Disclaimer: La historia no me pertenece (por desgracia, porque si Edgard fuera mío, jm!). Todo lo que conozcan es obra de la gran Meyer. Lo demás es producto de mis musicales neuronas-.

The Coffe´s Incident.

Entonces mi príncipe se acercó a mí y...

I wish I had an angel, for my moments of love, I wish I had an angel tonight-el sonido del despertador me trajo de vuelta a mi mundo real.

Le aventé un manotazo para que se detuviera y me puse la almohada en la cara. Estuve cinco minutos más tratando de recuperar mi sueño perdido, pero ya que no era posible me levanté de un salto de la cama. –Joder, Isabella, siempre es igual- murmuré para mí misma varias veces, cuando me percaté de que eran las 7:25 am.

Trabajaba en la editorial más grande de todo New York, Twilight´s Books, y bueno, dado que además era la editora jefe de la sección de Novelas, debía estar temprano en la oficina. "Predicar con el ejemplo". Era una frase que escuchaba muy a menudo de mis padres. Esta mañana tendría la entrevista con una escritora a la que habíamos aceptado publicar su primera novela. Anna Davis.

Me di un baño rápido, me vestí con la ropa que había preparado el día anterior y salí hasta la cocina. Vivía en un apartamento relativamente grande para una sola persona, sí, porque a mis 25 años de edad solo había tenido una relación que se extendió por un período de 2 años. Pero bueno, mis padres me habían regalado ese depa cuando había cumplido los 21, y me gustaba, aunque en ocasiones lo sintiera demasiado espacioso.

Tomé una caja de cereales de la estantería y una jarra de leche de la nevera, los uní todos, puesto que tampoco tenía tiempo para preparar algo más y me senté en la barra a desayunar. La melodía que mi mejor amiga Rosalie se había empeñado en predeterminar en mi móvil volvió a sacarme de mis pensamientos.

*Melodía*

Saqué el móvil del bolso y sin apenas mirar pulsé el botón de contestar.

-Diga?-pregunté aún con la boca casi llena.

-Que haces desayunando a estas horas, Isabella Marie Swan, gritó Rossy, mi mejor amiga, al otro lado del teléfono.

-Pues creo que tengo derecho, además aún no son las...joder, joder!- exclamé exasperada cuando me fijé en el reloj que pendía delante de mí, a la vez que saltaba de la banqueta, dispuesta a recoger mi bolsa y largarme. Ya tendría tiempo en la tarde de recoger semejante desorden.

-Pues si, Bella, son las 8:30, ya es hora de estar en la oficina.

-Pero, Rose, no se supone que tú y Emm vendrían por mí. Para la Reunión.

-Pues sí, cariño, pero Em se ha puesto enfermo y no hemos podido ir hoy, así que te llamo para dejarte a cargo de la reunión con la Srita. Davis.

-Qué?-volví a gritar espantada.- No, Rosalie, tú deberías...

Ella me interrumpió.

-Bella, en serio necesito que me cubras la entrevista, vale. Yo me quedaré con Em, hasta que mejore.

-Bien, lo siento. En la tarde paso a tu casa. Nos vemos.

-Te quiero, Bells.

-Yo también hermanita, dale saludos a Emm.

Después de eso la línea se quedó muda.

Rosalie y yo éramos amigas desde que comenzamos la Universidad, ambas habíamos estudiado Literatura y sus padres le habían heredado, lo que en ese tiempo era la pequeña compañía Twilight´s Books. Lo que en un principio fue casi un juego, ahora era una de las grandes compañías de literatura. Rose me había pedido que comenzara a trabajar con ella, en el cargo de editora jefe, pero como quería probarme a mí misma no acepté. Comencé de editora, en la sección de aventuras y fui avanzando hasta llegar a ocupar el puesto que Rose me había propuesto en un principio. Me fascinaba mi trabajo, pero en ocasiones podía ser un poco frustrante.

Salí corriendo del departamento, y bajé por las escaleras como si la vida se me fuera en ello, aunque claramente estaba, que en ese momento y con mi mala suerte, bien podría habérseme ido. Debía llegar a la oficina hacía 10 minutos, para estar preparada y recibir a la Sra. Sensación, que era como secretamente le llamábamos Ángela, mi secretaria y yo. Pensé en tomar mi auto, pero luego recordé que Jake, mi mecánico y mejor amigo, estaba haciéndole el mantenimiento de rutina.

Un taxi?, pensé. No hay tiempo de esperar a uno Bella, me respondí retóricamente. Además, recuerda que hoy te toca llevar los Starbucks a la oficina... mierda.

Piensa, piensa, Bells, por algo estudiaste tanto. La oficina está a 10 minutos, así que si vas a paso normal puedes llegar en 15, y dispones de otros 15 antes que llegue Miss Sensación.

Bien, definitivamente me iría a pie. Me despedí del portero y salí literalmente pitando. La cafetería donde acostumbraba a desayunar quedaba a unos bloques de mi departamento, así que en poco tiempo logré llegar. Pedí 2 capuccinos y unas roscas, para acompañar.

Mientras recogía la cajita de roscas y el café, mi móvil volvió a molestarme. Lo saqué del bolsillo de la chaqueta y descolgué. Era Rossy, por segunda vez consecutiva en la mañana...

Iba tan ensimismada en la conversación que no me di cuenta de que me había estampado contra alguien, hasta que sentí uno de los vasos plásticos de café volcarse y estrellarse contra el suelo, salpicando todo a su alrededor.

-Mierda- murmuré. –Rose tengo que colgar. Luego te hablo.

Cerré el móvil y levanté la vista.

Entonces le vi.

Él. Mi príncipe azul. Mi milagro personal.

Me quedé embobada admirando su belleza. Medía alrededor de 1.85, delgado pero a la vez musculoso, pelo cobrizo y totalmente desordenado, que le otorgaba un estilo condenadamente sexy, y unos ojos color esmeralda, de los que me fue imposible apartar la vista. Vestía una sudadera azul cielo, con unos jeans negros, y en una de sus manos llevaba una guitarra. Con que músico no?

-Lo siento- dije cuando al fin pude articular palabra.

El chico me miraba fijamente y esbozó una sonrisa torcida tan deslumbrante con la cual desorganizó completamente todos mis procesos mentales.

-No te preocupes, no ha pasado nada. A propósito soy Edward. Edward Cullen.

Edward, pensé para mí. Si hasta nombre de príncipe tiene.

-Hmm- me quedé pensando como una retrasada mental. Aspiré una, dos, tres veces más, y entonces pude hablar.

-Isabella Swan. Pero llámame Bella.

-Mucho gusto, Bella.- contestó y acarició cada letra al pronunciar mi nombre. O al menos eso creo.

-El gusto es mío.- Bajé la vista para que no notara mi evidente sonrojo, y me percaté de que su camiseta no había salido ilesa del incidente.

-Le he hecho daño a tu camiseta- afirmé avergonzada.

-Esto- dijo señalando la mancha.- No te preocupes, no es nada.

-En serio, lo siento. Estaba tan abstraída que...

-Shh, me dijo. Te he dicho que preocupes. Mi trabajo no requiere una vestimenta...

TRABAJO! Qué fácil había olvidado que iba de camino a la oficina, … pero que importaba, que esperaran por mí. Mi príncipe no podía esperar... Esperen, dije mi príncipe? Estúpida, el no es tu príncipe, de seguro tiene un millón de chicas más guapas que tú detrás. Discúlpate y vete a trabajar.

-Edward- dije refiriéndome a él por su nombre- insisto en, bueno al menos déjame pagar la camiseta.

Edward se carcajeó y luego me miró fijamente, haciendo que me perdiera nuevamente en sus preciosas orbes.

-Crees que te cobraría esto? Bella, esto no es nada, es una simple camiseta, es algo material.

-Insisto.

-Bella, que acabo de decirte.

-De acuerdo. Disculpa y gracias por la comprensión. Ahora debo irme a trabajar, ya voy retrasada.

El me sonrió, y lo que vino a continuación no lo esperaba. Me dio un beso en la frente, como si fuésemos amigos de toda la vida y contestó, -yo también. Pero voy en dirección contraria a ti.

Sonreí y me giré para irme, después de murmurar un espero verte pronto. No me importaba llegar sin un café de menos, sin donas, lo había conocido a él, y eso era suficiente. No había dado ni siquiera tres pasos, cuándo lo sentí llamarme.

-Bella- dijo, y yo automáticamente giré.

-¿Sí?

-No sé que tan extraño o atrevido pueda parecer esto que estoy a punto de hacer, pero siento que valdrá la pena. ¿Si te doy mi teléfono, me llamarás algún día?

Y tachán! Acá está después de tanto tiempo. Es una corrección de ideas que quise hacerle. Y siento que valió la pena. Si ya lo leyeron, pues que bien. Sino, pues están invitados a pasarse.. Y ya saben, si les gusta, pues solo háganmelo saber … es fácil, solo tienen que presionar el botoncito verde! :P

Pronto subiré la segunda parte.

Nos leemos.

IronButterfly20.