N/A: FELIZ (adelantado) NAVIDAD! SE ME CUIDAN, COMEN PAVO, NO TOMES Y MANEJES, QUE SANCHO CLOS LES LLEVE MUCHOS REGALOS, EVITEN LOS PONCHES ADULTERADOS (por Francia) Y DISFRUTEN SU NAVIDAD/AÑO NUEVO SI NO PUBLICO ANTES DEL 31. Gracias a Dark. Patita que me ayudo con lo de la pastorela~ (La pastorela la saque de una pagina X que Google-sama me sugirio) OMG! WTF! Capitulo mas largo evur! Para que no digan que no los quiero!

APH Latino

Posada, pastorela y BFT.

Era una tarde-noche tranquila para Ludwig, quien había pasado el día muy tranquilamente, ya que era sábado y Feli había decidido que se tomara un día libre. Ludwig y Feli estaban sentados en la sala viendo la tele cuando alguien tocó la puerta. Con un suspiro, Lud fue a atender la puerta.

-En el nombre del cielo, yo os pido posada, pues no puede andar, mi esposa amada.-Todos sus "sobrinos" de Latinoamérica estaban afuera de su casa, con Itzel y Efraín vestidos de María y José, y el resto con partituras.

Ludwig los miro confundidos, pero Feli, acostumbrado a la tradición, apareció detrás de Ludwig y empezó a cantar.

-Aquí no es mesón, sigan adelante, yo no puedo abrir, no sea algún tunante.

-No seas inhumano, tennos caridad, que el Rey de los cielos, te lo premiará.

-Ya se pueden ir, y no molestar, porque si me enfado, os voy a apalear- Ludwig estaba más que confundido y preocupado, mas no dijo nada al ver la sonrisa de algunos latinos.

-Venimos rendidos, desde Nazaret, yo soy carpintero, de nombre José

-No me importa el nombre, déjenme dormir, porque ya les digo, que no hemos de abrir

-Posada te pide, amado casero, por sólo una noche, la reina del cielo

-Pues si es una reina, quien lo solicita, ¿Cómo es que de noche, anda tan solita?

-Mi esposa es María, es reina del cielo, y madre va a ser, del divino verbo.

-¿Eres tú José? ¿Tu esposa es María? Entren peregrinos, No los conocía.

-Dios pague, señores, vuestra caridad, y que os colme el cielo, de felicidad

-Dichosa la casa, que alberga este día, a la virgen pura, la hermosa María

Sin decir nada al pobre alemán que sufría shock cultural, Feliciano abrió la puerta y todos los americanos (de continente) entraron a la sala de la casa.

-Entren santos peregrinos, peregrinos, reciban este rincón, y aunque es pobre la morada, la morada, os la doy de corazón.-cantaron todos los presentes, con la excepción del dueño de la actual morada.

-Creo que esto es allanamiento de morada-murmuro Ludwig.

-Esta es la última casa-dijo Itzel mirando un mapa con varias cruces.- Ahora si ¡La piñata!

-¡PIÑATA!-grito Pedro antes de seguir a su gemela afuera de la casa, seguidos por el resto de sus hermanos. Ludwig y Feliciano se quedaron viendo la puerta que estaba cerrada, antes de que el rubio mirara al castaño con una mirada acusatoria.

-Están en temporada de Posadas, una tradición navideña entre algunos latinoamericanos.-Le explicó Feliciano. En eso notó un pedazo de papel. –Ve~ mira, un papel.

Están invitados a la pastorela anual de la Familia Hispano-Latina.

Lugar: Hacienda "Los Mexicanos" Edo. Mex, México.

Cuando: Mañana

Hora: Desde las 9:00 pm hasta cuando se vayan

Te esperamos

Atte.: La Familia Hispano-Latina y anexas.

-Ve, deberíamos ir.

Mientras tanto en la casa de Efraín.

-¡Mi turno!-Grito el guatemalteco agarrando el palo para pegarle a la piñata que Itzel había hecho.

-Dale, dale, dale,

No pierdas el tino,
porque si lo pierdes,
pierdes el camino.

Ya le diste una,
ya le diste dos,
ya le diste tres

Y tu tiempo se acabó.-Cantaron todos mientras que Efraín logró tumbar uno de los siete picos de la piñata, que representan los 7 pecados capitales.

-¡Uy! La piñata tiene caca, tiene caca. Cacahuates de a montón.

-¡Itzel!-Gritó Ana María antes de vendarle los ojos la mexicana sureña. -Dale, dale, dale,

No pierdas el tino,
porque si lo pierdes,
pierdes el camino.

Ya le diste una,
ya le diste dos,
ya le diste tres

Y tu tiempo se acabó.

-Ándale Juana, no te dilates, con la canasta de los cacahuates-Cantó Pedro mientras que Itzel intentaba darle por última vez a la piñata. Martín le lanzó cacahuates al mexicano.

-¡Última!-gritó Manu ya que todos le habían dado a la piñata, que todavía no se rompía.- ¿Quién no le ha dado?

-¡Yo!-Gritó Fernanda alzando la mano.

-Te toca canción larga-dijo Pedro mientras le vendaba los ojos a la costarriqueña, antes de besarle la mejilla.

-Dale, dale, dale, no pierdas el tino,
porque si lo pierdes, pierdes el camino.
Esta piñata es de muchas mañas, sólo contiene naranjas y cañas."
La piñata tiene caca,
Tiene caca:
Cacahuates de a montón.
Esta piñata es de muchas mañas,
Sólo contiene naranjas y cañas.
No quiero oro, ni quiero plata,
Yo lo que quiero es romper la piñata.
Ándale Juana, no te dilates
Con la canasta de los cacahuates.
Anda María, sal del rincón
Con la canasta de la colación.
En esta posada nos hemos chasqueado
Porque Teresita nada nos ha dado.
Echen confites y canelones,
a los muchachos que son muy tragones.
Todos los muchachos rezaron con devoción,
De chochos y confites les dan ya su ración.
Castaña asada, piña cubierta;
Echen a palos a los de la puerta.
Ándale Juan, sal de la hornilla
Con la botella de la manzanilla.
De los cerritos y los cerrotes,
Saltan y brincan los tejocotes.
Ándale niña, sal otra vez
Con la botella del vino jerez.
Esta posada le tocó a Carmela:
si no da nada le saco una muela.

-¡Dulces!-gritó María antes de lanzarse por los dulces que caían de un hoyo de la piñata. Miguel descolgó la piñata antes de hacer el hoyo más grande y se puso a tirar los dulces.

*LATINOS*

-¡Bienvenidos sean todos a la pastorela!-Dijo Carlos desde un pódium instalado en medio del jardín interior de la hacienda, donde había también una tarima. Enfrente de la tarima, estaba la mayoría del mundo, con la excepción de los participantes de la misma pastorela.-Les pido, con mucha atención, que lean el guion que se les dio en su idioma a la entrada, Hay lista de personajes y toda la cosa. Yo seré su narrador.

NARRADOR: Carlos Benítez (Paraguay)

MARÍA: Itzel Sánchez (México del Sur)

JOSÉ: Pedro Sánchez (México del Norte)

ARCÁNGEL: Arthur Kirkland (Inglaterra)

ISABEL: Fernanda Vasquez de Coronado (Costa Rica)

NESTOR (PASTOR 3): Miguel Cáceres (Perú)

GIL (PASTOR 2): Martín Hernández (Argentina)

ANTONIO (PASTOR 1): José Manuel González Rodríguez (Chile)

SARA (PASTORA 1): Catalina Gómez (Colombia)

LUISA (PASTORA 2): Ana María Bolívar (Venezuela)

BERNARDA (PASTORA 3): María Muñoz Rivera (Puerto Rico)

SATANÁS: Iván Braginski (Rusia)

MELCHOR: Gilbert Beischmidt (Prusia)

GASPAR: Francis Bonnefoy (Francia)

BALTAZAR: Antonio Fernández Carriedo (España)

PASTOR: Salvador Alvarado (El Salvador)

PASTORA: Herminia Farías (Portugal)

ANGEL: José Luis de la Torre (Panamá)

PASTORES: Belice, Brasil, Bolivia, Uruguay, Republica Dominicana, Ecuador, Honduras, Haití, Guyana Francesa, Cuba, Guatemala, Nicaragua

NIÑOS: Sealand, Liechtenstein, Letonia, Hong Kong, Islandia, Seborga, San Marino, Taiwán, Wy.

La cortina detrás de Carlos se abrió. Itzel estaba sentada en una cama improvisada y Efraín estaba colgando por un cable de uno de los varios balcones de la hacienda.

PRIMER CUADRO. (Una recamará humilde con un balconcito abierto)

Narrador: En tiempos de Herodes, envió Dios al ángel Gabriel a Nazaret, a visitar a una virgen desposada con un varón de la Casa de David, llamado José. El nombre de la Virgen era María, y el Arcángel la saludo diciendo:

Arcángel: Dios te salve María. Llena eres de gracia. (María observa asombrada). El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres. Oh, María, no temas, porque has hallado gracia a los ojos de Dios. Sábete que has de concebir en tu seno, y darás a luz a un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Este será grande, y será llamado hijo del Altísimo, al cual el Señor Dios dará el trono de David, y reinará en la casa de Jacob eternamente y su reino no tendrá fin. (Inglaterra vestía de su atuendo de Britania Ángel, mientras que Itzel hacia lo imposible para no fulminar con la mirada al inglés entogado)

María: ¿Y cómo ha de ser eso? Pues yo no conozco varón alguno (acercándose)

Arcángel: El Espíritu Santo descenderá sobre ti y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra, por eso el fruto santo que de ti nacerá será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu prima Isabel, que en su vejez ha concebido también un hijo, porque para Dios no hay nada imposible. (Arthur agitó su varita [falsa para evitar magia accidental, Itzel había peleado a capa y espada para que no tuviera la varita, pero fue en vano])

María: (arrodillándose) He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra.

El telón se cerró y todos aplaudieron por un minuto

SEGUNDO CUADRO (La entrada de una casa, Fernanda con una barriga falsa e Itzel charlaban en las escaleras de la casa)

Narrador: Por aquellos días, partió María a una ciudad de Judá y entrando en la casa de Zacarías, saludó a su prima Isabel.

María: (Aparece Santa Isabel sentada, se levanta al oír entrar a la virgen María) Dios te salve, Isabel.

Isabel: Bendita tú entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. Y ¿de dónde a mí tanto bien, que venga la Madre de mi Señor a visitarme? Bienaventurada tú que creíste que se cumplirían las cosas que te han dicho de parte del Señor.

María: Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se alegra en Dios, mi Salvador, porque se ha dignado mirar a su humilde esclava.

Narrador: Por aquellos días en que iba a nacer Jesús, el gobierno dio una orden de registrarse, es decir, empadronarse en el lugar de origen de su tribu. María y José, en cumplimiento de las órdenes, salieron de viaje hacia Belén, ciudad de Davidde donde era la familia de José. Narra el Evangelio que en los contornos de Belén estaban velando unos pastores haciendo centinela de noche junto a su rebaño.

Nuevamente se cerró el telón, pero esta vez nadie aplaudió, todos leían el folleto que tenían.

TERCER CUADRO (se ven unos "campos" los cuales eran los jardines, con todos los pastores y pastoras)

Narrador: En esa noche maravillosa en la que vamos a situarnos, viajando con el pensamiento hasta Judea.

Pastor 1: ¡Qué claras se ven las estrellas esta noche!

Pastor 2: Tienes razón, siento que esta noche no es como todas, tiempo después de meterse el sol, el campo aún estaba iluminado como si fuese de día.

Pastores: ¡Es cierto, es cierto!

Néstor: ¡Qué cierto, ni que nada! Ustedes están siempre viendo visiones. Yo lo único raro que he visto es que a mi bota se le acabó el vino desde antes del mediodía, y no sé quién habrá sido. (Apuntando a los otros dos pastores)

Pastor 1: Ya empiezas con tus reclamaciones infundadas, weón.

Néstor: ¡Sí, ya sé! Fuiste tú, Antonio.

(España solo atinó a abrir los ojos y la boca, sorprendido de la falsa acusación, pero Francis solo negó con la cabeza y apuntó al chileno vestido de pastor)

Pastor 1: Yo no he tocado tu vino, y no vengas a levantarme falsas weas.

Néstor: Tú me devuelves mi vino.

Pastor 1: Cállate, yo te vi robar el borrego de Juan y luego esconderte.

Néstor: Eso no es cierto.

Pastor 2: A callar ¿es que no pueden estar juntos sin dejar de pelear?

Pastor 1: Es cierto lo que digo. Esta noche tiene algo especial, yo creo que se acerca el cumplimiento de las profecías.

Pastores: ¿Qué dicen las profecías?

Pastor 2: Que nacerá el Redentor.

Pastora 1: Que ha de venir el Pastor a su pueblo.

Pastora 2: ¿Cómo será el Mesías?

Pastora 3: Un guerrero fuerte y valeroso. ¿Sino, cómo podría salvar a nuestro pueblo?

Pastora 1: Será un rey que domine a los extranjeros.

Pastor 2: Están equivocados, será más que un guerrero, más que un rey.

Néstor: Sigan soñando, crédulos. ¿Cómo puede un judío ser más grande que el César? Están locos.

Pastor 1: Tú eres un descreído. Eres irritable.

Pastora 3: Que Gil nos cuente algo de las profecías.

(Desde uno de los edificios que daban a la tarima, Gilbert se espantó al oír tal cosa, ya que por un segundo se imaginó que le habían hablado, pero siendo el awesome ore-sama que es, no interrumpió la pastorela)

Gil: Claro que se las profecías, bien, todos saben que nuestros padres y los padres de nuestros padres, desde todos los tiempos han esperado que vendrá un Mesías. Los profetas hablaron de Él, diciendo que será la esperanza de las naciones. El Profeta Isaías dijo que nacerá de una virgen, y se llamará Emmanuel, que quiere decir, "Dios entre nosotros".

Pastores: ¿Dios entre nosotros?

Antonio: El profeta Malaquías dijo que los reyes vendrán a tributarle honores y presentes a su cuna.

Pastora 1: Sí los reyes le tributarán honores, será más que un rey.

Gil: El Profeta Jeremías anunció lo que en ese tiempo sucederá: que verán los ciegos, oirán los sordos, andarán los cojos, y hablarán los mudos.

Antonio: Y Zacarías nos dijo que el Mesías será llamado el Príncipe de la Paz.

Sara: Bueno, a todo esto, ¿dónde nacerá el Redentor?

Gil: Oigan lo que dijo Malaquías: "Y tu Belén, no eres la menor de las ciudades de Judá, puesto que de ti ha de salir el que ha de gobernar a mi pueblo".

Todos: En Belén

Sara: Aquí mismo.

Luisa: ¡Qué maravilla! La verdad del Señor se nos ha revelado por medio de sus profetas, ahora entendemos claro.

Néstor: Como cuento está muy bien; pero todos los profetas han esperado al Mesías, y se han muerto sin verlo. Yo creo que nunca va a venir.

Antonio: Tú no crees en nada. ¿No te escandalizas de tu conducta?

Néstor: Escandalizarme, ¿yo? No seas bobo, yo no escandalizo con nada...lo oyes, con nada...

Bernarda: ¿Cuándo vendrá el Mesías?

Gil: Hay un modo de saberlo. El Ángel Gabriel se le apareció un día al Profeta Daniel y le dijo que esto sucedería setenta semanas de años después de reconstruir Jerusalén.

Pastores: ¡Setenta semanas!

Luisa: Pues entonces ya es tiempo de que venga, el tiempo se ha cumplido, y si las profecías son ciertas, hay que esperarlo en estos días.

(Se oyen mugidos, mm...mmm...mmm...Se levantan Luisa, Bernarda y Antonio).

Bernarda: El ganado se está dispersando. (Se ve a Torito [Toro de España] y sus hijos e hijas [toros y vaquillas de los latinoamericanos] comiendo el pasto del jardín)

Antonio: Vamos a recogerlo (se van todos, Néstor no quiere).

Antonio: Vamos Néstor, no te quedes ahí.

Néstor: Yo estoy muy bien aquí. Vayan ustedes. Qué cómodo es descansar, no preocuparse por nada. Tener tranquilidad...calma... (El diablo se le aparece por atrás. Suspenso...se asusta Néstor).

Satanás: No te asustes, no te asustes. ¿Qué daño te puedo causar?... y menos a ti. Los demás se fueron, tú sí que sabes tomarle sabor a la vida, da.

Néstor: Sí, sí, pero no te acerques tanto.

Satanás: Los demás trabajan, tú no tienes que hacerlo, puesto que descansas. Los otros sufren, tú sabes gozar. Oye, tus compañeros creen una serie de patrañas que no son más que mentiras de viejas. Da, de viejas, Tú mi buen amigo, sí que tienes sentido práctico.

Néstor: Eso me han dicho, que soy vivillo desde chiquillo.

Satanás: ¿Vivillo? (aparte) Muy pronto vas a ser muertillo. (Pausa) ¿Qué es eso de noche estrellada y prodigiosa? El Mesías que viene... (Se retuerce). Ja, ja, ja...No crees en eso, ¿Da?

Néstor: Claro que no. Ciertamente ellos son un poco tontos, pero buenos compañeros.

Satanás: Y a propósito, ¿cómo te llamas, camarada?

Néstor: Me llamo Néstor, y tú ¿quién eres?

Satanás: ¿No has de creer que soy el diablo?

Néstor: Ja, ja, ja, y aunque lo fueras.

Satanás: Pues… sí lo soy, mira mis cuernos.

Néstor: Pues eso no es exclusivo del diablo. También algunos animales tienen cuernos.

Satanás: Mira mi cola, mira mi cara, ¿no te asusta? (Iván apuntó a su cara maquillada de rojo sangre y sonrió)

Néstor: ¿Asustarme? Me das risa. Mira, a lo más, eres un pobre diablo. (Para sus adentros, Perú estaba horrorizado con la cara del ruso, pero siendo buen actor, fingió una risa)

Satanás (furioso): Un pobre diablo. Maldito pastor horrendo. ¿Ah sí? (lo persigue blandiendo su pipa) KOLKOLKOL.

Néstor: (grita de dolor y se retuerce) Ay, quemas como demonio.

Satanás: Bueno, hagamos las paces definitivamente y un pacto también. Tú eres más listo que tus compañeros, eres joven y debes disfrutar la vida, yo te daré dinero a manos llenas si me haces un favor. ¿Da?

Néstor: ¿Y cuál es ese favor?

Satanás: Oh, es muy fácil. Sólo tienes que convencer a tus compañeros de que todas esas mentiras del Salvador son eso, puras mentiras (le enseña una bolsa de dinero).

Néstor: (recibiendo la bolsa) ¡Vaya, vaya! Eso no es ningún problema. No es tan feo el diablo como lo pintan.

Satanás: Bien... ¡amigos!.. ¡Hasta la muerte! ¡Y sean unos conmigo, ¿da? (Sale)

Néstor: Hasta la muerte... ¡dinero, mucho dinero! Todo lo que voy a hacer con este dinero (levantando la bolsa) (Entra Antonio y Néstor trata de esconder la bolsa) (Entran todos los demás pastores).

Antonio: ¿Néstor, por qué eres así de grosero con nosotros, weón? ¿Por qué eres tan envidioso, tan rebelde? ¿Por qué no quieres la paz?

Néstor: ¿Por qué? Porque ustedes hacen el centro de su vida a lo religioso, a lo incomprensible.

Antonio: Y eso, ¿Qué tiene de malo? Yo diría por el contrario, que eso es lo justo, lo cierto. En fin, no peleemos y sentémonos a disfrutar de esta maravillosa noche. (Pedro tuvo que aguantarse la carcajada al ver a un Manu sumamente pacifista, ya que hubiera iniciado una pelea con Perú)

(Cuando se cerró el telón, dos de los tres bálticos estaban temblando, Ucrania estaba al borde del llanto y el resto se veían horrorizados al ver el papel de Rusia.)

CUARTO CUADRO (Ya no se ven ni los toros ni el jardín, pero solo un gran mural de casas del desierto durante la noche, con la gran estrella de Belén, en un rincón estaba el improvisado pesebre)

Narrador: Volvamos a José y María, que habían salido de viaje hacia Belén a registrarse. Como estaban bastante lejos llegaron de noche a Belén y a encontrar llenos todos los lugares de hospedaje, se vieron obligados a pedir posada de casa en casa.

San José: (dirigiéndose a los niños y caminando frente a ellos, cantando) En el nombre del cielo, os pido posada, pues no puede andar mi esposa amada.

Niños: Aquí no es mesón, sigan adelante, yo no puedo abrir, no sea algún tunante.

San José: No seas inhumano, tennos caridad, que el Dios de los Cielos, te lo premiará.

Niños: Ya se pueden ir y no molestar, porque si me enfado, los voy a apalear,

San José: Venimos rendidos desde Nazaret, yo soy carpintero, de nombre José.

Niños: No me importa el nombre, déjenme dormir, pues que ya les digo, que no hemos de abrir.

San José: Posada te pide, amado casero, por sólo una noche, la Reina del Cielo.

Niños: Pues si es una reina quien lo solicita, ¿cómo es que de noche anda tan solita?

San José: Mi esposa es María, es Reina del Cielo, y madre va a ser del divino verbo

(Todos se dirigen al pesebre cantando, el pesebre fue improvisado, hecho de madera, con heno que los toros y vaquillas se estaban comiendo.)

Narrador: Nadie quiere abrir ni dejarlos entrar en su casa, todos les dicen que no tienen lugar para ellos. Entonces, María y José, tristes, cansados y con frío, reciben posada en una pequeña cueva. Ahí, antes de salir el sol, en la oscuridad y silencio de la noche, El Niño Jesús nace de la Virgen María.

Ella toma al Niño Jesús en sus brazos, con qué alegría lo mira, lo besa por primera vez, le habla.

-Vamos todos a unirnos a este arrullo cantando.

(Se oye la canción de "Los Peces en el Rio" con Itzel cantando felizmente al muñeco) Del otro lado de la tarima entran los pastores en cuanto Itzel termina de cantar

Narrador: Volvamos ahora con los pastores que cuidan sus rebaños, algunos están durmiendo muy cansados. Como Dios ama intensamente a los pobres, quiere que sean ellos los primeros en conocerlo. Y de pronto, un ángel del Señor aparece junto a ellos para darles la Buena Nueva.

Pastores: ¡Un ángel, un ángel! Miren allá ¡qué hermosura!

Pastora: ¡Qué lindo, lleno de luz!

Pastora: ¡Qué maravilla!

Ángel: "Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad". No tengan miedo, porque yo vengo a anunciarles una buena nueva que será motivo de mucha alegría para todo el pueblo.

Pastor: Calma, no tengan miedo.

Pastor: Dice que no tenemos nada que temer.

Pastor: Y nos trae una nueva de grandísimo gozo

Ángel: Que os ha nacido en la ciudad de David, el Salvador, el Cristo, el Señor nuestro.

Pastor: Oigan hermanos, que ha nacido el Salvador, el Mesías, el Esperado. Ángel del Señor, danos una señal para conocerlo.

Ángel: Os servirá de señal que hallaréis al niño envuelto en pañales y reclinado en un pesebre.

Pastora: La mano de Dios ha encendido la noche. La luz viene de muy alto.

Pastor: Es el Niño que ha encendido los luceros.

Pastora: Creo en el Salvador, creo en el Niño Jesús.

Néstor: Me arrepiento de haber sido descreído. Perdóname, Señor mío y Dios mío. Yo en mi ceguera e incredulidad me alejé de mis hermanos, yo que pequé contra el cielo y contra ti, yo que fui soberbio, te pido perdón.

Pastor: Esa estrella nos está indicando el camino a Belén.

Pastor: Es una estrella grande y luminosa, sigámosla.

Pastora: Camina la estrella, camina hacia Belén.

Pastor: Es verdad, pongámonos en marcha.

Pastora: Sí, yo quiero ver, yo quiero tocar, yo quiero cargar en mis brazos al niño Jesús.

Pastor: Es increíble, y sin embargo, ¡es cierto! Vamos a Belén, vamos a ver ese suceso prodigioso que nos ha anunciado el ángel.

Néstor: Y no volvamos a permitir la duda en nuestros corazones.

Pastor: ¡Es increíble!

Pastor: Vamos pastores, vamos.

(La canción de "El Burrito Sabanero" es tocada y todos caminan lentamente hacia el pesebre)

Narrador: Como el niño Jesús vino para todos los hombres, los ricos y los pobres, para los que saben mucho y para los que no saben nada, quiere que tres hombres sabios de pueblos lejanos, vengan a conocerlo. La estrella más grande les sirve de señal.

(Se oye la canción de "La Marimorena")
Narrador: Al llegar ahí los hombres sabios quedaron maravillados diciendo "Demos gracias a Dios, que ha querido venir a nacer, a vivir, y a morir entre nosotros (se arrodillan) Melchor, trae oro, pues que menos puede dar al rey del mundo; Gaspar trae incienso para alabar al rey de los cielos; Baltasar trae mirra, porque el Niño Dios también es hombre.

Melchor: Yo traje oro porque ese rey del mundo va a ser súper awesome kesese. ¡Y muchos awesome pollitos! (Una parvada de Gilbirds rodearon a Prusia)

Gaspar: Oui, yo traje incienso, para así alabar al rey de los cielos. Hon hon hon. Y como no, unos cuantos "#$%& para… (Un sartén por parte de Elizaveta sale volando y se estampa en la cabeza del francés para callarlo)

Baltasar: Fusososo, que lindo niñito, a este chiquitín le traigo mirra, que hermosura de bebé, fusososo. Para que crezca como Oyabun, debe de comer muchos tomates (Materializó varias cestas de tomates)

Y ahí quedan la Virgen, San José y el Niño, rodeados de pastores y hombres sabios.

Todos aplaudieron cuando el elenco salió por su ovación. A pesar que era la misma historia casi todos los años, ninguna se asemejaba a la anterior.