Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, el título a una propaganda, creo que de Sánalo.

Summary: Lo último que Leah entiende que los hombres tienen necesidades pero nunca espero encontrárselas de frente. Leah&Seth.

Para el reto: Palabras para el recuerdo - Porno


Con tu cara bien lavada

"ODIO tener que hacer los oficios del hogar. Limpiar. Fregar. Cocinar. Pero por sobre todo, limpiar el cochinero de Seth. Es como si le pidieras a un pulpo que nadará sólo en su propia tinta…y a eso le agregaras espaguetis como para hacérselo más fácil ¿no? Ni sé lo que digo. Porque cuando entro al cuarto de Seth, mi cerebro se bloquea, se me olvida como sentir, como pensar. Sólo puedo oler…oler las asquerosidades. Me pregunto qué demonios hace en ese cuarto como para que huela así." Piensa mientras asea la habitación de su hermano.

Realimente lo odia, no. No hacer la limpieza. Lo odia a él por dejar ese chiquero. Pero igual lo hace, realiza la limpieza porque es su obligación del día.

—¿Qué es esto? ¡SEEEEETH! —grita aunque sabe que su hermano no está en casa. Nadie va al cuarto, porque está sola. Sin embargo ella se sonroja como una fresa madura. Se siente tan avergonzada por encontrar eso. "Por Dios, una revista porno está bien, pero a su lado ¡una caja de condones! ¡una caja! ¿Qué tiene este niño en la cabeza?"

Porque entiende que los hombres tienen necesidades, pero ¿de esa magnitud?

—Leah, ¿qué haces? —suena la voz infantil de su hermano.

—Limpio tu cochinero, bueno, ojalá pudiera, porque ¡el cochinero es tu mente!

Seth siente que la sangre le sube hasta las mejillas y desea esconderse en algún lugar.

—Leah, no es lo que piensas.

—Pienso que tienes una caja de condones y una decena de películas y revistas porno.

—Oh… entonces…piensas bien —sonríe él con la vergüenza grabada en el rostro —. Mira, las revistas me las prestó Paul, y las películas Jared. Ni siquiera las he visto, lo juro.

—¿Y los condones? Porque te diré son lo que más me preocupan.

—Errr… ¿No deberías alegrarte de que sea un muchacho precavido?

—Precavido es esperar hasta que te imprimes, Seth. Eso es ser precavido, y hasta donde yo sé ni siquiera tienes novia.

—Yo… —se sonrojaba más y más.

Leah movía el pie con rapidez escrutándolo con la mirada.

—Se los guardo a Jacob. Es que su papá le revisa las cosas y él no quería que su papá supiera y eso…

—Oh… —Leah cambió la expresión por completo, porque aunque su hermano no lo sabía, era con ella con quien Jacob gastaba esos plastiquitos —. ¡Qué buen amigo eres! —E inmediatamente se volteó, guardó los artículos sexuales en una gaveta y siguió limpiando como si nada hubiese pasado.


Ups!

RobinW