Como Siempre

Epilogo

by Uchiha Nikky


Su rostro estaba perlado de sudor cuando volvió a pujar. Tsunade le volvió a pedir que pujara y ella obedeció, sacando fuerzas de quién sabe dónde para continuar.

El dolor era insoportable.

Lo único que quería era que todo eso terminara luego y poder tener a su bebé en los brazos y saber si era niño o niña. Habían decidido dejarlo como sorpresa.

—una vez más, Sakura—dijo Tsunade enérgicamente y su cuerpo automáticamente obedeció.

Y luego un llanto llenó toda la sala.

Sakura sonrió aliviada cuando sintió el potente llanto de su primogénito.

—Fue un niño—escuchó como Tsunade le decía emocionada mientras le pasaba el bebé a una enfermera para que lo limpiara y lo vistiera. La mujer inmediatamente salió por una de las dos puertas que había en aquella sala.

Sakura se sintió decepcionada por no poder ver a su hijo, pero sabía que pronto lo haría. Ahora en realidad quería ver a otra personita que por alguna razón no estaba presente. Tsunade al parecer leyéndole el pensamiento salió de la habitación en busca de alguien.

Sasuke, por su parte, ya había creado un zanja en el piso. Se paseaba de un lado a otro de la sala, rápidamente, como si fuera un león enjaulado. Sentía la mirada divertida de Naruto sobre él, pero eso no le importó. Ya lo quería ver cuando fuera el nacimiento de su hijo –si es que alguna vez se animaba-, estaba seguro que el rubio estaría armando más alboroto que él.

Pero ahora, lo que realmente le importaba era el por qué tardaban tanto.

Hacía ya unos 70 segundos aproximadamente que había escuchado el llanto de un bebe y no entendía por qué aun no lo dejaban pasar ¿acaso no entendían que quería ver a su hijo o hija?

La puerta de la habitación se abrió y él inmediatamente se volteó para ver a la persona que había salido.

Tsunade lo evaluó con la mirada y él le dirigió una mirada fulminante; ella había sido la que no lo había dejado pasar para presenciar el parto.

—Uchiha, ya puedes entrar a ver a tu esposa y a tu hijo—dijo al fin la Hokage.

O sea…que había sido un niño…un orgullo lo llenó por dentro.

Naruto, al oír aquellas palabras, inmediatamente se puso de pie y se ubicó al lado de Sasuke.

—nee, nee ¿o sea que ya podemos entrar a ver a Sakura-chan?

Al escucharlo, a Sasuke inevitablemente le apareció un pequeño tic en la ceja.

— ¿podemos? Hmp, dobe, eso me huele a manada. Yo voy a entrar a ver a Sakura.

Por supuesto que él tenía que ser el primero en ver a su hijo y a su esposa. Sonrió internamente ante ese hecho, aún le provocaba orgullo que Sakura finalmente fuera su mujer, en todos los sentidos.

.

Cuando se anunció el compromiso entre ambos, la gran mayoría de la aldea se sorprendió y es que no se podían explicar cómo se habían comprometido de la noche a la mañana. Nadie en la aldea los había visto ni siquiera tomados de la mano, nunca los habían visto juntos, a excepción de cuando estaba todo el equipo.

¿De qué se habían perdido?

Eso era lo que se preguntaban y no es que las mujeres de la aldea fueran unas chismosas que no tenían nada mejor que hacer.

¡Ja!

¿A quién engañaban?

Realmente había sido inevitable que las viejas chismosas comenzaran a cotillear sobre las muchas razones por las que ahora se iban a casar tan repentinamente. Y cuando se supo que Sakura estaba embarazada, pensaron que por eso Sasuke se casaría con ella.

Y aparte, no entendían cómo podía ser que alguien como Sasuke se casara con una chica común como Sakura, que no destacaba como una de las mejores kunoichi de Konoha, y que sólo era conocida por ser una gran ninja medico y tener una fuerza igual de monstruosa que la de su maestra. Aparte Sakura era realmente agraciada, pero había muchas mujeres con más atributos que los de ella.

Todos esos comentarios mal intencionados, provocaban que la chica se sintiera mal, ya que otros de los comentarios que se andaban ventilando, la dejaban a ella como una aprovechada y una oportunista, pues se decía que se había embarazado a propósito y que Sasuke sólo se casaría con ella porque sería la que traería al mundo al heredero Uchiha.

El último comentario, era el que sembraba la duda en la joven, ya que realmente estaba muy sensible y porque escuchar por todos lados esos rumores, hacían que parecieran verdaderos.

nee, Sasuke-kun…—había dicho la pelirrosa un día cualquiera en que estaban tendidos en el sofá del departamento que compartían, luego de que la joven hubiese ido a comprar víveres — ¿realmente te quieres casar conmigo porque me quieres…o es tan sólo porque estoy embarazada?

Sasuke dejó de acariciarla en ese momento y la miró con el ceño fruncido; con la pregunta claramente reflejada en su rostro. Sakura al ver su expresión se apresuró a explicar.

es que ya no se qué pensar. La mayoría de las aldeanas dicen que te casas conmigo porque estoy esperando al heredero Uchiha, otras dicen que necesitas a alguien para restaurar al clan y que yo era la más fácil y otras dicen simplemente que…

Eres un aprovechada—completó Sasuke con hastío. Por supuesto que él también había oído los rumores —pensé que eso había quedado claro hace bastante tiempo —agregó mientras se sobaba el puente de la nariz ¿no le había dicho el día en que le propuso matrimonio que se casaba con ella porque realmente la quería?

entonces respóndeme la pregunta que te hice, por favor…—pidió la chica con mirada suplicante.

¿Es realmente necesario?—cuestionó con duda, él no era muy amigo de las cursilerías y todo eso. De hecho, hasta el momento nunca le había vuelto a decir te amo a la pelirrosa y eso que llevaban más de un mes juntos.

Sakura al ver que Sasuke no le respondería, sacó la conclusión de que era verdad todo lo que decían en la aldea, el Uchiha no la quería y sólo estaba con ella por obligación.

¡los aldeanos tienen razón! ¡Tú no me quieres! Y yo como tonta pensé que tú sentías algo por mí. Un iceberg con patas sin corazón no puede querer a nadie. ¡Te odio Uchiha! ¡Y te aseguro que no volverás a verme, porque hoy mismo me iré de la aldea! ¡Arg! ¡Te odio, te odio, te odio!—gritó furiosa mientras golpeaba el pecho de Sasuke.

Sasuke, por su parte, volteó los ojos y tomó las muñecas de la joven suavemente, pero con el seño fruncido. Notó como Sakura se había quedado callada y que ahora lo miraba con dolor…

Suspiró nuevamente y deseó que Kami-sama le diera una dosis extra de paciencia.

Luego, de forma resignada, dijo:

Sakura, por supuesto que me caso contigo porque… te…—en ese momento desvió la mirada con un suave sonrojo en las mejillas —bueno, tú sabes…yo…—y ahí sintió como por primera vez en toda su vida, se sentía abochornado.

Sakura, al ver que se esforzaba por decirlo a pesar de su orgullo, sonrió enternecida y satisfecha; se conformaba con verlo sonrojarse por primera vez.

¡oh, Sasuke-kun eres tan tierno!—dijo mientras lo abrazaba sonriente.

Sasuke al sentir el abrazo de la chica y de cómo su estado de ánimo cambiaba nuevamente de manera brusca, volteó los ojos, pero luego sonrió bastante conforme con tener a la chica fuertemente abrazada a él.

Al día siguiente, cuando su novia fue a hacer la compra del día, él se ofreció para acompañarla, para sorpresa de la joven, alegando que alguien en su condición no debería andar sola por la aldea.

Así que mientras caminaban, los cuchicheos no se hicieron esperar y él que ya tenía decidido cortar por lo sano, acercó a Sakura por la cintura y la besó posesivamente, sorprendiéndola a ella y a todos las viejas cotillas que los estaban mirando.

Desde ahí los cotilleos terminaron milagrosamente para tranquilidad y alivio de la joven pareja.

.

Luego de ese pequeño recuerdo, Sasuke se adentró en la habitación donde se encontraba su esposa; de pronto, sin saber por qué, se sintió nervioso.

Cuando llegó al lado de la camilla, Sakura le dedicó una sonrisa cansada y él luego de corresponder a ese acto, dirigió su mirada hacia los brazos de su esposa donde se suponía que debería estar el bebé, pero ahí no había nada.

—Se lo llevaron para poder limpiarlo y vestirlo, lo traerán en unos momentos—le explicó la joven cuando Sasuke había puesto una cara de preocupación.

Asintió más tranquilo y se sentó en una silla.

— ¿Cómo te encuentras?—cuestionó mientras acomodaba un mechón rosado detrás de su oreja.

—Bien, un poco cansada solamente—respondió con una sonrisa radiante a pesar del cansancio.

La puerta del personal se abrió, dejando entrar a una enfermera con un bulto cuidadosamente arropado entre los brazos. La enfermera sonrió cuando le entrego al recién nacido.

—Tiene unos ojos enormes— comentó la enfermera.

Y efectivamente, unos grandes ojos verdes iluminaban el delicado rostro del bebé.

Sakura tomó a su hijo con cuidado. Era tan pequeño, tan delicado que parecía que cualquier cosa podría dañarlo.

La enfermera sonrió, todas las madres primerizas solían comportarse de la misma manera. Sobre todo si eran tan jóvenes como la pelirrosa.

—debes alimentarlo—dijo la enfermera y Sakura inmediatamente sacó uno de sus senos para alimentar al bebe —debes darle a entender que de ahí podrá sacar su…—antes que terminara de hablar, el bebé comenzó a mamar enérgicamente para obtener la leche —…su alimento…valla, al parecer ya lo entendió…después de todo está en el instinto de todo recién nacido.

La enfermera luego de decirle que la llamase si necesitaba algo, se retiró, dándole a la joven pareja un poco de intimidad.

—Es igual a ti—dijo Sakura mirando a Sasuke con emoción.

—Lo bueno es que sacó tus ojos—dijo Sasuke viendo como el bebé mantenía sus ojos abiertos, aunque luego comenzó poco a poco a cerrarlos.

—Tus ojos son más lindos—dijo la pelirrosa mirando también los ojos de su hijo.

Sasuke hizo una mueca, dando a entender así que no estaba de acuerdo con su esposa en ese aspecto. Sakura soltó una pequeña risilla al ver a Sasuke. Luego de unos minutos en que ambos contemplaban maravillados al bebé, Sakura preguntó:

— ¿Cómo lo llamaremos?—en realidad ella en lo personal no había elegido ningún nombre, y aunque ya tenía algunas opciones, decidió que era lo mejor que esta vez el joven eligiera el nombre de su primogénito.

—Itachi—contestó sin siquiera dudar. Por el contrario, Sasuke desde hace meses tenía decidido de que si su hijo era varón, lo llamaría igual como a su difunto hermano.

Sakura sonrió con dulzura mientras tomaba la mano de su esposo y la apretaba cariñosamente.

—es un nombre perfecto.

Sasuke sonrío y acercó su rostro para besarla. El beso fue tierno, pero al mismo tiempo profundo y apasionado. Cuando se separaron, Sasuke apoyó su frente sobre la de ella, mirándola fijamente a los ojos, atrapándola con su penetrante mirada y sin estar dispuesto a soltarla.

—Te amo— dijo en un susurro, pero claramente.

Sakura sonrió, complacida por ese te amo. Desde ese primer te amo habían sido contadas las veces en que el joven le había dicho esas palabras. Ella en realidad no necesitaba que él le dijera eso, para saber cuáles eran sus sentimientos. Como él había dicho hace algún tiempo, el Uchiha no era bueno diciendo las cosas, pero sí demostrándolas, y valla que era bueno para demostrar.

—y yo a ti—contestó mientras acariciaba su mejilla.

Estuvieron por bastante tiempo así, perdidos en la mirada del otro, sin poner atención en nada más a su alrededor. Finalmente fue Sasuke el que terminó con el mágico momento, dirigiendo su mirada azabache a su hijo que dormía plácidamente mientras a un mamaba dormido.

Sasuke con una sonrisa, una auténtica sonrisa, bajó su rostro para besar con delicadeza la frente de su primogénito, como si tan sólo por su tacto pudiera romperse. El bebé luego de unos momentos soltó el pezón, profundamente dormido.

— ¿Quieres cargarlo?—cuestionó la joven luego de unos minutos de silencio.

Sasuke la miró dudoso y aunque no lo demostrara, aterrorizado. ¿Y si lo lastimaba? ¿Y si se le caía? Aquel ser parecía ser demasiado delicado y frágil, y él nunca antes había estado frente a un bebé.

La pelirrosa rio suavemente, adivinando cual era el temor de su esposo.

—No te preocupes, no le pasará nada—le dijo sonriendo, para infundirle valor.

Cuando Sakura le tendió al bebé, el lo tomó con cuidado, poniendo especial atención en la cabeza, como su esposa le había dicho.

El bebe, al encontrarse en brazos que no eran los de su madre, se despertó y rompió a llorar fuertemente, sobresaltando a ambos. Entonces Sasuke, sin saber mucho lo que hacía, comenzó a tatarear una vieja nana que no sabía que conocía. Poco a poco el bebe comenzó a tranquilizarse para volver a dormirse.

— ¿Qué estabas tarareando?—cuestionó Sakura curiosa y extrañada.

—no tengo idea. Supongo que alguna canción de cuna que me cantó mi madre cuando pequeño—contestó encogiéndose de hombros.

Sasuke comenzó a ver a su hijo dormir, se veía tan tranquilo, tan inocente…era tan pequeño, tan frágil y delicado que parecía que cualquier cosa podría hacerle daño, hasta el aire. Y él juraba por todo lo que amaba que no permitiría que nada le sucediera.

Sakura sonrió al ver a su esposo mirar tan atentamente al bebé y se quedó en silencio para que el pelinegro siguiese contemplándolo maravillado.

Lamentablemente la atmósfera de tranquilidad se vio interrumpida por la hokage, que entró a la habitación seguida por ¿adivinen quien? Sí, Naruto.

—lo siento, no pude contenerlo por más tiempo.

— ¡Como está mi querido sobrino!—exclamó fuertemente con entusiasmo, provocando que Itachi se despertara y comenzara a llorar fuertemente. — ¡oh, pero si sacó el mismo carácter que Sakura-chan!

Sasuke al ver como su hijo lloraba fuertemente, le dirigió a Naruto la peor mirada demoniaca de toda la historia y comenzó a cuestionarse por qué demonios Naruto era su mejor amigo y por qué no simplemente le lanzaba un chidori a máxima potencia en el trasero, para que se dejara de molestar…

—tsk, usuratonkashi— pero sólo se limitó a decir esa palabra que definía tan bien a su rubio amigo.

Sakura sonrió divertida al notar la cara de infinita paciencia que había puesto su esposo mientras Naruto revoloteaba al lado del bebé haciendo todo tipo de caras.

O

O

O

Un mes había pasado desde que Itachi había llegado al mundo y Sasuke y Sakura aún estaban acostumbrándose a la nueva vida que tenían. ¡Adiós a la vida despreocupada en que el único deber que tenías era entrenar y salir a misiones y hola a la vida de padres!

Bienvenidas las levantadas a mitad de la noche porque el bebé despertó llorando, el cambio de pañales y las idas al hospital a mitad de la noche por algún problema (porque hay veces en que cuando se es padre primerizo, se va al hospital hasta por si acaso) oh…sí…y bienvenidas las noches en vela porque pasan horas y el lindo bebé todavía no se duerme.

Cuando el llanto comenzó a escucharse, no tuvieron ni que despertarse.

Sakura inmediatamente se levantó, ya que su lado de la cama estaba más cerca de la cuna. La joven madre tomó al bebé de la cuna y adivinando que por la hora debería tener hambre, comenzó a amamantarlo.

Sasuke miraba todo atentamente, notando como la chica estaba sentada a la orilla de la cama con aspecto cansado, ya habían tenido que levantarse antes porque el bebé había ensuciado el pañal.

—Ven a acostarte—dijo en un susurro para no molestar al bebé.

—Cuando termine—dijo con una sonrisa cansada —cuando se duerma dejo a Itachi en la cuna y voy a la cama.

—puede dormir con nosotros—propuso el joven.

—Lo podemos aplastar—dijo ella asustada.

—no seas absurda, no sucederá nada. Además sabes que en unas horas más nuevamente despertara con hambre o por alguna otra cosa y así no tienes que levantarte.

La pelirrosa lo meditó por algunos segundos y luego asintió, Sasuke tenía razón y haber si así podía dormir una horas más. Se acostó dejando al bebé encima de ella que seguía mamando aun cuando estaba dormido. Itachi luego de unos momentos soltó el seno, profundamente dormido.

ooo

Sakura se hallaba observando a un Itachi de tres meses dormir en su cuna. Su pequeño rostro mostraba tranquilidad, al parecer su sueño era tranquilo.

Por el contrario, Sakura era un manojo de nervios. Hace una semana que Sasuke había salido de misión y se suponía que debería haber vuelto hace dos días. Y su preocupación era doble, ya que Sasuke y Naruto habían sido enviados solos a esa misión. A veces deseaba poder estar ahí con ellos, pero le daba algo de duda dejar a Itachi en una guardería y aparte, su post natal aún no había concluido, así que aunque quisiera, Tsunade no la enviaría a una misión.

También estaba inquieta porque era la primera misión larga que Sasuke tenía desde antes que Itachi naciera. Desde que Tsunade se enteró que Sakura estaba embarazada, comenzó a enviar a Sasuke a misiones que duraban sólo por el día y que no le permitían ausentarse mucho por la aldea. Luego, en el último mes de embarazo, le dio a Sasuke vacaciones y lo mismo había pasado durante el primer mes de vida de Itachi. Después, de a poco había comenzado a enviar nuevamente a Sasuke a misiones relativamente cortas y ésta era la primera misión tan larga del joven.

Maldita hokage…

No la malinterpreten, ella admiraba a su maestra y la quería como una madre, pero al igual como a las madres, hay veces en que irremediablemente te dan ganas de decirles unas cuantas cositas.

Apoyó su frente en la baranda de la cuna y sin darse cuenta se quedó dormida. Despertó cuando sintió unos labios que ella conocía perfectamente besar su cuello con ternura.

Se volteó y notó como ya estaba oscuro y la habitación sólo era alumbrada por la tenue luz de la luna.

—Te demoraste…—dijo ella reprochándole mientras inevitablemente las lágrimas se comenzaban a agolpar en sus ojos. Habían sido dos días de mucha angustia y ahora por fin podía estar tranquila.

—tuvimos ciertos…inconvenientes…—susurró con una media sonrisa —llegué hace algunas horas, pero tuve ir a entregar el informe porque el dobe apenas llegamos desapareció —contó con cierto fastidio.

—No sabes lo preocupada que estaba porque no llegabas—dijo mientras se abrazaba fuertemente a él, sin estar dispuesta a soltarlo.

Sasuke sofocó una risa y la alejó un poco para mirarla a los ojos.

—Yo también te eché de menos—dijo mientras acercaba su rostro en la clara intención de besarla —muchísimo— luego, juntó sus labios con los de ella en un esperado contacto.

Sakura abrió la boca gustosa cuando Sasuke comenzó a pedir permiso con su lengua y rodeó su cuello, acariciando de vez en cuando sus azabaches cabellos. Sasuke comenzó a recostarla en la cama, comenzando a besar su cuello, provocando que la joven soltara pequeño suspiros.

Iba a comenzar a sacarle la ropa, cuando sintieron unos bastantes inoportunos golpes en la puerta, Sasuke gruñó, sin estar dispuesto en abrir la puerta.

— ¡teme! ¡Sakura-chan! ¡Abran es urgente!

Sasuke maldijo mientras levantaba la cabeza… ¿Cómo no lo supo antes? Naruto era la persona más inoportuna de toda la historia.

— ¡Abran!—escucharon que había gritado el rubio desesperado, gritos que despertaron a Itachi, que comenzó a llorar fuertemente.

Que ganas tenía en ese momento de golpear al rubio, demostrándole todo el aprecio y cariño que sentía por él. Sakura miró preocupada su expresión asesina.

Suspiró resignado… maldito usuratonkashi…

— ¡Ya voy!—gritó para que el rubio dejara de molestar…que importaba hablar despacio…total… el bebé ya se había despertado.

ooo

Sasuke y Sakura miraban a Naruto con los ojos como platos, luego de que el rubio les contara que era tan urgente.

—Es una broma… ¿verdad?—cuestionó Sakura.

—créeme Sakura-chan, ni yo bromearía con algo tan delicado. Pero es la verdad… Hinata está embarazada…—dijo mientras se tomaba la cabeza.

Cuando se había enterado se había sentido feliz…pero también afligido…si bien sus amigos ya tenían un hijo a los 18 años…no era lo mismo…no cuando Hinata pertenecía a un clan extremadamente conservador.

—Estúpido usuratonkashi— maldijo Sasuke mientras miraba el techo.

Sakura todavía miraba a Naruto como si fuera una especie de alienígena; luego, cuando salió del transe, miró a Naruto molesta, con un Itachi medio dormido en los brazos.

— ¡cómo puedes ser tan irresponsable!

Naruto miró a su amiga elevando una ceja mientras Sasuke miraba a Sakura divertido.

—Sakura… no creo que nosotros seamos los indicados para reprocharle. Nosotros también tenemos un hijo—dijo elevando una ceja.

—pero…pero… es distinto… Hinata es la heredera del clan Hyuga…y todos sabemos lo apegados que son ellos a las costumbres. Mierda Naruto… Neji cuando se entere te matará…su padre te matará…

—Lo sé…—dijo el chico con una sonrisa —por eso venía a despedirme…

— ¿Huirás?—cuestionó Sakura sin podérselo creer.

Naruto la miró divertido, en ningún momento se le había pasado eso por la mente.

—creo que se refiere a que se viene a despedir porque sabe que no saldrá vivo de la casa de los Hyuga…—explicó Sasuke antes de que Sakura le entregara a Itachi y matara a Naruto antes de tiempo —¿cuando se lo dirán?—cuestionó mirando a su amigo.

—de aquí me voy a buscar a Hinata a casa de Tenten y nos vamos a decirle a su padre. Hinata le dijo a Neji… —dijo recibiendo una mirada de Sakura que claramente decía "¿Cuál es el milagro de por qué sigues vivo?" —y decidió interceder en caso de bueno…ya saben… y yo venía a ver si me podían dar un poco de apoyo moral digo yo…de veras que se les agradecería… —dijo suplicante…

Sasuke miró a la joven y suspiró cansinamente… no sabía por qué Naruto preguntaba si era obvio que ahí estarían…

—no te preocupes, Sakura estará ahí para sanarte luego de que Hiashi te aplique los 128 puntos divinos— dijo Sasuke despreocupado mientras Naruto tragaba duro.

Sakura miró a Sasuke reprobatoriamente y luego miró a Naruto que se mantenía observando el piso con aspecto nervioso.

—claro que estaremos ahí Naruto, para cualquier cosa que necesites — ahora el momento de devolver todos los favores que alguna vez les había hecho el Uzumaki.

Sabía que era algo poco, considerando que su amigo había traído de vuelta a Sasuke y le había hecho miles de favores. Sasuke sonrió casi imperceptiblemente al escuchar a la pelirrosa, como siempre…se apoyarían como un equipo, el equipo 7…el mejor equipo al que se puede pertenecer.

—Tienes nuestro apoyo, Dobe— dijo recibiendo una mirada de infinito agradecimiento por parte de su hermano/cuñado.

Naruto no había dicho nada, sólo en sus labios se pudo apreciar una sola palabra…

—arigato…

The end… again.


Notas de autora:

Hola, quisiera agradecer a todas aquellas personas que me dejaron reviews en el primer capi, a las 21 personas que me agregaron a sus favoritos y a las 4 personas que me agregaron a sus alertas, ellos son la razón por la cual subí este epílogo.

Espero que les haya gustado el capi y ahora la pregunta del siglo…

¿se merece un review?