Hey

Pues aqui estoy de nuevo, estrenando historia, debo decir que es mi primer hisotira evocada a Twilight, tenía en mente esto desde hace como ocho meses pero no había podido llevarla a cabo, asi que me siento realizada...jaja...Además de que me encanta poder exponer en parte algunas de las expereciencas que yo tuve y en parte tengo...pues yo fui nadadora, entenderan el porqué de la trama.

Sueños Liquidos, es una historia para sacar mi estres y divertirlas a ustedes, así que no me juzguen por el vocabulario jaja, debo decir que me encanta ponerle música a esto así que dejaré un playlist al principio de cada cap para que lo escuchen en la escena que lo pongo.

(Sexy Boy – Air)

En mi perfil pondré videos acerca de los estilos de natación para que se ilustren un poco gráficamente y no se pierdan en algun momento de la historia. Ah y debo decir y es que ya se darán cuenta que esta historia esta entéramente dedicada a una persona que con sus historias y platicas me animo a escribir esto...a mi amiga Eva...chiquilla bitch preciosa...tqm espero y te guste esta historia que también es tuya.

Bueno no me queda más que decir que espero y disfruten de la historia, y claro lo obvio y obligado...Los personajes le pertenecen a mi Diosa Stephenie Meyer yo sólo me pongo a jugar con ellos...bueno disfruten...y manden comenttss

SUEÑOS LIQUIDOS

Por. CASANDRA

Dedicado a Eva.

Amas a todos los marineros…Pero odias la playa…Dices "ven, tócame"…Pero siempre estas fuera de alcance…En la oscuridad me hablas de una flor…Que solo florece en la hora violeta

CAP. I

LA HORA VIOLETA

En partes de este fic se incluirán escenas de sexo explicito, por lo que si no son de tu agrado, puedes saltarte esa parte…jajaja…o leerla en compañía de un adulto…jajaja no es cierto…puedes abstenerte de leer este capítulo.

Bella POV.

Ok esto era inadmisible.

Siempre supe que me expulsarían de la escuela por golpear a la zorra de Daniela en nombre de toda la comunidad femenina de la escuela.

Siempre supe que el imbécil de mi ex novio era un idiota cuando prefirió aceptar una puta beca para irse a estudiar Física a Francia que quedarse a que le hiciera física en la cama, por Dios estudiar "Física", realmente era un idiota.

Pero esto era algo que realmente jamás pensé que pasaría, simplemente no era lógico, y la lógica siempre había sido mi compañera y aliada cuando yo necesitaba ayuda para lavarle el coco a Renee cuando molestaba con lo del sexo, las llegadas tarde y yo completamente ebria.

Y es que por algo yo jamás había querido volver a Forks, por muchas razones debo decir.

La primera, era una mierda de pueblo donde casi tienes que salirte al techo de la casa para tener señal en el celular, no puedes ni hurgarte la nariz cerca de la ventana porque a las dos horas todo el pueblo sabe de esto y te acusa de una sucia niña de ciudad, y sobre todo, todas las personas son más puritanos que el papa, y por Dios mi padre era uno de ellos, Charlie podrá ser el jefe de policía, pero era un imbécil, desde que él y mi mamá se separaron, hace ya diez años y yo vine a vivir a Phoenix, todo había sido más fácil que aprenderse las vocales, él venía cada periodo vacacional, me mandaba dinero, Renee y yo vivíamos en galaxias diferentes a pesar de dormir bajo el mismo techo, todo era genial, nadie se metía con nadie, y todo mundo en paz.

Todo hasta que a mamá se le ocurrió dejarse convencer por Charlie para que ahora fuéramos nosotras las que lo visitáramos a en el estúpido país de gente verde, lo digo así porque es tanta la vegetación que tiene que muy pronto la gente empezará a adquirir ese color.

No sé cómo paso, sólo sé que parecía alguna película de princesas de Disney pero en porno, mamá y papá se miraban como si de nuevo tuvieran ¿17?, ¿alguna vez tuvieron esa edad?, por Dios fue extraño, pensé que jugaban, me molesto, y más cuando él comenzó a ser más apegado y ella lo dejaba, era como ver a una maldita perra en celo parada esperando a que el perro la oliera y comenzara a lamerle ahí, y ella simplemente se quedaba parada a que él hiciera el resto, por Dios, es mejor borrar eso de mi mente.

Pensé que en cuanto regresáramos todo volvería a ser como antes, Oh pero no, error, mi madre salió con la tontería de que ella y el inútil de Charlie se iban a dar otra oportunidad, y claro que Bella se chingue. Por eso ahora discutía con mamá.

-Es que simplemente estas mal de la cabeza si piensas que voy a ir a Forks –dije con asco –…y a vivir con Charlie…es un inútil

-Tenle más respeto a tú papá –me dijo a modo recriminatorio mientras tomaba otra caja, ella empacaba y yo desempacaba al mismo tiempo –

-Eso es lo de menos…es que no puedes hacernos esto –señalándome a mi y a ella, era obvio que entendía a qué me refería, Forks era una mierda y yo no quería ser mierda –

-Iremos y punto…tú misma te encargaste de que yo no tuviera porque dudar en ir –mirándome con suficiencia, me cagaba esa mirada, quería decir que tenía un argumento válido para hacerme retroceder –

-No metas lo de la escuela –dije apretando los dientes –

-Tú te encargaste de incluirlo –con sonrisa idiota –

-Hay muchas escuelas aquí en Phoenix –no quería que sonara a ruego, pero así sonó –

-Hay una escuela en Forks y con eso es suficiente –volvió a sonreír y puso otra montaña de ropa sobre la maleta abierta que estaba sobre la cama –…así que no me molestes y apresúrate a empacar

-Mira Renee…que tu maldita vagina este gruñendo por no sé que cosa que te haya dado Charlie –ahora si estaba enojada –…no es mi culpa, búscate a alguien aquí…y no me jodas

-¡Isabella! –grito, ups creo que me pase –…no voy a permitir que me faltes al respeto a mi ni a tú papá…así que o te apuras a empacar…o te vas así…sin nada…no te lo voy a repetir –ese tono lo conocía, decía estoy encabronada –…nos vamos a ir a Forks y ya…ahora sal de mi vista –me dijo con tono determinante y con mirada de no te metas con mi vagina –

No me quedo otra cosa que darme la vuelta y salir de su puta habitación mentándole la madre en mi mente, aunque claro ella supo que lo hice, no era lectora de mentes, pero me conocía bien.

Estaba tan emputada que estoy segura todo lo empecé a ver morado, seguramente del coraje, por un gran rato fue así, me pregunte si se me estaba yendo la sangre al cerebro, tal vez si me diera un aneurisma no nos iríamos a Forks. No seguramente la pendeja de Renee me llevaría aunque fuera en camilla y ahora sería la pobre retrasada mental hija del jefe de policía de Forks, no mejor me quedaba con ser la hija del jefe, sonaba mejor.

Así que con todo y mi enojo, me tuve que poner a empacar, realmente mamá y yo no teníamos muchas cosas que pudieras usar en Forks, yo en lo particular sabía que lo más prudente era dejar algo que era muy importante para mi, pues allá no lo podría usar, mi equipo para natación.

La natación había sido una salvación, siempre había sido muy torpe para realizar actividad con los pies, y en los deportes de equipo, era el equipo y yo, no porque yo fuera la estrella, sino porque era el adefesio que estaba en el equipo, la torpe, jamás me tomaban en cuenta por mi torpeza, hasta que encontré esto, el agua era genial, y parecía que yo le agradaba, así fue como descubrí que podía hacer algo bien, y ahora me molestaba, bueno no era molestia, me encabronaba pensar que por irme al rascuacho pueblo de Forks donde seguro no conocen las piscinas no podría volver a nadar ni a competir, eso me ponía aunque sonara cursi, me ponía triste. Miré mi traje de baño y lo puse a un lado de la cama, fuera de la maleta.

El viaje hacía Forks fue como me lo esperé, un pinche Viacrucis, todo lo seguía viendo morado y sentía mi cabeza a punto de estallar por el pinche enojo que aún traía, juro que si no hubiera sido por mi I Pod me hubiera aventado del avión, pero creo que fue peor cuando llegamos, estaba lloviendo, cuando no, siempre me ha gustado el agua, pero ahora sólo quería que ese elemento no existiera.

Como ya lo había pensado ahí estaba Charlie, con su sonrisa de pendejo viendo a Renee como si esta fuera Jennifer López o algo así, descubrí que yo creo que si pensaba que era ella, porque en cuanto la abrazó llevo sus manos al trasero de mamá, realmente me dieron ganas de vomitar.

-¿Qué tal el viaje? –con sonrisa nos pregunto Charlie –

-Realmente ni lo sentí, lo único que sentí fue el cambio de clima –si como no, yo quería morirme –

-Me alegro… ¿Cómo estas Bells? –yo lo miré con rostro aburrido –

-Sino salto de alegría es que seguramente no quiero romperme el cuello con este piso tan pinche húmedo – quería que notara mi sarcasmo y mi enojo –

-Bella…cuida ese vocabulario –me recrimino la señora traidora –

-Tranquila cariño –con tono suave –…esta cansada –dio un suspiro –…vamos que aún nos falta camino por recorrer –tomo las maletas que traía en las manos y las de mamá –

Gracias a Dios como el trayecto de Port Angeles a Forks era carretera con arboles, el patrón de camino y lo que se veía afuera era repetitivo, me maree y me quede dormida, desperté cuando sentí que la patrulla se detenía, habíamos llegado a la casa de Charlie, corrección, mi casa, maldición.

Estaba exactamente igual a como la recordaba, digo había estado aquí hace poco, pero realmente no la había visto bien, porque no tenía caso, volvería a Phoenix en un par de días, pero ahora me obligue a mirarla bien, este sería mi sitio durante un rato, bueno si es que lograba mi cometido y a alguna Universidad del Pacífico donde brille el Sol, no es que me sintiera como una patética niña de mejillas rosadas, porque ni a eso llegaba a pesar de vivir años en Phoenix, pero me sentía más patética estando en una casucha bajo la lluvia y sin más que hacer que mirar a mis padres tener sexo, eso si que no.

La verdad estaba muy encabronada como para ocuparme en desempacar y esas mierdas, así que en cuanto puse un pie en mi habitación azote la puerta, para que los dos cabrones de abajo se dieran cuenta de que estaba enojada y me encerré a pensar tonterías, perder el tiempo en lo que estaba la cena.

Pero pronto recordé que mi madre haciendo de comer era como dejar que alguien pusiera el cáncer en tu plato, no sabrías si estarías vivo al otro día, y pues ni qué decir de Charlie, nunca supo ni siquiera voltear una tortilla. Tuve que levantarme para ver que demonios cenaríamos.

Mientras bajaba un pensamiento extraño pasó por mi cabeza ¿Cómo sobreviví mi infancia con ellos? ¿De qué me alimentaria? Dios no quiero saberlo, cómo no quería saber lo que estarían haciendo Vagina vibrante con Pene urgido allá abajo, así que antes que asomarme a la sala me detuve para ver si escuchaba algo. Nada, era seguro bajar.

En la sala no había nadie, era extraño, fruncí el ceño y me di la vuelta, no podían haberse ido, oh claro que no la cocina lo grito.

Potísima madre, mejor ni hubiera bajado.

Cubrí mi rostro con las manos, ¿Dios que no tenían pudor ni higiene? lo estaban haciendo sobre la mesa a un lado de la cocina, a un lado de lo que se suponía sería mi cena, eso era sucio, ni yo lo haría, bueno más bien hasta ahora no lo había pensado, puede que fuera divertido.

¡Pero por Dios mis padres! jamás eso si jamás lo hubiera imaginado, ambos al darse cuenta de mi presencia, hicieron como que se acomodaron y se guardaron sus cosas y yo intente ignorarlos, era vergonzoso.

-No podrían haberse esperado para después de cenar –les dije en tono de asco –…mínimo se hubieran ido allá afuera para que el viento les oreara…

-Hey cuida tus palabras –me dijo Charlie con tono serio –…además afuera hace mucho frio –con sonrisa de satisfacción y desnudando a mamá con la mirada –

-Si pero aquí ya huele a sexo –olisque-…sucio y barato

-Basta Bella –casi se le salieron los ojos –

Yo me reí un poco, era gracioso lo del sexo sucio, mamá intentaba hacer algo con lo que fuera que tenía en las manos para la comida, rodee los ojos y se lo quite, ella jamás podría hacer algo comestible.

-Si no quieres envenenar a Charlie la primera noche y quedarte sin tu vibrador personal…dame eso –ella me iba a decir algo, pero sabía que era una tontería, yo tenía razón –

Bravo, me di cuenta mientras hacía de cenar que además de que estaba jodida al llegar ahí, ahora también estaba fregada, sería la criada, bien Bella, ¿algo más? sólo faltaba que mañana en la escuela, todo fuera aún peor.

Por extraño que pareciera no me molesto el hecho de hacer el desayuno al otro día, aunque era una buena idea amaestrar a mamá con esto, pues en realidad no quería ser su criada, pero en cuanto vi que se le empezó a quemar lo que fuera que tuviera en la lumbre, me di cuenta que sería un caso perdido.

Aún mi cabeza me dolía, del coraje de días pasados, aún seguía viendo todo morado, pero ya con menos intensidad, y bajo más el matiz cuando Charlie me presento a mi cachorro. Me había comprado una camioneta, debo decir que parecía sacada de la basura, totalmente, pero me agrado, esa chingadera de metal y color desvaído me hizo sentir menos molesta, le sonreí un poco al cabron de Charlie y me monté en ella para irme a la escuela. Después le daría las gracias.

Llegue al estacionamiento, que era una mierdita, es decir pequeño, parecía estacionamiento de un minimarket, me reí de la comparación, aún así había uno que otro auto que me sorprendió, pero no le di importancia, mi cachorro me había dado valor, era una pendejada, pero así me sentía.

Aún así no pude evitar sentir nervios en cuanto me baje de la camioneta, y no fue por el hecho de saber que sería el centro de atención de toda esta bola de idiotas por un rato, por ser la chica nueva, no, no era eso, lo había sido muchas veces, me habían expulsado de bastantes escuelas y por tal había llegado a nuevas muchas veces, así que me había acostumbrado, pero esta vez era diferente, quise decirme que era porque sabía de antemano que no podía dejar que me expulsara de esta mugre de escuela, por dos razones, si lo hacían, no había otra puta escuela en kilómetros a la redonda, y la otra si no había escuela, no había Universidad ni manera de escapar de mis padres y sus noches de sexo sin fin, y eso si no podía pasar, me dio un escalofrió, me lo sacudí y comencé a caminar hacia la Escuela.

Como era de esperarse, todo mundo supo quien era yo, "la nueva", claro con tan pocos lelos en la misma escuela, es fácil darse cuenta cuando no eres de aquí, me dieron ganas de levantarles el dedo de en medio a todos y decirles jodanse cómprense una vida y déjenme en paz, pero era obvio que estos aliens no entendían mis miradas de muéranse.

Con las indicaciones que me habían dado en la dirección, encontré lo que sería mi agujero, quiero decir mi casillero, lo abrí y descubrí que ahí no se había parado nadie en años, toci ante la salida del polvo, genial. Lo sacudí un poco y metí ahí algunas de mis cosas, mientras lo hacía note que algo, o más bien alguien estaba parada a un lado de mi, la mire de arriba a abajo, era una chica enana, de cabello oscuro, sonrisa de soy idiota y un suéter rosa que me dieron ganas de quemar con solo verlo.

-Hola...soy Jessica -hola soy pendeja quiso decir -...tú eres la hija del jefe Swan ¿verdad? -no pendeja soy la hija de papá pitufo -... ¿Isabella?...me da tanto gusto conocerte...supe que llegaste de Phoenix...y -empezó a parlotear como tonta y yo me sentí morir -...en serio espero que nos llevemos bien...se que no es fácil ser la nueva...mi novio...bueno ahora ex novio Mike...ya lo conocerás -apreté los ojos en señal de estoy a un dedo de perder la paciencia -...también fue nuevo hace un tiempo...bueno no tanto...bueno ya te contaré -saltando como imbécil -...por ahora que te parece si me dices donde es tu siguiente clase y vemos si nos toca juntas y pues...claro seria genial -explote -

-Lárgate -dije con tono suave y sonrisa, a ella se le borro la suya -

-Perdón -con cara de tonta y de que soy sorda y retardada -

-Que te largues -le dije con sonrisa más amplia y tono amigable -...no necesito de tus idioteces...suficiente tengo con estar aquí...así por favor...lárgate y no me molestes -ahora si le mostré mi cara de enojada -

Ella con el rostro asustado, obvio, se dio la media vuelta y comenzó a caminar un poco rápido sin dejar de voltear a verme de vez en cuando, la gente que estaba cerca me miro con miedo, seguro los chismosos habían escuchado lo que le había dicho a la tonta esa, mucho mejor así no se tomarían la molestia de tener un encuentro desagradable conmigo. No necesitaba de nadie, en cuanto pudiera me iría de aquí, un par de años pasan rápidos. Todo mundo me seguía mirando, imbéciles.

-¿Qué miran idiotas? -les dije y todo mundo se volteo -

Suspire y puse mis manos sobre las sienes, el color morado había vuelto a mi visión, puta madre, necesitaba un trago para relajarme, pero seguramente aquí conseguir uno, sería un gran problema, y más para mi, siendo menor de edad y luego para colmo hija del pinche jefe de policía. Puta madre. Respire de nuevo y me dije, vamos Bella, vamos Bella, esto no puede ser tan malo, algo pasará que lo arreglará todo.

(Sexy Boy – Air)

Y como si lo hubiera invocado, pasó, aquel pedazo de carne exquisita me lo hizo saber.

Hasta la luz de las puertas que ya estaban a sus espaldas los hacían ver como Dioses, decidí que había visto muchas películas al pensar eso. Baje mi vista y los miré desde los pies, pasando por su cuerpo hasta sus cabezas.

No me sentí como idiota cuando vi que las demás personas que estaban ahí los miraban igual que yo, con sus caras anonadadas, con la baba colgando, y de cierta manera intimidados. Se hacían a un lado al momento en que ellos pasaban, y casi, casi besaban el suelo por donde habían pasado.

Era un grupo de siete personas, en la parte de enfrente venían una chica rubia, debo decir bastante buena, creo que por dos segundos me volví lesbiana, cabello rubio, senos grandes y firmes, trasero que Jennifer López envidiaría y rostro de súper modelo, venía abrazada de un tipo que medía que ¿El doble que yo?, ese tipo era un monstruo, pero debo decir un monstruo lleno de músculos bien tonificados, cabello oscuro y sonrisa deslumbrante, y como no iba a sonreír si traía a Miss buena agarrada de la cintura. Junto con ellos venía una chica morena, bastante alta, de cabello corto y mirada asesina, tenía unas piernas inmensas y una chaqueta que me encanto, venía platicando muy amena con la pareja.

Detrás de ellos venía otra pareja, el chico tenía cara de que traía algo metido en el trasero, pues parecía bastante torturado, aunque debo decir que tenía un rostro bastante agraciado, cabello rubio un poco largo, era alto y delgado, pero debajo de esa chaqueta se veía que le ponía ganas al asunto de la tonificación. Su mano venía bien entrelazada de una chica, que por Dios así como la que venía adelante era enorme, esta era enana, bueno pequeña debo decir, porque a pesar de su estatura no se veía mal, al contrario, se me hizo muy bonita, muy original. Vestía bien, bueno se veía que le gustaba la ropa cara, su cabello negro corto y su sonrisa deslumbrante me hizo pensar que acababa de tener sexo, esa sonrisa satisfactoria solo la tienes después de una buena sacudida.

El tipo con el palo en el trasero cambio el rostro en cuanto la miró, ahora parecía que en vez de tener un palo en el trasero tenía flores aromáticas, su rostro se suavizó y le dedicó una sonrisa. No se porque ante tal muestra de afecto no sentí asco, siempre lo hacía, pero ahora no fue así.

Y detrás de ellos venían dos chicos, mi campo de visión no los podía divisar bien, por los que venían adelante, vi primero a un chico moreno, alto, se veía apetecible, cabello corto y color negó azabache, facciones nativas, ese chico se veía caliente, puro musculo, seguro que sus brazos apretaban muy bien, y no se porque, pero sentía que lo había visto en alguna parte, pero me olvide de él completamente en dos pasos, cuando me di cuenta que la chica del principio la morena con cara asesina lo espero y el chico caliente la asalto en un beso salvaje. Claro Bella olvídalo el tipo caliente gusta de mujeres asesinas, y después de eso, no sentí envidia de la comida ajena, pues vi mi propio pedazo de carne.

Lo que fuera, Dios no era real, y si lo era, tenía que comprobarlo ahora, este chico era completamente sexy, guapo, con aire de arrogancia y rebeldía. Vestía un pantalón de mezclilla oscuro, con una camisa negra pegada, que hacía que me diera cuenta que él también visitaba el gimnasio, su cabello era como un ente separado, tenía su propia personalidad, color cobrizo, despeinado y perfecto acompañaban a un rostro de Dios, ojos verdes y profundos, nariz recta, y labios carnosos que gritaban muérdanme ahora, pero sobre todo su sonrisa, que era toda arrogancia, sexy, este tipo hizo que me viniera en un segundo.

Todo esto paso en cámara lenta, porque ellos siguieron caminando, pasaron delante mío y obvio yo que no quería que notara que los miraba como pendeja, me voltee un poco, pero sólo hasta que pasó el chico sexy, a él si lo tenía que ver bien.

Cuando lo hizo, fue algo raro, jamás me había pasado, cuando lo vi fue como si mis ojos fueran imanes para los suyos, porque volteo a verme y sus ojos verdes, hicieron que me paralizara, sentí que me ahogué, y eso era imposible porque era una buena nadadora, pero aún así lo miré sin parpadear, el simplemente siguió su camino, cuando por fin había pasado, sentía que salía a la superficie, en vez de seguirme ahogando. Lo mire desde atrás, además de darme cuenta que tenía un lindo y sexy trasero, me di cuenta que ese tipo me haría interesante el curso, de alguna forma u otra.

Algo que si me pregunte, inmediatamente después de que este grupo de chicos pasara delante mío, es que Por Dios, esto es Forks, ¿Cómo es posible que existan personas tan sexys y guapas en un pueblo tan inmundo como este?...chicos como ellos solo viven en Hollywood, o salen en películas...y esto era Forks, donde la gente es tonta, fea y sin chiste, así que debo decir, estaba sorprendida.

Por extraño que parezca había sobrevivido a las primeras clases, ahora sólo tenía que sobrevivir a la hora de tortura de Matemáticas antes de ir a almorzar, en esa hora me di cuenta que además de estar la idiota que me había hablado en la mañana, estaba otra chica que parecía ignorarla y que en cuanto me vio le dijo algo de mi a la chica que simplemente parecía estar en piloto automático. Me senté y la chica del automático se sentó a un lado mío pero no me hizo conversación, ella era inteligente. Cuando me di cuenta entraron el chico del cabello rubio, y mi chico sexy del pasillo. Ambos con sonrisa y sabiéndose el centro de atención de todos en el salón, se sentaron en la parte trasera, yo me encontraba a su altura pero del otro lado, así que pude divisar bien el perfil del chico, y Chingada Madre también tenía el perfil de un Dios.

Intente por todos los medios no voltear a verlo a cada rato, no quería verme idiota, pero él tenía algo que hacía que no lo pudiera dejar de ver. Pero claro de vez en cuando lo hacía, y me daba cuenta que tanto él como su amigo no ponían atención al profesor, estaban en silencio o de repente comentaban algo y reían entre ellos, me di cuenta que también su sonrisa era más que perfecta, demonios.

Cerré los ojos y respire profundo, cuando los abrí y voltee de reojo, me di cuenta que él me miraba. Pero no era una mirada normal, ni tampoco especial, parecía estarme analizando, buscando tal vez algo en mi cara, yo intente no mirarlo como pendeja, pero el seguía mirándome, y cuando me di cuenta, la comisura de su labio derecho se levanto un poco mostrando un pequeña media sonrisa, puta sexy sonrisa, que obvio hizo que me viniera de nuevo, estaba atrapada en su mirada, me di cuenta que estaba a dos segundos de babear, pero gracias a la suerte, la campana sonó, y salí de mi puto hipnotismo pendejo, me voltee y me di cuenta que él y su amigo se levantaron y salieron del salón sin mirar atrás.

A la hora del almuerzo lo volví a ver, estaba en una esquina, sentado con sus compañeros, parecía que entre ellos tenían su propia fiesta, tuve ganas de quedarme y ver que hacían, sólo para matar el tiempo, pero después me dije que si lo volvía a ver a los ojos, me apendejaria de nuevo, y ahora si valdría madres, así que por mi propio bien salí de ese lugar. Me senté en las escaleras y me tome una soda, en verdad no tenía hambre, de repente me había puesto de malas, de nuevo, y me emputé en serio cuando me di cuenta que mi siguiente clase era deportes, puta madre.

Entre al puto gimnasio y me senté en las gradas, donde estaban los demás, ahí me di cuenta que todo el colegio, además de saber quien era yo, sabían de lo que era capaz, en cuanto me senté todos se alejaron de mi, la pendeja de la mañana había corrido la voz, me alegre por eso. Me di cuenta también que otra parte del perfect clan estaban ahí, era la chica pequeña de cabello negro quien venía montada en la espalda del tipo gigante de cabello negro quien sonreía tan ampliamente como en la mañana, me pregunte si estaría en drogas o algo así. Y además venían con el chico moreno alto, su cara se me seguía haciendo conocida, pero no sabía de donde, lo que si sabía era que ellos tres no tenían intención de entrar a clases, su ropa me lo indicó.

Cuando entró el profesor, les sonrió y se quedaron platicando unos instantes, la verdad mi curiosidad pudo más, esos chicos me tenían intrigada, me di cuenta que no tan lejos de mi estaba sentada la chica de automático, me levante y me senté cerca de ella, no me huyo como los demás así que supe que podría preguntarle algo.

- ¿Oye que ellos no piensan entrar a clases o que? -

- No...Ellos no entran a esta clase -dijo a secas -

- Uhmm pues… ¿De qué privilegios gozan? -dije con un poco de sarcasmo -

- Pues sólo el hecho de que pertenecen a una selección escolar...eso los exenta de esta clase

¿Selección? ¿Qué tipo de selección podrían armar en este muladar? ¿La selección para jugar canicas?, por favor, aunque debo decir que ellos podrían pertenecer a la selección de los más sexys, de todo el estado, sin dudarlo. El chico moreno le sonreía y daba la mano al profesor antes de marcharse con los otros dos.

-Por lo general este profesor hará que te presentes ante la clase -me dijo la chica automática -...lo hace más para perder el tiempo que otra cosa...así que mejor piensa que dirás -me miro con naturalidad -

Yo me quedé en silencio y esperé a que lo dicho por la chica saliera cierto, a la primera que el gordo este se dio cuenta que mi hermoso rostro no era de por aquí, me llamó.

-Haber tú...la que esta a lado de Ángela -me di cuenta que la automática se llamaba Ángela -...baja...eres nueva ¿No? -obvio pendejo, pensé -...baja a presentarte -me dijo mientras veía algo en su estúpida tablita -

Yo en realidad me quede en mi lugar, no quería bajar y mirar como toda esta bola de idiotas me miraban mientras yo hablaba, y escuchar como me llamaban psicópata, una cosa es que lo fuera, y otra que alguien lo dijera.

-No veo la necesidad -le contesté -

- Pero yo si...baje por favor -puso cara de infeliz -

-La tonta no sabe hablar en público...pobre -escuche un murmullo y una risita pendeja, voltee y me di cuenta que era la pendeja de la mañana, obvio me emputé -

- Porque no cierras la puta boca -la mire feo mientras me daba cuenta que mi comentario se había escuchado en todo el gimnasio -

Todo mundo me miró con sorpresa, era obvio, hasta el gordo del maestro, quien después de quitar su cara de tonto sorprendido reaccionó y me llamó la atención.

-Señorita en esta Institución no permitimos este tipo de lenguajes -me miro molesto, ahora ya me valía todo -

- Hace años que deje de ser señorita -le dije mirándolo con sonrisa -...y para su información no necesito comentar más -baje de las gradas - de lo que seguramente ya saben de mi...ya que en este pueblo chismoso las cosas se saben antes de salir de la boca de uno -le dije mientras lo encaraba - o no ¿Shrek? -sonreí y él enfureció -

Escuche murmullos y una que otra risita, después al profesor echarme de la clase.

Tomé mis cosas y salí de ahí, primero sonreí ante mi acción, pero después el enojo volvió, lo que acababa de hacer me traería bastantes problemas, y eso era decir poco, tire mi mochila a un lado, cerré los ojos e intente respirar profundo, tome mis sienes, necesitaba relajarme para pensar que hacer, o mínimo calmarme. Y en realidad sólo había una cosa, además de un trago claro, sólo podía relajarme de una forma.

Siempre antes de nadar, se hacen ciertos ejercicios para calentar, yo los llamó de relajación, extiendo mis brazos y los muevo, primero hacía adelante y luego hacía atrás, levantar el brazo y flexiónalo por detrás de mi cabeza empujando el codo con el otro brazo, siempre me hacen sentir mejor.

Cuando terminé y abrí los ojos me sentía mucho mejor. Tomé mis cosas y cuando me paré me di cuenta que la chica del cabello negro me miraba, y no es que estuviera loca, pero me miraba igual que alguien esta mañana en clase de cálculo. Yo simplemente me di la vuelta y salí de aquel lugar.

EPOV

Que podía decir, otro día más, de otra semana más, del maldito ciclo escolar ¿Es que nunca terminaría? Parecía que esta mierda sería eterna, algo así como las pinches películas que tienen como cincuenta secuelas, algo así como Viernes 13, sólo que yo no tenía pensado llegar a la parte cinco como protagonista, pero ese ere mi puto problema, era obvio que yo quería irme de la inmundicia de Forks, pero al mismo tiempo sabía que no quería.

Puta madre, me sentía como un maldito enfermo bipolar que un día quiere una cosa y luego quiere otra, y es que por Dios, mi vida era un asco, bueno salvo por los chicos, la música y la natación, todo lo demás era mierda.

Y es que yo sabía que en si el pueblo de Forks, no era lo que me molestaba, sino lo que este me recordaba, algo que hasta ahora no he podido olvidar, y es que va ligado con una de las cosas más importantes de mi vida. Por eso quería salir de aquí, pero al mismo tiempo me asustaba el hecho de ir a un lugar que no fuera tan familiar para mi, o más bien me aterraba el hecho de ser capaz de olvidar ese pasado que ha sido dolorosamente placentero.

Todo había sido rutinario hasta ahora, digo teníamos unas cuantas semanas que habíamos iniciado el curso, y cabía mencionar que hasta ahora, lo único interesante para mi eran las competencias nacionales en marzo, las estatales que eran en un par de semanas eran pan comido, pero obviamente era imposible no estresarse teniendo amigas como las mías. Lo comprobé cuando llegue al estacionamiento, la pinche voz de Alice me recibió.

-¿Por que putas llegas ahorita? -con los ojos abiertos -

- Cálmate Esme -la mire con el ceño fruncido y una sonrisa mientras cerraba mi auto -

-Edward quedamos en llegar temprano para hablar sobre reclutar a alguien más para el equipo -me dijo mirándome desde abajo -

- ¿Y? -le dije para hacerla emputar, y lo logré -

-Y tu eres parte del equipo idiota...tenemos que ver cuando hacer las pruebas...poner carteles y eso -me jaló mientras nos acercamos a los demás -

Los demás, obvio estaban ahí, Emmett estaba recargado en su jeep y creo que le quería meter mano a Rosalie, se dejaba obvio. Jasper jalo a su hada del infierno en cuanto me soltó, y Jake abrazaba a la perra de su novia por detrás, Leah que como cada mañana tenía cara de odio al mundo. Todos me saludaron.

-Oye imbécil ¿A qué hora llegaste anoche? -me dijo Emmett - ni sentí cuando te fuiste

- ¿Qué hicieron? -pregunto Alice -

-Nos quedamos viendo películas acompañados del viejo Jack D -dijo Jasper sonriendo -

-Creo que aún tengo sabor del maldito -dijo Jake y después repitió -

-Cerdo -le dijo su perra -

- ¿Y qué vieron esta vez? -pregunto Rose -

-Pues imagínate...Emmett escogió la trilogía... -dije mientras cruzaba los brazos -

-Hay Por Dios no me digas que escogió otra vez Toy Story -dijo Rose tapándose la cara -

-No esta vez no -rio Jazz -...fue Star Wars...vimos Toy Story la semana pasada...aunque te diré que no me hubiera desagradado esa

-Es que ustedes son una bola de adolescentes bobos e inmaduros...que se la pasan viendo Disney y esas pendejadas -dijo Leah -

-Y siempre han sido así -dijo la pixie -...creo que El Rey Leon lo han visto como 200 veces...y contando

-¿Que no se cansan puta madre? -dijo Rose exasperada -

-No -dijo Emmett -

-Es sólo un puto cachorro huyendo y cantando como maricón para

Olvidar que es un imbécil por huir -dijo Leah -

-Hey con el Rey León no te metas -le dijo Emmett con ceño yo me reí -

-Si Leah el Rey León es sagrado -dijo Jasper -

-Con razón tienes ese puto tatuaje -le dijo la perra número uno -

-Claro que no -le dijo él -

-No claro que no -le secundo su novia -...espera... ¿Oh si? -lo mira -... ¿te tatuaste a Zimba?...olvidalo no pienso dejar que me apoden Nala...suena como a nalga...que asco -todos nos carcajeamos -

La campana sonó y tuvimos que entrar a clase, la verdad era una de mis partes favoritas, pues no es que viviera de mi Ego, pero debo decir que ¿A quien no le gusta que cuando se para en un lugar todos te vean como Dios? y nosotros éramos Dioses en aquel lugar.

Todo mundo nos miraba pasar y ya sea babeando o sonriendo nos idolatraban, me gustaba que me miraran así, y al mismo tiempo me encabronaba, no se porque. Esa mañana hubo algo diferente, o más bien, alguien diferente, no lo note, o más bien no la note demasiado.

No era de mi incumbencia, pero había escuchado decir tanto en el pueblo que la hija y la esposa del Jefe de Policía venían a vivirse con él, que realmente tuve curiosidad por conocerlas, más a la hija, pues por ahí se rumoraba que era bastante diferente a la gente del pueblo, eso era bueno. Supuse que era ella, pues jamás la había visto.

Sólo la vi de reojo, realmente no tenía nada especial, en cuanto a facciones era una simple chica, pero lo que de cierta manera hizo que la mirara por más tiempo que a alguna chica promedio, fue el hecho de que me sostuvo la mirada, y no me miró como las otras pendejas, lo hizo de manera diferente, eso lo descubrí cuando me la encontré en clase de Matemáticas, me miró y lo supe, y yo la miré de vez en cuando pues el pendejo de Jasper estaba chingando con algunas semejanzas pendejas de las películas de Star Wars con pornografía, me dio risa lo del sable de Luke y el bastón de Yoda.

Después de mirarla un poco más me di cuenta que su cabello tenía linda caída y que sus ojos más allá de tener un color espectacular eran profundos y que sus labios eran gruesos y definidos. Supe en aquel momento que no la miraba a ella, miraba a alguien más. Aparté mi mirada y me sentí estúpido, cuando la volví a ver me di cuenta que era un pendejo por comparar, ella no tenía nada que ver, así que me reí de mi mismo y creo que lo externe de más pues me di cuenta que sus ojos cambiaron de expresión cuando sonreí un poco, sonó la campana y me salí de aquel lugar con Jasper diciendo que Jabba era como el dueño de un Congal, no entendí la verdad.

El almuerzo fue un borrón, tenía ganas de un trago pero me daba flojera ir hasta el auto, le dije a Emmett que fuera pero estaba ocupado con la boca de Rosalie. Puta madre. Y luego para colmo Alice siguió chingando con lo de su reclutación. Jake comentó que había que recordarles a los maestros de que somos parte de la selección de natación para que así no tuviéramos problemas con las faltas. Como si los pendejos no nos ubicaran, aunque supe después que lo decía por Leah quien había entrado este año.

En realidad me daban flojera mis siguientes clases, así que dejando de lado mi pereza, fui al auto y me tome dos Jack Daniel´s que tenía en el auto, habían sobrado de la noche anterior, me supieron a gloria. Si no fuera porque en realidad no tenía nada que hacer en casa y le había prometido a Alice que me quedaría para que a la salida viéramos que hacer con lo de la pendejada de su reclutación, me hubiera ido, al fin y al cabo hoy no había entrenamiento, pero bueno, me quede.

Cuando la gente comenzó a salir de la escuela, salí de mi auto, vi llegar a los chicos.

- No entraste a clases -no era pregunta -

- La Geografía nunca ha sido lo mío

- Con razón sigues aquí -ambos reímos - mm...huelo a que nuestro amigo Jack D estuvo aquí -me miro con sonrisa - ¿Y no guardaste algo para compartir?

- Ni madres...anoche te tomaste prácticamente mi parte...maldito alcohólico

- Oye sabes que las películas de Guerra me emocionan...si me emociono, bebo...es natural...es como si te pusiera alguna película basada en algún libro...siempre lloras…lloraste con la última de Harry Potter -le enseñe el dedo de en medio al cabron -

-Cógete -le dije mientras él reía - ¿Dónde esta tu vieja?...que diga lo que vamos a hacer tengo mucha flojera y me quiero ir -en realidad me quería ir -

-Pues buena pregunta -mirando a Emmett y Jake - ¿Donde esta Alice?

-Se retraso un poco -dijo Emm -...venia detrás de nosotros después no la vi

-Allá viene -anunció Leah -

La pitufa infernal venía como siempre dando saltos, parecía contenta, por un momento pensé que Jasper había mentido y ambos venían de haberse dado una buena sacudida, pero cuando llegó se le colgó del brazo a Jazz y después dijo con voz emocionada.

-Tenemos a nuestra chica -dijo con sonrisa de Puka -

- ¿A que te refieres? -le pregunto Rose -

-Que he encontrado a la chica que pertenecerá nuestro equipo de natación

Tal parecía que la búsqueda no era necesaria, "ella" había llegado sola, y yo de cierta manera, tenía que conocerla.