quería pederte.
-así es Ranma, te llamé para que lo vieras todo, Además…me sorprendió que hayas venido, ya que a ti no te importa nada que tenga que ver conmigo, me las he arreglado todo este tiempo ¿Qué te hace pensar que te necesito? Yo ya no necesito del artista marcial, pude haber detenido a Ryoga si yo hubiera querido, pero ¿sabes por qué no lo hice? Por qué el no renuncia por lo que quiere.
-Ya la oíste Ranma, ahora déjanos solos- se iba a acercar a ti, pero mis movimientos fueron más rápidos, lo sujete del cuello y lo aventé contra la pared, para después golpearlo varias veces en su cabeza y sus costillas, mi fuerza era sobrenatural, pude haberlo matado, pero solo quería dejarlo inconsciente un rato.
-Tienes toda la razón Akane, tu ya no me necesitas, pero entonces explícame algo ¿Por qué gritabas con desesperación mi nombre? ¿Por qué si no querías que yo te salvara pediste ayuda?-
quería terminar de una vez con esto, solo tu decidirías, pero conociéndote el orgullo te ganaría, el orgullo nos está ganando.
-Porque quería que nos vieras, ¿Pedirte ayuda? Yo no la necesito, sé defenderme sola, fue un tonto pretexto que creíste con tanta facilidad. Pero deberías cambiar, no recurrir a cualquier grito de auxilio, deberías preocuparte por tu novia, ahora vete de aquí, no quiero que te vea conmigo…-
-¡Akane!- te sujeté del brazo, teníamos que aclarar de una vez las cosas. Pero se me vino a la mente todas las consecuencias que esto traería-
-¡Suéltame! ¿No lo entiendes Saotome? ¡Tu presencia me enferma! ¡Te odio! ¡Te odio tanto! ¡Desearía nunca haberte conocido!- esas palabras resonaron miles de veces en mi cabeza, no sabía cómo responderte, no tenía palabras para contradecirte, mi vista estaba totalemente pérdida, pero esto era lo mejor, tenía que seguirte el juego, tenía que insultarte, yo sé que algún día me perdonarás.
-¿y crees que yo soy feliz con todo esto? ¡por mí puedes hacer lo que quieras! ¿Quieres acostarte con Ryoga como lo hiciste con Kuno? ¡Adelante! Ya no tienes ningún obstáculo, pero para tu información Akane, yo no me arrepiento de nada, no me arrepiento de haberte conocido, de haberte protegido, yo jamás podré odiarte, ¿Sabes por qué? ¡Por qué jamás se odia lo que se ama! Eres una niña terca e inmadura, egoísta solo te preocupas por ti y por lo que sientes ¿Nunca te preguntaste como se sentía Nabiki con lo que había hecho? ¿Nunca te preguntaste como me sentí yo cuando te enteraste de todo o cuando coqueteas con todos los tarados que ves?- bajaste tu cabeza, ¿Y qué me dirías? Seguramente saldrías con tus niñerías.
-Claro, debí suponerlo, solo piensas en ti, solo piensas en venganza pero no te das cuenta de todo el daño que haces a tu alrededor ¡Qué se vallan todos al carajo mientras Akane Tendo cumple sus caprichos!- no tuve de otra que gritar, tenía que sacar todo dentro de mí.
-Ranma-. Susurraste mi nombre.
-Yo ya no tengo nada de que hablar contigo, tienes razón Nabiki me está esperando-
-¿Pero no acabas de decir que me amas?- dijiste suplicante.
-Lo dije, pero no te amo a ti, tu no eres Akane, tu eres un monstruo sin escrúpulos, un maldito monstruo que se alimenta del dolor de los demás…yo no te amo a ti, yo no quiero saber nada sobre ti-

Créeme, esto me dolía más a mí que a ti, decirte todo eso no era nada sencillo de hacer, no sé como resistí tus lágrimas, tu expresión de dolor, por unos segundos me recordaste a mi Akane, pero ella iba muriendo poco a poco.

Estaba dispuesto a marcharme de tu habitación.

-Lo mejor es que no nos volvamos a ver Akane, tu sigue con tu vida y yo con la mía-
-Eso no, no vas a huir, tu me obligaste a escucharte, tú también me escucharás-
-Yo no tengo nada de qué hablar contigo-
-Pero yo sí, tu dices que yo soy egoísta, terca e inmadura, tal vez tengas razón, no pienso pedirte perdón por nada ¿Egoísta? Puede que si lo haya sido pero, ¿Tú tampoco sentiste curiosidad por saber todo el dolor que sentía? Mucho menos te diste a la tarea de darme una explicación, yo te hubiera creído todo, te hubiera perdonado y hubiera olvidado todo. Pero tú me obligaste a ser como soy. ¿Acaso creíste que iba a estar para siempre derrotada? ¿Egoísta? Acaso tu y Nabiki se dignaron a encararme, ustedes estaban tranquilamente mientras que yo tenía que soportar los acosos de mis compañeros, las burlas de mis amigas, las constantes comparaciones de todos a mi alrededor, todos me veían como Akane Tendo la chica que fue tirada como basura por su novio el cual prefirió a su hermana. ¿Tú crees que todo esto ha sido difícil para ti? Tu no sabes lo que yo sufrí, tenía miles de problemas, muchos se aprovechaban de mi vulnerable situación, no sabes lo terrible que era tener hombres a mi alrededor, gritar tu nombre con todas mis fuerzas pero tu nunca ibas, ya no me salvabas, tenía que aprender a protegerme yo sola, tenía que hacer todo por mí sola, ya no te tenía a mi lado. Me abandonaste, me dejaste cuando más te necesitaba, ¿Inmadura? Si tu hubieras pasado por todo lo que yo pasé, si entendieras un poco de todo ese dolor, de toda esta amargura, sabrías mis razones. Tenía que hacerlo todo sola, ya no tenía nada, tú ya no estarías ahí para mí. No sabes lo que es el dolor, tu no sabes lo que significa el sufrimiento…no vengas a reclamarme cuando no has vivo la mitad de lo que yo-. estabas llorando de rabia.
-Perdón, yo…yo no tenía ni idea-

Había sido un tonto, tenías toda la razón, te había abandonado, te dejé a merced de cualquier idiota, jamás me había dedicado a ver todo eso, yo estaba tan preocupado por tu seguridad que había sido el primero en desprotegerte. Si tan solo pudiera decirte todo, tal vez entenderías pero eso ya no me serviría de excusa a todo lo que has dicho.

-Por supuesto que no tenías idea ¿Y cómo iba a tenerla? Si tu mundo era perfecto a comparación mía ¿Perdón? ¿De qué sirve eso ahora? ¿Acaso eso me regresará mi sonrisa de antes, la felicidad que no tenía que fingir? ¿De qué sirve pedir perdón ahora? ¿Eso qué cambiará? Tu dices que lastime a Nabiki y a ti ¿Por qué? Si se supone que ustedes se quieren, lo demuestran a cada beso que se dan. ¿A qué vienen tus excusas? Si se supone que mi hermana te ama y tu a ella ¿Por qué estaban sufriendo ustedes? Yo en su lugar me alegraría por que por fin el obstáculo había sido eliminado, pero yo sí sé la razón. Nabiki ama a Kuno y aunque te pese tu me amas. ¿Entonces? Si nos amamos ¿Para qué lastimarnos innecesariamente? -
-Si tan solo entendieras, es algo tan complicado- ¿Eso era todo lo que diría? Lo siento, no tenía las palabras adecuadas.
-¿y cómo quieres que entienda? Si no me explicas nada, si no me dejas entrar a tu mundo ¿Cómo quieres que regrese a ser la de antes si no me lo permites?-

Estaba a punto de contestarte cuando un grito familiar provino desde la sala, tu y yo nos miramos y nos dirigimos corriendo hacía la puerta.

-Akane tu no bajes, quédate aquí, prométemelo- te tomé de la mano y tus ojos volvieron a brillas como antes.
-Yo no tengo por qué obedecerte, hago lo que se me da la gana- soltaste tu mano ¿Y qué esperabas Saotome? ¿Qué cayera rendida a tus pies después de todo eso?

Bajamos las escaleras rápidamente, para encontrar una pared del dojo totalmente destruida y alguien salía de los escombros, era Nabiki estaba de espaldas al causante de todo esto, tenía una especie de daga en la mano, no dudo unos instantes y lanzó directamente eso al cuerpo de tu hermana, Nabiki volteó confundida pero ya era muy tarde, tu bajaste corriendo rápidamente, traté de detenerte pero fuiste más rápida. Sin dudarlo ni un segundo te pusiste enfrente de ella con ambos brazos extendidos ¿Qué rayos planeabas hacer?

En ese momento tanto tu hermana como yo gritamos con horror tu nombre, para presenciar la horrible escena que seguiría después de eso.

NOTAS DE LA AUTORA:

Hola! ¿Qué opinan de este capítulo? ¿Algo dramático? Jeje, lo siento es que andaba algo depre y decidí plasmarlo aquí. Vaya, Akane si que tiene un gran corazonzote, miren que pararse enfrente de su hermana después de lo que hizo es realmente amor de hermanas XD.

Oh pero no se confíen, tengo otra sorpresa jojo. Bueno espero ansiosamente sus reviews, son muy importantes para mí.

Aquí están las respuestas a algunos reviews, gracias a todos los demás que me han dejado sus comentarios, a los que han agregado a esta historia como su favorita. Mil gracias.

Laescondida2004: si, sé que tienes muchas dudas al respecto, igual que todos las tienen, pero en el transcurso de la historia todo se irá aclarando. Así es como ya he mencionado antes, este fin podría llamarse universo alterno, desde el principio ninguno ha actuado como se supone lo harían en el anime, ¿Acaso te imaginas a Shampoo de amiga con Akane? Ni en mis peores pesadillas jiji. En este fic no necesariamente todos van a adoptar el papel que tenían en el anime, por eso mismo la actitud de Ryoga, de Ranma y hasta de Nabiki. Más adelante sabrás porque Ranma no hace nada. Con respecto a Kasumi sobre arreglar el asunto, en lo particular no me gustaría que una tercera persona viniera a arreglar mis problemas, además el orgullo reina en este fic, ni Akane y mucho menos Ranma quisieran que Kasumi les arreglara sus problemas.

Orochi: estoy muy de acuerdo con tu review, pero vamos así somos todas las chicas siempre tratamos de que el culpable sea nuestra pareja aunque solo sea por jugar. Es por eso que quise realizar este fic, en parte ha sido culpa de Ranma por su actitud, pero Akane…bueno creo que en este fic se le ve sin escrúpulos. Pero trataré de que esta vez sea algo diferente.

Marirosy: De verdad agradezco que me sigas en cada uno de mis fics, pero como ya te explique es un universo alterno, no necesariamente se van a comportar como lo hacen en el anime.

Lucy lu y lili-cruz: Espero no haberlas decepcionado con el sufrimiento de Ranma, creo que la peor parte que se lleva es no poder hacer nada.

Roxy: no te preocupes, de eso me encargo yo.