Declaimer: Los personajes de esta historia y fragmentos de la misma pertenecen a S.M, con respecto al resto, queda prohibida su copia total o parcial..

Temas recomendados: Skinny love- Birdy, Crawling back to you-Daughtry.

Hola! Aqui les traigo un nuevo capi, este está orientado mas hacia la pelicula y hacia la presentacion oficial de Bella a la familia Cullen, me apegue al original pues, tenia pensado realizar la bienvenida de Alice, sin embargo lo que viene se va a ver incoherente... En fin, espero les guste!


SECRETOS EN LA OSCURIDAD

Capitulo XXX

"Conociendo a Esme"

"No se hasta que punto te hiero cuando te miento, no se hasta que punto te dañaría la verdad... Solo tengo la certeza de que tu dolor es el mio y me destruye el hecho de saber que me odiaras"

Sé que tarde o temprano lo harás

Bella.

Al llegar a casa Rene me esperaba en la puerta, me quede congelada al verla sin saber que hacer.

-Edward llamo a tu celular, dijo que vendría por ti en un par de horas, estaba a punto de salir a buscarte ¡Tienes que lucir espectacular!- exclamo mi madre corriendo hacia mi y dándome el mejor abraso, como solamente ella los sabia dar.

-Mamá lo siento tanto yo...no sabia que era lo que decía yo...- dije en un remolino de palabras in entendibles.

-Shhh, lo se- murmuro mirándome fijamente… sus ojos denotaban comprensión y un infinito amor… me sentí mas miserable aun -estabas con tus sentidos al máximo y terriblemente vulnerable y por eso te descontrolaste pero... ¿ya estas bien?- pregunto revisándome cuidadosamente el cuello.

-Si, sanaron solas- le tranquilice medio sonriendo.

-Bueno te ayudare con esos ojos hinchados y veremos que se puede hacer para restarle un poco de rojo a tus pupilas, a la luz se ven fatales así que vamos- Declaro Rene abrasándome y entrando a la casa, la verdad no estaba de ánimos para arreglarme mucho, ya no quería fingir mas, sin embargo mi madre no aceptaba un no como respuesta, y no supe como diantres lo había logrado, pero mis ojos lucían casi como siempre.

Mi padre al verme solo me sonrío, él no era tan demostrativo como Rene pero su sola acción me hizo saber que todo lo ocurrido había quedado en el olvido, tanto por su parte como por la mía por supuesto.

-Bueno ya nos vamos ¡Cuidado con lo que hacen!- gritó mamá desde afuera arrastrando a Charlie.

-No entiendo porque no pueden hacer ese trabajo en la biblioteca y en su casa si, ¿que clase de amigos es ese?...por que yo no lo conozco, alguien debería ponerle los puntos claros…- iba gruñendo mi padre enojado.

-Si lo conoces, no seas gruñón, además bella no ha tenido una relación desde hace bastante- dijo mi madre sonriendo y arruinándome un ojo, apenas y pude sonreír.

-¿RELACION?, bella no tendrá ninguna relación- Refuto Charlie subiendo al auto… puse los ojos en blanco.

Mi rostro cambio de nuevo… mejillas sonrosadas, cabello caoba rojizo excepto por mis ojos que seguían siendo de un fuerte marrón avinado… Le reste importancia.

Me senté a ver la t.v, el nudo seguía en mi garganta a pesar de que todo estaba marchando bien. Rene me había ayudado con bastante rapidez por lo que aun faltaba una hora para que Edward llegase, estuve pasando los canales hasta que me detuve en una película, lo deje ahí solo por curiosidad y termine llorando al final de a historia por que el osito bebe se reencuentra con su mamá osa quien ahora era un espíritu del bosque, dios no recuerdo la ultima vez que una película de disney me hiciese llorar y lo peor era que solo había visto los últimos veinte minutos de la dichosa historia.

Apague la t.v refunfuñando aún y me dirigí hacia el refrigerador, habían toda clases de cosas así que tenia libertad para cocinar algún platillo y distraerme de toda la mierda que había experimentado solo horas antes.

Saque dos filetes y toda clase de condimentos, después de un rato ya lo estaba metiendo todo al horno, cuando el timbre sonó.

-Ya voy- grite corriendo hasta la puerta, estaba tan nerviosa que olvide por completo quitarme el gorro y el delantal que usaba Rene para hacer sus combinaciones extrañas.

-Hola...Bonito sombrero- Saludo Edward con una sonrisa burlona.

-Uh?- No comprendí su comentario pero después de repasar sus palabras mi manos bolo sobre mi cabeza y lo oculte tras de mi, inmediatamente sentí como un rubor invadía mis mejillas. -Lo siento es que...no tenia nada que hacer y...le estaba preparando la cena a Rene y Charlie- balbucee bajando la mirada.

-Con razón huele tan bien, mi angel ha de ser muy buena cocinera- dijo sin moverse de la puerta y observándome curiosamente.

-Ah... gracias- Respondí haciéndome a un lado para que pasase, no quería levantar el rostro para que no me viese los ojos hinchados, quizás podría ir arriba y aplicarme un poco mas de delineador y un poco de polvo compacto también ayudaría, pero se paro justo frente a mi y me alzo el rostro por la barbilla.

-¿Por que estuviste llorando?- pregunto mirándome fijamente...Su mirada, no pude evitarlo, me enganche y los ojos se me llenaron de agua ¡maldita gaseosa! fue lo único en lo que pude pensar.

-Es la cebolla...me hace llorar- dije ahogando un sollozo y tragándome el nudo que seguía en mi garganta.

-No huele a cebolla- respondió sin apartar su mirada de la mía, no supe que decir, tan solo quería arrojarme en sus brazos y llorar... Llorar por ser una estupida cobarde hipócrita y egoísta por no tener el valor de dejarlo ir aun cuando sabia que el estaría mejor sin mi.

Solo agache la mirada dejándolo salir, ahogaba los sollozos pero las lagrimas fluían sin que pudiese hacer nada para detenerlas –¡ey!- dijo alzando mi barbilla nuevamente para que lo mirase pero no podía hacerlo. -¿Que pasa mi angel?.. ¿Que te hicieron? ... ¿por que lloras así?- pregunto preocupado, la tristeza que veía en sus ojos me hizo sentir peor. Yo solo negué con la cabeza y después de un momento de respirar profundo solo pude decir...-Nada...so...solo abrásame si?-

No espero siquiera a que terminara de decir la frase y me envolvió en sus brazos, Yo solo me repetía una y otra vez que no lo merecía, que era demasiado para mi. En sus brazos tuve el valor para llorar mas fuerte, tal y como lo había hecho esa mañana bajo la lluvia, sin vergüenza, solo sacando todo lo que sentía, en sus brazos tenia la sensación de estar segura y así estuvimos, él solo me acariciaba la cabeza y me abrasaba fuertemente contra su pecho.

-Todo va a estar bien princesa, no se que ocurre pero, estoy aquí puedes confiar en mí- dijo al tiempo en que me besaba la coronilla, yo solo me escondía en su pecho.

Poco después nos separamos, yo aun jadeaba y no me atrevía a verlo a los ojos, esquivaba su mirada.

-Bella... ¿que pasa?, no soporto verte así... me duele- Confeso sujetando mi rostro para que lo mirara a los ojos y secando mis lagrimas.

-Es que yo... yo no te merezco- Me atreví a decir mirándolo fijamente por primera vez.

-¿Que?- Pregunto confundido, iba a decir algo más pero yo lo interrumpí, su semblante se torno incrédulo y enojado, pero sus ojos mostraban miedo preocupación y tristeza…

-Es verdad Edward...yo... yo soy un monstruo...soy demasiada poca cosa para ti- confesé al tiempo en que me secaba las lagrimas nuevamente con su tacto helado.

-¡Nunca digas eso! Bella tu eres mi mundo… No se que hacer para que entiendas que Te amo ¿De ambos quien es el vampiro? ¿Quién ha asesinado? ¿Quién es el monstruo?- pregunto mientras el dolor cruzaba sus expresiones como un latigazo. -Yo soy quien no te merece y sin embargo heme aquí, me has dado la oportunidad de ser feliz y no sabes cuan agradecido estoy, lo que si has de saber es que te amo con todo lo que soy capaz- dijo mirándome intensamente y un segundo después me beso, con anhelo y pasión, sujetaba mi rostro con sus manos y su intensidad me hizo prisionera, no era un beso profundo pero no por eso dejaba de ser exquisito, con él pretendía demostrarme cuanto me amaba y yo correspondí de igual forma.

-No sabes nada de mi- murmure queda.

-Se lo que debo saber… Que eres la mujer mas maravillosa del mundo y la dueña de mi alma por toda la eternidad- dijo besándome suavemente.

-No me refiero a eso Edward- Refuté frustrada -No entiendes nada! ¡Yo no soy quien crees que soy! y... tengo miedo... miedo a que cuando te enteres...me odies- Confesé sin separarme de el.

-Acaso Black tiene que ver en todo esto- pregunto confundido.

-No, no es lo que estas pensando, nunca jugaría contigo de esa forma… tu eres demasiado importante para mi, también eres mi mundo...mi todo- susurre besándolo tiernamente.

-¿Entonces?- pregunto acariciando mi mejilla.

-Entonces, solo puedo decirle que no soy para nada normal y no te rías que no es en ese sentido- me queje golpeándole el brazo suavemente.

-Eso ya lo sabia...pero ¿Que es tan grave?- preguntó abrasándome tiernamente.

-No... Estoy lista aun, pero lo que si es que prometo que algún día lo sabrás todo y solo espero que no me odies tanto- dije mirando el suelo.

-Estoy dispuesto a esperar cuando estés lista y nunca seria capaz de odiarte, pero hasta entonces quiero ver una sonrisa y si vuelves a decir que no me mereces y esas sandeces no respondo- dijo seriamente pero con una sonrisa a punto de salir, y poco después ya estaba haciéndome cosquillas en el sofá.

Después de mi ataque de histeria el cual en su mayor parte solo provoco risa a Edward "gracias", nos encaminamos a lo que seria el reto mas importante de toda mi existencia "conocería a los Cullen" es decir… Oficialmente. Lo cual era genial y aterrador en partes iguales.

Acababa de pasar una etapa de descontrol total… No sabia que tanto me quedaba en estos momentos, otro factor negativo seria el no caerles bien, mas a su madre… Creo que de los dos este era un tanto irrelevante pero ¡Vamos! Los suegros son algo así como unos segundos padres, no quería no caerles bien a los míos.

Mi mirada estuvo en la ventanilla todo el viaje, de vez en cuando sentía la de Edward sobre mi pero estaba demasiado nerviosa y temía que viendo mi expresión se diera cuenta de todo, no se exactamente cuanto rodamos, ni el tiempo que tardamos, solo pude divisar una casa enorme y hermosa en mitad del bosque, no había visto la casa de los Cullen nunca por que temía que si me acercaba demasiado alguno podría verme, ya había estado por estos Lares anteriormente y por ende no me sorprendió la intimidad que tenían al estar alejados casi completamente del pueblo, un nervioso escalofrío me recorrió la espina dorsal al tiempo en que Edward se detenía y apagaba el motor del volvo para luego mirarme con gesto divertido.

-Ya...ya llegamos- tuve que carraspear para poder escupir esas dos palabras sin sonar entupidamente nerviosa, el solo frunció el seño y rió...valla estaba muy alegre ese día burlándose de mi.

-Si bella ya llegamos a mi casa aunque por tu expresión parece el matadero mas bien-

-¿Yo?...nah- dije riendo nerviosamente -vamos?- pregunte al tiempo en que me giraba para abrir la puerta pero el me sorprendió...ni lo vi cruzar para abrirme desde afuera.

-No te preocupes les caerás bien- dijo sonriéndome de esa forma que me hacia temblar las rodillas...tuve que recostarme de la puerta para disimular el temblor involuntario.

-¿Seguro?- murmure arrugando la cara, no estaba muy convencida ¿que tal si su madre pensaba como Rosalie?... Bueno al menos Carlisle ya me conocía y no había notado hostilidad por su parte, pero supuse que seria por que era un trato de paciente medico por lo que mis nervios aumentaron y sentí como algo revoloteaba en mi estomago...como mariposas.

-Claro, ahora vamos...aunque te advierto que podría ser un poco raro e incomodo- esto lo dijo frunciendo sus labios con pena, a lo que solo pude reír y no me resistí tome su rostro entre mis manos y lo bese levemente por unos segundos sin previo aviso.

-Bella- dijo reprobatoriamente pero sonriendo con esa mirada intensa otra vez.

-¡Mi culpa!- dije y me adelante corriendo a velocidad humana pero cuando logre llegar el ya estaba recostado de la puerta viendo sus uñas... Reí ante su gesto.

-Ah, ya estas aquí- dijo como si hubiese esperado por horas egocéntrico.

-Un día de estos te vas a sorprender querido- murmure sacándole la lengua, el solo frunció el seño y mostró su sonrisa torcida ¿podría dejar de deslumbrarme?

La casa de Edward era completamente...no lo se, difícil de describir a la primera… Al entrar mas que sentirte encerrado te sentías libre, como si estuvieses afuera en vez de adentro...bastante luminosa y libre...así podría describirse, habían ventanales por todo el enorme recibidor, pasamos a la sala y no era diferente, la luz entraba por los ventanales y el aire puro podía respirarse completamente, divise unas escaleras que daban a un segundo piso donde se escuchaban las voces de la familia de Edward, un miedo se alojo en mi estomago...No era un sentimiento nuevo puesto que desde que conocí a Edward millones de nuevas sensaciones desconocidas para mi afloraron y tuve que aprender a convivir con todas ellas, sujete mi estomago y respire profundamente calmando vagamente el nerviosismo. No tuve que buscar mucho para conseguir el hermoso e increíble piano de cola a un lado de las escaleras, era sencillamente hermoso...era negro con bordes plateados y de tan solo verlo las manos empezaron a picar… las metí en los bolsillos y sonreí para hablar por fin, Edward estaba expectante y yo solo me quedaba muda descubriendo cada detalle que por supuesto me dejaba sin palabras.

-Es...Hermoso, nunca espere que fuera así, tan… luminosa- dije sinceramente emocionada y un poco shokeada por la perfección y sencillez de los Cullen...era tan acogedora que de solo verla provocaba no salir de aquí jamás.

-Y... ¿que esperabas sótanos, fosas y mazmorras?- pregunto divertido apoyándose del barandal de las escaleras y sonriendo torcidamente...se veía tan...sexi oh dios es que ¿nunca iba a acostumbrarme a su infinita y malditamente seductora perfección?

Me recordé a mi misma no saltarle encima porque 1) estábamos en la casa de mis suegros en la sala mas específicamente 2) Edward se enfadaría después de que recuperase el control y 3) mmm ...bien no encontraba una tercera razón pero me vi obligada a respirar profundo y desviar la mirada.

-Fosas no- dije encogiéndome de hombros siguiéndole el juego. El solo se rió y negó con la cabeza.

-Fosos no- repitió imitando mi tono lo que me hizo reír -Muy graciosa- me miro con su torcida sonrisa mientras que yo lo alcanzaba en el segundo escalón de las escaleras que llevaban directamente hacia donde se encontraban todos reunidos. Unas voces me distrajeron por un momento.

-Um que olor... ¡ya llego la humana!- Canturreó una emocionada y extrañamente conocida voz seguida de... ¿sonrisas?...sonreí en respuesta, no hablaban entono alto por lo que disimule un poco, luego otra voz en la que no me había fijado antes llamo mi atención...sonaba extraña.

-Volcamos la tocineta en la sartén...- Sonaba una voz de fondo, supuse que algún programa de cocina… Mire a Edward extrañada.

-Les dije que no lo hicieran- dijo en tono cansino poniendo los ojos en blanco, para luego subir rápidamente seguido por mi...esto seria interesantemente divertido.

Las escaleras nos guiaron a un pasillo y después a la cocina, era extraño sentir tantos sentimientos encontrados, por un momento tuve que sujetar la mano de Edward para darme ánimos a mi misma, ya no podría arrancar a correr.

Pase primero y me quede estática en el umbral de la puerta que daba hacia la habitación… Olía terriblemente bien, los Cullen dejaron de hacer lo que estuvieron haciendo hasta entonces y me miraron, bien solo pase mi mirada un segundo y vi los rostros característicos y perfectos de Rosalie, Emmet, el doctor Carlisle y a una mujer igual de hermosa, su cara parecía tener forma de corazón y era bastante joven..no como Rosalía o Alice y pude notar cierto...no lo se parecía bastante maternal.

-¡Bella estamos preparando algo italiano!- Anuncio la mujer mientras yo le sonreía tímidamente, probablemente seria alguna prima pero ese tono amable y maternal me recordaban tanto a Rene, no sabia que hacer, me sentía algo incomoda en que se tomaran tantas molestias por mi.

-Oh er...- intente decir algo pero afortunadamente Edward me interrumpió.

-Bella, ella es Esme mi madre- Indicó Edward sonriendo, en sus ojos había cierto orgullo y cariño que me causaban admiración...no era su madre biológica pero el amor con el que...Un momento ¿dijo madre?... ¡madre!...ella era mi suegra...oh por dios era muy joven, eso explicaba lo maternal y el que me recordara a Rene, aunque claro mi madre era mayor que ella… Mucho mayor.

-Buon giornno- la salude con entusiasmo, no aparentaba tener mas de 34 años y era mi suegra, se veía bastante amable y contenta...me cayo bien de entrada.

-Nos diste una excusa para estrenar la cocina- Confesó el doctor Cullen amistosamente y con cierto humor, yo solo pude sonreír... me parecía todo tan...familiar.

-Espero que tengas hambre- dijo esme cordialmente.

-Si...mucha- dije asintiendo, para no ser descortés, con que por eso Edward había insistido tanto en que comiese.

No, ya ha comido- Me contradijo Edward mereciéndose una mirada fulminante de mi parte, me había hecho quedar mal con su madre.

No disimule al notar un extraño sonido proveniente del ventanal de la cocina… Era como un crujido, mi mirada se enfoco en el enorme sauce que descansaba fuera y del que descendió la mismísima Alice Cullen, Emmet fue el único que pareció notar mi distracción.

-¡Hola bella!- Saludo la chica animosamente dando saltitos y abrasándome, si que parecía un duendecillo...pero uno simpático he de agregar.

-Hola- Respondí sin poder evitar reír un poco -¿Cómo les fue?-

-Increíble- Respondió finalmente mientras miraba a su esposo.

-Jasper- Le salude amablemente.

-Bella- Susurró de igual forma, a pesar de todo el ambiente se tornó incomodo.

-Vamos te enseñare el resto de la casa- susurro Edward, le seguí.

-Bueno hasta luego- Se despidió Alice dando saltitos

-Vale- dije finalmente.

Edward los fulmino con la mirada otra vez y puso los ojos en blanco para después seguirme por el pasillo, después de eso escuche las risotadas de todos y no pude evitar reír también.

-Creo que todo salio muy bien- dijo una voz cantarina, parecía de tenor... era la de Alice.

-¡Si!- dijo entusiasmada esme

A medida que recorría la casa me invadía una sensación de tranquilidad y libertad que era de ensueño, el estar con Edward bromeando, describiendo cada detalle de su familia y guiándome por toda la inmensa construcción me hacían saber que la familia Cullen era eso, una verdadera familia, un poco mas grande que la mía pero se sentía en el aire el amor que se tenían cada uno de sus miembros al igual que como sucedía con Charlie y Rene, el amor en pareja y de hermanos, de un padre para sus hijos, de una madre...y de los hijos por sus padres, era algo envidiable y admirable al mismo tiempo, por un momento quise, de verdad quise mas que nada ser parte de eso y creo que hasta un punto lo era...Me mantuve absorta pero prestando atención al mismo tiempo, era algo difícil estar tan metida en mis pensamientos y escuchar a detalle todo cuanto hacia y decía, sin mencionar que sus gestos tan breves pero tan comunicativos que captaba me hacían darme una idea clara de lo que sentía a medida que iba relatando historias y anécdotas de su familia, para un humano eran imperceptibles pero yo podía captar por fracción de segundo absolutamente todo, lo que hacia que me sintiera feliz.

Una puerta nos detuvo y pude notar en su tono de voz y su rostro algo de nerviosismo, y ni siquiera cuando estuvimos frente a la habitación de Emmet y rosalie estos sentimientos pasaron por su rostro, y eso que me había explicado lo libres que eran estos dos con su amor.

-Esta es mi habitación- dijo titubeante, estaba tenso su postura era tiesa, expectante a que realizara algún movimiento, por un momento no supe que hacer, pensé que le incomodaría que invadiera a tal punto su privacidad pero la curiosidad me empujo hacia adentro, con cautela claro esta, su habitación era algo diferente al resto de la casa...aunque manteniendo ese toque de frescura y sencillez, en la pared de la derecha habían todo tipo de cassetes, cds, y discos de acetato de toda clase de artistas por lo que pude ver mas del genero de los 80s, una década increíble para la música, por otro lado estaban un escritorio, libros, un sofá bastante grande, una alfombra color crema un ventanal que ocupaba todo el frente de la puerta y este a su vez daba una maravillosa vista al bosque, no supe si entrar libremente o quedarme allí donde estaba observando cada detalle...Mire hacia la izquierda y divise un closet bastante grande, entonces la tibieza de su cuerpo me hicieron volverme, el me miraba con aprehensión, con duda...Esperando con cautela mi apreciación.

-Es...hermosa- murmure sonriendo dándole a entender que era el sitio de la casa de mas me había gustado, y no porque era su habitación, si no que el ambiente era tan liviano y relajante que me creí hasta capaz de dormir en su sofá eso ya era decir mucho …se veía tan cómodo que estuve tentada a echarme un rato...Pero tuve que romper el silencio con alguna duda de humano.

-¿No hay cama?- pregunté con fingida duda, claro que no había cama... no podíamos dormir.

-No… es que...nunca duermo- dijo con una sonrisa de disculpa, le sonreí con admiración como podía ser una persona tan perfecta?... Debería ser un delito ser tan...endiablada y absolutamente encantador.

De pronto me sentí mas libre y en confianza, y comencé a dar vueltas por toda la habitación hasta que vi un objeto que me hizo sentir un vacío y una nostalgia que de haber podido llorar lo hubiese hecho enseguida, era un pequeño tuvo de madera en cuyo interior se hallaban de seguro granos con trozos de madera mas pequeños, yo solía llamarlo tubo de lluvia, era algo relajante, solo debías moverlo hacia un lado y el sonido que provocaba era como eso...como escuchar la lluvia caer.

Inmediatamente la moví a un lado produciendo el sonido que me provoco una risa triste, entonces un recuerdo algo borroso vino a mi.

Era un día bastante aburrido de 1907 ya estaba bastante cansada de las lecciones de costura y de etiqueta por lo que me hallaba en el patio sin hacer nada, mi nana quien permaneció conmigo durante mi niñez y quien me cuidaba cuando Rene y Charlie se iban de "paseo" al menos eso era lo que me decían ya que yo aun era muy pequeña para saber el secreto...En fin no recordaba muy bien como pero se que ese día mi nana me enseño a hacer este objeto con un tubito de bamboo y palitos de las plantas del patio, después de eso hice mas de uno y los regalaba a los hijos de las amistades de mis padres cuando iban a casa a jugar. Luego esos recuerdos me llevaron hasta el día de la muerte de mi ya demasiado anciana nana y tuve que carraspear para que ese sonido me trajera de vuelta a la realidad, no valía la pena afligirse por lo que ya había superado así que deje a un lado el "tubo de lluvia" y mire directamente hacia un estéreo bastante ostentoso he de decir.

Sentí la mirada curiosa de Edward, así que me apresure a responder su silenciosa pregunta.

-Solía hacer estos cuando estaba con mi nana...son bastante relajantes, aunque creo que con este clima no hacen demasiada falta- dije sonriendo en forma de disculpa, pude haberme sumergido en mis pensamientos por horas y no haberme enterado.

-No hubiese imaginado que tenias nana- acotó sonriendo con curiosidad.

-Si. Murió hace mucho- dije dando por sentado el tema, no me gustaba recordar muchas cosas a cerca de mi vida como humana, la mayoría eran cosas bastante dolorosas o al menos las que llegaban a mi memoria.

volví mi atención hacia la colección de música quedándome completamente asombrada, había de todo desde heavy metal hasta música clásica, desde los cincuentas hasta la actualidad, un rápido vistazo no fue suficiente para poder ver todo lo que allí estaba, pero cuando mi visión se poso sobre el estéreo no pude evitar poner play para darme cuenta de algo...claro de luna, Debussy.

-Claro de luna- le dije mirándolo sonriente, ya sabia que escuchaba esa canción.

-Esa tonada me...calma, es como si acallara toda la locura que esta alrededor. Suelo escucharla con bastante frecuencia- dijo acercándose a mi, por un momento deje de respirar, en su mirada había cierta intensidad que me enmudeció...Su mirada no se aparto ni un solo segundo de la mía, sus manos se acercaron y se posaron alrededor de mi cintura y yo instintivamente pose las mías en su duro torso, sin dejar de vernos comenzamos a movernos...inconcientes de lo que sucedía, no era buena para el baile pero me sentía flotando entre sus brazos y solo cuando la cantarina voz de Alice murmuro algo in entendible al otro lado de la casa me di cuenta de que estábamos bailando bastante bien, solo siguiendo la suave melodía que tanto nos gustaba y que nos hacia recordar la naturaleza humana que seguía aforrándose en nuestro interior...En ese momento supe que ni un beso apasionado y desenfrenado podría tener tanta perfección como aquella platica muda, esa declaración de "amor" sin palabras. Las comisuras de mis labios se inclinaron hacia arriba espontáneamente.

-¿Estamos bailando?- dije al tiempo en que el sin apartar su mirada de la mía sonrió.

-Eso creo- respondió con una de sus sonrisas torcidas y después me dio una vuelta acercándome más a él.

-Genial... eres un buen maestro de baile, nunca penseque podría moverme coordinadamente sin tropezar o sin destruir los pies de mi compañero de baile- Él solo se limito a sonreír.

-¡YO TAMPOCO!- Exclamo la voz de Emmet desde la parte baja de la casa.

Yo solo alcance a sonrojarme y a bajar la mirada, ¿acaso estaban escuchándolo todo?

Fue cuando Edward susurro un "perdona ya regreso" y me quede pasmada al escuchar los gritos de Emmet y las carcajadas de todos, las carreras por toda la parte baja y objetos que repentinamente caían al suelo...luego un -Basta chicos- por parte de esme y de nuevo Edward estaba de vuelta.

-Te invitaría a un lugar más solitario pero...- dijo bajando la mirada y su tono se volvió triste, sabía a que se refería y le tome el mentón haciendo que alzara su mirada hasta que tuviese en contacto con la mía.

-Confío en ti...- Le aseguré con toda la convicción que sentía en ese momento, entonces sonrío dándose por vencido.

-No debiste haber dicho eso- y después solo pude ver los árboles pasando a nuestro lado a una velocidad increíble, y su dulce y calido aroma envolviéndome, no causando sed si no mas bien haciéndome disfrutar de el al máximo, me aferre mas a su espalda abrasándolo y cerré los ojos dejando que me llevase al fin del mundo, al fin y al cabo estaba dispuesta a todo por el por que aunque nunca se lo había dicho y no sabia si tuviese el valor para hacerlo...Lo amaba en el fondo lo sabia y ya había recién comenzado a aceptarlo.

Ahora me encontraba entre sus brazos admirando el paisaje al cual me había conducido, no nos alejamos mucho de la casa por lo que aun podía escuchar las bromas que le hacia Emmet a Jasper y a Alice por algo que les pillo haciendo, pero no importaba mucho, ahora yo estaba mas que dichosa admirando un costado de la push desde una altura considerable.

Sus brazos hacían la cárcel más perfecta sobre mi cintura y mi espada se encontraba junto a su duro torso, ambos estábamos en silencio observando el atardecer que daba paso al crepúsculo.

Mi mente había estado llena de pensamientos, eso de "amar" era algo que ya había hecho antes y aunque lo de mi experiencia pasada no era ni parecido a esto, sabia que lo que sentía por Edward no era un simple encaprichamiento como había supuesto antes.

-¿En que piensas?- Me sobresalte al escuchar su voz rozando mi oído, un escalofrío me recorrió la espina dorsal y no pude evitar cerrar los ojos para controlarme antes de responder, no quería que la voz me delatara.

-En cosas- dije casualmente aun con los ojos cerrados.

-¿Enserio?- dijo sarcásticamente soltando un bufido, lo que me hizo reír.

-De verdad, sabes que me frustra no leer tu mente y... bueno más cuando estas tan pensativa- dijo susurrándome al oído. Temblé por un momento pero no tarde en sujetar la compostura de los pelos para que no se me fuera.

-Estaba pensando en que...nunca imagine estar así contigo, es decir, el primer día tuve la impresión de que me odiabas y me propuse odiarte también, y si me hubiesen dicho que me ena… que estaría algún día así contigo pues hubiese apostado lo contrario y creo que hasta debería una razonable cantidad de dinero- dije dubitativa.

-¿Tan extraño es?- dijo riendo. -Siento haber hecho eso...y todo en general, es que no sabia y de hecho no se como comportarme cuando estoy contigo...

-No solo fue eso… Me deslumbraste… me deslumbras y me costaba aceptar que me gustabas, eso también me impulso a querer odiarte-

- Como puedo deslumbrarte si estas de espaldas- Susurro sensualmente en el espacio entre mi oreja y el cuello, en ese punto tan sensible que ni yo pensé que tenia ¿como era que lo hacia?, me estremecí y el pareció notarlo, mi respiración se torno agitada a pesar de no necesitarla tan seguido, y ni mencionar cuando sus labios se posaron sobre mi piel, mi corazón se acelero de tal forma que pensé se me saldría del pecho, mis ojos se cerraron con fuerza y tuve que aferrarme imperceptiblemente a la rama que estaba a un costado, Edward solo reía, no hacia sonido alguno pero su pecho se movía constantemente, parecía estarse divirtiendo al estar volviendo loca a una chica virginal con las hormonas alborotadas hasta el tope, lo que no seria divertido era cuando lo tirara del árbol y sabrá cuantas cosas horribles y no tan horribles hacerle...

Sus labios trazaron caminos en el borde del lóbulo de mi oreja y su calido aliento golpeaba mi mejilla mandándome repentinas oleadas de calor por todo el cuerpo, un calor se alojo en mi vientre y me vi forzada a morderme el labio para no soltar ningún sonido vergonzoso, cerré los ojos con fuerza e intente aclarar mi garganta fallando en el acto, agradecía el estar sentada por que de lo contrario estaría en el suelo jadeando, sin embargo su cuerpo estaba tan próximo al mío que estaba segura de que podía sentir mis temblores. Con tan solo el contacto de sus labios por mis puntos sensibles me volvía completamente loca y hasta me dolía el tener que frenarme, era un sufrimiento placentero e irresistible.

-Edward...- apenas y pude susurrar, pero no me escucho o fingió no hacerlo, un temblor en su pecho lo delato estaba riendo de nuevo. Era un arrogante increíblemente sexi pero arrogante al fin. Junte todas las últimas tiras de autocontrol y por fin hable.

-Que quieres que te diga... ¿Que no hace falta verte para volverme completamente loca? Pues si, es un hecho y en efecto, eres un arrogante- dije en tono de enfado.

-¿Estas molesta?- murmuro apenado, yo solo asentí. - ¿Por que?- volvió a preguntar.

-¿Por que?... Por que siempre dices que debemos controlarnos pero cuando quieres me seduces de esta forma tan inhumana y yo debo hacer acopio de todo mi autocontrol para no ceder aunque ceder es lo que mas deseo en el mundo, pero cuando logro ceder un poco te enfadas contigo mismo por no controlarte y por que según tu me harías daño "cosa que no es verdad" y no se que mas...- escupí cruzando los brazos.

-Sabes que si podría herirte, perdona el haber hecho esto es que...No lo se, a mi también me gustaría mas que nada ceder un poco, solo quise hacer una prueba para saber cuan cerca puedo estar de ti..Y debo decir que ha sido un gran avance.- confeso con pena.

-Lo se- dije en un suspiro, pronto me concentre en el paisaje oscuro que tenia en frente ¿había anochecido ya?

-No me di cuenta de cuando anocheció- le confesé confundida.

-Eso fue hace rato...pero creo que estaba concentrado en otra cosa mas interesante- dijo sugerente, me quede en blanco por unos segundos.

-Y en reírte de mi, pero despreocúpate, obtendré mi venganza- dije rencorosa, sus manos se posaron en mis hombros y no se como lo logro pero me puso frente a el en un momento

- Pues avísame cuando pretendas vengarte, quizás te ayude un poco- dijo guiñándome un ojo. Me estremecí ante la proposición, quizás no se había referido a lo que yo estaba pensando pero igual la imagen mental fue algo...increíble. Sus labios rozaron los míos por un momento antes de que todo acabara tan rápido como se había ido el día, bajamos del árbol y fuimos a por mi abrigo a la casa, ese había sido un día fantástico, lleno de tantos sentimientos como se sorpresas, y esperaba que el cierre de tan agotadora jornada no fuese tan malo como inicio.

Otra perspectiva

El camino de regreso no fue mas lento que el de ida, sin necesidad de palabras me posicione en la espalda de Edward y antes de arrancar su voz me sorprendió.

-¿Estas segura de que quieres hacerlo?...iremos directo a tu casa si quieres no creo que...

-Si estoy segura, además me cayeron bastante bien!- dije sinceramente y al soltar un suspiro de resignación corrió mas rápido aun, yo solo me concentre en cerrar los ojos en cuanto no pude distinguir nada mas de lo que pasaba al mi alrededor.

Carlisle Pov.

-Ya vienen, 3...2...1- dijo Alice mientras Edward entraba con bella en su espalda dando un frenazo bastante audible.

-¡Vaya! hasta que por fin dejaron de hacer sus perversiones- soltó Emmet en un bufido, lo mire con desaprobación y observe a bella quien bajaba la cabeza en señal de vergüenza y un tenue rubor sonrosado invadió sus mejillas, inmediatamente Alice Jasper y rosalie rieron ante la broma, Edward solo gruño.

-Mas tarde hablare con el con respecto a eso- pensé para que Edward se calmara un poco, Emmet siempre había sido un poco infantil en cuanto a algunas cosas...Bueno mas bien en cuanto a todo, a veces me preguntaba que se ocultaba debajo de esa fachada de bromas y diversión. Pero el punto era que desde hacia algún tiempo… mas bien desde que el y rose se habían unido encontraba bastante gracioso el que su hermano menor no tuviese pareja y eso empeoro aun mas cuando Alice llego a la familia, a veces Edward le seguía las bromas pero en ocasiones lo lastimaba de verdad aunque sabia que no lo hacia adrede, además Edward nunca lo admitiría ni dejaría ver cuanto lo afectaba.

-Estoy bien...No me importa en lo absoluto- dijo pesadamente mientras tomaba a bella de la mano, supuse que había estado escuchando mis pensamientos y asentí no muy convencido.

Esme se acerco a bella y la abraso, yo sonreí ante la cara de sorpresa de la chica pero le correspondió el abraso, Bella era bastante valiente, se había metido en una casa llena de vampiros y no se encontraba para nada perturbada, mas bien parecía...feliz y algo cohibida.

-Bienvenida a la familia bella- le dijo mientra la tomaba de las manos, Edward solo sonrío y poso una mano sobre el hombro de su novia, pero entonces un chillido de Alice nos hizo enfoscarnos en ella había tenido una visión al juzgar por su repentina actitud.

-Oh será genial, genial genial..Bella tengo muchas ideas sobre ti! te veras espectacular- dijo aplaudiendo y dando saltitos, parecía emocionada.

-No le gustan esas cosas- Le aclaró Edward respondiendo a la visión de Alice, todos los miramos confundidos y mas la pobre de bella, ellos solían hablar en código.

-Oh, pero se verán encantadores, además creo que se ha empezado a entusiasmar con la idea… Lo vi- dijo Alice bastante convencida. Me sentí profundamente curioso ¿De que hablaban?.

-Bien, pero no la obligaras- dijo Edward seriamente.

-Bien, pues que ella decida, aunque creo que la decisión esta tomada!...

-Alice...- dijo Edward en tono de advertencia.

-Bah, sabes que si irá deja de ser tan paranoico y sobre protector! Ahora bella, estaba pensando en ver una película y ...-

-De que demonios están hablando- Exclamo Emmet...Por fin alguien se atrevía a preguntar.

-¡Pijamada!- Canturreó Alice llevándose a bella casi a arrastras por el corredor, Edward iba tras ellas parecía decidido a sacar a bella de allí, pero Jasper tras enviar oleadas de tranquilidad para todos nosotros lo detuvo.

-Déjalas, eso será bueno para que se integre mejor, además Alice sabe lo que hace- dijo Jasper a lo que Edward asintió.


Muchas gracias por apoyar la historia, pido disculpas por demorar tanto tiempo, recientemente he empezado a trabajar y aunque se que esto no deberia ser relevante, si afecta bastante... De igual manera daré lo mejor de mi para concluir la historia como se debe ^^ mil gracias por su apoyo, puede que este capitulo sea algo extraño pero todo es por darle continuidad a algo interesante que se viene, un abrazo enorme! nos leemos pronto!