De amores

— ¿Sasuke-kun?

Escuchó su nombre y de inmediato sus cuencas negras se desviaron, del grueso libro entre sus blancos falanges a la joven de rosado cabello y vestido floral.

Sakura lo observaba con sorpresa, la cual rápidamente se transformó en una sincera dicha—. ¡No te veía desde la graduación! Que gusto encontrarte—dijo efusiva, mostrando su blanca dentadura y con claras intenciones de querer abrazarlo. Claro, las cuales se extinguieron al recordar que el morocho era terriblemente alérgico al cariño físico.

— Hola, Sakura —saludó parco. Admitía que de todas sus compañeras, Haruno era seguramente la que más le agradaba, casi al punto de poder entablar una amistad con ella. Lo cual se debía a que, pese a que la chica tuvo una terrible obsesión con su persona cuando iban en parvulario, había logrado madurar y de paso dirigir sus intenciones amorosas a otros—. ¿Cómo has estado?

El verano recién comenzaba, y ellos no se habían visto desde que salieron del bachillerato, tres meses atrás. Desde aquella ceremonia colmada de flores de cerezos y lágrimas de orgullo. En donde por cierto, tuvo que soportar las horrendas muestras públicas de afecto, cortesía de Itachi.

Vaya experiencia más bochornosa.

Por lo que era agradable encontrarse con ella en aquella concurrida librería, saturada de un delicioso aroma a café y tranquila música instrumental.

— Así que entraste a la escuela de Derecho —aseguró la joven de irises esmeralda, quien tenía la vista fija en el título del volumen que el Uchiha se veía dispuesto a llevarse.

— Así es —declaró orgullo—. Me imagino que tú estás en Medicina.

— ¿Cómo lo supiste?

— Todos los proyectos que presentaste tenían algo que ver con la materia —¡Vaya sorpresa! Nunca imaginó que fuese merecedora de alguna atención por parte del de cabello obscuro. Aquello por poco la hubiese regresado a su época de fervor por el pálido chico, de no ser por la estridente y conocida voz, que rompió con la tranquilidad del momento.

— ¡Teme! Ya encontré los libros que necesito de fotografía ¿Y a qué no adivinas? Mi suerte es tan esplendida que están de descue… —Naruto quien se mostraba todo sonrisas, camina a paso rápido, ganándose algunos gestos de reproche, sin embargo el visualizar a su mejor amiga al lado del moreno fue lo que le hizo callarse abruptamente—. ¡Sakura-chan! —al menos por un segundo.

— ¿Naruto? —estaba confundida en exceso, y sus dudas no se estaba aclarando entre los brazos del blondo, ante la mirada aburrida del Uchiha—. ¿Estás acompañando a Sasuke-kun? —preguntó finalmente cuando el de ojos celeste terminó su saludo, con tal extrañeza como si le hubiese surgido un tercer brazo.

Entonces Naruto recordó, que pese a llevar una relación casi idílica con la de ojos jade, basada en la confianza y en contarse todas las tonterías que le pasaran por la mente, hasta el momento no había encontrado la forma para soltarle eso de que quizás ya no despreciaba profundamente al de irises noche, y como el sentimiento de no repulsión era mutuo.

Su mirada añil se desvió avergonzada, componiendo una risilla nerviosa.

— Es que… decidimos limar asperezas y mejorar nuestra relación —claro, y de ahí a estar de compras cual compinches de toda la vida ¿Cómo cuántas otras experiencias de acercamiento habían compartido?

Sasuke rodó los ojos, fastidiado, sólo Naruto podía liar una situación más banal—. Este retrasado, pasó toda la mañana gritándome desde su ventana para que viniera con él. Técnicamente fui obligado —¡Ja! Lo decía como si ella desconociera sus habilidades, para mandar derechito al demonio cualquier ofrecimiento.

— Tú también necesitabas algunos libros —reclamó el rubiales, señalando la discreta pila de obras legislativas, que el de hebras carbón mantenía sobre una estantería. Con ese tipo de tratos, ni quien imaginase que hace unos escasos seis meses, esos chicos estaban dispuestos a saltar a la yugular del contrario a la menor provocación.

— Voy a pagar esto —aclaró Sasuke, tomando su material y alejándose a paso raudo de aquel inepto de cabellera clara.

— Vaya, no sabía que estabas saliendo con Sasuke-kun —declaró Sakura, con una chispeante risilla, tan pronto estuvo segura que el Uchiha era incapaz de escucharlos.

— Sakura-chan, no lo digas de esa forma, se escucha… raro —la situación ya era bizarra por sí sola, no necesitaba a la cotilla de su amiga para aderezarla aún más con su tonito burlón, casi insinuando algún tipo de… cita ¡Uggg!

— Es bueno verlos juntos, me recuerda a cuando eran niños —y entonces el Uzumaki dejó su exagerada mueca ofuscada, cambiándola a una de estupor absoluto.

— ¿Tú… lo recuerdas?

— Claro, era tan divertido observarlos como escucharte decir "dattebayo" al final de todas tus oraciones —y era maravillo que dicho patrón se pudiesen recobrar—. ¿Desde cuándo se frecuentan?

— Su casa está situada al lado de la mía —respondió simplón, provocando que la de cabellos cereza alzara el puño en señal de amenaza. Esa chica no aguantaba las bromas—. Se puede decir que hicimos las paces un par de meses antes de la graduación.

— Entonces ¿Están en una relación clandestina? —pero claro, ella podía hacer chascarrillos cuando se le antojase.

Se aclaró la garganta, y mirando de reojo que el de cabello negro seguía distraído en la fila de pago, decidió esclarecerle las cosas a su amiga, la que no borraba el gesto pícaro y ansioso de su blanca tez. Sakura le estaba dando un poco de miedo en ese instante—. Determinamos que las razones por las que nos peleamos originalmente fueron una estupidez y… vemos si ahora podemos soportarnos mutuamente, por ello no… nos hemos mostrado ante el mundo como amigos.

¡Oh, ternurita! Naruto podía ser tan cabezota cuando estaba nervioso. Si ella sólo jugaba. Y siguió con su cháchara hasta el de bruno mirar retornó a su lado, haciendo la muda advertencia de que o se movilizaban o su incursión a la plaza comercial iba a terminar, a la que obviamente el zorrito contestó con un mohín de pseudo repulsión.

Sakura volvió a mostrar una discreta sonrisa; ese par, más que amigos, parecían una de esas explosivas parejitas que necesitaban pelear para entrar en calor.

— ¿No quieres acompañarnos, Sakura-chan? —preguntó el Uzumaki, extendiéndole su morena palma, la cual, como jamás ocurría, decidió rechazar.

— Lo siento Naru, quedé con Ino dentro de media hora, y estoy segura que estar detrás de dos chicas buscando vestidos, no es su ideal de salida —aquello era mentira, pero estaba segura que de haber cedido a la petición del áureo, aquellos gestos de superioridad por parte de Sasuke, los cuales ocultaba una cálida dicha, o la ligera sonrisa bobalicona en los labios canela de Naruro, no hubiesen seguido siendo exteriorizados.

— ¡Nos vemos luego, Sakura-chan!

— ¡Por supuesto, en la noche te marcó!—se despidió a la par en que agitaba su delicada mano, y una vez que estuvieron a una distancia considerable, decidió aclararle un punto primordial—. ¡Que pasen una linda tarde, me lo cuidas, Sasuke-kun!

Aquel tenue sonrojo cubriendo los pómulos de nieve, fue sencillamente divino, casi tanto como la acalorada consternación pintada en la cara de su amigo de ojos celestes. Entonces se percataran que sus manos, yacían a punto de tocarse y de un ridículo brinco -prácticamente sincronizado- doblaron la distancia entre sus cuerpos.

— De verdad que hacen una gran pareja—dijo Sakura al viendo, observando como a sus graciosas siluetas se les seguía transparentando la vergüenza—. Supongo que esa era la única forma en la que podía surgir un amor entre ellos —porque todo era en exceso obvio, al menos para ella.

Cada trifurca e insulto, cada gesto de desprecio, únicamente los acercaba. Cada chica con la Naruto había salido -incluida la dulce Hinata- y cuya química parecía ser nula. Cada que el destino parecía confabular para orillarlos a un incómodo contacto, la cual era tan frecuente, que hasta ella pensó que únicamente era una mera excusa para poder extender su facha de heterosexualidad entre sus compañeros.

Porque Naruto era idiota, y Sasuke de paso, y les había llevado años darse cuenta que en realidad separarse no era una opción, por más que ambos se empeñaran en sufrir alguna ruptura, al final terminaban encontrándose.

— Espero que sean muy felices —seguro que si las cosas seguían por aquel rumbo, en menos de un año se enteraría que sus gustos, ya habían cambiado de acera, porque aquello no iba para amistad; un amigo no mira al contrario al humedecerse los labios, ni se cuelga del hombro contrario a la menor provocación. Pero antes de que la nueva tormenta se desatara ella tenía un pendiente de proporciones épicas—. ¿Alo, Ino? Te tengo un chisme gigante, pero debes jurar que esto no sale de nosotras… —Después de todo, ya no eran niños de escuela ¿Qué importaba que el mundo se fuese a enterar?


Notas

Y sí, es el final XD

¡No me peguen! Sé que tardé horrores en actualizar, pero tuve muchísimos problemas; -emocionales, financieros y escolares- y al final lo que me ayudó fue un cambio de fandom -¿Qué? Hay que tener variedad en la vida-.

Seguramente esperaban -o querían- una noche de pasión desenfrenada ¡Pero vamos! Se la pasan despreciándose a cada capítulo, aquello no hubiese resultado muy lógico. Al menos pude poner un beso o la manita sudada, pero mejor piensen que esto es el inició de todo ello XD. Y no sé, al final a mí me convenció mucho más la incómoda participación de Sakura, que la chica de verdad que me agrada.

Muchísimas gracias a todos lo que me siguieron con este proyecto, con sus inspiradoras palabras y muestras de cariño, a esta historia que sinceramente, jamás hubiese esperado que gustara tanto:

Naruto forever; Zanzamaru; starlightnorain; Dakota Boticcelli; alessa; Goten Trunks5; harunablakrose; Hagane Yuuki; Violet Stwy; amante-animeid; Soy YO-SARIEL; jennitanime; shao-kino; shameblack; Lyra Raven-k; sepphire; Zoe Mikaella; Aoi-Hikawa; kurumy3; Wiiel; ImOtO-92; LaLa Do; Alicatar-chan; Asuka; free-eyes y Kumikoson4.

Espero leernos pronto en alguna otra historia, que por ahí aún me quedan trabajos pendientes ;)

¡Cuídense mucho y hasta pronto!

PD. Por cierto, para quien quiera abuchearme de forma más personal XD, informó que ya tengo finalmente mi cuenta en face -de hecho desde hace varios meses-, así que si gustan agregarme, la puse en mi perfil.