Akiiko-Chan

Presenta:

Sasuke… ¿Enamorado?

Sumary: El ha regresado, para sorpresas de muchos, sin embargo no ha regresado solo. "Ella es Aki no Kiku". "Soy la novia de Sasuke-chan".- dijo al momento en que besaba la comisura de sus labios que extrañamente estaban… ¿Sonriendo?


Epilogo: Lo que lo hace perfecto.

Las cosas sucedieron de manera fluida de ese momento en adelante.

Dejando de lado la estruendosa interrupción de Naruto en el momento en que sus auriculares comenzaron a sonar con su espantosamente conocida voz demandando donde se encontraban, ambos recordaron en donde se hallaban y lo que se suponía estaban haciendo. De más está decir como sus rostros se tiñeron de un escandaloso color rubí ante la realización de lo que ambos habían estado haciendo hace unos momentos.

Estuvieron de regreso con los demás en poco tiempo y la misión volvió a tomar su curso, olvidando el hecho de que ahora los demás miembros de su equipo les enviaban miradas notorias a ambos.

Había sido una mentira, todo este embrollo de cuidar del nuevo señor feudal, tan pronto se supo de las futuras nupcias entre Aido y Kiku, la verdad salió a la luz: Kiku, quien había estado comprometida con el Aido desde nacimiento, había permanecido en custodia por varios años hasta que en una etapa de rebeldía había abandonado sus tierras. Sin embargo, era constantemente monitoreada por rastreadores encubiertos, pues el padre de la chica no tuvo más opción que concederle este capricho antes de esposarla.

Todos habían sabido, todo este tiempo que se trataba de arreglar su compromiso. Y, contrario a lo que la mayoría había pensado, Sakura parecía muy controlada con su reacción al ver que habían guardado este secreto por tanto tiempo.

La sorpresa se la llevaba ella, desde cómo habían hecho que Naruto guardase el secreto por tanto tiempo.

Y ahora se encontraban todos de regreso, después de celebrar las hermosas nupcias entre dos problemáticos e importantes personajes de su misión, el ambiente se sentía considerablemente mejor alrededor del grupo.

Pero era algo que Naruto no lograba estar muy de acuerdo.

―¡Gracias a kami que terminamos con esto! Ese maldito sello de silencio era demasiado molesto 'ttebayo ―rascándose la nuca, el rubio giro a ver a sus compañeros, ambos mirando a distintos lados del trayecto― Oh, por favor. No puede ser que sigan igual de distantes después de que todo está resuelto. Maldita sea, ¡Acabo de decir que me costó mucho mantener esta misión a discreción! Sean agradecidos y hagan algo al respecto de una vez.

Ahí estaba, el siempre poco sutil hiperactivo ninja cabeza hueca.

Aunque en efecto, algo tenían que hacer al respecto. Se habían besado después de todo, no podían ignorar ese hecho. Y no lo hacían, al contrario, estaba tan presente en sus mentes que el solo mirarse al rostro traía de vuelta las imágenes del otro ruborizado a solo centímetros de distancia.

Pero no era como que fueran a retroceder ahora. Solo quedaba ir hacia delante.

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Naruto siguió quejándose el resto del trayecto, haciendo el ambiente algo frustrante para Sasuke y Sakura. Kakashi, quien no tenía la mínima intención de saber que ocurría mientras no fuera algo sobre su preciado libro, no hacía más que callar a Naruto de cuando en cuando ―los chicos suponían que se debía a una parte muy interesante de su lectura que ameritaba profunda concentración―, pero el rubio siempre se las arreglaba para volver a quejarse y refunfuñar.

Completamente ajeno al hecho de que cierta persona estaba ideando la manera de ir hacia delante adecuadamente.

Sin embargo, no fue hasta que llegaron a la aldea completamente exhaustos que tomo cartas en el asunto.

El hiperactivo rubio no tardo más de segundos en decidir ir a comer su adorado ramen, al cual había extrañado casi tanto como a su novia. Suerte la suya, su chica iba pasando por la torre y la llevo consigo. Para cuando llegaron a la oficina y dieron su reporte, Kakashi se había desvanecido en una nube de humo en cuanto Tsunade había concluido el reporte.

Ahora, solo quedaban ellos dos.

Removiéndose en su lugar, Sakura entrelazaba y soltaba sus manos, tratando de pensar en algo que decir. Ella quería permanecer a su lado, pero no quería que sonara forzado. Era algo muy extraño, años atrás este tipo de interacción no debería de ser problema alguno para ella, pero ahora lo era. Antes este tipo de conversaciones saldrían por su boca, el problema era que ya no eran solo conversaciones como la vieja Sakura, pues ya no pensaba solo en conquistar a Sasuke…

Y era complicado para él también, ¿cómo podía comenzar una conversación después de que todas las conversaciones anteriores involucraban al equipo o a Kiku?

Chasqueo la lengua frustrado, y Sakura dejo soltar un suspiro.

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―Qué suerte que me junte con Hinata antes de que ellos dos lo hicieran, esto es demasiado frustrante 'ttebayo ―Naruto susurro a unos metros de distancia, observando la absurda escena frente a sus ojos.

Estaba seguro que ambos habían dado el gran paso: declarar sus sentimientos. De eso no había duda, pues el comunicador que había puesto Sasuke en el oído de Sakura esa ocasión estaba encendido y claramente presenciaron la vergonzosa e íntima escena.

¡Pero esto…! Esto era ridículo.

Kakashi había sido bueno ocultando el hecho de que habían presenciado toda la escena, argumentando que la comunicación estaba fallando y los interrumpieron una vez que habían permanecido en silencio. Sería el menos inteligente del equipo, pero estaba seguro que no se lo había creído por completo.

―Naruto-kun, deberíamos dejarlos a solas… ―intervino Hinata una vez que llego a lado del rubio.

―¡Pero Hinata-chan, solo míralos! Están parados ahí sin hacer nada. Nada.

―Bueno, no creo que sea algo de lo que debamos de preocuparnos. Después de todo ellos son mejores demostrando su afecto con acciones y no con palabras.

―Mou, Hinata…

Ante el puchero del rubio, Hinata no pudo evitar reír ligeramente ―Vamos por un poco de ramen. Estoy segura que te aliviara el estrés.

Tras un breve puchero, el rubio accedió.

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―Creo que… será mejor si voy a dejar mis cosas a casa ―empezó Sakura tras unos minutos en silencio, su voz sonaba algo apagada, había esperado que no tuviera que ser la primera en hablar, pero aquí estaba: despidiéndose de una buena oportunidad.

¿Por qué no podía él darse cuenta de lo que pudo haber sucedido aquí? ―se preguntaba ella.

Sus manos buscaron el final de su falda y la arrugaron ligeramente con sus puños, para pronto soltar la prenda y dirigirle una escasa sonrisa que le sentó como cachetada a Sasuke.

La oportunidad se le estaba yendo de las manos y él no hacia más que observarla. De nuevo, asintió lentamente con la cabeza, dando por concluido algo que no sucedió.

Con el corazón latiendo fuera de su pecho, miro brevemente su sonrisa desvanecerse al igual que su silueta.

No todavía ―se dijo el moreno ―, no es momento.

Ella merecía algo mejor, ella merecía que el momento fuera perfecto. Algo que recordara sobre todo el daño que le había causado. Un simple "salgamos" no era más que una tacha más en la lista de errores al tratar de mejorar su relación con Sakura.

El siempre equivocado y confundido Uchiha una vez más permaneció en silencio mientras los ligeros pasos de Sakura se alejaban de él.

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Enroscada en las sabanas de su cama, una vez bañada y vestida en ropa cómoda, Sakura abrazaba su almohada observando la pared mientras recargaba su espalda en una detrás de ella.

¿Qué podía hacer ella? Estaba segura de que la etapa de quedarse de brazos cruzados había llegado a su fin desde hace ya varios años, ella había participado en arriesgadas cirugías, había salvado vidas, había estado en la guerra ninja, había ayudado a varias personas durante ella, había estado a lado de su equipo y no por detrás.

Esto, esto no podía seguir así. Obviamente no era la misma niña que agobiaba a Sasuke con sus constantes insinuaciones para estar a solas, no lo hacía. Ambos sabían que esto ya no era solo un amor no correspondido.

Lo era, ambos lo sentían. Ambos lo habían sentido desde hace mucho…

En un ágil movimiento, Sakura se incorporó de su posición fetal y con una mirada decidida, salió por la ventana de su alcoba ―una salida mucho más cercana que la puerta― en busca de Sasuke.

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¿Cómo le preguntaba alguien a otro alguien a salir? ¿Cómo alguien interesado en otro alguien ideaba la manera adecuada de proponer algo a solas?

Maldita sea, no debería de ser tan complicado si hasta Naruto lo había logrado…

Entonces, al tiempo que pateaba una piedra, levanto la mirada hacia un local de flores. Claramente "Yamanaka Shop" en el letrero y suspiro.

No estaba tan desesperado. Ya pensaría en algo.

Girando en dirección contraria, fue sorprendido por la silueta de Ino, mirándolo con sonrisa conocedora y sus brazos reposando en sus caderas.

―¿Ibas a alguna parte, Sasuke-kun?

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Era una sorpresiva vista la que tenía frente a ella. Realmente lo era.

Congelada en su lugar, observo a la otra persona frente a ella congelada en su lugar. Un ramo de flores en sus manos, unas que podía ver desde esa distancia que eran sus favoritas. Narcisos, la representación de su infantil amor hace varias primaveras; Lily, rosas y pequeños cosmos. La explosión de color hacia contraste con la persona sujetándolo, pero de alguna manera parecía hacerlo irradiar un color iridiscente. Al menos a sus ojos.

Después de todo, no era de todos los días ver a Uchiha Sasuke saliendo de una tienda de flores con un ramo de tus flores favoritas.

Saliendo de su ensoñación, se percató de su mejor amiga a espaldas de Sasuke, haciéndole señas de buena suerte. Fue entonces que recordó porque había salido tan apresurada de su casa.

En algún momento entre su ensoñación e intercambio de miradas con Ino, Sasuke ahora estaba a solo unos pasos de ella.

Ella retrocedió un paso, llevándose una mano a su rostro, tratando de cubrir su boca. La vista frente a ella era demasiado buena para ser verdad que se preguntaba si se habría quedado dormida en su alcoba y esto era solo un muy vivo sueño. El pensamiento de que fuera real solo la hacía ponerse nerviosa y su sonrisa evidente al punto de rozar una risa.

Sasuke pareció notarlo, se tensó en su lugar, pero Sakura alcanzó a distinguir el brillo en sus ojos. Él tampoco podía creer la realidad.

No conteniéndose más, Sakura extendió sus brazos para alcanzar el ramo que fue extendido por Sasuke, y su alegre risa salió de sus labios de manera automática. Sasuke se dejó ser acogido por el cálido sonido que emitía que el repentino abrazo de la chica lo tomó desprevenido, pero no por eso dejo de cerrar sus brazos alrededor de la frágil figura de Sakura.

La chica no podía creer que el chico frente a ella se haya tomado la molestia de hacer esto por ella, en que momento las cosas habían cambiado tanto, no lo sabía. No le importaba, ciertamente. En estos momentos estaba sobre las nubes pensando que esta realidad era mucho mejor de lo que alguna vez pudo haber soñado, porque este amor que sentía por él era mucho más fuerte que el que sentía hace varios años.

Estaba segura que Sasuke sentía lo mismo dentro de él. Que en alguna parte su mente no lograba percatarse de que era lo que estaba haciendo con un ramo en sus manos, para después ser abrazado por la chica ahora tan cerca de él. Tan fuera de personaje, como una persona enamorada suele actuar: por impulso y un deseo por tener a la otra persona cerca de él/ella.

Kami, como el amor cambia a las personas.

Mientras continuaba escuchando su risa y su rostro se hundía mas en el espacio entre su cuello y su barbilla, Sasuke noto las comisuras de sus labios ampliarse.

Entre esos brazos, nunca había sentido algo más cómo el hogar. La calidez, seguridad y amor que había entre ellos.

Después de un momento, Sakura se separó ligeramente hasta que sus ojos se volvieron a encontrar, su voz un tono lo suficientemente audible solo para los dos.

―No necesito un día perfecto, es un día perfecto cuando sé que estas a mi lado.

Porque él estaba con ella, en este momento, en muchos más por seguir.

Pero sobre todo porque estaba con ella, y la amaba del mismo modo que ella a él.

"Mata kondo na..."


A/N: Por dónde comenzar...

Quizas por el hecho de que estoy a punto de llorar, porque este fic me ha tomado una eternidad, casi lo mismo que ver a mi OTP volverse Canon. Toda una montaña rusa de emociones. Toda una montaña rusa de nuevas experiencias. ¡Y DIOS! Esta condenada playlist me hace un soundtrack a mi situación actual muy exacta. UGH. Como sea.

Chicas, chicos. Palabras no pueden expresar cuan agradecida me siento por su apoyo, tantos años han sido ya desde el comienzo de este fic que comprendo perfectamente si alguna/alguno de ustedes ya no esta por aquí para ver la conclusión de este fic. Pero este sentimiento estará siempre agradecido de saber que estuvieron aquí para leerlo, disfrutarlo u odiarlo como yo... JA.

Y bueno, no nos queda más que celebrar, porque después de todos estos años... Nuestro adorado SasuSaku es Canon, y sus morbosas mentes pueden estar tranquilas porque también es canon el sexo hardcore. Sarada Uchiha prueba viviente de ello, adorenla, quieranla, porque es el legado de este amor que tanto cuidamos por tanto tiempo. Amenla, amenlos, porque finalmente han encontrado la felicidad.

Omgggg Me iré de una vez. Odien el final, amen el final de este fic. No puedo ofrecerle algo más canon que lo canon porque eso seria plagio así que... Estoy decentemente contenta con este final.

¡Millones de besos a todos, millones más de agradecimientos por ser tan ustedes!