Code: Lyoko y sus personajes pertenecen a MoonScoop y France3.

XI.- Nariz

Desde que había despertado solía mirarle, fingiendo que no lo hacía, escondiéndose tras un libro abierto, o con cualquier objeto entre sus manos. Cualquier cosa que pudiese ocultar que le observaba. Yumi sabía que él no se daba cuenta, aún estaba demasiado débil para prestarle atención a ella.

Suzanne Hertz, la doctora llegada de Alemania hacía casi dos años, estaba con él curando sus heridas, y ella, en el jardín los observaba discretamente.

Aquel extranjero, con sus extraños rasgos y su gran nariz, tenía algo magnético que hacía que no pudiera dejar de mirarlo. Las manos grandes y fuertes, con pequeñas cicatrices recorriendo sus nudillos, la espalda ancha… Le causaba demasiada curiosidad como para despegar sus ojos de él. A menudo se preguntaba cómo sería cuando se levantase, si sería uno de aquellos hombres imponentes o no, porque, hasta el momento, sólo lo había visto tumbado en el futon y tirado en la calle.

Suzanne se levantó y despidió de él, así que, Yumi, de un salto salió a su encuentro. La doctora le regaló una sonrisa y se detuvo junto a ella.

—¿Se curará pronto? —preguntó analizando la nariz de la mujer germana, no se parecía a la de él; era más pequeña y algo aguileña—. Tiene mejor aspecto.

—Evoluciona bien, pero aún tiene que acabar de remitir la infección. Espero que no os cause muchas molestias.

—No, para nada —se apresuró a responder—. Nos gusta tenerle aquí.

—No puedo llevarle a la clínica, pero puedo buscarle otro sitio.

Yumi negó enérgicamente con la cabeza.

—De verdad, no nos molesta.

Suzanne le sonrió y se despidió de ella, tenía más pacientes que visitar y ya iba con retraso.

La muchacha adecentó su kimono azul, tirando de las mangas, antes de entrar en aquella habitación ocupada por el extranjero. Él alzó la mirada al oírla y compuso una sonrisa, débil, pero franca.

Yumi se sentó a su lado, analizando disimulada aquel rasgo que tanto llamaba su atención.

—¿Cómo te encuentras? —preguntó con calma mirándole a los ojos.

Besser.

Lo interpretó como un "mejor", aunque tampoco es que estuviese segura de lo que significaba aquella palabra.

Su mirada regresó a aquella nariz pronunciada y elegante, ¿y si la tocase? Sus mejillas enrojecieron y se tapó la boca con la palma de la mano, pero qué demonios estaba pensando, a santo de qué iba a tocarla, no podía andar por ahí tocando a la gente.

Was hast du?

Ella le miró, algo más sonrojada que antes, no había entendido aquella pregunta en un idioma desconocido y eso la ponía aún más nerviosa ¿y si la había descubierto? ¿y si quería saber qué miraba con tanto interés? ¿y si había entendido que quería tocarlo?

—Lo siento —siseó poniéndose en pie.

Was?

Detuvo su huida para mirarle una última vez. Sus ojos volvieron a desviarse hacia aquella nariz. ¿Qué tenía aquel simple rasgo para atraerla tanto? No podía comprenderlo, era algo que no le había pasado nunca.

La había besado, cuando le afeitaba, y quería volver a hacerlo.

—Me gusta tu nariz —declaró atropelladamente.

Él se incorporó levemente, Yumi le hizo una reverencia y, con las mejillas rojas, corrió hacia el jardín de la casa dejándole solo en la habitación.

Tal vez debería intentar aprender su idioma.

Fin

Notas de la autora:
¡Hola! Digamos que esto es un aparte del shot "Bomba", pero en vez de centrarse en el punto de vista de Ulrich, lo hace en el de Yumi. Por eso las frases de Ulrich están en alemán y la narración se centra en lo que ella hace. Es corto, lo sé, pero tampoco es una trama que pudiera alargarse mucho, no me imagino escribiendo 2000 palabras sobre una nariz.
Escribiendo esto me he dado cuenta de que mi alemán está muy oxidado, necesito unas clases con urgencia.
En fin, espero que os haya gustado. Un abrazo.

º º º

Beser: mejor (alemán).
Was?: ¿Qué? (alemán).
Was hast du?: ¿Qué te pasa? (alemán).