Disclaimer: "Eternidad", no pertenece, es de Alyson Nöel.

Summary: -Creo que es tiempo de que te vayas- ¡No puedes impedirme que venga, Ever! Te amo, Riley. Por siempre, no lo olvides. Despedida alternativa entre Ever y Riley.

Dulce despedida.

La despedida es una pena tan dulce,
que estaría diciendo Buenas Noches, hasta que amaneciera…
~Romeo y Julieta~.

-Creo que es tiempo de que te vayas- dije seriamente, conteniendo las lágrimas que amenazaban con salir, e inundar la habitación.

-¿Qu- Que me vaya?- se notaba bastante confundida, entonces se enfadó- ¡No puedes impedirme que venga, Ever! ¡Puedo hacer todo lo que se me dé la gana! ¡Todo! No puedo creer lo que estás haciendo ¡Me estas echando!

-¡No, claro que no! Me encantaría que te quedaras, y lo sabes- suspiré- Cuando hable con Ava, me di cuenta, de que estas renunciando a muchas cosas por mí-dije intentado no echarme a llorar- Porque aunque verte es sin duda, la mejor parte del día, no puedo evitar pensar que hay otro lugar… un lugar en l que estarías mucho mejor..- Ava, es la psíquica que mi tía contrato para la fiesta. Sé que fui muy infantil al principio al no querer hablar con ella, pero… al final lo hice, fui y charlamos. Me explico por lo que estaba pasando mi hermanita, y creo que es lo correcto, lo mejor para ella. Voy a extrañarla ¿Y cómo no? Pero, si es lo mejor para ella, no importa cuánto sufra yo. Ya le hice bastante daño.

-P- pero, Ever…

-No- la interrumpí- Debes hacerlo, es lo mejor para ti. Además estarás con papá, mamá y Buttercup.

-Pero… Ever, ya no podré visitarte- asentí.

-Lo sé- suspiré- Y créeme que esto no es fácil para mí tampoco, pero…

-Mamá dijo que al final acabarías enviándome de vuelta- dice, y sonríe.
La miró y me pregunto qué significa eso.

-Me dijo: Algún día, tu hermana crecerá por fin y hará lo correcto.

-Pues créeme, Riley, aún no he creció.

-Sí, si lo has hecho- sonríe- Y me siento orgullosa de ti, mucho.
Nos miramos, un pequeño momento, pero fue suficiente, para comprender, que esto no sería nada fácil. Y que a ambas nos costaría aceptar la idea de… d-de no vernos n-nun-c-ca más. Sería difícil pero sin duda alguna, lo mejor para Riley.

-No sabes cuánto me gustaría abrazarte en estos momentos- dije, casi al borde de las lágrimas.

-Lo sé, yo también lo deseo- dijo con cara triste, pero luego su carita se iluminó de felicidad- Ever, creo que podemos hacer algo al respecto.

-¿Cómo?- pregunté confundida, ella me sonrió.

-Ava, me ha estado enseñando a canalizar mi energía. Dice que con las chacras…

-¡Alto ahí, hermana! Sabes que no entiendo nada de esto, así que por favor, ve al grano- hizo una mueca, a Riley, le encantaban esas oportunidades para demostrar, que ella era más inteligente que yo. No estaba nada feliz de que le haya quitado su momento, como ella solía llamarle.

-De acuerdo, de acuerdo… - dijo haciendo un gesto con la mano para restarle importancia- Vamos a intentarlo- estuvo unos cuantos minutos haciendo no-sé-qué…

-¡Ever!-chilló. La miré y… ¡Oh por Dios! ¡Sí!

-¿¡Riley, cómo lo hiciste!

-Pff.- bufó- Pues, no te lo diré- dijo cruzándose de brazos.

Corrí a abrazarla. ¡Abrazarla! ¡Estaba abrazando a mi hermanita m-mu-muerta! Se sentía tan bien. Hace tiempo que no me sentía así, en casa. Estuvimos abrazadas por unos minutos. Fue algo realmente agradable. Con ese abrazo nos mostramos todo lo que nos queríamos… todos nuestros sentimientos. Fue hermoso, fue dulce.

-Ever, por favor, no llores- no me había dado cuenta de que estaba llorando, hasta que Riley, dijo eso, secando mis lágrimas- Estaremos en contacto. No tengo la menor idea de cómo, pero lo haremos, no te preocupes ¿sí?-asentí. Tuvimos que separarnos.

-Te amo, Riley. Por siempre, no lo olvides.

-Yo también te amo, Ever, en serio. Aunque a veces seas odiosa, enojona…- la miré enarcando una ceja- Ok-rió-El punto aquí, es que también te amo, hermana mayor.

-Prométeme que intentarás ponerte en contacto.

-¡Claro! De alguna forma te mostraré que estoy aquí. Tú- dijo apuntándome- debes prometer que me conversarás todos los días, sobre lo que sea, ¿de acuerdo?

-¡Por supuesto!

-¿Estás preparada?- preguntó Riley.

-No. Pero… La vida no se detiene a esperar…- Riley continuó.

-…Que estés preparado- sonrió. Entonces comenzó a desaparecer, lentamente… Sé que voy a extrañarla, pero, la despedida fue tan hermosa, que siempre tendré eso, como el recuerdo más dulce. Porque eso fue para mí, una dulce despedida.