Hey.

Cumplí, aquí les traigo el epílogo, y pues debo decir que vaya que disfrute escribiendo esto, como cada capítulo, de eso se trataba esto obvio.

Primero que nada, quiero en serio dar las gracias, miles de milloes de gracias a todas y cada una de ustedes que se han tomado un tiempo para leer esta historia, se que no las conozco a todas pero estoy segura que son unas personas bien chingonas...obvio jajaja...neta mil gracias por todo son increíbles, y aunque este de chucky calabaza de vez en cuando...saben que las quiero.

Espero estar de vuelta pronto, por ahora no cuento con el tiempo, pero sin con las ideas, tengo por ahí dos proyectos, uno peque y otro grande, veré cual puedo adelantar y traerselos, pero please no se olviden de la marihuana mayor, osea yo.

Esta historia como saben estuvo decicada a mi amiga Eva, bitch te quierooo, también un muy entrañable saludo a Ruby por darme ideas y escucharme cuando estoy más fuera de mi. Pero quiero que todas sonrían, esto es de todas. Mi epílogo esta dedicado enteramente a un ser maravilloso que sin decirme palabra me hacía ver que el capitulo estaba correcto, que con su sola mirada me hacía sentir totalmente en mi lugar y querida, que cuando eran las cuatro de la mañana y yo estaba terminando de escribir él estaba acostado conmigo esperando a que apagara la luz, esto es para mi bebe Lucas, mi perrito que por desgracia se me adelanto, pero yo se que esta en algún lugar mejor, y lo más maravilloso es que donde quiera que este...se que sigue igual de feliz...Te amo chiquito mio.

Les reitero lo maravilloso del playlist, el de hoy no es la excepción, así que disfrutenlo.

Thinking About You - Big Scary

Box of Stones - Benjamin Francis Leftwich

Atlas Hands - Benjamin Francis Leftwich

To Build a Home – The Cinematic Orchestra

Flashdance - Hollywood, Mon Amour ft Yael Naim

Ahora si a disfrutar, mil gracias.

(Los personajes son de mi hermosa Diosa S. Meyer, yo sólo tengo la imaginación y la locura para ponerme a jugar con ellos)

SUEÑOS LIQUIDOS

Por. CASANDRA

Dedicado a Eva.

Para Lucas

En mi pasado te soñé, en mi presente te deseo…en el futuro sé que te tendré.

EPILOGO.

EVOLUCIONAR

En partes de este fic se incluirán escenas de sexo explicito, por lo que si no son de tu agrado, puedes saltarte esa parte…jajaja…o leerla en compañía de un adulto…jajaja no es cierto…puedes abstenerte de leer este capítulo.

BPOV

Siempre había sido muy hermética con eso de los refranes y las frases al aire entre profundas y con un significado especial, pero era ahora, cuando me veía en el espejo con este atuendo blanco que en mi pinche vida espere llevar, me decía, "Las vueltas que da la vida".

Digo, no es que pensará que era estiércol y que no merecía llevarlo, pero con lo que fui tiempo atrás, nadie podría apostar a que yo llevaría esto puesto, no mames, era imposible, pero ahora, después de cierto tiempo, con mucho esfuerzo y dedicación, por fin lo siento mío, me lo merezco, claro que si.

Sonreí ante el reflejo del espejo y con gran satisfacción camine con el mentón alto y la mirada segura, hoy sería un gran día.

Baje de mi habitación y los rostros de las personas que estaban ahí reafirmaron mi seguridad, realmente estaba pasando. Pero fue hasta que encontré su rostro que pude estar cien por ciento segura de que había cumplido otro de mis muchos sueños. Su sonrisa me lo confirmo, estaba pasando, y estaba a su lado, no mames, esto era perfecto.

Salude a Caty, Leah, Riley, Eva, Jasper, Emmett, y al final, esperando como siempre con su mano tendida hacia mi, estaba Edward, más pinche hermoso con cada segundo que pasaba, y era mío, mío nada más.

Habían pasado cinco años desde que Edward y yo nos habíamos reconciliado y yo había entrado a USC, como todo, nuestra relación había tenido altas y bajas, pero debo admitir que aunque no lo crea, había madurado, ya no me ponía toda pendeja y loca y él ya no era un emmo de mierda todo el tiempo, realmente habíamos madurado en muchos aspectos.

Uno de nuestros cambios, era en lo físico claro, bueno yo no tanto, sólo estaba un poco más musculosa, gracias a la natación, mi cabello era un poco más corto y mi cara se veía más angulosa, pero nada más, por el contrario, Edward había cambiado mucho, pero al mismo tiempo, cuando lo veía, sabía que era él. Su cuerpo era más marcado y tenía más musculatura que antes, bueno no tenía los músculos de Emmett o Jake, pero tenía un poco más de masa muscular, su rostro tenía las facciones más marcadas, su mentón era más cuadrado y definido, su cabello era un poco más corto, aunque eso se lo tenía que agradecer al pendejo de Jasper ya que el puto le gano una apuesta donde habían apostado la cabellera, había gritado peor que el exorcista cuando lo vi llegar con la cabeza rapada.

Pero a pesar de su cambio, seguía siendo el mismo chico del que me había enamorado cinco años atrás al verlo entrar por la puerta de la escuela, era él, su olor, su sonrisa, sus ojos, su voz al decir mi nombre no me mentían.

Teníamos dos años viviendo juntos, algo que no supuso un cambio para mi, ya que aunque viví con Alice prácticamente toda la carrera, me la pasaba la mayor parte del tiempo en su casa o él en la mía, así que realmente sólo formalizamos el hecho, ante mis padres y los suyos, o más bien, sólo ante Charlie.

Los dos teníamos prácticamente un año que habíamos terminado nuestras carreras, Edward estudió música y yo aunque nadie lo crea termine mi carrera de Literatura, no mames, aún me sorprendo de mi misma, y admito que bien maricona chille el día de mi graduación, porque realmente era imposible no llorar viendo que pude subir al estrado sin caerme y tener el suficiente equilibrio para caminar con zapatos de tacón de muerte y poder tomar mi diploma. Ahora era una profesionista, no pinches mames.

Aunque claro, a pesar de que amaba lo que había estudiado, no era realmente mi objetivo terminar la carrera para trabajar en ella inmediatamente, por ahora sólo era un requisito, porque tenía que estudiar algo para poder seguir nadando, eso era mi objetivo, y lo seguía cumpliendo.

En la Universidad no se andan con mamadas, sino cumplías con las calificaciones, no tenías derecho a hacer otras actividades, y Eleazar era un cabron que no gustaba de tener niños mediocres, así que tuve que sacrificar muchas horas de flojera y sexo por estudio. Al final valió la pena.

Sin poder evitarlo, vi todos los momentos pasar por mis ojos, hasta ese momento, junto a Edward quien me sonreía como siempre, y yo sintiéndome en las nubes llegue a tomarle la mano.

- Se supone que no debería reclamar, ya que se supone que es normal que una mujer tarde lo inimaginable en cambiarse de ropa, pero mi experiencia me dice que tú no eres lo que se denomina normal –me da una sonrisa de lado –así que debo de estar sorprendido ¿Verdad? –como siempre me apendeje al ver su rostro todo sexy –

- No todos los días te pones un atuendo así –señale con las manos mi atuendo blanco – bueno, más bien, no siempre te vistes para una ocasión como esta, sólo cada cierto tiempo…así que no me jodas…es sólo que estoy nerviosa –le apreté la mano, él rió un poco y me beso la cabeza–

- Vamos Bella no es nuestra primera vez, hace cuatro años que fue la primera vez que hicimos esto, y estuviste fenomenal para ser la primera…ahora que es la que en verdad cuenta…estoy seguro que brillarás

- Dime paranoica, pero siento como si esta fuera la primera vez, de todas, como si fuera mi primera competencia –me dio una sonrisa angelical y me da un beso suave en los labios –

- Siempre…de una u otra forma recordaremos esa primera vez…de alguna u otra forma sentiremos como si fuera la primera y esa sensación es la que nos ayuda a vernos a nosotros mismos lo que somos en realidad

- Por lo que estamos aquí –dije concluyendo su idea, el me volvió a sonreír, puta madre ¿qué nunca me cansaría de verlo? –

Acerco su boca a la mía, y su beso como siempre era un pase directo a la tierra de la felicidad orgásmica. Sentir los labios de Edward moverse, deslizarse sobre los míos te provocaba algo más que estremecimientos y latidos rápidos de corazón, te mataba y te revivía al mismo tiempo, eran algo de otro planeta. Pase mi mano por su cabello sedoso y fascinante y lo acerque más a mi, aún hoy en día no me acostumbraba al hecho de sentirme aturdida y feliz por sentirlo mío. Un carraspeo nos interrumpió, la persona sería castrada en dos segundos por mis manos.

- Siento decirles que no están en su nidito de amor –pendejo Jasper –Edward si me permites decirte que te están esperando para que comience la ceremonia –el cabrón seguía teniendo su pinche cara de sarcasmo –sin decirte que la gente se esta comenzando a aglomerar, así que será que sueltes a Bella y la dejes tomar su lugar –dio una leve sonrisa –

- Cojete Jasper –le dijo cuando pretendía volverme a besar –

- Luego cariño, luego –le contesto este mientras me tomaba del brazo –no te preocupes yo la cuidare bien…no permitiré que se caiga mientras hacemos el recorrido…mínimo que nadie le pase por encima –le mostré el dedo de en medio, él me sonrió –

- Será mejor que te vayas…no quiero hacerte llegar tarde –le di otro beso –

- Te veré allá –me dijo y me cerró el ojo –recuerda…sonreír –

- Lo intentaré…sino es que colapso de los nervios

- Si lo haces grítale a Jasper en el oído…su sordera nos ayudara por el resto de nuestras vidas

- Y el que yo te castre –continuo el interpelado –y a ti te mande cocer la vagina también ayudará…pero eso será luego…así que anda vamos –me jaló y yo lo seguí, dejando a Edward de pie en aquel lugar –

Me aleje con Jasper a mi lado, caminamos entre la gente y tomamos nuestros lugares, Caty me sonrió, estaba delante de mi platicando con Eva, las dos claros seguían siendo las mejores amigas, la primera le había dado el sí hace poco a Riley, así que sus rostros estaban más pinches relucientes y putamente hermosos que nunca, aunque claro la belleza de ambos era algo extraña y surreal, que daban ganas de matar, el aludido paso delante de mi y se unió a ellas, no mames en serio que a ese cabrón daban ganas de cogerlo con solo verlo sonreír, ambos se habían convertido en algo más que mis amigos, como de mi familia. Eva seguía igual de castrante y buena onda, la adoraba, esa perra me había ganado con sus insultos y malos consejos que al aplicarlos se volvían las mejores decisiones de mi vida, ahora estaba un tanto triste, Daniel no estaba por aquí, estaba lastimado de la espalda, aún así ellos seguían igual de unidos.

Sentí como alguien me empujaba, voltee y miré a Leah detenerse a un lado de mí. La cabrona con sonrisa petulante miraba alrededor.

- ¿Estas lista? –me dijo mientras seguía mirando a la gente –

- No…pero ya que –dije suspirando –

- Vamos…te mentalizaste para esto desde hace años…así que no te pongas mal antes de tiempo

- Estoy segura que tú estas igual…esto también te pone mal

- ¿Mal?...mal te pones cuando tienes que estar sentada, con putos calambres en el cuerpo cada quince segundos, sudando y con una cabeza del tamaño de un melón saliendo por tu vagina que es del tamaño de una nuez –me miro con rabia y supe que no podía rebatir eso –

- Eso si debe doler –dijo Jasper haciendo cara de dolor –

Leah aún tenía los pechos grandes y redondos, pues no tenía ni cuatro meses que había dado a luz, digo nunca hubiera pensado que ella pudiera ser madre, pero resulta que si pudo, ella no había cambiado, pero Jake decía que ella sólo cambiaba el semblante de perra cuando tenía a su pequeña cachorrita entre sus brazos, la pequeña Tessa Black había heredado el rostro amigable y hermoso de su padre, pero claro no se podía omitir la sangre de su madre, pues aún de pequeña era igual de enojona y berrinchuda como su mamá, sólo entre ellas se entendían, aún así Jake las amaba a las dos.

Cuando me acuerdo de Jake descubro que a pesar de que tal vez tienes un camino que parece que es el que vas a seguir, al final resulta que encuentras otro que te sienta mejor, digo, yo siempre pensé que él seguiría entrenando y sería un gran nadador, pero al final descubrió que le gusto mucho su carrera, Ingeniería automotriz, y mejor aún, que era bueno en lo suyo, construir coches. Le estaba yendo muy bien en una compañía de renombre, pero lo mejor de todo, estaba más que feliz. Voltee hacia donde la gente estaría sentada mirándome pasar, y estaba segura que él estaría por ahí sonriendo como sólo él sabe. Sonreí también.

- Me caga la madre el puto ardor en los senos –dijo Leah molesta mientras se removía –esto de amamantar es una puta molestia

- No dirías lo mismo si en vez de amamantar a Tessa, amamantaras a Jake ¿Verdad? –le pregunto Emmett que iba llegando –

- Seguramente no habría tiempo para que se quejara –continuó Jasper –el cachorro seguramente estaría pegado a ella –Jasper hizo ademan de morderse un seno, Emmett y yo nos cagamos de risa –

- Come caca Jasper –le dijo Leah con cara enojada –

- Desayune bien…gracias –le sonríe como si nada –oye tú –se dirige a Emmett - ¿Supiste si llegaron los demás?

- Si…y no…por eso vengo corriendo –sonríe como niño que sabe que hizo su travesura y nadie lo descubrió –todos están en sus lugares, menos Alice…su avión se retraso

- Eso ya lo se inútil –dijo Jasper –

- ¿Entonces para qué preguntas? –dijo inocente mi hermano –

- Para escucharte hablar como pendejo –dijo mientras sacaba a escondidas su celular y checaba si había mensaje de Alice –

- ¿Nada? –le pregunte preocupada, ella no podía perderse este momento –

- Ya llegará –dijo él seguro –

- Más le vale –dije yo, él sonrió, voltee y miré a Emmett – ¿Viste a mis papás?

- Sip…tu madre venía hecha una locura y Charlie trataba de contener su alegría

- Claro…ya me los imagino… ¿Y Harry?

- Sonriente y parlanchín como siempre…venía jugando muy ameno con Keny –yo sonreí para mis adentros –

Había sido un completo shock cuando Renee nos comunicó a mi y a mi padre al mismo tiempo que estaba embarazada, recuerdo que sino es porque ambos estábamos sentados en el sofá, yo me hubiera ido de hocico y Charlie de nalgas. Parecía que sus tardes de sexo habían dado sus frutos, ya que ahora tenía un pequeño hermano llamado Harry, su cara era idéntica a mi madre, sólo que conservaba el color del cabello de Charlie y mío, castaño oscuro, peros sus ojos claros y su forma de ser tan inquieta no dejaba duda de que era hijo de Renee, yo lo amaba, era genial.

Mi pequeño hermano se la pasaba todo el tiempo con el pequeño Keny, el hijo de Emmett y Rose, debo decir que a pesar de que el momento en que nos enteramos que ella estaba embarazada, nadie se sorprendió, siempre supimos que Rose quería ser madre, y Emmett quería todo lo que hiciera feliz a Rose. Tengo que decir que realmente admiro a mi amiga, pues aventarse un embarazo durante tus estudios universitarios no es cualquier mamada, y el que ella haya sacado adelante ambas cosas es de aplaudir. Rose era demasiado maternal, así que no me sorprendió el hecho de que tomara la decisión de dejar el equipo de natación para dedicarse al cien por ciento a su hijo, aún extrañaba su liderazgo en las competencias, pero sabía que era porque ella así lo quería. Emmett por otro lado, había encontrado la manera de hacer todo, más bien que todo le saliera increíble, entre la escuela, los entrenamientos y algún trabajo de medio tiempo, mi amigo en serio la sufrió, pero aún así, la sonrisa de su rostro jamás desapareció. Ahora, ella se dedicaba a Keny y él seguía nadando, el deporte era su vida.

- Keny cada día esta más grande, creo que ya esta del tamaño de Harry –sonrió más –diría que son gemelos, bueno sólo porque tú hermano tiene el cabello castaño y mi hijo rubio –yo sonreí, Keny era el clon de Emmett sólo que con el cabello de Rosalie –

- Claro…no dudo que este más grande cada día, si tú eres su papá –sonreí mientras me daba cuenta que Jasper recibió un mensaje y sonrió, Alice ya había llegado –Más le valía llegar

- Dice que no olvides sonreír –yo lo hice –

Miré a Jasper, podría decir que seguía igual que siempre, sarcástico, cabrón, encantador y suspicaz, pero era claro que también había cambiado, su cabello estaba un poco más corto y su mentón más marcado, además de que el gimnasio había hecho trabajo con él. Era obvio que el no dejaría la natación, lo traía en la sangre, terminó su carrera de Filosofía que debo decir le gustaba mucho, pero no como esto, esto era su vida, así que era más excitante escuchar hablar no sólo de la chica Withlock sino de los hermanos Withlock. Él y Alice estuvieron separados un tiempo, fue difícil, ya que Alice se fue a estudiar diseño de modas a Italia, y estuvo fuera más de dos años, fue de los momentos más tensos, porque ella decidió dejarlo a él y a la natación por su carrera, y eso a Jazz lo lastimó, pero era obvio que él no podía estar enojado y lejos siempre, así que en cuanto tuvo oportunidad fue tras ella, aunque no regresaron, limaron sus asperezas, y estuvieron en una relación de "amigovios" por más de un año, hasta hace poco cuando regresaron de manera formal.

Alice fue otra que dejo el equipo por su carrera, aunque eso yo ya lo presentía, desde siempre, ella era una diseñadora nata, así que me alegre por ella cuando decidió irse a seguir su sueño, aún así me puse toda triste cuando se fue, creo que me fui de compras una semana entera para llenar el vacío de su ausencia. Ahora estaba en vías de sacar una línea de ropa para una marca prestigiada, así que por eso llegaba corriendo a este evento recién bajada del avión que la traía de Italia. Yo seguía confabulada con Jasper para no dejarla volver, y creo que ahora sí lo lograríamos.

Eleazar me sacó de la distracción, más bien a todos, se movió de entre el gentío, nos hablo con una sonrisa y una mirada profunda, que ya nos habíamos acostumbrado a ver, la mirada que nos decía "Confío en ustedes".

- Bien, pues contando los días, y hemos llegado, este es tiempo de disfrutar, mañana nos ocuparemos de otra cosa –nos mira a todos – adelante chicos

Thinking About You - Big Scary

Y entonces se escuchó el llamado para la presentación, yo me estremecí y trate de no parpadear para no perderme cada segundo, unos metros delante de mi, pude ver a Edward, sonriente, pero más que todo, seguro, firme, emanaba sensualidad y triunfo, era una estrella.

Me mire de nuevo, y como cada día me preguntaba ¿Cómo era posible que una mujer como yo estuviera con un hombre como él? Puta madre. Hasta el día de hoy vivía sorprendida no porque estuviera conmigo, sino porque me amara, porque Edward me amaba, y me amaba mucho. Lo ví de nuevo, unas personas se le acercaron y le entregaron nuestro símbolo, lo ví sostenerlo y sonreír para mi, él realmente merecía ese honor, me miré de nuevo, mire mi atuendo blanco y me estremecí, luego levanté la cara y lo miré, ahora él me miraba, y entre la multitud pude ver claramente como me decía.

- Aquí vamos –vi a sus labios armar esa palabra –

- Voy contigo –le dije yo, él me sonrió y miro hacia adelante –

Y entonces dio comienzo la ceremonia.

Era la inauguración de los Juegos Olímpicos, cuando entré en el estadio y empezamos a dar la vuelta a la pista, me quede con la boca abierta por lo fenomenal de la vista, las luces, los gritos, el espectáculo, todo era un sueño. Yo iba con la delegación de mi país, que era inmensa, caminaba junto a todos los seleccionados nacionales, mi equipo el de natación, se conformaba por mis amigos: Leah, Caty, Eva, Jasper, Emmett, Riley, Edward y yo, todos nosotros íbamos vestidos con un traje blanco, a través de las pantallas del estadio pude ver que cuando aparecimos todo mundo se estremeció por la mancha blanca, nos veíamos bien, más que bien, brillábamos. Pero también supe que la persona que realmente era la sensación, quien realmente parecía un ángel en aquel lugar, era quien llevaba nuestra bandera a la cabeza del grupo, Edward.

No era para menos, él se había ganado a pulso desde hace tiempo ese honor, ganando campeonatos mundiales y medallas al por mayor. Se supone que estos eran nuestros segundos Juegos Olímpicos, pero yo los sentía como los primeros, porque en los pasados era una completa novata que no paso a las preliminares, pero en cambio él, había brillado ganando una medalla de oro y dos de plata.

Todo el mundo lo conocía, nunca fue el heredero de Riley, siempre fue sólo Edward, el grande.

Buscaba su mirada, pero mientras más avanzábamos menos lo divisaba, así que me concentre en no darme un chingadazo y ver lo que pudiera gracias a las mega pantallas que estaban en el estadio. Cuando nos enfocaron a nosotros, me quede pendeja de ver lo bien que nos veíamos, Jasper y Emmett obviamente sonrieron y saludaron, Leah y Eva obvio pusieron cara de emputadas y Riley y Caty se abrazaron para saludar, yo simplemente mire de reojo y levante una mano tímidamente para lanzar un saludo, seguramente a Harry le emocionaría mucho verme en la tele, sin decir de Charlie y Renee.

Mire hacia las gradas, había un chingo de gente, parecía que no cabría ni un alma más, los flashes no paraban y parecía que estaba viendo un monton de estrellas. Sabía que era imposible divisar a mi familia y amigos que estaban ahí, pero aún así, los vi ante mis ojos. Charlie aplaudiendo y con lágrimas en sus ojos, mi madre emocionada mientras le señalaba a mi hermano donde me encontraba, Alice brincando junto a Jake, Rose sonriendo orgullosa mientras su pequeño Keny aplaudía más que eufórico por ver a su papá en la tele, hasta podía ver a Esme y Carlisle sonreír y aplaudir orgullosos de ver a su hijo llevar la bandera de nuestro país, mientras que Ness gritaba como loca a lado de Seth el hermano de Leah, el futuro de nuestro país, ellos serían nuestros herederos.

Como siempre que vivía un momento tan inolvidable como este, mire sin parpadear y vi como todo pasaba en cámara lenta para mi memoria. En el momento que vi encenderse al fuego olímpico sentí un estremecimiento en mi pecho, era totalmente fascinante, era como un amanecer en plena oscuridad, pero más estremecedor, era como ver la gloria en plena noche. Sonreí por la satisfacción de mi propio esfuerzo, porque yo me había ganado poder vislumbrar aquello.

Deslumbrada por el cielo oscuro lleno de luces, mire hacía arriba y me concentré en cada destello que había, los fuegos artificiales eran un acontecimiento que te quitaba el aliento, sonreí y después miré a mis compañeros de equipo, ellos compartían el mismo sentimiento que yo.

Aspire el aroma de un momento inolvidable mientras cerraba los ojos por un instante, para abrirlos y sentirme completa, preparada y realizada para alcanzar mi meta. Miré de nuevo a Edward que alumbrado por las luces que caían desde el cielo se convertía en una belleza surreal. Me miró de nuevo y viendo su rostro no me quedo ni un rastro de inseguridad sobre la autenticidad de aquel momento fantástico.

Después de la inauguración, teníamos que concentrarnos para las pruebas, ya que empezarían al otro día muy temprano.

Debo decir que a pesar de que ya no era una mocosa y en cambio tenía ya bastante experiencia en esto, me sentía bien pinche nerviosa, no pinches mames, ya había ganado campeonatos mundiales, pero siempre el ganar una medalla olímpica, era otra cosa, me estaba cagando de miedo.

Las preliminares no habían sido problema, el pedo gigante vino cuando llegaron las finales, mi primer prueba de final sería el combinado individual, o sea no pinches mames, más cabron no se podía. Estaría con Caty por supuesto, ella era la campeona reinante. Creo que el tener a mi amiga ahí no me ayudaba en nada.

Estaba en los vestidores ya casi por salir a la prueba, en eso Eleazar se me acerca.

- Bien chica ¿Lista? –me da una media sonrisa –

- Por supuesto –di mi mejor cara –

- Muy bien…da lo mejor de ti y veras el resultado –me da una palmadita en el hombro –

- Claro… -digo con voz tenue –

Me da un beso en la mejilla y se va, parece que alguien le habla, a lo lejos veo a Laurent quien se lo lleva de ahí, cuando volteo veo a Edward parado frente a mí.

Box of Stones - Benjamin Francis Leftwich

- No mames ¿Qué haces aquí? –digo bastante sorprendida –

- Vine a joderte claro –sonríe –obvio a verte tonta –yo sonrío –es tú primera gran prueba…así que

- Eres un tarado increíble –lo abrace –

- Lo se…y espero des más que lo mejor…no todos los días tengo que pedirle favores a Laurent…así que aprovéchalo –me solté de él para verle la cara y voltear a donde nuestros entrenadores ya no estaban –

- ¿Le pediste a tu entrenador que te ayudara a venir?

- Si y no fue gracioso…ya se que Laurent me ama y por eso se vino a seguirme a la selección nacional…pero tampoco es para tanto…me aclaro que sólo me ayudaría esta vez

- Dile al pinche frijol que gracias…con esta será suficiente…espero –suspire –

- Hey –me toma de la barbilla y me mira con dulzura –tranquila…todo va a salir como tiene que salir…esta medalla es tuya –yo quería creer en sus palabras –te has esforzado mucho y en verdad estoy orgulloso de ti –yo sonreí –y no soy el único…así que sólo déjate llevar…haz lo que sabes hacer…y disfruta de la prueba…disfruta este momento –mire en sus ojos toda la seguridad que me daba, y después de eso, el nerviosismo se había desvanecido –Vamos a ganar

- Vamos a ganar –y no tenía duda de eso –

Me puse de puntitas para besarlo y él me recibió gustosa. Dios de mi vida, siempre la sensación de sus labios suaves y deliciosos me dejaba sin aliento. No pude intensificar tanto el beso como hubiera querido pues estábamos rodeados de gente que sabía o me odiaba o lo amaba a él, así que sabiendo que él no podía estar ahí, nos separamos. Lo miré y él aún tenía los ojos cerrados, cuando los abrió, pude verme reflejada en ellos, era magnifico.

- Dale a Charlie algo por lo que emocionarse esta tarde –me sonrió y yo lo imité –

- ¿Más? –se separó de mi y con una mano aún tomada de él, se empezó a alejar –

- Suerte en tu competencia –le dije ya a unos pasos de él –

- Aunque no la necesite…gracias –puso un dedo en su sien, como si se le olvidara algo, después dijo -¿Sabes que te amo, no? –su tono era divertido, yo sonreí más–

- Obvio…pero gracias por recordármelo…te amo tonto – él sonrió más antes de mandarme un beso, guiñarme el ojo y después, desapareció entre la multitud.

Estaba preparada frente a mi carril, miraba detenidamente hacia el agua, concentrándome, movía mis piernas y brazos para calentar, las gradas estaban hasta reventar, estaba lejos, pero alcance a ver a mis amigos y mi familia, cuando me presentaron escuche el estruendo de gritos y aplausos mientras tímidamente saludaba.

Mire a un lado y sonreí, ahí estaba Caty, me dio una mirada de seguridad, era cierto que ahorita era mi contrincante, pero eso no borraba el hecho de que era mi amiga, le devolví el gesto y ella se coloco arriba del banco de salida. La imite mientras veía al otro lado, Victoria estaba ahí, representando a Australia, estúpida, ella me dio su siempre cara de enfurecida y yo solo me voltee a concentrarme en mi triunfo.

Me coloque en posición de salida, esperando el timbre de salida, cerré los ojos y me concentré en lo que haría ahora.

El timbre sonó, y todo desapareció ante mí, sólo éramos el agua y yo, como siempre, era increíble.

Tuve una excelente salida, mientras comenzaba a nadar de mariposa, divise como Caty me tomaba ventaja, ella era muy buena, pero sabía que no me tenía que preocupar por ella, sino por mi, tome un ritmo y lo respete. En dorso me preocupe más por deslizar que por ir rápido, para cuando estaba terminando pecho, sólo me separaba medio cuerpo de Caty. Cuando di la vuelta para empezar estilo libre, sabía que este era el momento de sacarlo todo.

Acelere, me estire todo lo que pude, veinticinco metros antes de llegar a la meta ya había alcanzado a Caty, pero no sabía si podría pasarla, seguí pataleando, cerré los ojos y con mi último aliento toque la pared y voltee a ver el tablero.

Mis ojos no parpadearon cuando me quite los gogles, mi boca estaba abierta y mis pulmones seguían sin aire. Vi mi nombre brillar con letras en el tablero, en la parte de hasta arriba. No podía creerlo, Caty me saco de mi ensoñación cuando me abrazo aún dentro del agua.

- No mames Bella –gritaba de emoción –felicidades…lo hiciste como toda una campeona –me miró y al ver su alegría fue cuando pude reaccionar y sonreí –

Ganamos –grite viendo hacia la gente, levante la mano y cerré el puño en señal de victoria, esto era por muchas cosas, y por muchas personas –

EPOV

Ver sonreír a Charlie de esa manera, realmente no tenía precio, aunque debo decir que no se comparaba en nada a la sensación y el placer de ver a Bella levantar el brazo en señal de triunfo, sentí como si yo hubiera sido el que gano. Mire mis gogles, y me adelanté al lugar donde tenía que estar antes de mi competencia.

No necesitaba decirme a mi mismo que todo saldría bien, eso era poner en duda la seguridad que siempre me he tenido en esto, sería faltarle al respeto a mi esfuerzo, a mi dedicación, a lo que me gusta. "Es tuya" me dije. Sonreí y me coloque sobre el banquillo. Vi de reojo el dedo pulgar de Riley que me daba la señal de hacerlo bien, yo sonreí sin verlo y me transforme en cuanto sonó el timbre de salida.

Y como siempre decía Bella, cada competencia parece la primera, sentí el nervio en mi estomago, sentí la armonía del agua con mi cuerpo, pero más que eso sentí el empuje y la necesidad de ganar.

Nadie disfrutaba más ni era más chingon en esto que yo, eso lo tenía claro y lo demostraba con cada competencia.

Hacía bastante que había dejado de preocuparme por Riley, él era bueno, más que bueno, pero no era un chingon como yo, y descubrí que eso me ayudo más que el hecho de ocuparme en vencerlo, ahora él tenía que ocuparse de eso. No deje que se me acercara en toda la competencia, para cuando toque en la meta no había más duda para nadie que yo era el número uno, y no me invadió la soberbia, ahora sólo me sentía complacido por ver retribuido todo mi esfuerzo. Levante el puño igual que Bella en señal de victoria, sonreí mientras Riley me felicitaba. Todo era perfecto, ahuevo, lo era, como siempre.

Atlas Hands - Benjamin Francis Leftwich

Desde la primera vez que la vi nadar, sabía que este momento llegaría, siempre estuve seguro de eso, pero, no mames, ver pasar este momento ante mis ojos, era algo totalmente alucinante. Escuche con orgullo la voz del altavoz.

- Y con la medalla de oro…de los Estados Unidos, damas y caballeros…Isabella Swan –se escucharon más gritos y aplausos –

La vi subir hasta lo más alto del pódium, sonriendo y levantando el brazo para saludar a todo mundo, mi pecho se hincho de orgullo y felicidad, no mames ¿Era posible poder sentirte tan feliz por otra persona? Ahora lo sabía, era posible, aún para un cabrón como yo, la felicidad de otra persona era palpable para mí, sonreí más sin dejar de aplaudir. Le colocaron su medalla y le dieron un ramo de flores, yo no la había visto tan resplandeciente, era un momento culminante para ella, y me sentía totalmente parte de él.

Nuestro himno se empezó a escuchar mientras veía a Bella voltear para mostrar los honores, y en ese momento vi nuestros momentos juntos pasar ante mí.

La primera vez que la vi en el pasillo de la escuela.

Cuando la vi lanzarse a la alberca por primera vez para hacer su prueba.

Entrando en mi casa como niñera de Ness.

Molestándonos en clase.

Ella bailando arriba de la mesa de Esme antes de que yo subiera con ella.

Su rostro a centímetros del mío, mirándome con ternura y diciendo que mis ojos eran hermosos.

Llamándome en sueños.

Ella reclamándome por no aclarar mis sentimientos.

La primera vez que subí por su ventana.

Nuestro primer beso debajo del agua.

La primera cita, el prado, nuestra primera noche juntos.

Las fiestas juntos, las competencias, las risas, las lágrimas.

Su rostro alumbrado por las luces de año nuevo, su sonrisa. Bailando con ella junto a toda mi familia y amigos.

Nuestra desesperación por no saber como luchar contra mi pasado y su inestabilidad.

Las tardes con nuestros amigos, los juegos, las bromas.

Sus brazos alrededor de mi cuerpo, mi cara pegada a su cabeza aspirando el exquisito olor de su cabello.

Ambos recostados en su cama, abrazados, disfrutando en silencio del momento, mis brazos apretando su cintura y ella envolviendo mis manos mientras escuchaba el hermoso latido de su corazón.

El primer te amo de ambos. El tiempo lejos el uno del otro.

Nuestra reconciliación, yo cantándole, y ella con el rostro lleno de lágrimas, mi mano a centímetros de la suya en la cama.

Todos brindando antes de irnos a la Universidad, sus ojos chocolates fijados en mí, sonriendo y yo besando su sien.

Ella mostrándome su tatuaje "I'm lost without you" y yo mostrándole el mío "Frozen before my Twilight, Alive after your Dawn"

Bella corriendo para estamparse conmigo y besarme mientras caímos al agua.

Los años que pasaron desde aquel momento, entrenando, haciendo el amor, discutiendo, riendo, juntos.

Bella sonreía para la cámara, yo imite su gesto, pero lo mejor fue que ella sola encontró mi mirada y como siempre pasaba cuando nos mirábamos, deslumbrábamos a todos con lo que sea que emanábamos, no se que putas era, pero lo que si sabía es que la gente lo notaba, y a mi me encantaba ser parte de eso. Cuando estiró su brazo para saludarme y mostrarme su medalla, sentí mi pecho estremecer, ahora sabía que era lo que emanábamos, era amor.

Jamás me cansaría de ser parte de todo lo que Bella fuera, siempre, éramos ella y yo, y lo demás. Y así yo era putamente feliz.

To Build a Home – The Cinematic Orchestra

Después de la clausura de los juegos, todos teníamos un par de meses para descansar, la verdad no es que fuera mamón, pero en estos momentos de mi vida, yo podía ir a cualquier parte del mundo que se me apeteciera, pero no es que fuera patético o sentimental, pero en estos momentos sólo quería descansar y sentirme en casa, y esa sensación sólo me la podía dar un solo lugar, mi basurero personal, Forks.

Todos regresaron para pasar las vacaciones en Forks, digo nos esperaba un buen rato de descanso, bien merecido, así que mi mamá sin poder evitarlo desde que pusimos un pie en casa, organizo una pequeña fiesta.

No se con que palabra definir lo que sentí al momento de ver a toda esa gente reunida en mi patio, era como volver el tiempo atrás, pero al mismo tiempo sorprendido por los cambios gracias a los años transcurridos, quise pensar que eso se llamaba añoranza por los buenos recuerdos y felicidad por los nuevos momentos. Una pendejada así, el caso es que estaba contento.

Estaba mirando a través de la pared de cristal el movimiento de la gente afuera, mi madre sacaba platos, mi papá acomodaba los muebles junto con el papá de Jasper, Ness acomodaba los cubiertos en una mesa junto con Seth que al mismo tiempo le sonreía a mi hermana, la madre de Leah que estaba junto a ellos cargando un par de refractarios con comida. Caty y Riley traían dos charolas con bocadillos a la mesa.

Las familias de Rose y Alice estaban sonriendo platicando y ayudando a mis padres, Billy Black parecía muy divertido con el hecho de que el padre de Emmett no podía destapar unas botellas, Charlie que cargaba a Harry se lo paso a Renee y fue a su rescate.

Escuche ruidos detrás de mi, y luego alguien que tomaba mi mano, como siempre, me sentí en casa. Voltee y miré a Bella que me sonreía, le di un beso en los labios y descubrí al resto de mi familia a mis espaldas.

- ¿Y tú que cabron? –me dijo Jasper mientras sonreía como sólo él sabía – ¿Sólo porque eres un campeón olímpico no vas a ayudar a poner la mesa? –sonreí –

- Haber pendejo…no soy campeón olímpico –levante un dedo –eso se refería a una sola medalla…yo soy pentacampeón olímpico…así que más respeto maricona –todos reímos por lo bajo –

- Pido un poco de respeto para mi hombre –salió Alice que ahora tenía su cabello un poco más largo –tal vez no gano cinco medallas pero gano tres y bien ganadas…así que cuidadito con tu tono de voz muchachito –no mames no podía olvidar lo pinche aguda de su voz, adoraba a esta chica –

- Deja que el pálido disfrute un poco de su triunfo –Jake sonrió mientras tomaba de los brazos de Leah a su hija –tendrá que esperar cuatro años para poder ponerse de reina otra vez

- Por favor –rodo los ojos su novia –si este pendejo para ponerse de reina no necesita unos juegos olímpicos…basta cualquier mamada para que se ponga en su plan –la perra nunca cambiaba –

- Mira quien lo dice –le dijo Bella –si tú eres una pinche mamona de primera…pero se te respeta después de tus medallas ganadas –mi novia le hace una reverencia y Leah le enseña el dedo de en medio para después sonreír –

- Bueno si nos vamos a poner a presumir de medallas y chingadera y media yo también puedo presumir –dijo Alice casi poniéndose a brincar, Jasper le beso la cabeza –para la siguiente temporada sacaré una pequeña línea de bolsos –dijo con ojos de drogada feliz –así que espero y tiren todos sus bolsos…porque tendrán muchos nuevos –miro amenazantes a las chicas –

- Bueno…eso no necesitas decírselo a Rose –dijo Emmett mientras jugaba con su hijo que estaba en brazos de su esposa –ella prácticamente después de usar una sola vez las cosas las deshecha

- Si…y sino pones cuidado en tú tono…me desharé de lo único viejo que conservo –le dijo ella con rostro amenazante –…Tú –Emmett dio un pequeño brinquito de miedo –sólo porque ganaste un par de medallas te la paso ¿Verdad mi amor? –le hablo al niño quien sonríe mucho, no cabía duda que era hijo de Emmett -

- Olvídalo –dijo el grandote –pero bueno…será mejor salir antes de que se acabe la comida –sonrío más al pronunciar la palabra comida –

- Después del régimen alimentario que mantuvimos hasta antes de los juegos…creo que puedo darme la libertad de comer como huérfana –dijo Bella –

- Te tomo la palabra –la secundó Leah –

- Bueno tú siempre comes como animal –le dijo Emmett - ¿Y qué ya no te molestan tus súper tetas? –señala sus pechos, todos nos quedamos en silencio esperando la muerte de Em -

- Fíjate que no –dijo Leah con sonrisa sarcástica –ya no me han molestado –tocándose los senos –pero creo que al que le van a molestar otras cosas será a ti –dijo con tono macabro –cuando termine de freír tus pinches testículos –

- Parece que ya no le molestan –terminó Emmett mientras se ponía ambas manos sobre sus amigos–…que bueno –sonríe y todos nos reímos –

- Oye no lo amenaces así…el que debería de amenazar aquí a alguien soy yo…a tú hermano –le dije en tono brusco –

- Hay Edward por favor…sabías que eso algún día pasaría –me dijo Jasper –

- Además si tú puedes tener una vida sexual plena… ¿Por qué Nessi no?...además no lo hace con cualquiera…supo escoger…Seth es un muy buen partido –dijo Alice, yo la miré de forma asesina –

- No es muy fácil poder hablar de con quien se acuesta la hermana pequeña de uno –dije mirando feo a Leah –

- ¿A mi que me dices?...yo no controlo el pene de mi hermano…y mucho menos la vagina de tu hermana –pinche Leah nunca se le quitaría lo perra –además…la que se acuesta con ella es él no yo –se cruzó de brazos –

- Gracias a Dios –dijo Jake –

- ¿Imagínate si fuera ella? –dijo Emmett abriendo los ojos demás, Leah le volvió a echar una mirada enfurecida, la oímos gruñir –

- Emmett lo pendejo no se te quitará nunca –dice Jasper –

- Déjalo...ya verá el cabrón como lo… -dijo ella dando un paso pero Jake la detiene –

- Cálmate Leah –le dijo Jake mientras Tessa se recargaba en su hombro –no tienes que portarte así…el no tiene la culpa de tus hormonas –

- Cállate…que la misma advertencia va para ti y tu amiguito de allá abajo –Lo miró amenazante, pero Jake no se amedrento –

- No nena…a mi no me asustas por una sola razón –le tomo por la barbilla con sonrisa y le dice –porque simplemente vives de ellos…sin mi amigo y mis bolas…no puedes vivir –Leah se puso roja y todos nos cagamos de risa –

- Touché –le dice Jasper con todo de vieja –

Todos comienzan a caminar hacia afuera, escuché como Leah le dio un golpe a Jasper, Alice iba brincando y sonriendo a un lado de Rose y su hijo, Jake y Emmett ya estaban sobre la mesa de la comida. Bella y yo nos quedamos en el marco de la puerta tomados de la mano.

- ¿Qué pasara dentro de cincuenta años, cuando Leah ya no pueda freír realmente las bolas de Emmett? ¿Dónde quedará el chiste y la diversión? –me preguntó Bella, suspiré y sonreí –

- Creo que encontrará la manera de hacerlo…es Leah…y Emmett…bueno creo que aunque estuviera senil…y no recordara sus chistes…encontraría la manera de hacernos reír –ella me miró con suavidad pensando en lo mismo que yo, el futuro –

- Extraño esto…pero no me siento desdichada, me alegro de haberme ido ¿Soy maligna por pensarlo? –me dijo casi en susurros –

- No –le dije mientras le pasaba un brazo por los hombros –simplemente maduraste…o eso parece –ella sonrío y yo bese su cabeza –no es malo sentirse feliz por no estar en el lugar donde estuviste fuiste en el pasado…simplemente…somos un tanto infieles –ella me miró interrogante –

- ¿Y eso de donde chingados lo sacaste? –me dijo con toda la duda en el rostro –

- Te lo diré más tarde…ven vamos…quiero comer algo antes de que Emmett, Jake y Leah terminen con todo –le sonreí y ambos nos encaminamos hacia donde estaba la fiesta –

Nos acercamos a donde estaban los demás, y como en los viejos tiempos, no pude evitar sentir más pinche afortunado por poder compartir ese tiempo con ellos, sonreí y apreté a Bella a mi costado, ella me miró y me beso en los labios.

BPOV.

Estaba más que exhausta, aún no había podido descansar como debía después de los juegos, entre los festejos, ceremonias oficiales y los viajes, estaba más débil que una muñeca de trapo. Así que en cuanto llegué a casa después de la fiesta en casa de los Cullen, no dude en irme a tirar a mi cama, sin dejar de traerme conmigo a Edward claro.

Flashdance - Hollywood, Mon Amour ft Yael Naim

Ambos nos recostamos sobre mi cama vieja, era muy cagado estar los dos ahí, no es que me sintiera una chiquilla, pero ver a Edward recostado ahí junto a mí, rodeados por lo pequeña de mi habitación y todo lo que me hacía sentir una niña, era muy estremecedor, y debo decir sentimental.

Me abrazo y yo recargué mi cabeza en su pecho, estaba segura que en cualquier momento ambos nos quedaríamos dormidos, no había mejor forma de dormir que hacerlo en los brazos de Edward, no tenía duda, su olor, la sensación de su cuerpo junto al mío, su simple presencia era un catalizador seguro a un sueño verdaderamente placentero.

Sentí sus labios rozar mi cabeza, sonreí suavemente, acaricie su pecho y recordé sus palabras, y la curiosidad me invadió.

- ¿A qué te referías con lo de ser infiel? –pregunte aún sin verlo a los ojos, sentí sus labios formar una sonrisa en mi cabeza –

- Bueno…no se si mi perspectiva sea la correcta –la sensación de su voz al traspasar mis cabellos, me hacia temblar –pero creo que el hecho de dejar a ciertas cosas o a ciertas personas atrás debe ser doloroso…pero no tiene porque significar una tragedia

- ¿Lo dices por algo o alguien? –dije curiosa –

- Lo digo por todo –yo me confundí más, lo deje continuar –sino dejas nunca a nada ni a nadie…no habría espacio para lo nuevo –no pude evitarlo y lo miré con curiosidad –

- ¿Me vas a dejar? –le dije entre curiosa y divertida, él sonrió y me acarició la mejilla –

- He dicho dejar ciertas cosas…hay cosas que son vitales para nuestra supervivencia…tú eres la razón por la que estoy vivo…si es que lo estoy –rió y yo lo hice un poco, aún no me quedaba claro su punto –

- ¿Entonces a que te refieres con lo de dejar? –lo miré más intensamente y él me copio –

- Se llama evolucionar Bella –yo de nuevo me quede en silencio para dejarlo explicarse –Evolucionar…constituye en la infidelidad –espero unos segundos, estaba segura que estaba intentando ordenar sus ideas, y continuo –…a los demás…a nuestro pasado…a las antiguas opiniones de uno mismo –quería seguir confundida, pero estaba fascinada –suena cruel pero…diariamente debería tener una infidelidad esencial…alguna traición en realidad necesaria

- Tener espacio para algo nuevo…algo que realmente valga la pena conservar –dije yo entendiendo su punto –

- Así es…creo que hacer eso se trataría de un acto optimista –bajo un poco la mirada para después atraparme de nuevo con sus hermosos ojos –esperanzador…algo que realmente nos de fe en un futuro –sonreí suavemente y le tome la mejilla –

- Creo que más bien sería…una afirmación de que las cosas pueden ser no solo diferentes…sino…realmente mejores

Edward tenía razón, el tiempo pasa y la vida sigue, y cada uno de nosotros debe de saber que conservar de su pasado y que no, porque si no somos infieles a las cosas que no nos dejan nada bueno, el estancamiento de tu persona en esa etapa no te permitirá madurar, no te dejará crecer, evolucionar. Volví a esconder mi cabeza en su pecho, escuchando los latidos de su corazón.

Puedo decir que realmente estaba expectante por lo que nos deparara el futuro, habían sido tantas cosas las que había vivido con Edward que realmente no creía ser capaz de guardar algo más en mi memoria que no fueran mis momentos con él. Bueno tal vez lo que necesitaba era evolucionar de una manera más efectiva. Suspire intentando pensar en algo menos complicado en aquel momento.

Me apreté más a él y roce mi mejilla con su pecho, lo sentí estremecerse, sonreí.

- ¿Crees que Jasper no la deje ir? –no quería que Alice se fuera, no me importaba si me ponía de su modelo por toda la eternidad, lo soportaría –

- El cabrón no dudara en hacer lo que sea…con tal de que la pixie se quede –sabía que estaba sonriendo con malicia –, y ella en realidad no se irá, sólo disfrutara verlo sufrir un poco –sonreí ante esa perspectiva –es capaz de decirle que para que no se vaya…le proponga matrimonio

- Y el pendejo seguramente lo hará –dije con tono horrorizado y sarcástico –

- ¿Y por qué no? –mire a Edward de reojo ante aquel comentario -¿No me digas que le tienes miedo al compromiso?

- Al compromiso no…el matrimonio es lo que me pone los pelos de punta –dije con verdadero temor –

- Eso es una pendejada y lo sabes –me dijo con los ojos entrecerrados, yo puse mueca – ¿Qué pasaría si yo te propusiera matrimonio? –yo abrí los ojos demás pero rápidamente cambié mi semblante, el cabrón estaba bromeando –

- No me jodas Edward –y me quise acurrucar de nuevo pero el sostuvo mi rostro –

- ¿Cuál es el problema? –sus ojos me dijeron que realmente estaba hablando en serio –

- No se qué pretendes…pero no me gustan ese tipo de bromas …además no sé porque hablas de matrimonio…si sabes que el nivel de compromiso que tenemos tu y yo va más allá de un papel –me defendí –

- Exacto y no se porque te pones toda loca por un simple papel –su expresión me hizo ver que me estaba poniendo paranoica por nada, como siempre –

- Es sólo que tengo prejuicios…eso es todo –ahora si no deje que viera de nuevo mi rostro y pegue mi mejilla a su pecho –

Lo escuché reír por lo bajito, no quería pensar que realmente me estaba hablando en serio, me horrorizaba la idea, pero muy en el fondo no podía negar que me emocionaba el hecho de que algún día pudiera tal vez no vestir de blanco, pero si darle el "Si acepto" a Edward en un altar, y escuchar lo mismo de su boca mientras me miraba a los ojos. La idea me hizo estremecer, pero de felicidad. Estaba completamente loca.

- Tranquila pequeña retorcida –de nuevo hizo que lo mirara –no me voy a poner de rodillas…no te voy a hacer una pregunta –sonrió con demasiada dulzura –…Te amo Bella Swan…y quiero pasar el resto de mi vida contigo –lo vi con profundidad y sin dudarlo, sin tener que decirme que significado tenía aquello, sólo contesté –

- Y yo quiero pasar el resto de mi vida contigo

Me sonrió suavemente y sin más, nos acercamos, respirando el aliento del otro y sentí sus labios deslizarse por los míos, llevándome como siempre a experimentar todas y cada una de las sensaciones más placenteras y hermosas del mundo.

Hay que mirar siempre hacia adelante, intentar ser mejores, por nosotros mismos, por la gente que queremos, por todo aquello por lo que luchamos y soñamos. Sonreí ante la perspectiva de aquello, mi futuro realmente era prometedor, lo recalque en cuanto volví a ver a Edward a los ojos. Y recordé algo muy cierto, el tiempo no es importante, sólo la vida es importante.

FIN

Chicas, fue un honor para mi escribir esto para ustedes, las quiero, y creo que por ser el último capítulo merezco más reviews, quiero reviews de todasssssssssss...chinga...las adoro. Las veré pronto.

CaSs C.D.