Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, ésta historia es publica sin fines lucrativos.

Summary: Edward es un exitoso doctor, pero, en un privilegiado mundo, también es reconocido como uno de los más mejores "amor". ¿Qué pasará cuando se encuentre con Bella? Una nueva e inexperta sumisa. ¿Podrá ella ser lo que él busca? El amor lo puede todo, pero, ¿Hasta dónde debemos de fijar el limite.

Advertencia: el contenido de éste fic, no es apto para personas menores de edad. Se tratan temas tales como las relaciones BSDM. Así que si no te gusta leer éste tipo de historias, te recomiendo que no sigas.


Limites del amor.

Capitulo 1

Amigas, ¿Qué haríamos sin ellas?

—Vamos, Bella. Tienes que ir conmigo, por favor—me insistía Tanya por milésima vez.

—Tengo mucho que estudiar, además. Acabo de comprar un nuevo libro, y planeaba leerlo está noche —le respondí fastidiada por su insistencia. Hay personas que no aceptan un no como respuesta, y para mi desgracia, Tanya es una de ellas.

No es que tenga un problema con ella, al contrario, es mi compañera de piso y mi mejor amiga. La quiero como a una hermana. Es sólo que a veces, piensa que como yo no tengo novio, ni amante, ni alguien con quien "hablar", como ella vulgarmente dice, creé que es su deber conseguirme hombre. Dios, la verdad no entiendo su insistencia. Yo estoy muy cómoda con mi vida de soltera. A diferencia de ella, nunca he sido una persona extrovertida, al contrario. Disfruto de mi privacidad, puedo decir sin miedo, que no temo a la soledad.

—Oh, vamos, Bella. La verdad, no entiendo por qué no quieres ir. Hace más de tres años que no sales con nadie —se dejó caer de manera dramática enseguida de mí.

—Claro que si he salido, o ya no recuerdas a Mike Newton —me defendí.

—Sí, claro. No creo que un café de cinco minutos, se considere una cita. Sin contar que es Newton de quien hablamos —tiene razón, esa parte no se la puedo discutir, pero aún así no le veo el caso a su "observación".

—Como sea, no me pondré a discutir sobre él. Y si me disculpas, iré a preparar mi cena —me paré del sillón y prácticamente corrí a la cocina. Pero para mi suerte, ella no se había dado por vencida.

—Isabella Swan, realmente no quería hacer esto. Pero me has obligado. Vendrás conmigo a esa cena, quieras o no, — ¿Podría ser más dramática? Me pregunté silenciosamente mientras servía los espaguetis en el sartén.

—Y si no quiero, ¿Qué harás? —la reté.

—Le diré a tu hermano la razón de tu renuncia a la biblioteca —empalidecí ante su amenaza. No se atrevería… ¿Verdad?

—No la harás —murmuré.

—Oh, sabes que si lo haré. Así que ya lo sabes, quiero que estés lista antes de las ocho —anunció con una gran sonrisa de victoria, adornando su cara. Cuando vio que ni siquiera podía replicarle, decidió que era momento para irse—. Ah, y Bella —me llamó desde la puerta—, creo que ya no será necesario que prepares la cena —bromeó. Traidora. Demonios, al parecer tendré que ir, lo desee o no.

Derrotada, me quité el sucio mandil que me había puesto y retiré del fuego el sartén. ¡Genial!, me puedo olvidar de tener un viernes en paz y soledad. Pensé mientras tiraba mi cena por el fregador.


Las ocho, llegó muy rápido para mí. Quien esperaba resignada, con un ajustado, y considero, ilegalmente corto vestido negro, a Tanya en la sala. Tengo que admitir, que al menos el vestido es precioso, con un bello corte globo y encaje de piedras donde termina el busto. Obviamente no es mío, ella me lo prestó. Si fuera por mí, yo sólo me vestiría con vaqueros, camisetas y converse. Pero vivo con una maniática de las compras, así que no hay mucho que pueda hacer para evitarlo.

—Bella, te vez hermosa —me aludió cuando llegó a sala.

—Gracias, pero no creo que me vea más guapa que tú —admití. Tanya, es lo que se considera una mujer hermosa. Tiene un cuerpo contorneado perfecto, su cabello pesado y con rizos rojizos, perfectos. Sus ojos verdes, contrastan en la perfección con su blanca piel. La verdad, se puede considerar la envidia de muchas mujeres.

Ella y yo vemos la vida desde dos ángulos opuestos, creo que lo que más nos diferencia es su estilo de vida. Y no es que tenga algo en contra de eso, es sólo que no lo entiendo. ¿Por qué querría yo, entregarle mi libre albedrio a un hombre?, ¿No se supone que las mujeres luchamos incansablemente por nuestros derechos? Claro que, según ella no le están dando tu libertad, al contrario. Se forma un compromiso tan fuerte como el mismo matrimonio, estás poniendo tu vida en sus manos para que él ó ella te protejan. Un poco cursi y exagerada su definición si me preguntas.

— ¿Bella, no me escuchas? —me llamó, sacando de mis pensamientos.

—Lo siento, estaba un poco distraída —me disculpé apenada, siempre me pierdo en mis pensamientos y me olvido que estoy con otras personas.

—Te preguntaba que si ya estás lista para irnos —me repitió tomando su abrigo.

—Estoy lo más lista posible —le repliqué con recelo. No entiendo por qué me obliga a acompañarla. La verdad, no voy porque tenga miedo de que le diga a Jasper, voy porque sé que debe de ser muy importante para ella, si no nunca me hubiera amenazado.

— ¿Quieres cambiar esa cara?, te prometo que no te arrepentirás.

—No me arrepentiré, porque no es una decisión que yo tomé. La que se arrepentirá de haberme obligado a ir eres tú —le reproché.

—Sabes que si te estoy obligando, es porque realmente pienso que éste es tu mundo, Bella. Por más que lo trates de negar, no puedes. Tú eres una sumisa —en alguna otra época, me habría enojado por su referencia, pero sé que no lo hace con mala intención.

—Tanya, sabes que te amo. Pero yo no quiero llevar el mismo estilo de vida que tú. Yo nunca, nunca podría ser…eso.

—Pues, eso. Creo que es la solución a tus problemas amorosos.

—Ya te dije que yo no tengo problemas amorosos —ni siquiera tengo un amor.

—Exacto. Analicémoslo un poco, ¿quieres? ¿Hace cuánto no sales con un chico en serio?

—Ya te expliqué, no me gusta nadie del campus, ni del trabajo.

—Bien, cambio el ejemplo. Cuando salías con Jacob, ¿Por qué terminaste con él? Según recuerdo, afirmabas que lo amabas. Incluso, su rompimiento te dejó mal, cuando tú fuiste quien lo propició —sabía que había vuelto a ganar. La verdad, ni yo entiendo porque terminé con Jacob. Soy sincera cuando digo que si lo amaba, pero sentía que a nuestra relación le faltaba algo fundamental. Al poco tiempo, eso hizo que me decidiera a dejarlo.

Ese a sido el eterno problema con los hombres, por más que odie admitirlo, Tanya tiene razón el algo. No sé por qué razón, pero siempre que salgo con un hombre, siento que falta algo. Si no fuera tan…radical su estilo de vida, creo que podría llegar a considerarlo.

—Ves, hasta te quedaste en uno de tus viajes mentales. Sabes que tengo razón, por eso iremos a ésa cena hoy, estoy segura que conocerás a tu amo ideal —no pude más que rodar los ojos ante su desacertada premonición. No hay forma en que yo pueda vivir como sumisa, no por el mismo Adonis lo haría. Me aseguré mientras salíamos del piso.

Nunca me imaginé, que esa noche me tragaría mis palabras.


A/N: sé que es un capitulo extremadamente corto, pero bueno, quería darle nada más una pequeña introducción a la historia. Como siempre, ustedes deciden si la continuo o no. Para aclarar, como mencione al principio, ésta historia, si se desarrolla, será con una temática muy fuerte y polémica, las relaciones BSDM, son relaciones sadomasoquista y, el estilo de vida de los dominantes y sumisas, es algo muy complejo y polémico también. Explicaré más en el siguiente cap si lo desean.

Por favor, denme su opinión.

P.S: sé que debería seguir con mis otras historias, pero me inspiré en éste nuevo proyecto, espero no molestarlos.

Besos.

Sally—