Working!

Drabble 11: Deseos imposibles.

Finalmente, y con la intervención de Poplar, Inami accedió a que Souta la acompañara a casa, por mucho que semejante idea, con un final terriblemente doloroso para Takanashi, se pagaba 0 a 1. Lo que quería decir que Souta no tenía ninguna salida para evitar el ser golpeado por Inami esta noche.

Les costaba mucho el ganarse su sueldo para que los empleados del restaurante familiar Wagnaria se arriesgasen a perder el dinero de una manera tan absurda. En cambio, si la apuesta fuera por el número de golpes que recibiría durante el trayecto a casa de Inami…

—Ahora que estamos a solas, y solamente yo corriendo el peligro de resultar herido— aunque, la verdad, es que siempre soy yo el único que corre peligro en estas situaciones—, me gustaría saber cuál es la manera correcta con la que podría disculparme contigo respecto al malentendido que tuvimos esta tarde, y que no me dejase inconsciente en el suelo.

—En verdad, después de darte tantos golpes, puedo controlar la fuerza con la que te golpeo y no es necesario que acabes inconsciente.

—Rehago la pregunta, ¿cómo puedo disculparme sin que acabes golpeándome?

—Pero sigues siendo un hombre, Takanashi-san.

—Eso no puedo cambiarlo— Souta sintió la mirada penetrante de Inami taladrándole la cabeza de lo fijo con que le estaba mirando—. ¡No pienso volver a vestirme de chica!

Realmente era algo bastante complicado encontrar la manera correcta, la que le mantuviera a salvo, para disculparse con Inami. Al peligro de ser un hombre, Takanashi tenía que añadirle el haber hablado sobre los pechos pequeños de Inami. Claro que, cuanto más pensaba en ellos, más le afectaba su pasión por las cosas pequeñas y, como siempre, eso no le aseguraba un final feliz. En su caso, un final a salvo de los golpes de Inami.

Cosas pequeñas… pechos pequeños… cosas kawaii… pechos kawaii…

—Ojalá se le quedasen siempre así de pequeños.

Souta fue encontrado por la partida de búsqueda formada por sus hermanas Kozue y Nazuna. A pesar de que no había nadie más aparte de Souta supieron lo que había sucedido como si hubieran estado presentes en el lugar de los hechos a la hora en que sucedieron.

El moratón en la mejilla de Souta era inconfundiblemente de parte de Inami.

A pesar de las apariencias, Inami no le golpeó por su androfobia o porque se hubiera molestado, si no todo lo contrario. Dada la afición de Souta por las cosas pequeñas y kawaii, su comentario había sido un halago a los pechos de Inami.

Como los hombres nunca me han halagado, porque siempre les golpeo primero, reaccioné de la misma manera en la que lo hice cuando me halagó el primero de ellos: ¡Golpeándole!

Claro que siempre está la guinda del pastel.

Y también había sido Takanashi-san.

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ENDorFIN
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Aquí parece ser que, por ahora, Takanashi recibirá palos por parte de Inami y ningún obsequio. Aunque, por lo visto, tal vez si los esté recibiendo y no puedan distinguirse los unos de los otros -.-U

REVIEWS.
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Nos leemos.^^