.:: Final ::.

Ella estaba sola.

Ella estaba asustada.

Ella quería morirse.

Ella quería que el terror terminara.

Ella quería desaparecer mientras veía aquel horrible y putrefacto ser dirigirse a la presa que se había vuelto. Miraba al cadaver andar, con una pierna rota, el rostro destrozado y los dientes amarillentos y podridos llenos de sangre. Ella quería morirse, quería desaparecer del infierno que se había vuelto este mundo, pero no así. No quería andar por el mundo sin un alma encima. Ella no quería que su cuerpo andara por el mundo devorando personas.

No. No quería. No lo permitiría.

Había intenando sobrevivir, pero no lo logró. Ahora estaba sola, completamente sola y sobrevivir en este horrible y podrido lugar no tenía sentido si ya no quedaba nadie más que ella. Era hora de morir, pero no se convertiría en uno de ellos. No lo permitiría. Ella comenzó a arrastrarse por el mugriento y sangriento suelo en el que había permanecido congelada por los últimos minutos y avanzó lo más rápido posible entre los cadaveres en estado de putrefacción.

Ella encuentra lo que necesita. Ella sigue corriendo con aquella arma en la mano, el corazón le late al máximo, pero siente que la sangre se le congela ante la anticipación. Tiene miedo. No lo negará. Se muere de miedo, pero a la vez de ansiedad, no quiere seguir en este mundo de cadaveres hambrientos y vacíos. Ella mira aterrorizada a los cadaveres que le persiguen, no quiere ser siquiera mordida. No puede porque si no nada habrá servido.

Ella corre y da en un callejón. Está acorralada. No sabe qué hacer. No, sí sabe que hacer. Lo que tiene que hacer ya. Es hora del final. Hora de morir. Hora de salir de este infierno. No sabe lo que le espera, pero probablemente será mucho mejor que todo esto. Los repugnantes cadaveres están más cerca, unos cuantos pasos y ella será carne fresca para ellos. Se lleva el arma y apunta a su cabeza. Todo terminó. Todo acabará ya.

Los cadaveres se acercan más y mas, ella comienza apretar el gatillo, está muy asustada. Quiere pero no quiere hacerlo. No habría querido que todo esto terminara tan rápido. Todavía había tanto, pero de pronto todo había desaparecido y se había vuelto un infierno. Estaba sola y vivía una pesadilla. Los cadaveres están frente a ella, sin más pensarlo jala completamente el gatillo y no hay nada más.

No hay nada más que unos ruidos inhumanos y el ruido sordo de un cuerpo cayendo al mugriento suelo. Nada más.

N/A:

+LOL. No tendrá mucho sentido, pero me encantó como quedó U.u LOL y más LOL. Me encanta.