Disclaimer: Si Hetalia me perteneciera, hubiera hecho estragos con la serie...y los protagonistas serian latinos. So, Hetalia es de Hidekaz Himaruya-sama ~

Marianne Tonks: Hallo? Me leen? Bien! Ignoren el pesimo summary. Es la primera vez que publico aqui en la zona de Hetalia. Mas aun, que hago aparecer en publico a mi personaje de Venezuela (sip, tengo uno propio, odio usar personajes que no son mios...ademas, el Vene de la comunidad hetalatina es mujer). Este es un hecho historico que marco la independencia de mi pais...ni idea si hay otro por aqui asi -tengo flojera de buscar-, capaz repito el titulo. Bah, mejor dejo de hablar; solo quiero terminar diciendo que...si, rianse todo lo que quieran del nombre de Vene. Su segundo y...tercer? cuarto? nombre se deben a Miranda y Bolivar, respectivamente. Carriedo es por Toñito. Lo demas es random. Sin mas que decir, aqui el drabble que se me ocurrio a las dos de la madrugada~


23 de Junio de 1821. Los antes hermosos campos de Carabobo, verdes y vivos, ahora estaban teñidos de rojo. Varios soldados, tanto españoles como venezolanos, estaban desplomados en el suelo en posiciones poco humanas, algunos heridos y otros simplemente...muertos. El olor a pólvora se mezclaba con el hedor de la sangre, dando un resultado poco agradable y que bien podía dar arcadas a una persona de estómago débil.

Aún así...lo que en verdad llamaba la atención era esa escena.

La República de Venezuela, o también Gustavo Sebastián de la Santísima Trinidad Martínez Carriedo, estaba ahí, frente al Reino Español, señalando su garganta con su desenvainada y afilada espada. Su cabello antes color arena ahora estaba manchado por la tierra y la sangre; tenía varias heridas poco profundas alrededor de su ser pero que no lograba sentir gracias a la adrenalina. Su uniforme estaba hecho jirones, gran parte en su pecho y logrando así entrever sus heridas sangrantes. Y sus ojos...sus suaves ojos miel mostraban ira contenida, mirando los ojos olivos del español a sus pies.

–He vencido, España... -Susurró con frialdad, como si apenas sintiera euforia por su victoria-. No soy más tu colonia.

Lo que no esperó ver, sin embargo, fue que Antonio rompiera a llorar. El vivaz español, que siempre mostraba una gran sonrisa a pesar de las dificultades, lloraba como nunca lo había hecho. Las lágrimas brotaban de sus ojos y descendían lentamente por su mejilla, goteando en su rota barbilla.

Gustavo no se sentía capaz de ver a su padre así. Sólo se dio vuelta y comenzó a caminar hacia su general, Simón Bolívar, cuando oyó un grito desgarrador a sus espaldas. No podía determinar a ciencia cierta porque lloraba. Si lo hacía porque había perdido un hijo, o porque perdió una colonia que gobernar.

Sonrió, pero no era una sonrisa alegre, tierna. Era una sonrisa triste, y que acompañaba a las lágrimas que salían de sus ojos.

Qué victoria tan amarga.


Felicitaciones? Tomatazos? Insultos? Whatever? Todo en el sexy botoncito que aparece abajo, por favor~ ;3