Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer.

Claim:Edward/Bella

Summary: Aunque lo negara durante toda la eternidad, Edward adoraba las historias de amor, pero la que más le gustaba era la suya y ese "Felices para siempre" le sonaba a gloria.

Notas: Para el reto Palabras Para El Recuerdo, del Foro LOL. (Palabra clave: Historia)


Love story

Edward siempre había sido un tanto romántico. No que fuera rarito, pero había vivido tantos años solo que en algún punto rogaba poder vivir su propia historia de amor.

Se había criado en una época en la que el amor era bastante escaso. La gente se casaba por conveniencia y luego, si tenían suerte, podían llegar a enamorarse. Pero ahora, en la actualidad, el amor estaba sobrevalorado. Las personas se hacían declaraciones de amor constantemente y a la semana siguiente rompían. No había un verdadero compromiso, no tenían que luchar por estar juntos, como los enamorados de su época.

Además, vivir rodeado de parejas felices lo trastornaba bastante. Y no poder refugiarse ni en la lectura ni en la música también. Porque había amor en todas partes y donde quiera que mirara iba a encontrar algo relacionado con aquel sentimiento.

Pero cuando conoció a Bella, cuando realmente se dio la oportunidad de conocerla, se dio cuenta de que todo lo que alguna vez había soñado podía ser posible, de que él podía tener su propia historia de amor, tal y como Elizabeth y Darcy, como Romeo y Julieta, como Jack y Rose en Titanic.

Y, en un primer momento, todo fue hermoso entre ellos. Los besos, las caricias, las tardes en el prado, las noches en las que se acurrucaban mientras él tarareaba su nana hasta verla dormir.

Luego, cuando decidió dejarla por su propio bien, y ella le creyó, sintió que su corazón se partía en mil pedazos. Pero le sirvió, claro que le sirvió, porque ahí fue cuando Edward entendió que era verdad que el amor no trataba sólo cosas maravillosas y bellas. Él amor podía hacerte sufrir de una manera cruel y despiadada. El amor tenía el poder de destruirte y él estaba viviendo en carne propia lo que tantas veces había escuchado, leído y visto en películas.

El drama fue terrible en aquella época horrible de su existencia. Creyó que iba a morir en aquella desolación. La vida se había transformado en algo triste y austero, colmado de dolor y agonía, pero todo alcanzó su punto cúlmine cuando ella se tiró por aquel acantilado. Fue en ese instante en el que se dio cuenta de que una vida sin ella significaba la muerte.

Por eso luego de que el malentendido se solucionara supo que ya no podía negarle nada. Si ella quería ser transformada él ya no opondría una resistencia fiera, pero sólo exigía una condición. Una pequeña pauta: quería que se casaran.

Edward era antiguo y el casamiento le parecía algo realmente importante. Era una manera de sellar su amor y de dar inicio a ese "Y fueron felices para siempre…"

Porque aunque lo negara durante toda la eternidad, Edward adoraba las historias de amor, pero la que más le gustaba era la suya y ese "Felices para siempre" le sonaba a gloria.