Disclaimer: Ergo Proxy no me pertenece

The Phantom Agony

Porque al ver su silueta atravesando la niebla puedo sentir un bello revoloteo dentro de mí ser. Su mirada me es dirigida fría, como si en realidad no estuviese frente a mí. ¿Acaso soy invisible? Me pregunto constantemente carcomiendo mi mente una y otra vez.

Estiro mi mano hasta sentir un reclamo de mis articulaciones. Tiemblo de frío, uno insoportable.

—Lil, mi adorable Lil…—Llamo en un susurro a penas prescindible. El silencio parece devorarla mientras su quietud la hace parecer un espectro que amenaza con ser llevado en un susurro.

—Daedalus…—Intenta sonreír, lo más dulcemente que le es posible. Su rostro muestra el cansancio, su abatimiento…

Y como nunca, quise levantarme, llevarla a la enredadera de mi abrazo. ¡Maldita sea! ¡No podía moverme siquiera!

Se arrodillo frente a mi, concediéndome el mayor honor que jamás pude gozar.

Tímidamente mi palma se acerco a su cara. Recorrí los mechones quemados de su cabellera, uno tras uno, congelando el tiempo a nuestro alrededor. El ritmo acompasado de su respiración era una melodía nocturna hecha para mí, un humilde culpable de corromper un ángel.

Sobre mi rostro cayeron dos gotas de diamante y mis pulgares, fueron dirigidos a sus mejillas, limpiando el camino de su amable llanto.

Fui perdonado solamente por la luz de la luna. Secretamente, la miré fijamente, derritiendo en pasión los destellos de las memorias. Poseí sus labios en el cobijo abatidor de los míos. Devoraba los segundos de manera egoísta mientras el éxtasis encarnado en sus delgados dedos descendía a través de mi ansioso cuello. Y cuando por fin mi conciencia se permitió romper el hechizo de la luna, el calor regocijante de su pasión me pudo ser entregado.

El futuro no podría ser alcanzado jamás por aquellos sentimientos y el pasado nunca podría ser convocado a las manos manipuladoras del arrepentimiento.

Anhelaba aguardará por mí con un vestido negro a la mañana siguiente. Anhelaba su simple presencia en aquella noche.

—Mí amada Lil… ¿por qué siempre me abandonas?

No puedo escucharte. No me puedo saborearte.

¿Existimos en absoluto?

Intento olvidarla, aquella que se marcha dejando en el aire la esencia de sus lágrimas. Aquella que se extravía en el misterio de sus sentimientos.

La novia de una silenciosa luna llena.

El ángel que vuela lejos, cada vez más, perdiéndose en el celestial firmamento quien sega con su luz la tumba inminente del destino de una persona más. Aquella quien en un susurro casi inaudible se despide, dejando la esencia de una agonía fantasma.


¡Este fiction inaugura Ergo Proxy en español! O.o... En fin, me basé en la canción "the phantom agony" de la banda Epica (está canción es muy especial para mi). Por favor, realmente apreciaría un review :3